lunes, agosto 17, 2015

Museo del Juguete Antiguo México: una ventana para mi niño interior


Si eres un adulto treintañero como yo (o mayor) y todavía recuerdas con cariño a varios de los juguetes que tuviste en la infancia, hay un lugar que te pondrá en contacto con tu niño interior.

El Museo del Juguete Antiguo México se encuentra en la colonia Doctores, en Doctor Olvera 15, a un par de calles de la estación del Metro Obrera. Pese a que la fama de la zona no me motivaba mucho para ir a pararme por allá, la inquietud desapareció en cuanto di con el museo; no se ve como los del Centro Histórico que se engalanan con fachadas que han visto el paso de los años desde la época colonial, ni como otros más modernos que parecen un preludio del futuro, como el Soumaya. El edificio que alberga al MUJAM es sencillo (de hecho tiene aspecto de unidad habitacional o vecindad rehabilitada) y lo más destacado es la enorme vitrina que exhibe apenas una pequeña parte de todos los tesoros que contiene, en contraste con los geniales graffitis que adornan su estacionamiento.


Sin embargo, al cruzar la puerta pude sentir cómo el tiempo comenzaba a retroceder y me llevaba al interior de las salas, sumergiéndome en tantos recuerdos no sólo de mi niñez, sino de la de mis padres y hasta de mis abuelos, conocida gracias a los relatos que me regalaron durante tantos años.

Así, comencé un recorrido que todo el tiempo me mantuvo brincando de una época a otra, como si jugara a saltar la cuerda, ya que dentro del MUJAM no existe el orden cronológico porque, sencillamente, no es necesario. Me encanta entrar ahí y no saber hacia dónde voltear primero por tantas cosas bonitas que se encuentran desperdigadas entre mesas, estantes y vitrinas; lo mismo me encontraba con viejas troquitas como las que divertían a mi papá cuando era niño, que la primera edición de mis amados Caballeros del Zodiaco (en ese entonces no les decíamos "Saint Seiya") que llegó a México cuando yo tenía unos cinco o seis años; en el camino me reencontré con viejos amigos como los codiciados Hot Wheels, que en ese entonces no eran tan fáciles de conseguir; los luchadores de plástico feo que tenían rebabas y se despintaban después de un rato de jugar con ellos pero cómo me encantaban, o los yoyos Duncan que hacían las delicias de todos en el patio de la escuela cuando nos poníamos a competir para ver quién tenía los mejores trucos. Muchas de estas piezas de colección están a la venta, y realmente se sorprenderían, queridos lectores, con los precios que algunas de ellas alcanzan; pero si lo pensamos un poco ¿los recuerdos tienen un precio fijo? ¿alguien se tentaría el bolsillo si se encontrara de frente con un juguete que le traiga a la memoria los momentos más hermosos de su infancia? probablemente sí, pero yo no lo haría.


Conforme avanzaba a través de las salas descubrí que, después de todo, Astroboy no me caía tan mal (siempre le consideré un tanto sobrevaluado). Recordé a Batman y Robin en distintas versiones, a los Halcones Galácticos, y hasta el futbolín, del que soy fan desde hace poco tiempo pero ¡ah, cómo me gusta! y por supuesto, todos esos juguetes que tienen un dejo de nostalgia mezclado con un no-sé-qué un tanto siniestro; de repente sentía como si me miraran, como si quisieran decirme que jugara con ellos un poco para devolverles algo de la vida tan agitada que tuvieron hará unos 50 años o más.




La biblioteca del MUJAM es bella no solo por el intrínseco valor que le da el simple hecho de albergar cultura, sino también por los murales que la engalanan. Las dos veces que he ido la he encontrado cerrada, pero siempre es un gusto asomarse y encontrar un poco de modernidad para disipar el sabor a viejo (agradable, eso sí) que deja ver tantos juguetes de antaño. Más allá se encuentra la sala dedicada a la lucha libre, que aunque le conozco lo básico la neta nunca me hice fan pero como a mi abuelito Manuel le apasionaba, con eso me bastó para sonreír y acordarme de él con mucho cariño al entrar.



La que no me latió tanto fue la exposición temporal de Playmobil; no porque la colección no valiera la pena, que sí está buenísima, sino porque el espacio es muy pequeño y si de por sí las otras salas se llenan cabroncísimo, esa estaba a full y no pude tomar tantas buenas fotos como hubiera querido. Había un montón de chamacos cagones por todos lados tocando todo -vi tambalearse más de una vez un par de maquetas gracias a que los morritos se recargaban sobre el acrílico que las cubre- y algunos de ellos le dieron sus respectivos cabezazos al objetivo de mi cámara, pero bueh, supongo que son gajes del oficio. Había venta de muñequitos y sets completos, aunque por lo que vi eran bastante caritos (en promedio, 150 pesitos por un muñeco suelto), así que en este rubro sí quedaron a deber, tomando en cuenta que en la Expo Playmobil que se llevó a cabo en el Centro Cultural Carranza hubo más variedad y por ejemplo, Hilda y yo pagamos por nuestras versiones playmobilizadas cerca de 100 pesos.


Compara; las fotos de Playmobil del MUJAM están aquí, y las del Centro Cultural Carranza, aquí.


A pesar de los peros, me dio mucho gusto ver a gente de mi edad o más jóvenes llevar a sus chavitos, ya fueran hijos, sobrinos o los retoños de sus peoresnada, a conocer los juguetes que marcaron tendencia antes de que apareciera Lego con su increíble mercadotecnia y también los que hicieron felices a nuestros padres y abuelos; siempre es placentero echar un vistazo al pasado y recordar cuando nuestras únicas preocupaciones consistían en saber a qué íbamos a jugar ese día y si eso no nos traería algún castigo por parte de nuestros papás.


El resto de la exposición permanente lo encuentras haciendo click aquí.


Si se les antojó viajar por un par de horas al pasado, no duden en ir al MUJAM. Está abierto de lunes a viernes de 9 a 6, los sábados de 9 a 4 y los domingos de 10 a 4. La entrada cuesta 50 pesitos, por lo que vale la pena cambiar esa caguama y botana domingueras por un buen rato conviviendo con viejos amigos de la infancia.




Now Playing: She said, she said - The Beatles


Saludos Enfermos


martes, agosto 11, 2015

Efectos especiales involuntarios


El viernes fui con Hilda al Cinépolis de Luna Parc para ver Exorcismo en el Vaticano y la verdad...¡es una completa decepción! la trama es buena, la protagonista ponía una cara de loca poseída que realmente le creí, pero el director aplicó la clásica ñerada de cortarla y poner un final abrupto y totalmente fuera de sentido que me hizo decir "¡No mames, ¿de verdad ya se acabó?". Un asco total, juro que todavía me quedé un rato esperando que milagrosamente hubiera alguna escena post-créditos como en las películas de Marvel, pero pues...no.

Esto no sería relevante (tomando en cuenta que el cine de terror decepciona durísimo de un tiempo para acá), pero hubo un par de situaciones que me encantaron y no tuvieron nada que ver con la película.

La primera es que cuando apenas estábamos disfrutando los primeros sobresaltos, el aguacerazo que caía hizo que se fuera la luz, dejando a los pocos que estábamos ahí dentro en total oscuridad y escuchando el golpeteo del agua sobre el techo de la sala. Hilda y yo incluso pensamos que el personal de Cinépolis lo había hecho a propósito para ponerle emoción a la función de media noche y esperábamos que apareciera un tipo para asustarnos o algo así, pero no pasó nada; tras cinco minutos regresó la luz, se volvió a ir y luego regresó definitivamente para dejarnos terminar de ver ese fraude mal llamado "película".

La segunda fue al término de la función; salimos bastante decepcionados de la sala y el centro comercial estaba prácticamente vacío. Justo cuando entramos al elevador para ir al estacionamiento la luz volvió a irse, dejándonos nuevamente a oscuras, con los relámpagos que caían como única iluminación y las puertas del cerrándose por la inercia que ya tenían. Si hay algo que no se me antojaba en ese momento era quedarme atrapado en un elevador a media noche y totalmente a oscuras (aunque fuera con mi amorcito, jejeje) así que como pude le metí el antebrazo entre las puertas y logramos salir. Como si de una nueva broma se tratara, al dar apenas unos pasos regresó la luz, pero ni locos nos hubiéramos metido de nuevo a esa cosa.

Entre maldiciones disfrazadas de risa nerviosa y pasos largos, bajamos las escaleras de los tres pisos hasta llegar a donde estaba el coche, y no pude evitar voltear en todas direcciones repetidamente para asegurarme de que estábamos solos. Tal vez Exorcismo en el Vaticano fue una mierda de película, pero nos sugestionó lo suficiente como para vivir nuestra propia aventura terrorífica.






Now Playing: Baby night - Sweet Smoke


Saludos Enfermos.


domingo, agosto 02, 2015

No quiero un coche


En los últimos días algunos amigos me han preguntado por qué no compro un coche si es que me desagrada tanto el transporte público, con base en que mi tolerancia hacia la gente pendeja e incivilizada, llámense usuarios, "autoridades" o vendedores ambulantes, ha sido prácticamente inexistente de un rato para acá; después de responder que no me interesa tener un coche porque lo considero un gasto innecesario tomando en cuenta que vivimos en la capital del país, me quedé pensando en ello y encontré algunas razones de peso para seguir andando a patín.


La primera de ellas, y quizá la más importante: formo parte de las 8,851,080 personas que pululan a diario por la capital del país, de las que más de la mitad tienen por lo menos un automóvil propio (según datos del INEGI actualizados hasta el 2014). Con esa proporción, moverse por las mañanas en coche es un via crucis entre embotellamientos, accidentes viales y tiempos de trayecto alargados. Además, gracias a la pobre cultura automovilística que tenemos, no somos capaces de respetar reglas de convivencia tan básicas como el cruce 1 a 1 cuando no hay semáforo disponible, ni aplicamos la vieja (pero poco difundida) práctica de compartir el coche con amigos y vecinos para optimizar espacio y evitar la saturación de vehículos en las principales avenidas. Hilda y yo hicimos ayer varios recorridos en coche (ella sí tiene, jaja) de lado a lado de la ciudad y justamente platicábamos acerca de que nuestras vialidades son geniales y nos conectan a cualquier parte; el pedo es que solo en fin de semana se disfruta de una relativa buena movilidad, porque de lunes a viernes eso es casi imposible y honestamente, no me dan ganas de contribuir con el desmadre que se arma.

Eso me lleva al segundo punto: el stress. De un tiempo para acá he estado relativamente más tranquilo, pero cuando se me bota la canica me cuesta muchísimo trabajo dominar las explosiones de mi temperamento. Si a la probabilidad de que alguien salga con un par de dientes menos o algún hueso roto le agregamos un motor y cuatro ruedas...no suena nada bien, ni para mi ni para los posibles afectados. Mejor sigo caminando y así se me baja lo encabronado.


Luego está la cuestión socioeconómica. Hay gente que compra un coche por necesidad o practicidad y eso está bien, pero por otro lado está quien se hace de uno por mero faroleo, cosa que me parece muy pendeja, y peor aún cuando traen un pinche Seat Ibiza, le ponen lucecitas por todos lados, le meten un sistema de audio que amenaza con reventar el parabrisas y andan por ahí jugando a ser Toretto u O'Conner. Como no soy de los que sienten que con un coche ligan o adquieren automáticamente el status de mirrey (papaaaaaaawhhh!), me da igual tener uno o no. Por otra parte, a mi no se me antoja cualquier coche: estoy enamorado de los Mustangs de los 60's y 70's, y los nuevos modelos también me laten bastante por su línea, potencia y la personalidad aventurera que proyectan; pero como cuestan una muy buena suma, prefiero ahorrar para algo que realmente me encante en lugar de comprar cualquier otra cosa más barata solo por quedar bien ante no sé quién chingados. En todo caso, la clase, estilo y poder adquisitivo que pudiera (o no) tener, no es algo que dependa de un coche.

Hablando de dinero, ¿cuánto cuesta la manutención de un coche? Tomando en cuenta que en los años más recientes nos la habían dejado caer sin salivita con los famosos gasolinazos de cada ocho días y que ahora el litro de Magna cuesta (corríjanme si me equivoco) $13.70, que en muchas gasolineras despachan litros de 800 mililitros y que con las reformas energéticas que vienen seguramente los precios seguirán en aumento, echar a andar un coche sale más caro que tener un hijo. Si además me pongo a pensar en lo que se tiene que pagar por el seguro, la tenencia (recordemos que somos el único país donde se paga por tener un coche), las refacciones, la hojalateada si algún idiota le pegó a tu coche cuando estabas estacionado, los arreglos por fuera cuando te das un llegue con otro güey y a ninguno de los dos les conviene llamar a la aseguradora y demás gastos hormiga, me dan ganas de seguir enfocándome en cosas por las que sí pagaría semejantes cantidades.

La única ventaja que le veo a tener un coche es que podría salir más cómodamente a conocer otros lugares para tomar fotografías e incrementar mi acervo cultural y experiencia de vida, pero como no tengo un pedo con viajar en autobús o avión hacia otras ciudades, prefiero aguantar vara, aunque en la cotidianidad tenga que soportar el pésimo servicio del transporte público y siga quejándome de ello (que, la neta, estoy en todo mi derecho porque para eso pago impuestos). Quizá si en el futuro me mudara de aquí y viviera en un lugar que no fuera el Distrito Federal ni el Estado de México lo consideraría, y por fin podría montarme en una belleza como esta:






Now Watching: Chivas vs Cruz Azul (por www.rojadirecta.me, para no darle a ganar más plata a las televisoras mexicanas de mierda).


Saludos Enfermos.


domingo, julio 26, 2015

Los Boicoteables presentan: "Celebridades" coludidas con el PVEM



Así es, mis queridos cinco lectores: Entre estos cabrones y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (o TEPJF, pa' los cuates) volvieron a salir con otra de sus características mamadas. Por si no leyeron la nota que salió hace unos días, el TEPJF acaba de exonerar a 10 de las "celebridades" que se dieron a la tarea, incluso unas horas antes de que las casillas comenzaran a "funcionar", de hacer proselitismo en favor del PVEM, aunque Arturo Escobar, vocero de dicho partido, sea un puto nalgasmiadas que insulta la inteligencia de quienes no nos tragamos su mierda diciendo que eso fue espontáneo y voluntario, como podrán escuchar haciendo click aquí. O bien, que se trata de "una estrategia de los otros partidos para desprestigiarlos". No mame, señor Escobar, que su lengua raspa.




Antes de continuar, quiero dejar muy clara mi postura apartidista; yo no apoyo a ninguna de esas organizaciones delictivas disfrazadas de próceres salvadores de México. Todas me producen la misma náusea, a todas las considero un grano en el culo de nuestro país y, en mi opinión, todas se convierten en el mismo torrente de mierda cada que se acerca la fecha de comprar ganar adeptos o hacerle cocowash a los más ignorantes del tenebroso panorama nacional, ya sea con esa asquerosa verborrea cantinflesca que les caracteriza o con supuestas dádivas que salen de nuestros propios impuestos y son entregadas como si se le estuviera haciendo un favor a la gente. Repito: todos son la misma cagada y si de mí dependiera, todos terminarían empalados en el Zócalo a la vista pública para que sirvan como escarmiento para quienes se quieran pasar de verga con el mismo pueblo al que le han visto la cara de pendejo desde el siglo pasado.



Una vez aclarado el punto, continúo: el PVEM debió perder su registro gracias a todas las anomalías que el mismo INE le permitió durante la primera mitad del año, haciendo como que lo acusaba con su papá el TEPJF, recomendándole bajarle a su desmadrito...y hasta ahí. La más descarada de todas fue la de los tweets salidos de los deditos de un montón de mamarrachos mediáticos que, disimuladamente y bajita la mano, le echaron porras al partido del tucán. Estos individuos no sólo utilizaron el poder implícito que el status de figuras públicas les confiere, sino que recibieron muy buena plata por ello; desde $50,000 hasta $200,000 llegan a cobrar por un pack de tres tweets.




¿Por qué es tan grave que el PVEM no haya perdido su registro debido a estas chingaderas, aunque bien merecido lo tenía?


Sencillo: al mantenerse vigente dentro del circo político mexicano seguirá recibiendo una buena tajada del pastel, que en la última medición equivalió a 444.7 millones de pesos. Además, puede que actualmente no tenga la presencia ni el poderío político del PRI, el PAN o el PRD, pero sí se da un tiro con el relativamente "novato" MORENA y, como punto muy importante a considerar, mantener el control sobre una entidad resulta clave para un mejor posicionamiento en el futuro. Si recuerdan, Chiapas tuvo comicios desfasados, los cuales se llevaron a cabo el domingo pasado. El PVEM, al contar ilegítimamente con el registro que debió serle retirado, está agarrado al poder en el estado sureño a través de esta virtual victoria y de su gobernador, Manuel Velasco, quien parece seguir el modelo de Enrique Peña Nieto empobreciendo a pasos acelerados a los chiapanecos y perfilándose como el próximo muñequito-presidente-casado-con-una-puta-de-Televisa.



Los culpables de que estas chingaderas sigan sucediendo a pesar de que el chiste se repite una y otra vez al pasar los años son el TEPJF, el INEpto, la gente que por diversas razones (ignorancia, falta de criterio, necesidad o pendejismo) votó por el PVEM, y las "celebridades" que, aunque el fallo del TEPJF diga que sus cuentas de Twitter son personales y ejercían su libertad de expresión, se brincaron la veda electoral y usaron su poder mediático para influir en la decisión de una gran cantidad de personas.

Aunque incluso hubo una petición a través de Change.org en la que se solicitaba retirar el registro al PVEM y fue bateada por la mafia electoral, que el TEPJF haya exonerado a 10 de ellos y diga que hay por lo menos 31 más esperando resolución nada más para darle atole con el dedo a la gente y aparentar que hacen su trabajo adecuadamente, merece que seamos nosotros mismos, los ciudadanos a los que trataron de lavarnos el coco, quienes castiguemos a esa bola de culeros. Nosotros mismos seremos sus jueces y ejecutores, y vamos a castigarles con lo que más les duele: el dinero y la fama.

A continuación, la lista de ojetes vendidos al PVEM (en cada nombre encontrarán el link a su cuenta de Twitter), a qué se dedican actualmente, y cómo sacudirles para que aprendan a dejar de venderle las nalgas y el país a cualquiera que llegue con la cantidad adecuada de billetes.



Si quieres pegarle a este cabrón deja de ver cualquier transmisión de TvAzteca, incluidos los partidos del Atlas y el Morelia. No contrates Enlace o TotalPlay, no compres motocicletas Italika (porque aparte están bien culeras), no compres en Elektra ni en Salinas y Rocha, cancela cualquier cuenta que pudieras tener en Banco Azteca. Técnicamente, rompe cualquier vínculo económico con todo aquello que tenga "Azteca" en el nombre.

Miguel Herrera es el director técnico de la Selección, así que lo obvio es boicotear al equipo y no ver sus partidos ni comprar mercancía referente a mientras este naco apestoso esté en el banquillo. Además de tener ese cargo deportivo, gana mucho dinero haciendo comerciales para distintas marcas: SegundaMano, Melox, Movistar, Ciel, Teletón y hasta el Gobierno de Chiapas (Manuel Velasco, la porra te saluda). No consumas productos de estas marcas, no dones al Teletón y no viajes a Chiapas, y verás cómo lamentan haber contratado a este imbécil para promocionarse.

UPDATE: Este imbécil ya fue cesado de su puesto como director técnico de la Selección gracias a la agresión contra Christian Martinoli (otro mediocre igual a él); sigamos sin comprar productos de las marcas para las que ha hecho comerciales, y asegurémonos de que no vuelva a conseguir trabajo.


Hazle pagar no viendo los juegos del América por televisión de paga o abierta (y de paso te chingas a Televisa con su amado rating), no comprando mercancía del equipo, y no siguiendo a la Selección mientras este individuo sea convocado.


Ah, Marquito, Marquito...ser jugador de las Chivas no lo salva, así que con todo el dolor de mi corazón, no veré ningún partido del Rebaño Sagrado por televisión de paga o abierta, no compraré mercancía del equipo y, sobre todo, recomiendo no comprar el FIFA '16 de EA Sports, donde Marco aparece en portada junto a Lionel Messi. Neta la cagaste durísimo, pinche Marquito.


No vayas a sus conciertos, ni compres sus discos. Ya que les valió verga la veda electoral, que a ti también te importe poco bajar su música de la red sin pagar por ella un centavo (si es que eres fan de esta clase de basura).


Hacen telenovelas mediocres que solo sirven para apendejar a la gente y resentirán bastante un bajón en el rating, tanto ellos como las televisoras. ¡No las veas!


Se supone que se dedican a "actuar", "cantar", hacer reallity shows, conducir programas matutinos y demás basura de medio pelo, pero en este momento están inactivas. Ayudémosles a seguir sin chamba no poniendo atención a nada de lo que hagan en el futuro.

Julio César Chávez es cronista en Box Azteca; ¿qué les parecería dejar de seguir las transmisiones de esa televisora para pegarle en el bolsillo a este pinche drogadicto de mierda?

Danna Paola y Roger González actúan en la obra Hoy no me puedo levantar. ¿Qué tal si dejan de ir a darle su dinero a estos cabrones en el teatro? total, con lo que les pagó el PVEM deben tener más que suficiente.

Raquel Bigorra y Daniel Bisogno conducen un basurero llamado Raquel y Daniel (¡Qué creativos!). No he tenido el disgusto de verlo, pero suena como a que es una mierda del estilo de Hoy y demás bazofia televisiva. Supongo que estará de más recomendar que no lo vean, tanto para madrearles el rating como por salud mental.

Yordi Rosado nunca pudo superar el trauma de haber sido el bufón de Adal Ramones y ahora tiene un programa en Univisión llamado Está cañón, además de haber escrito un par de librajos: Quiúbole y Renuncio. No vean su programita mierdoso ni compren esos dos esperpentos, por humanidad.

Gustavo Adolfo Infante conduce No lo cuentes y En compañía de por Cadena Tres, Reporte última palabra por Reporte 98.5 (lo que antes era nuestro glorioso RadioActivo) y Un nuevo día por Telemundo; puro contenido totalmente prescindible que no merece el rating que le da la gente.

Raúl Osorio, Ingrid CoronadoSergio Sepúlveda (Difícil de creer, pero este puñetas también conduce El Legado además de ser columnista en Playboy, BBMundo y El Horizonte) y Tabata Jalil son conductores del programa ¡Venga la alegría!, de TvAzteca: más mierda matutina que sirve para distraer a las amas de casa de temas verdaderamente importantes. Dejemos de darles a ganar dinero a través de un boicot a estos programas y editoriales

Raúl Araiza, Jorge Van Rankin y Andrea Legarreta son, por mucho, los más detestables de esta lista: lamehuevos oficiales del PVEM desde hace mucho tiempo (¿recuerdas que teníamos que soplarnos sus pinches comercialotes cada que íbamos al cine?), conducen el programa Hoy, la mayor fuente de bosta televisiva de la barra matutina. Además, los dos primeros tienen un programita pedorro pseudo-desmadroso e irreverente en Exa FM, titulado Burro negro. Sobra decir qué hay que hacer con los programas de estos subnormales, ¿verdad?

Rey Mysterio Jr es un luchador de la AAA, empresa de la que habría que dejar de seguir sus transmisiones y eventos en vivo mientras este individuo continúe entre sus filas.

Inés Sainz conduce DXTips en TvAzteca y es el ajonjolí de todos los moles deportivos de dicha empresa; quitémosle poder dejando de ver su programa, y las transmisiones deportivas de la televisora de Salinas Pliego en general.

Luis García también es comentarista deportivo en las transmisiones de fútbol de TvAzteca, además de participar en Tiro libre, un programa de Exa FM. Saquémosle de la pantalla y de la radio no escuchando su programa, ni viendo el fútbol por TvAzteca.

Pati Chapoy es la mente maestra (es un decir, jajaja) detrás de programación basura como Ventaneando, El ojo del huracán, Historias engarzadas o La historia detrás del mito. Seamos tantito selectivos con lo que vemos en televisión y quitémosle rating a las creaciones de esta pinche abuela chismosa (si es que aún se transmiten, no lo sé y no me interesa) al mismo tiempo que le partimos la madre a ella y a TvAzteca.


¿Qué vamos a hacer? ¿Seguiremos limitándonos a mentar madres e insultando por Internet, o nos unimos y golpeamos el poder mediático que tienen estos mierdas? la decisión la tenemos en nuestras manos; espero que (si están de acuerdo conmigo) seamos congruentes y tomemos cartas en el asunto, y si no lo están, es válido, nada más después no se estén quejando de que nos manipulan y hacen con nuestras vidas lo que les nace del culo.




Now Playing: You're not an ordinary girl - The Temptations


Saludos Enfermos.


lunes, julio 20, 2015

A veces las palomas nos dan lecciones de vida


¿Recuerdan que hace poco les platicaba que Hilda y yo rescatamos unas palomas?

Bueno, todo iba bien hasta ayer que noté a una de ellas muy floja, cabizbaja, incluso estaba echada en un rincón de la jaula con los ojos cerrados. La toqué para asegurarme de que vivía y respondió cuando la paré sobre sus patitas, pero enseguida volvió a echarse. La saqué de la jaula para lavarla (tenía la panza y la cola llenas de mierda porque se había hecho encima sin moverse) y jugué un poco con ella. Le acaricié la cabeza, el pico y las alas mientras le pedía que no se muriera; luego la devolví a su jaula, acerqué un puño de granos de trigo a su pico para que comiera cuando tuviera ganas y me fui.

Hoy amaneció en la misma posición que la dejé anoche, pero fría y tiesa, y con un montón de hormigas sobre su cabecita. La enjuagué para quitarle las hormigas, la envolví en periódico y le di sepultura en el bote de la basura (¿qué más podía hacer por ella?). Fui en chinga por más periódicos para cambiar el que estaba en el piso de la jaula previniendo que las dos palomas restantes sufrieran una invasión, y cuando regresé un par de minutos más tarde, una de ellas ya estaba en el piso de la azotea paseándose como si nada. Se me salió un "¿Qué haces ahí?" y traté de agarrarla sin éxito, provocando que se fuera a los tinacos, luego a la cornisa y por último, al tejado del vecino mientras yo le decía infructuosamente "No te vayas, quédate aquí por favor", y ella me observaba desde lejos mientras terminaba de limpiar la jaula donde ya sólo quedaba una de sus compañeras.

Se lee medio de la chingada esto, pero la verdad es que sí me ganó el sentimiento por haber perdido a dos animalitos en tan poco tiempo; sin embargo, ya con la cabeza fría, creo que al final ellas me dieron algo mucho más valioso que trigo, agua y un lugar cómodo para dormir.

Aprendí (o recordé, que muchas veces pierdo de vista cosas tan básicas gracias a mi acelerado ritmo de vida) algunas lecciones, entre ellas que no podemos ser tan aprehensivos ni asumir que algo o alguien es nuestro, porque si amas algo déjalo ir y si regresa es tuyo y si no, nunca lo fue. No, fuera de mamada: una de mis (nótese el "mis") palomas se murió y otra se fue. Eso me hizo soltar un par de lágrimas y estar triste por un momento, pero si lo pienso bien, ellas no eran mis palomas; sólo fue un trío de animalitos con el que tuve la fortuna de cruzar camino para A) que ellas no tuvieran el triste final que a lo peor les esperaba abandonadas en aquel arbusto con las alas recortadas y B) sentir la satisfacción de proteger desinteresadamente a seres indefensos. Ahora sólo queda desear que la que ya es libre sepa cuidarse allá afuera y no termine siendo el almuerzo de algún gato o algo así.

Aprendí (o recordé) que el hecho de que una de ellas muriera fue simplemente la ejecución de la función Omega de todo organismo, y me gusta pensar que al menos murió bien alimentada, en un lugar a resguardo del frío y el peligro, y hasta un poco mimada. Creo que esa muerte es mucho más de lo que algunos seres humanos merecen, y me alegro de que ella haya podido tenerla. Por otra parte, la que se fue {¡ay dolor, ya me volviste a dar!) no lo hizo por maldad o porque estuviera a disgusto, sino sencillamente porque ya estaba lista para volver a ser libre. Era una paloma Alpha: siempre se acercaba primero a comer o a beber agua, mostraba cierto liderazgo sobre las otras dos e incluso se paraba más erguida, tenía más porte. Al final, me alegro de que sus alas ya sirvan nuevamente para volar y haya podido irse más allá del tejado del vecino, donde ya no la vi tras decirle a su compañera, la que quedaba aún en la jaula: "Bueno, parece que ahora solo quedamos tú y yo".




Otra lección aprendida (o recordada) es que aferrarnos a las cosas no sirve para nada. Tal vez si no hubiera insistido en atrapar a Alpha para volver a meterla en la jaula ella seguiría paseándose por mi azotea en lugar de haber volado lejos; en mi afán de querer conservarla a mi lado sólo conseguí que se alejara, y si así sucede con las palomas, ¿cuál creen que sería la reacción de un humano?

Por último, aunque no menos importante: cuando bajé a la sala ya listo para venir a la oficina y le conté a mi mamá lo sucedido con un nudo en la garganta, ella me dijo: "Tranquilo, no llores...se fue porque estaba lista, y así como ella, deja que todo tu stress y tus enojos también se vayan volando". Me abrazó, me dio un beso (¡qué patético debe verse un tipo de mi tamaño llorando por un pajarraco!) y en este momento, a unos minutos de sus palabras, sonrío y me doy cuenta de que tiene razón. Siento un pequeño hueco por dentro pero no es causado por la pérdida de las palomas, sino porque algo que estaba en mi interior voló junto a Alpha y de algún modo me siento más libre y en paz conmigo mismo.



U P D A T E:

Me acaba de llamar mi papá para avisarme que ¡Alpha regresó a casa! parece que no le gustó mucho estar sola allá afuera, porque cuando subió a la azotea la vio ahí paseándose y entre él y mi mamá la agarraron, y va de nuevo para la jaula. Dice que tenía mucha sed y hambre porque luego luego le entró al trigo y al agua que les dejo cada mañana, y por lo visto su comadre (la que permaneció en la jaula todo el tiempo y que creo llamaré Beta) estaba triste o algo así porque no había comido nada. Ahora ya están las dos felices, comiendo y poniéndose más bonitas todavía. De hecho...ellas no son las únicas que están contentas. Creo que, después de todo, aquella frase mamona sí tiene algo de cierto.





Now Playing: Crazy - ZAZ


Saludos Enfermos.