domingo, octubre 19, 2014

Semanario Beatle: 13 a 19 de octubre


Hoy, en el Semanario Beatle...


  • El 18 de octubre de 1957, tras una breve entrevista con un alcoholizado John al que le cayó bien desde el primer momento, Paul debutó con los entonces llamados Quarrymen en el New Clubmoor Hall de Liverpool. Entró a la banda como guitarrista principal (recordemos que en ese entonces todavía no conocían a George) y al momento de tocar el solo de Guitar boogie, de Arthur Smith, el cual dominaba a la perfección, le ganó el pánico escénico y nada más no pudo tocarlo. Para que vean que incluso los más grandes tienen sus resbalones, esta es la rolita en cuestión:




  • El 18 de octubre de 1959, y tras un par de intentos fallidos en ediciones anteriores, audicionan para un showcito televisivo de talentos llamado TV Star Search Audition. Además de que en esta tercera oportunidad sí lograron clasificarse para las finales regionales, lo relevante del asunto es que llegaron sin baterista, ya que el último que habían tenido fue Colin Hanton y cuando se les preguntó por qué, dijeron que no era necesario porque el ritmo estaba en las guitarras. Y otro dato curioso, aún más importante, es que sufrieron uno de sus tantos cambios de nombre antes de llegar a ser The Beatles, ya que para este evento decidieron cambiar a Johnny and the Moondogs.



  • El 17 de octubre de 1962 debutan en televisión, a través del programa People and places, en el Granada TV Centre de Manchester. Su aparición fue dividida en dos partes, presentando dos rolitas: Some other guy, y la (en ese entonces) ascendiente a la fama Love me do.



  • 13 de octubre de 1963. Si bien la fama de The Beatles ya empezaba a adquirir un calibre importante, este día fue el que detonó el fenómeno de la Beatlemania, al menos oficialmente. La presentación que tuvieron en el London Palladium capturó la atención de los medios, en gran parte por la calidad intrínseca de su música y también por sus tablas en el escenario. Paul siempre supo desenvolverse bien y ganarse a la audiencia, e incluso los desplantes mamones de John (como eso de mandar a los fans a callar su gritería mientras anunciaban Twist and shout como rola final) atraparían la atención de millones de personas alrededor del mundo.



  • El 18 de octubre de 1967 se estrena How I won the war, película donde John participó y que fue filmada en España durante el año anterior. La premiere tuvo lugar en el London Pavillion, con invitados de la talla de Jimi Hendrix y Cilla Black, quien puso la casa para el after. Ya había incluido la película en el post donde hablé sobre el inicio de su rodaje, pero por si se lo perdieron, la dejo acá nuevamente. ¡Disfrútenla!






¡He regresado de mis vacaciones (que por cierto, espero en esta semana tener oportunidad de contarles cómo estuvieron)! y me sorprende gratamente encontrar tantos datos tan interesantes para retomar esta sección como se debe. Espero los disfruten, y tengan excelente resto de domingo.




Now Watching: Bengals at Colts


Saludos Enfermos.


viernes, octubre 17, 2014

Perdido en la nieve


Al darse cuenta de las cosas, la música ya no se oía y el regimiento había desaparecido, corrió al lugar donde había dejado a su amo, pero, ¡ay!, el ebanista ya no estaba allí, parecía que se lo hubiera tragado la tierra. Kashtanka olisqueó la acera con la esperanza de encontrar al amo por el oloor de sus huellas, pero un miserable acababa de pasar con sus chanclos nuevos y todos los olores delicados se confundían con aquella peste de la goma, hasta tal punto, que era imposible distinguir nada.

Kashtanka corrió adelante y atrás sin encontrar a su dueño. A todo esto, había oscurecido, A ambos lados de la calle encendieron las farolas, las ventanas de las casas se fueron iluminando. Caían unos copos grandes y esponjosos, cubriendo de blanco la calzada, los lomos de los caballos y los gorros de los cocheros, y cuanto más oscuro era el aire, más claros se hacían los objetos. Junto a Kashtanka, cubriendo su campo visual y empujándole con sus pies y piernas, no cesaban de ir y venir clientes desconocidos (Kashtanka dividía a toda la humanidad en dos partes muy desiguales: amos y clientes, con la diferencia esencial, entre unos y otros, de que los primeros podían pegarle y a los segundos él mismo estaba autorizado para morderles las pantorillas). Los clientes tenían prisa y no le prestaban atención alguna.

Cuando se hizo completamente de noche, Kashtanka se vio dominado por la desesperación y el miedo. Se arrimó a un portal y empezó a llorar amargamente. Las andanzas de todo el día con Luka Alexandrich le habían fatigado, sentía frío en las orejas y las patas y, para colmo de males, estaba hambriento. Desde por la mañana solo había tenido ocasión de llevarse algo al estómago dos veces: un poco de cola en casa del encuadernador y una tripa de salchichón que había encontrado junto al mostrador de una de las tabernas. Y eso era todo. Si hubiese sido persona, a buen seguro habría pensado: "No, esta vida es imposible. ¡Hay que pegarse un tiro!".




Kashtanka, Anton Chejov, 1887



¿Quieren saber qué sucedió con el pequeño Kashtanka después de haberse perdido? Descarguen el relato completo en este enlace.




Now Playing: The face of Oblivion - High on Fire


Saludos Enfermos.


miércoles, octubre 15, 2014

Catarsis


En casa, con ocasión de la Cuaresma, no habían guisado ni encendido el samovar, por lo que el día pareció larguísimo. Yakov Ivanich hacía ya mucho rato que había desenganchado el caballo, había mandado harina a la estación y en dos ocasiones se había puesto a leer el Salterio, pero todavía quedaba mucho tiempo por delante. Aglaia había fregado todos los suelos y, sin nada que hacer, se dedicó a ordenar su baúl, cuya tapa estaba toda ella adornada por dentro con etiquetas de botellas. Marvei, hambriento y triste, leía o se acercaba a la estufa holandesa para contemplar los azulejos, que le recordaban la fábrica. Dashutka dormía; luego, al despertarse, se fue a dar de beber a los animales. Cuando sacaba agua del pozo, se rompió la cuerda y el cubo cayó al agua. Un criado empezó a buscar un bichero para sacarlo. Dashutka, descalza y con los pies rojos como las patas de un ganso, le siguió por la sucia nieve, sin cesar de repetir que el pozo era más hondo de lo que podía alcanzar el bichero; pero el criado no parecía entenderla y, cansado al parecer, se volvió llenándola de improperios. Yakov Ivanich, que en este momento salía al patio, oyó que Dashutka le contestaba con una granizada de soeces insultos que solo había podido oír a los borrachos en la taberna.

-¿Qué dices, desvergonzada? -gritó, horrorizado-. ¿Qué palabras son esas?

Ella miró a su padre perpleja, con cara de estúpida, sin comprender por qué no se podían decir semejantes palabras. Yakov Ivanich quiso darle una lección, pero la chica le pareció tan salvaje e ignorante, que por primera vez se dio cuenta de que no tenía fe alguna. Y toda aquella vida en el bosque, entre la nieve, entre borrachos y blasfemias, le pareció tan ignorante y salvaje como la misma moza. Así que, en vez de reprenderla, hizo un gesto de desaliento y se metió en su habitación.

El gendarme y Sergei Nikanorich habían vuelto para hablar con Marvei. Yakov Ivanich recordó que tampoco estas gentes tenían fe alguna y que esto no les preocupaba en absoluto, y la vida le pareció extraña, insensata y oscura como la de un perro. Sin preocuparse de ponerse el gorro, dio una vuelta por el patio; luego salió al camino y echó a andar con los puños apretados. Empezó a nevar, el viento removía su barba y él no cesaba de sacudir la cabeza, sintiendo que algo le oprimía el cráneo y los hombros como si los diablos se le hubiesen subido encima. Se le figuró que no era él quien caminaba, sino una fiera, una fiera enorme y terrible, y que si lanzaba un grito, su voz se extendería como un rugido por todo el campo y el bosque, asustando a todos.




Un asesinato, Anton Chejov, 1895



Incluso el hombre más devoto, el más entregado a las convicciones y designios de dios, es propenso a liberar su verdadera naturaleza. Conozcan el desenlace de la historia de Yakov descargando el relato desde esta liga. Disfrútenla, y dejen salir a su verdadero yo de vez en cuando.




Now Playing: Dross cuenta tres historias de terror XXXI


Saludos Enfermos.


domingo, octubre 12, 2014

El primer año juntos


Hoy se cumple un año desde que le pedí a Hilda que fuera mi novia y ella dijera que sí. Justo en este momento, mientras ella duerme, yo estoy sentado en una mesita afuera de la habitación, escribiendo a media luz, disfrutando una cerveza y cigarros, y saboreando la retrospectiva, el conjunto de momentos que nos han traído hasta Huatulco y Zipolite para festejar estos doce meses juntos.

Recordar cosas como la ropa que traía puesta la primera vez que la vi, su peinado o el lugar al que fuimos es algo bonito y romántico (además de extremadamente cursi, si lo quieren ver así). Recordar detalle por detalle todo lo que sucedió la noche que le declaré mi amor también es lindo y, probablemente, digno de una película rosa; y no es que esté mal, pero basar el cúmulo de emociones que tengo en este momento en cosas así, sería caer en el facilismo.

Por eso mejor me enfoco en la primera vez que ella respondió mi "Te amo" con un "Yo también" mientras me bajaba de su coche al despedirnos. En la primera vez que ella lloró por culpa mía y en la que ni siquiera me di cuenta de haberla herido, porque aún no dimensionaba cuán importante es para mi. En que ella, sin pedírmelo ni insinuarlo siquiera, se convirtió en mi inspiración para dejar de beber como cosaco. En cómo me moría de celos, rabia y ganas de matar cada vez que el pendejete de su ex novio la buscaba, y qué bueno que esa mierda se terminó antes de que nos topáramos de frente. En la primera vez que la acompañé a casa cagado de nervios porque no sabía cómo me recibirían su mamá y su hermano. En la manera en que me acogieron y me han integrado paulatinamente a su núcleo familiar. En la primera discusión fuerte, y las que le siguieron a esa, y las que probablemente vendrán en el futuro porque tanto ella como yo tenemos un carácter difícil. En lo imperativo que es para mi el no lastimarla durante esas discusiones y buscar siempre conciliar, porque soy incapaz de irme a dormir tranquilo si ella no me dice que me ama antes de acostarnos. En el primer regalo de cumpleaños que me dio. En los chocolates que forman la palabra "Me traes de cabeza" que me regaló un día cualquiera, solo porque sí, y que no me he comido porque quiero conservarlos para siempre, de ser posible. En las publicaciones bonitas que nos hacemos en Facebook. En las payasadas que digo y hago a veces, porque adoro escucharla reír. En los textos que me salen del corazón cuando pienso en lo afortunado que soy al tenerla a mi lado. En la primera vez que salió conmigo y mis amigos. En todas esas canciones que me hacen pensar en ella al escucharlas, y termino dedicándoselas. En las veces que me ha presentado con sus amigos y conocidos como su novio, y me he pavoneado por ello. En cómo he pasado de ser su novio, a ser su hombre (y a veces incluso se ha referido a mi como su marido). En la vez que le acompañé a una comida de su trabajo y todo mundo nos observaba sin parar, porque ella nunca había llevado a ninguna pareja a un compromiso de esa clase y, la verdad sea dicha, éramos la pareja más atractiva del lugar. En lo orgulloso que me siento cada vez que la veo caminar con esa seguridad que le caracteriza, y pienso "¡Esa es mi mujer!". En el cambio tan radical que sufrió mi opinión acerca de los tacones, ya que antes me parecían un artilugio inútil y banal, y gracias a la manera en que ella los luce, se convirtieron en fetiche. En su piel morena y cabellos negros que me encienden como si un torrente de lava se escondieran dentro de mi. En la química sexual tan cabrona que hemos tenido desde la primera vez que nuestros cuerpos se tocaron. En la primera noche que compartimos. En la perfección de su cuerpo acurrucándose entre mis brazos al dormir, y en lo bonito que es despertar y que ella sea mi primera visión del día. En el primer orgasmo juntos, los que le han seguido, y los que vendrán. En su cuerpo convertido en el santuario del cual jamás quiero salir y en el que adoraré para toda la vida a mi diosa del sexo y del amor. En los miedos que ambos hemos vencido tomados de la mano (y a veces, conmigo jalándola para obligarla a salir de la zona segura y sacarse el temor de encima). En nuestro primer concierto juntos, y cómo lo disfruté porque aunque no soy gran fan de Los Fabulosos Cadillacs, amé verla cantar y bailar, extasiada, loca, feliz. En el primer viaje juntos, a Cuetzalan, y lo genial que fue compartir más de un día entero con ella. En la manera en que sus ojotes cafés, sus labios y su nariz de bolita se convirtieron en los rasgos de la perfección hecha rostro femenino. En que, pese a que allá afuera caminan chingos de mujeres bellas y tentadoras, yo sé que me espera la más hermosa de todas al final del día y, además, es totalmente mía y yo de ella y de nadie más. En las 365 oportunidades que he tenido de enamorarla, y enamorarme más de ella...y todas las que se vienen por delante.






Now Playing: Need you loving tonight - Queen


Saludos Enfermos.


domingo, octubre 05, 2014

(bi)Semanario Beatle: 29 de septiembre a 12 de octubre


Hoy, en el Semanario Beatle...



  • El 5 de octubre de 1962 sale a la venta un single que no es cualquier single: se trata, ni más ni menos, que del debut de The Beatles a través del Love me do. Tenía en la cara B a P.S. I love you y cuenta con la particularidad de que acá no tocó Ringo, sino Andy White, un baterista de sesión impuesto por George Martin (cosa que nuestro querido Beatle narizón jamás le perdonó) ya que no le gustaba cómo tocaba el buen Rings. Aún teniendo al equipo oficial incompleto, este sencillo logró llegar a la posición 17 dentro de los charts, marcando el paso para el primer lanzamiento de cualquier banda de la época.




  • El 9 de octubre de 1940 llega al mundo uno de los hombres más importantes en la historia de la humanidad (y no, no estoy exagerando). En el Liverpool Maternity Hospital, John Winston Lennon.vio la luz por primera vez No era un dios, tampoco era el pacifista perfecto que muchos, erróneamente, quieren ver en este hombre. Sencillamente, era un tipo genial, un ser humano con virtudes y defectos que supo conquistar al mundo y ponerlo a sus pies. Felicidades, John.




En este preciso momento, mi mujer y yo estamos dorando nuestras carnes placenteramente Huatulco (lo comento nada más para que se mueran de la envidia, jo jo jo). El próximo domingo 12 de octubre debería publicar el Semanario Beatle correspondiente, pero para ese día tengo que publicar algo más importante (¡Sí! ¡Más importante que los Fab Four, que los Colts, los Broncos y el Liverpool juntos!); por eso es que junté la info de dos bloques en un solo post. Esperen una semanita más para enterarse del chisme completo, y mientras, disfruten de este rico domingo beatlero.




Now Watching: Hipnotízame - Fobia


Saludos Enfermos.