lunes, septiembre 29, 2014

¡Feliz cumpleaños, Palacio de Bellas Artes!


El corredor peatonal Madero (y sus calles perpendiculares) siempre tiene algo chingón que ofrecer al paseante que de repente se encuentra ahí, sin absolutamente nada que hacer. Eso nos pasó a Hilda y a mi el sábado que fuimos con la idea de ver la exposición sobre Batman en el MUMEDI; queríamos visitarla en caliente porque ayer tuvimos un compromiso familiar, de lunes a viernes está difícil caerle por la chamba y el próximo fin de semana vamos a estar muy, muy lejos de aquí. Sin embargo, la fila para entrar ha estado cabroncísima desde que se inauguró la exposición y ese día no fue la excepción: ya solo había cupo para pasar a las 7 de la noche y como de plano no alcanzamos, decidimos salir a pasear. Después de recorrer el Zócalo, sentarnos un ratito a tomar el fresco y ver a un par de interesantes artistas itinerantes (de los que ya les estaré trayendo información a detalle, esperando que se dejen entrevistar) fuimos a dar al cruce con el Eje Central, donde por casualidad estaba empezando el -a últimos días- famoso mapping del Palacio de Bellas Artes.




Esta hermosa construcción, que cada vez se hunde más en el subsuelo fangoso de nuestra ciudad, cumple 80 añotes de difusión artística y cultural, y los celebra con el ya mencionado mapping que se proyecta de 20:30 a 23:00 horas. No sé desde cuándo está (nosotros lo encontramos el sábado 27), pero hoy es el cumpleaños del Palacio de Bellas Artes y mañana es el último día que se podrá apreciar este espectacular montaje. Vale la pena porque no es tan rimbombante como el mapping que se armó en los edificios que rodean al zócalo hace cuatro años con motivo del bicentenario de la Independencia, en que las mismas fachadas donde se hicieron las proyecciones rebotaban el sonido un tanto culeramente y además, no había dónde acomodarse para disfrutar del espectáculo en plenitud y/o evitar el gentío. Tampoco está como el que se hizo el año pasado en el Monumento a la Revolución, resultando en una pinche chingadera de comercial de Unefon (de lo cual ya eché pestes y menté madres en este otro post). No, este de Bellas Artes sí está bien hecho; se ve perfectamente desde ambos lados del Eje Central e incluso desde la Alameda (y, como tip, si se meten al Sears que está enfrente van a ver aún mejor...aunque las fotos y los videos no saldrán tan bien con la ventana de por medio).

Vayan a darse una vuelta por allá, es buena hora para que lleguen al centro y disfruten un espectáculo digno de esta capital, que debe buena parte de la relevancia cultural de que goza a la francofilia del pinche loquito de Porfirio Díaz. Chequen el video que tomé...¡y no se queden con las ganas de verlo en directo!







Now Playing: Drain the blood (live) - The Distillers


Saludos Enfermos.


domingo, septiembre 28, 2014

Semanario Beatle: 22 a 28 de septiembre


Hoy, en el Semanario Beatle...



  • El 25 de septiembre de 1965 se lanzó una serie animada titulada simplemente The Beatles (aunque también se le conoce extraoficialmente como Beatletoons) a través de la cadena ABC. Constó de 39 capítulos, cada uno titulado igual que alguna canción del cuarteto, llenos de chuscas aventuras protagonizadas por los Fab Four. Cabe señalar que las voces que aparecían en la serie no eran las de The Beatles, sino las de Paul Frees haciendo de John y George, y Lance Percival interpretando a Paul y Ringo; además, a los liverpoolianos no les agradaba mucho esta serie, pero al final decidieron dejarla ser. Si quieren echarle un vistazo, en este enlace está la lista de reproducción de YouTube con todos los capítulos.



  • El 26 de septiembre de 1969, Apple lanza el último disco grabado por The Beatles: Abbey Road. La nostalgia que todos los fans de la banda más grande de todos los tiempos sintieron en aquel entonces le mantuvo durante 11 semanas en el primer lugar de los charts para después ser destronados por otros titanes del rock y su fabuloso Let it bleed. Chequen con qué joya se despidieron:





Solo dos datos relevantes esta semana, pero bueno, creo que esta vez agradezco la sequía de información poirque...¡es mi cumpleaños! Ya empecé mi festejo con una cervecita y el Titans vs Colts (quienes me conocen saben que amo la NFL y le voy a Colts y Broncos), en un rato más vienen mi familia y mi novia a comer (convenientemente, a las 3:00 que ya termina el juego de los Colts, jejeje) y ya mañana les platicaré cómo me fue. Mientras tanto, les comparto este par de videos que me dejó igual número de amigas en el perfil de Facebook y que, por supuesto, pongo aquí porque van con la onda Beatle que maneja esta sección. Disfrútenlos, y tengan excelente resto de domingo.










Now Watching: Titans vs Colts


Saludos Enfermos.


viernes, septiembre 26, 2014

¿Quién está dentro? ¿Quién está fuera?


-Sí, estoy enfermo. Pero docenas y cientos de locos se pasean en libertad porque, en su ignorancia, no saben distinguirlos de los sanos. ¿Por qué estos desgraciados y yo hemos de estar aquí por todos, como cabezas de turco? Usted, el practicante, el inspector y toda la canallada del hospital están muy por dejabo de nosotros. ¿Por qué hemos de permanecer recluidos nosotros, y no ustedes? ¿Dónde está la lógica?

-El sentido moral y la lógica no tienen nada que ver con esto. Todo depende de la casualidad. Aquí están los que fueron recluidos, y los que no lo fueron se pasean libremente; eso es todo. En el hecho de que yo sea médico y usted sea un enfermo mental no intervienen para nada ni la moral ni la lógica, es simple casualidad.

-No entiendo esa estupidez... -balbuceó sordamente Ivan Dmitrich, y se sentó en su camastro.




La sala número seis, Anton Chejov, 1892



¿Quién tiene una noción concreta de la realidad? ¿Quién determina quiénes somos libres, y quiénes estamos presos entre muros acolchonados que nos protegen de nuestra propia locura? entérense descargando el relato completo desde este enlace. Disfrútenlo...sin enloquecer.




Now Playing: Allegro con brio (Symphony no. 5) - Ludwig Van Beethoven


Saludos Enfermos.


jueves, septiembre 25, 2014

Entre novatos te veas


Recuerdo que hace algún tiempo me platicaron que fui muy enfermizo durante el primer año de mi vida, tal vez porque me estaba pasando de tueste (estuve casi un mes de más dentro de la panza de mi mamá) o porque nací muy débil o no sé por qué chingados, pero el chiste es que tiro por viaje estaba enfermo. Usualmente eran unas calenturas marca diablo; me daban tan fuerte que tenía que andar en los puros pañales la mayor parte del tiempo o metido en una tina con agua tibia para regular mi temperatura, y por visitas al médico no paraba.

Cuando no estaba en un consultorio, estaba en casa chille, y chille, y chille, sin dejar descansar a nadie. Ya fueran los de mi mamá, de mis abuelitos, de alguna de mis tías, de mi tío Alejandro (el más joven de la familia hasta que llegué) o de mi papá, siempre tuve un par de brazos cálidos que intentaran reconfortarme y hacerme descansar. Todos me cuidaron mucho, me tuvieron paciencia y me dieron mucho amor. Pero es de mi papá de quien quiero hablar en esta ocasión.

Él tenía unos 34 años en aquel entonces. Como buen primerizo, no tenía la menor idea de qué rayos hacer con ese crío enfermo que se retorcía chillando entre sus brazos. Lo mejor que se le ocurría era hacer "aaaa aaaa aaaaa aaaaaaaa" con un sonsonete arrullador que detenía mis berridos por un rato, pero cuando eso dejaba de ser suficiente el pobre se soltaba llorando también. Lloraba porque le daba miedo que la fiebre me dejara el cerebro frito; porque le angustiaba que algo le pasara al niño al que amó desde la primera vez que se vieron las caras.

Todo eso me vino a la mente hace rato que me quedé recostado cuidándole el sueño a Paulina en la cama de mi hermana mientras ella se bañaba; verla dormir tan tranquila me hizo pensar en su fragilidad y en la enorme responsabilidad que representa para todos nosotros. Me puse por un instante en los zapatos de mi papá y le agradecí -sin decir nada- por haber tenido miedo de perderme, paciencia para cuidarme, un sonsonete para arrullarme, lágrimas para desahogarse y amor para mi.

Tal vez tarde un poco en enseñarle este texto, porque siempre hemos sido un tanto torpes a la hora de demostrarnos cariño uno al otro. O a lo mejor hago a un lado esa idea pendeja de la timidez con las personas que amo y al rato se lo enseño, o se lo mando para que lo lea él estando solo y que no me gane el sentimiento si se lo muestro frente a frente. En todo caso, seguro le gustará saber que solo me tomó 31 años comprenderle, y que eso es algo que siempre voy a llevar muy dentro mío.






Now Playing: My angel baby - Toby Beau


Saludos Enfermos.