jueves, septiembre 18, 2014

¿Le esculco el monedero?


El otro día me metí al Metro, camino a casa de Hilda. Busqué un asiento libre y lo encontré al lado de una pareja que venía sentada uno frente al otro, del lado del pasillo, dejando libres los dos asientos junto a la ventana. Pedí permiso de pasar y, al sentarme, noté que en el piso del vagón estaba tirado este monedero:




Lo levanté y pregunté a la pareja si era de alguno de ellos (de la chica, del tipo no creo...o quién sabe) y respondieron que no, que a lo mejor era de la señora que acababa de salir del tren. Para cuando voltee hacia donde la chica me señalaba la puerta ya se había cerrado y ni modo, no hubo de otra que guardarme el monedero debajo del muslo mientras decía "Con suerte hasta es mi vecina", pensando, neta, en que igual era de alguien que yo conociera y tendría el chance de devolvérselo. Claro que la idea se esfumó en cuanto lo toqué con más detenimiento y sentí que tenía unos papelitos dentro; entonces pensé en la ley del uca uca y me hice una chaquetota mental pensando en cuánta plata podía contener. Fui paciente; esperé, esperé y esperé hasta que la pareja salió del vagón en Guerrero, y en el túnel a medio camino hacia Buenavista, ya con pocos compañeros de viaje, decidí abrirlo. Trataba de imaginar la cantidad que podía encontrar dentro; se sentía como si hubiera por lo menos un par de billetes grandes doblados y pensé que quizá habría encontrado un muy buen extra para las vacaciones que tomaremos Hilda y yo el próximo mes, o que podría alcanzarme para comprar el jersey de Peyton Manning al que le traigo ganas, o el del Liverpool, o...¡corre ya el condenado cierre, averígualo! y he aquí mi maravilloso hallazgo:




Un pesote con treinta centavos, una lista del mandado, unos números de teléfono que me sirven para una mierda (a menos que decida dedicarme al bonito negocio de la extorsión) y facturas de compra de calzado al mayoreo. Pinches mamadas. Sacando cuentas con las facturas y asumiendo que ese monedero hubiera contenido los importes de éstas, hubiera obtenido como 900 pesitos, nada despreciables. Y entonces tuve sentimientos encontrados: por una parte, qué chido que la ñora dueña del monedero se había gastado ya esa plata, porque sé lo frustrante que es extraviar dinero que uno tiene destinado para N cosa. Por otra parte, ¿por qué la gente no pierde cosas interesantes, o mejor dicho, por qué no me las encuentro? Creo que estuvo más divertida la vez que vi un billete de a veinte tirado sobre Churubusco mientras iba de camino al trabajo. Ya será para la otra.




Now Playing: Figures - The Whitest Boy Alive


Saludos Enfermos.


martes, septiembre 16, 2014

Semanario Beatle: 8 a 14 de septiembre


Hoy, en el Semanario Beatle...

  • El 11 de septiembre de 1967 comienzan a filmar Magical Mystery Tour, uno de esos proyectos locos mediante los que Paul intentó (con cierto éxito, a decir verdad) tomar la batuta de la banda y dirigir su destino tras la muerte de Brian. Para mala suerte del cuarteto y a diferencia de otros proyectos de Paul como Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band, esta extraña película realizada para la televisión no pegaría como se hubiera deseado y derivó en más abucheos que aplausos (era una etapa en la que The Beatles parecían entrar en crisis), aunque en su favor se puede decir que el soundtrack generó un disco bastante aceptable, poblado de excelentes rolas que se convertirían en clásicos. Ya que quien subió el video a YouTube no permite la inserción vía HTML, dejo aquí el enlace para que disfruten la película.




  • El 12 de septiembre de 1969 es un día negro para la historia Beatle; un parteaguas que marcaría (aunque ya estaba implícito desde antes) oficialmente la cuenta regresiva para la banda más grande de todos los tiempos. El Toronto Rock & Roll Revival Festival, al que serían invitados John y Yoko para participar al día siguiente, marcaría no solo el debut de la Plastic Ono Band, sino la maduración de la idea de dejar a The Beatles por parte de John (aunque todos sabemos que, más adelante, Paul le ganaría la partida anunciando él primero la disolución de la banda).





Dos datos un tanto tristes que marcan la pauta de la decadencia, y el inicio del fin. Espero que la próxima semana tengamos información más halagüeña, pero mientras ésta llega, disfruten el final del puente. ¡Nos leemos pronto!




Now Watching: The Wolverine


Saludos Enfermos.


jueves, septiembre 11, 2014

En la desidia llevé la penitencia


Es que neta, entre mis pinchemil ocupaciones y mi flojera, dejé pasar un montón de trámites básicos que, a la larga, terminaron por complicarme bastante la existencia durante el último par de semanas. Todo comenzó con la genial idea de cambiar mi tarjeta de nómina porque ya estaba muy puteada. Digamos que ya nada más se mantenía unida en un par de lugares, algo más o menos así:





Entonces fui a Santander y solicité alegremente un cambio de tarjeta. Me dijeron que tenía de dos sopas: pagar 75 pesitos por una reposición inmediata, o esperar de cinco a siete días para recibir el nuevo plástico personalizado con mi nombre y sin ningún costo. Obviamente, elegí la primera opción porque estaba a dos días de la quincena. Me atendió un ejecutivo, quien me dijo que solo necesitaba mi credencial de elector y que solicitara la tarjeta por teléfono ahí mismo, en la sucursal. Al pedirla, la que estaba toda madreada quedaría bloqueada automáticamente, no tuve problema con eso e hice la solicitud. Cuando regresé con el ejecutivo para terminar el trámite éste me pidió la IFE, se la di, checó unos datos...y me dijo que la identificación era inválida por no ser la última que solicité. Le dije que ni madres, que no tenía ningún trámite pendiente y además, con esa misma identificación solicité mi clabe interbancaria un par de semanas antes sin ningún problema. Entonces me dijo que llamara nuevamente a la línea de atención, pidiera el cambio por la tarjeta que tarda de 5 a 7 días para reactivar mi plástico hasta entonces actual, y regresara en el tiempo establecido. En la línea me dijeron que ni madres, que no se podía revertir el bloqueo y que me la pelé, pero que fuera a mi sucursal matriz para ver qué podía hacerse...y allá fui, nada más a que me dijeran que sin IFE no se podía, y que como alternativas necesitaba licencia, pasaporte o cartilla. De esas tres opciones solo tenía la cartilla e inmediatamente pensé "¡Ya chingué!" pero mejor dicho, me chingué porque debía presentarla resellada.

-Rese...qué? -le dije a la chica que me estaba atendiendo.

-Resellada, es que se supone que cada 10 años a partir de que la recibes necesitas ir a resellarla para que sea válida.

-Ay, no mames -eso no lo dije, pero seguro lo pudo leer en mi mirada.

No hubo de otra que levantarme tempranísimo al otro día, no sin antes andar en chinga buscando la cartilla, un acta de nacimiento, llenando una forma que se imprime desde el website de la Secretaría de la Defensa Nacional, y lanzarme en putiza loca a las oficinas (ubicadas a la vuelta del Hipódromo de las Américas, para que se den una idea) antes de ir a trabajar.

Llegué con mis queridísimos amigos los militares, quienes piensan que todo mundo es un pinche sardo como ellos y por tanto, consideran innecesario el uso de las palabras "buenos días". Eso sí, me atendieron rapidísimo (aunque buena parte de eso lo atribuyo a que la sargento que estaba revisando mis papeles me veía como si fuera un pedazo de carne dentro de una vitrina). Muy amigablemente me enseñó a llenar las formas correspondientes, revisó mis documentos y me pidió que volviera 10 días después a recoger mi cartilla con el sellito que me acredita como miembro de la segunda reserva, no sin antes reprenderme suavemente porque no leí en la parte de atrás de la cartilla el párrafo que indica que debo volver por un sello cada 10 años para ir cambiando de reserva. Qué pinche hueva.

Este lunes fui por la jodida cartilla, pasé al banco a recoger la tarjeta de nómina, y diez días después de la quincena pude retirar mi dinero. Por fortuna tenía un poco de plata guardada, pero de no haber sido así hubiera tenido que vivir de la caridad de mis padres, amigos y hasta de mi mujer. Todo por no prevenir, por dejar todo al último, por valerme dos kilos de verga asada que mi IFE no estuviera actualizada (ya que no creo en el mierdero sistema democrático de este país y, por tanto, no voto) y por tener mis documentos hechos un reverendo desmadre. Aprendí la lección y juro que no volveré a dejar pasar así el tiempo; esta semana tramitaré mi nueva IFE (que ahora se llama INE), no me la vayan a hacer de pedo a la hora de abordar el avión el próximo mes que me largo de vacaciones. Y regresando, a revisar mi afiliación en el IMSS y tramitar licencia y pasaporte.

Maldita burocracia, que no deja ser libre a la gente...




Now Playing: Hope of deliverance (live) - Paul McCartney



Saludos Enfermos.


sábado, septiembre 06, 2014

(bi)Semanario Beatle: 25 de agosto a 7 de septiembre


La semana pasada hubo una edición especial del Semanario Beatle en la que no tomé en cuenta las efemérides correspondientes, así que hoy, queridos Beatlémanos, les toca doble. ¡Vámonos recios, pues!


  • El 6 de septiembre de 1963 sale a la venta el segundo EP de nuestro cuarteto favorito, titulado simplemente como The Beatles' Hits. Como apenas estaban levantando el vuelo hacia la fama, este disco solo estuvo tres semanas en el primer lugar de los charts, de las 43 que logró mantenerse en los mismos. Como datos curiosos, resalta que en ese entonces las rolas estaban firmadas como McCartney-Lennon (ya todos sabemos que más adelante la escritura quedaría invertida), y que la versión de Love me do que apareció en este EP contaba con Andy White en la batería. Vean si notan la diferencia:




  • El 28 de agosto de 1964 tienen su primer contacto con Bob Dylan...y con la marihuana. Estaban en el hotel Delmonico de New York y, pensando que los cuatro liverpoolianos ya la habían probado, les pasó un churro sin mayor ceremonia, con Ringo muerto de la risa toda la noche como resultado.



  • Casi un año después, el 27 de agosto de 1965, conocieron a Elvis Presley. Se juntaron en la mansión de El Rey en Bel Air. Elvis estaba viendo la tele con el volumen hasta abajo mientras tocaba el bajo cuando llegaron los Fab Four y, a decir verdad, el encuentro no fue la cosa más elocuente en principio. Los chicos se quedaron atónitos frente a su ídolo de juventud sin saber cómo reaccionar, a lo que Elvis dijo algo como: "Bueno, si se van a quedar ahí sentados mirándome, mejor me voy a dormir". Eso sirvió para romper el hielo y pocos minutos después ya estaban echando desmadre, dando pie al famoso palomazo que se echaron y del cual, tristemente, nadie guardó una grabación; pero dice la leyenda que entre las rolitas que tocaron estuvo I feel fine, y que Ringo, al no tener (por obvias razones) su instrumento cerca, hacía las percusiones con sus manos sobre cualquier objeto de madera que le quedara a modo. Elvis bromeó un poco con Paul mostrándole el bajo que tocaba en ese momento y diciendo "¿Ves? estoy practicando", a lo que Paul respondió "¡No te preocupes! aquí entre nos, Brian y yo te convertiremos en una estrella pronto". Tampoco hubo fotografías, pero comenta Tony Barrow, periodista presente durante el encuentro, que esa sesión fue algo increíble de presenciar.



  • El 29 de agosto de 1966 presenciaría el último concierto de The Beatles. El lugar: Candlestick Park, entonces casa de los San Francisco Giants. Para esas fechas la banda estaba cansada de las giras, l@s fans, todo ese desmadre enorme llamado Beatlemania que no les permitía llevar una vida "normal", aunque debían saber de antemano que todo eso vendría al abrir la caja de Pandora de la fama. John había declarado que ya tenía suficiente de todo eso, el resto de la banda le apoyó, tocaron las once rolas que estaban programadas para el setlist de esa noche, y fue todo. Tan seguros estaban de no querer volver a dar un concierto que incluso llevaron una cámara para tomarse las últimas fotos en un escenario. La decisión de no volver a tocar en vivo daría paso a una faceta más experimental, más profunda...pero eso es harina de otro costal. Mientras llegamos a ese punto, disfruten del último concierto de The Beatles con boleto pagado:




  • El 27 de agosto de 1967 fallece Brian Epstein, víctima de un pasón. Ser manager de The Beatles no debió ser cualquier cosa: cambiar su imagen de tipos rudos y desmadrosos por la de unos muchachitos bien portados a los que todos amarían, luchar para conseguir audiciones, acompañarlos a conquistar Estados Unidos y colocarlos en la cima del mundo. La presión debió ser demasiada y, al final, terminó por derrotar al hombre que dio a este mundo uno de los mayores regalos musicales y culturales.



  • El 30 de agosto de 1968 sale a la venta el sencillo Hey Jude, con Revolution en la cara B. Estuvo 16 semanas presente en los charts, de las cuales dos de ellas ostentó el primer lugar. Curiosamente, fue desbancado por Those were the days de Mary Hopkin, rolita producida ni más ni menos que por Paul.




Creo que valió la pena reprogramar las fechas importantes de la semana pasada y juntarlas con la de ésta; tenemos muchos datos interesantes y después de todo, siempre es un placer leer y aprender algo acerca de la historia de The Beatles. Compensando un poquito la ausencia de la semana pasada, adelantaré el post para hoy porque entre una boda a la que iré con mi mujer al rato, la convivencia familiar de mañana y el Colts vs Broncos del Sunday Night, no habrá mucho tiempo para publicar. Espero disfruten leerlo tanto como yo disfruté armarlo, y ya nos estaremos poniendo el contacto el lunes para ver qué les pareció. ¡Excelente fin de semana para todos!




Now Playing: Double freedom - Samsara Blues Experiment


Saludos Enfermos.