miércoles, agosto 24, 2016

El sorprendentemente buen servicio que brinda el SAT


Antier tuve que ir a las oficinas del SAT ubicadas en Paseo de la Reforma 10, las que están frente a la Torre Caballito. Necesitaba tramitar mi constancia de RFC fiscal, así que llegué allá a eso de las 9 de la mañana, tomé un turno y me dispuse a esperar un largo rato, considerando que las veces que he tenido que hacer algún trámite en una dependencia del gobierno, la ineficacia del personal me ha tenido hasta cinco horas esperando afuera de unas oficinas bien culeras e incómodas, sentado a pleno puto rayo del sol y cagándome de hambre (¿verdad, módulo del INE en el Deportivo Eduardo Molina?).




Sin embargo, ¡oh, sorpresa! desde que llegué al SAT todo fue cordialidad y eficiencia: la chica a la que pregunté dónde podía imprimir el dichoso RFC me orientó con una sonrisa en la boca; la señora de las impresiones fue rapidísima y hasta de a dos nos pasaba a su escritorio. Cuando volví con la misma chica del principio para preguntarle dónde podía generar mi contraseña me indicó, nuevamente con una amable sonrisa, a qué escritorio debía dirigirme, y cuando llegué ahí, otra señora, muy atenta, me ayudó no solo con lo que necesitaba, sino que buscó los requisitos necesarios para obtener mi FIEL, revisó el calendario de citas, me agendó una para ayer y hasta tuvo tiempo de ser amable y conversar un poco en el inter. ¡Todo eso sucedió en menos de 40 minutos!

Regresé para el nuevo trámite, y lo mismo: atención rápida y eficiente, al grado de que apenas me habían mandado a la salita de espera mientras llegaba el siguiente movimiento cuando ya me estaban llamando otra vez. Creo que lo más tardado fue en lo que me regresaban mi INE y me llevaban a activar mi Buzón Tributario, y hasta eso, no pasó de 10 minutos.

Cuando le conté a Hilda todo esto, se sorprendió de que yo elogiara a una institución gubernamental, y de hecho le dije que lo grabara porque quién sabe cuándo vuelva a suceder. Quedé gratamente impresionado, en verdad me dejó un muy buen sabor de boca la manera en que fui atendido; digo, ya que me van a meter la riata para quitarme mi plata, por lo menos que me hablen bonito. Es como cuando te quieres coger a alguien, no puedes llegar en plan de "Abre las patas que te cojo"; no, hay que endulzarle el oído, apapachar, invitar la cena, el cine y un hotel bonito. En este tenor, el SAT es un perfecto Don Juan.

Muy aparte de eso, me quedé pensando en que si instituciones como los mismos INEptos, las clínicas del IMSS, ISSSTE, ISSEMyM —entre otras llenas de matasanos y secretarias huevonas—, ¡hasta las taquilleras con cara de malcogidas del Metro! tuvieran una verdadera actitud de servicio y respeto, la percepción que se tiene de ellas cambiaría drásticamente, generando una sensación de bienestar que, a su vez, redundaría en mayor disposición por parte de la ciudadanía para confiar en ellas y acercarse para aprender aunque sea un poco sobre cómo y por qué funcionan del modo en que lo hacen.

Parece sueño guajiro, y sé que la idiosincrasia corrupta imperante en la mayoría de estos organismos es una barrera difícil de salvar; pero como le dijo Bill Clinton a Lisa en The Simpsons:

Si las cosas no funcionan, debes quejarte hasta que tus sueños se hagan realidad.

Entonces, si no tienen tan buena fortuna como yo con el personal del SAT, háganles saber (siempre de buena manera, que a mentadas de madre no se logra nada, por tentador que sea) que el servicio no está siendo satisfactorio, pidan hablar con la persona a cargo de la dependencia, y si no los escuchan o nada más les dan el avión, ¡presionen! recurran a las instancias reguladoras, utilicen las redes sociales para que medios de comunicación estén enterados de lo que sucede, vayan directamente a los perfiles de la institución involucrada (Facebook es buena idea, pero responden más rápido en Twitter). El punto es no quedarnos callados y exigir que desquiten por la buena ese sueldo que nosotros pagamos a través de los impuestos.




Now Playing: El hijo desobediente - Tex Tex


Saludos Enfermos.


sábado, agosto 20, 2016

Pensamientos a partir del consejo de un vagonero en el Metro


Un vagonero del metro decía a un niño que le acompañaba:


"No hijo, chíngale, qué bueno que andes aquí vendiendo en vacaciones, pero tienes que chingarle. Ya no hay chamba, antes podías meterte de macuarro y con eso comías, pero ahorita ya ni de eso. Échale ganas a la escuela para que tengas un trabajo".


He juzgado duramente muchas veces a los vagoneros, no sin razón. Actualmente son una plaga, uno de los factores que convierten al servicio y funcionamiento del Metro en una auténtica mierda. Sin embargo, y sin caer en clichés, me dio gusto y tristeza a la vez escuchar ese pedacito de la conversación. Quizá este vagonero en concreto sea solo un vendedor y no uno de esos que también hacen de delincuentes en sus ratos libres; a lo mejor no es de los que insultan y agreden a los pasajeros, simplemente podría ser un tipo ganándose la vida de la única manera que pudo o se le ocurrió y, de paso, tuvo un buen consejo para un niño que va por el mismo camino. Todo se queda en meras suposiciones.

Con todo, la intención de este post no es mostrar una historia rosa, de esas conmovedoras y superacionales que quedan ahí para quien necesite motivarse. Nuestro par de vagoneros no tiene nada de especial porque, lamentablemente, hay millones de personas chingándole desde un empleo informal para tener qué llevarse a la boca, y también hay muchos niños que (como en este caso) tienen que ganarse unos pesos en la calle además de estudiar, o de plano no tienen siquiera la oportunidad de asistir a la escuela. Y eso, damas y caballeros, no es culpa únicamente del gobierno, como muchos se llenan la boca al decir desde la comodidad de sus sillones.




Mientras yo le miento su rechingada madre al vagonero porque trae su puto escándalo y estorba, mientras tú le dices a Enrique Peña Nieto que es un pendejo y sientes que con eso ya eres un chingón, mientras tu vecino se la raya al maestro por bloquear avenidas con sus marchas y el güey de más allá insulta al policía muchas veces nada más porque sí, los únicos que progresan y ven engordar sus bolsillos son quienes, directa o indirectamente, tienen acceso a algún puesto de poder en el gobierno de este país. Por eso, y con gran ayuda de todos nosotros por nuestra falta de empatía y solidaridad, es que hay tanta gente desempleada o con un trabajo de mierda, tantos niños recibiendo una educación de ínfimo nivel (si es que la reciben) y tantos maestros manipulados por líderes sindicales hijos de puta cuya preocupación es conservar sus privilegios, no las condiciones de trabajo del profesorado y mucho menos la educación que reciben los niños. ¿Que es chamba de las instituciones? simón, pero no me digan que a estas alturas alguien sigue esperando a que esa bola de parásitos realmente meta las manos para solucionar algo.

Ignorando esa frasecita de "Si quieres un cambio, cambia tú mismo" que me caga por mamona, facilista y pendeja, creo que sería bueno empezar a unirnos, aunque sea por bloques con enfoques distintos (tú y yo a la educación, ellos dos a la mejora de nuestro entorno, aquellos de allá a generar un empleo digno para quien lo necesita y puede llevarlo a cabo) y hacer algo al respecto porque, si seguimos esperando que las cosas cambien, mejor vamos por una silla para estar más cómodos.




Now Playing: Give me hope - New Politics


Saludos Enfermos.


viernes, agosto 12, 2016

Los Boicoteables presentan: FEMSA


Pasó algo muy cagado: la semana pasada vi muchas publicaciones en redes sociales de banda que estaba indignadísima porque Oxxo venderá gasolina a través de una nueva empresa llamada (muy creativamente) Oxxo Gas. Básicamente se emputaron porque "¿Cómo es posible que se privatice el petróleo que es de todos los mexicanos? si tata Lázaro Cárdenas viera esto se volvería a morir, ¿qué pasa con nuestra soberanía nacional?", blah bleh, más palabrería hueca de esa que estamos acostumbrados a leer cuando los pseudo-revolucionarios mientamadres se unen apasionadamente a una causa que olvidarán pasados unos días, para después subirse a un nuevo vagón del larguísimo tren del mame.

La mejor prueba de ello es que durante esta semana ya no leí ni escuché nada respecto al tema, y ¿saben algo? toda esa banda me da entre risa y lástima porque se pusieron como energúmenos, pero no ofrecieron ninguna solución para el problema que tanto les encabronaba.

Antes de que alguien me venga con la mamada de que "Hay que marchar para que el gobierno se sienta presionado por la indignación del pueblo" me gustaría resaltar que eso sucede con muy poca frecuencia y tiene un bajísimo nivel de efectividad, más tratándose de un tema tan importante en este país como el energético. Por más brincos y sombrerazos que dieron, el petróleo se está privatizando y la muestra es lo que sucede con Oxxo. Todos esos pseudo-revolucionarios, chairos y posers creen que pendejeando a Enrique Peña Nieto van a solucionar algo, y no se dan cuenta de que ese ojete y su séquito de lamehuevos se parten de risa mientras el pueblo hace berrinchitos y "desquita su coraje" haciéndoles memes y sometiéndolos a toda clase de patéticas e inocuas burlas.




Es por eso que se me ocurre una opción un poquitín más efectiva: boicotear económicamente a FEMSA. Como muchos saben (y si no, ahorita se enteran) FEMSA es dueña de Oxxo, además de otras tantas empresas con una presencia de mediana a muy importante en México y algunos otros países de Latinoamérica. Siguiendo la lógica de pegarles donde más les duele, que es en el bolsillo, les traigo la lista de empresas que pertenecen a FEMSA para que vean cuáles tienen más a la mano (Oxxo es un hecho que sí, son como putos hongos, salen de la nada) para que no les compren absolutamente ni madres y les hagan sentir el raspón pero en serio, no nada más insultando a empresarios a los que les vale una tonelada de verga frita lo que el pueblo opine:




La embotelladora de dicho refresco más grande del mundo se encuentra en nuestro país. ¿Le partimos la madre?




Una chingadera con todavía más azúcar que la Coca Cola.




Dedicada a la venta de lácteos y helado.




Lo mismo que Santa Clara, pero en Panamá.



La famosa cadena donde siempre, sin excepción, una de las dos pinches cajas está inhabilitada.




La que nos trae a todo este asunto...y ya tiene 335 estaciones de servicio en el país.




Cadena con 400 sucursales que opera en el sureste mexicano.




Esta trabaja en el noroeste del territorio nacional.




Tiene 229 establecimientos repartidos en 4 estados de la República Mexicana.




Los hermanos chilenos podrían ayudar boicoteando las 590 sucursales que operan en su país.


IMMEX


Agencia de marketing y Mystery shoppers.




Productos de belleza y perfumería, tiene 146 tiendas en territorio chileno.


Gorditas Doña Tota (es neta, así se llama el changarro)


Lo siento por quienes tienen el 20% restante (FEMSA es dueña del 80%), pero ¿en serio piensan que algo como eso puede ganarle a las garnachas de doña Pelos? no coman esta basura, por favor.


Bara Super


Una especie de tienda de autoservicio chafita que tiene 129 sucursales en Aguascalientes, Guanajuato y Jalisco.




Enfriadores comerciales, tienen plantas productivas en México, Colombia y Brasil. Hermanos latinoamericanos, ¡uníos! y boicotead juntos a estos mierdas.


PTM


Diseñadora, fabricante y recicladora de piezas plásticas.


Ahí tienen. Quiero que quienes realmente estén en contra de lo que está pasando con los recursos energéticos de este país se pongan a pensar en serio acerca de las cosas que se pueden lograr con un boicot económico fuerte, sólido y constante. Sobre todo, es muy importante el último requisito: constancia. Creo que los dos puntos fuertes son los más débiles al mismo tiempo, ya que son los más fáciles de atacar: Oxxo y Coca Cola. ¿Cuánto creen aguantar sin tomarse su coquita, o yendo a comprar los chuchulucos del medio día en la tiendita de la esquina? ¿Creen que vale la pena cambiar hábitos que ni siquiera son de vital importancia, con tal de demostrarle al círculo de poder quién debería tener el mando? Si es así, ayúdenme, ya sea uniéndose a la iniciativa o dándole toda la difusión que puedan.




Now Playing: Times like these - Foo Fighters


Saludos Enfermos.


sábado, agosto 06, 2016

Callejón del Beso @Guanajuato


¿Recuerdan que les comenté que un must de pasear por Guanajuato de noche es unirse a las callejoneadas? Bueno, el recorrido de canto, baile, desmadrito sano y mucha música termina precisamente en un lugar que omití a propósito en el post anterior para darle especial atención aquí; y es que no se trata de cualquier callejón, sino del que cuenta con la leyenda más famosa de toda la ciudad, una que está envuelta en amor y tragedia.


Sí, de verdad, es el Callejón del Beso.


Se dice que Doña Carmen y Don Luis se enamoraron, aunque también se manejan los nombres de Ana y Carlos, así, sin el "Don" y "Doña", pues ambos eran jóvenes. Luis (o Carlos) era un pobre minero que trabajaba en La Valenciana, la mina más profunda de Guanajuato.

Al enterarse de que su niña era cortejada por un simple pero chambeador minero, el padre de la joven, un tipo violento, despiadado y materialista, la encerró en su casa y amenazó con meterla a un convento a preparar rompope o de plano mandarla a España para casarla con un viejo rico que le ayude a incrementar su fortuna personal. Cuando Carmen (o Ana) se enteró de esto, envió a su dedicado galán una misiva a través de su dama de compañía para darle la mala noticia.

El enamorado, lejos de amilanarse, decidió comprar la casa frente a la que vivía su amada a precio de oro para poder estar cerca de ella; eran felices porque desde los balcones él y ella entrelazaban sus manos, se daban sus buenos besotes y se tocaban sus cositas a escondidas, pero cuando el padre se dio cuenta, enfureció y clavó una filosa daga en la espalda de su hija. Don Luis, sin saber ni qué pedo, depositó un tierno beso a manera de despedida la hermosa mano de su amada, ya sin vida. Tiempo después, como románticamente se podría esperar, nuestro minero favorito se suicidó en La Valenciana arrojándose al vacío. Oficialmente el golpe lo mató, pero todos sabemos que su corazón ya estaba muerto desde antes.


Tan cerca y tan lejos...


Total que, según nos dijo un chico que encontramos Hilda y yo en ese callejón mientras paseábamos de madrugada, todas las parejas que lo visitan deben besarse mientras están paradas justo en el tercer escalón de abajo hacia arriba, ya que ese es el punto en el que cayó la sangre de la chica y por eso está pintado de rojo, además de que no hay libre acceso a los balcones de las casas por obvias razones, a menos que se pida permiso a los actuales dueños. Dicen además que si tú y tu pareja no se dan sus quicos ahí les caerá una maldición peor que las de cuando no reenviaban las cadenitas de Hotmail: 7 años de mala suerte y pésimo sexo le caerán a su relación, pero si se dan el beso obtendrán el efecto opuesto (aunque no se garantiza que tengan orgasmos explosivos, eso es de mi cosecha...y de las ganas que cada uno le echa).

Amén de supuestas maldiciones y tragedias románticas, Guanajuato tiene tanto encanto que dan ganas de entrarle a la tradición: por supuesto que nos dimos nuestro besote esa noche mientras el chico nos hacía la foto con mi cámara profesional (y de hecho no disfruté tanto el beso por estar cuidando que no se echara a correr; sorry, me salió lo CDMX), pero no habrá foto de eso en este post porque aparte el güey no enfocó ni ajustó bien el ISO. En su lugar, traigo esta que nos tomaron en una réplica del famoso callejón que está en la Casa de las Leyendas:




En el callejón "de verdad", seguimos las reglas: nos paramos en el dichoso escalón, donde nuestros cuerpos quedaron tan cerca uno del otro que entendí la verdadera magia del lugar: tener a tan corta distancia a mi pareja, mirándonos a los ojos, poniendo cara de circunstancias y procurando que el beso fuera lo más fotogénico posible, me hizo recordar por qué, por más aventuras que haya corrido en mi vida, solo habrá una persona a la que le pueda entregar mi corazón y de la que conservaré el listón que me regaló, como si fuera yo uno de esos tuneros que andaban por ahí haciendo la ronda con sus guitarras y obteniendo de cada chica conquistada un listón que prendían de sus capas para ver quién era el Capitán Galán del grupito.




Un listón, un corazón. No hace falta más.




Now Playing: Wolfshade - Moonspell


Saludos Enfermos.


viernes, julio 29, 2016

En las calles de @Guanajuato


Hace tres artículos les platiqué un poco acerca del Museo Iconográfico del Quijote, que visité el año pasado durante un viajecito a Guanajuato. Revisando el montón de fotos de esas vacaciones que tengo pendientes encontré algunas de otros Quijotes que, aunque no pertenecen a la colección más importante de Latinoamérica, merecen toda la atención si se los encuentran mientras caminan por ahí (para que vean que no solo cazar Pokemiones está de moda):


Más Quijotes, aquí.


Obviamente, Guanajuato es muchísimo más que el célebre caballero de la triste figura. Le traía ganas desde hacía mucho tiempo porque siempre me ha parecido una ciudad misteriosa y atractiva con todos esos callejones enredados, tradiciones, gastronomía, legado histórico y la magia que envuelve a una Ciudad Patrimonio de la Humanidad. Miren qué hermosa se ve desde el mirador del Monumento al Pípila, ubicado en el Cerro de San Miguel:




Hablando del famoso Pípila, dijo alguna vez Lucas Alamán (quien a los 17 años de edad vivió el episodio más importante en la historia guanajuatense), que en realidad no existió. Sin embargo, mito o realidad, el hombre se convirtió no solo en el símbolo de los mineros que se unieron a la causa insurgente, sino de los mexicanos que alcanzan victorias importantes con el arrojo y la valentía que, según la leyenda, Juan José de los Reyes Martínez Amaro mostró al cargarse a la espalda una pesada losa para resistir los plomazos enemigos, llegar a la puerta de la Alhóndiga de Granaditas y prenderle fuego, generando la primera victoria para la causa.

Dicen que nació en el pueblo que ahora se llama San Miguel de Allende; que era güerito y pecoso, muy parecido a los huevos de guajolote, a los que debe el apodo de "Pípíla". Creo que, aún en caso de no ser cierta su existencia o los hechos que se le atribuyen, él forma parte de un imaginario colectivo que tanta falta le hace a este país retomar y seguir como ejemplo. Por eso, a manera de homenaje póstumo (se dice que falleció en 1863 a consecuencia del rudo trabajo dentro de las minas), desde 1939, por órdenes de Lázaro Cárdenas, se convirtió en el guardián de la ciudad en forma de un gigante de 28 metros de altura esculpido en cantera rosa y morada, creado por Juan Fernando Olaguibel, el mismo creador de la Diana Cazadora que engalana al Paseo de la Reforma en la CDMX. Por cierto: en el Cerro de San Miguel no sucedió nada importante históricamente hablando, solo lo pusieron ahí por la excelente vista y ubicación, y porque #Yolo.




Otro dato curioso: sé que pocos ubicamos la referencia porque rara vez llegamos a tener semejante tesoro entre las manos, pero...¿sabían que el señor Martínez aparece en el billete de $1,000.00, al fondo, casi oculto por la fachada de la Universidad de Guanajuato?




En 1732 llegaron a la ciudad sacerdotes jesuitas, que se encargarían de la enseñanza (para la gente con plata, claro está) e inaugurarían el edificio de la Universidad, que originalmente se llamó Colegio de la Santísima Trinidad y era bastante mamoncito y elitista, dado que impartía clases solamente a 86 alumnos. Para 1945 dejó de ser colegio y se convirtió en la que ahora conocemos como Universidad de Guanajuato; el gobierno remodela el edificio, poniéndole esa hermosa fachada blanca que la hace parecer salida de una película de Harry Potter y agrega la escalinata con 86 escalones, que representan a los 86 hijos de papi ya mencionados. Otra particularidad es que en esta universidad solo se impartían leyes y el resto del edificio era la rectoría, aunque como es lógico, la UG se expandió llevando conocimiento a otras ciudades del estado y ampliando su oferta educativa.




Viendo esta bonita foto nocturna de la UG, recordé cuánto cambia Guanajuato del día a la noche. Ambas facetas presentan a una ciudad guapa, con mucho porte, en gran parte debido a que en sus calles no hay semáforos, anuncios luminosos, fábricas ni zonas residenciales con la intención de conservar su patrimonio arquitectónico y colonial. De día es colorida, alegre, un bellísimo laberinto en el que da gusto perderse para descubrir todas las tradiciones y secretos que se puedan.  Por ejemplo, curioseando por toda la ciudad aprendí que fue fundada en 1554 a 2,008 metros sobre el nivel del mar; que cuenta actualmente con 160,000 habitantes y una riqueza cultural que cualquier otro lugar envidiaría. Su nombre, que antiguamente era Quanaxhuato, se debe a que los antiguos habitantes de estas tierras adoraban a las ranas, animales representativos de la fertilidad; pero no hay que irse con la finta: pese a que la traducción tarasco-español sería algo como "Lugar donde abundan las ranas", esto no se debe a que haya muchos de estos anfibios en la región, sino a las formaciones montañosas que rodean a la ciudad, de entre las que destacan el Cerro del Meco y sus dos enormes piedras en forma de ranas.


También tienen un Cerro de La Bufa, ¡como en mi rancho!


La ciudad creció a pasos agigantados durante la época colonial; empezó en la hondonada y después creció hacia arriba, abarcando lo que ahora se llama Circuito Minero Guanajuatense (aunque más allá de las montañas ya no es Guanajuato, sino pueblos mineros, de los que muy pocos llegan a ofrecer atractivo turístico porque las minas no brindan acceso al público y solo va la gente que trabaja en ellas). De todos modos eso no afecta, porque dentro de los límites de esta bella ciudad hay 16 minas, las cuales siguen activas. De ellas, la más famosa es la Mina de San Juan de Rayas: ni más ni menos que la primera en ser descubierta, lo que impulsó la fundación de la ciudad. Tiene una profundidad de 425 metros y de ella se extraen oro, plata, bronce, cuarzo, amatista, calcita y más de 40 minerales distintos en total.




Otra que estaba muy cabrona era La Valenciana, que sí es turística y puedes bajar en ella caminando hasta 75 metros (aunque cuando Hilda y yo fuimos, estaba cerrada y luego ya no hubo oportunidad, snif). Fue una de las más ricas del mundo y llevó, tristemente, a Guanajuato al escaparate europeo: casi el 40% del oro que circulaba en el mundo durante el siglo XVIII procedía de ella. En contraste, la escasez de alimentos, el alza en los precios de los mismos, la falta de empleo y los bajos salarios (cualquier parecido con la actualidad es mera coincidencia) fueron las principales causas del estallido de la guerra de independencia en el Bajío. El ejército comandado por Miguel Hidalgo se nutrió de desposeídos que recogía en cada pueblo, quienes veían en el movimiento la forma de hacerse de algo de plata robando todo lo que podían; es por eso que alrededor de las minas se construyeron fortificaciones para evitar que los esclavos escaparan y también prevenir robos. Después vino el episodio de la Alhóndiga (que tocaré en otro artículo porque merece especial atención), el origen del mito del ya mencionado Pípila, ¡incluso fue capital del país durante el gobierno de Benito Juárez, a principio de 1858!


Más fotos de esta intrincada ciudad, aquí.


En sus calles lo mismo encuentras una tiendita familiar, con comedor y cocina a la vista...




...que el Mercado Hidalgo, diseñado en los mismísimos talleres parisinos de Gustave Alexandre Eiffel (¿les suena?), con todo y torre traída directamente de Bélgica. ¿Por qué invertirle tanto a un simple mercado? La razón es que originalmente la estructura fue pensada como estación de trenes, y es muy cagado porque, como casi siempre sucede con las obras públicas en México —hechas pensando más en el lucimiento del gobierno que en la funcionalidad para los ciudadanos—, en 1910 Guanajuato tenía la mejor estación de trenes de toda América...pero no tenía tren. Ya saben, la fijación que tenía Porfirio Díaz con lo francés, los trenes y el progreso. Al final fue inaugurado el 16 de septiembre de 1910 para celebrar el primer centenario de la Independencia, aunque ya todos sabemos el desmadre que se armó un par de meses después.


Más detalles, aquí.


Mientras tanto, en el mercado de al lado (que no recuerdo cómo se llama), una belleza guanajuatense te invita a probar la gastronomía del lugar, y por más que quieras, no puedes decirle que no.




La simpatía y creatividad de los habitantes de esta ciudad están a la vuelta de cada esquina.




Atrapa la atención de cualquier turista, más si tiene una cámara a la mano.




¡Hasta Deadpool andaba dando el roll por ahí!




Quizá buscaba a los 43 que todavía nos faltan...




...a los que fueron al INEA, pero solo pasaron por fuera...




...o a cierta viejita estafadora que vive en esta casa (la que aparece a la derecha, en la foto), desde cuya puerta pide dinero a todos los que bajan desde El Pípila argumentando que es para sus medicinas; sin embargo, una vecina cuenta que pese a que vive sola, sus hijos son médicos y abogados con muy buen sueldo y, de hecho, la propiedad da vuelta a la manzana completa.




El hecho es que todos tenemos un motivo para ir allá y, quizá, encontrar alguna bonita sorpresa. Como en mi caso, que encontré hasta una calle con el día de mi cumpleaños:




Hablando de festejos...sin querer nos encontramos con un contingente que festejaba el Día nacional del adulto mayor. Fue una linda sorpresa porque además de inundar las calles con la alegría que aún tienen por vivir, a Hilda y a mi nos movieron recuerdos de esas personas especiales que ya no se encuentran con nosotros, y las sonrisas se mezclaron con nudos en la garganta y lágrimas contenidas.


Más fotos, acá.


Si de día Guanajuato es una joya, de noche, simplemente, te atrapa. Aclaro que no voy a recomendar antros o bares porque no conocí ninguno; cuando visito alguna otra ciudad los evito porque ya estoy viejo y amanecer crudo al otro día no me permitiría pasear como me gusta, y porque la neta para estar de pedote mejor me quedo aquí, en la CDMX. Lo que le gusta es salir y conocer lo más tradicional de la noche de cada lugar, y en Guanajuato hay algo que, sí o sí, deben hacer cuando vayan: unirse a las callejoneadas, disfrutar el rico (pero ligero) chupe que les sirven en una vasija con forma de rana que se llama purrón y seguir a la estudiantina en su recorrido por una ciudad que deja salir sus mejores canciones, bailes y leyendas por la noche.




La noche guanajuatense te regala la oportunidad de cantarle a la luna...




...de aprovechar la complicidad de la noche para cobijarte bajo un balcón y decirle cosas al oído a tu peoresnada.




O simplemente deambular por ahí, parar por algo para cenar y encontrarte con la cerveza artesanal favorita de la ciudad (y que, por cierto, me encantó). No recuerdo el nombre del restaurant donde la encontré, pero no importa; ustedes vayan, que seguro alguien por allá les puede orientar mejor que yo.


Más fotos de la bella Guanajuato nocturna, aquí.


Después de recuperar fuerzas con unos deliciosos tacos acompañados de una Gambusino, ¿qué tal un paseo por el que —en mi opinión— es el segundo atractivo nocturno más grande de la ciudad? los túneles, que hace un par de siglos eran ríos en los cuales la gente se abastecía de agua y ahora hacen un parísimo desahogando el tránsito de una ciudad que, por tradición, debe recorrerse a pie en su superficie. Además, ¡por las noches funcionan como estacionamientos públicos! de hecho me sorprendió mucho la confianza con que la gente deja su coche como si nada, sabiendo que cualquiera puede andar paseando por ahí a altas horas de la madrugada y no habrá ningún problema. Tan poco acostumbrados estamos los capitalinos a tal tranquilidad que al inicio del recorrido subterráneo Hilda estaba un tanto temerosa y yo alerta, pero conforme avanzamos y nos dirigimos hacia nuestro hotel, los nervios se calmaron y disfrutamos una experiencia que difícilmente podremos encontrar en otro lugar de nuestro hermoso país.


Más fotos de los túneles, acá.


¿Se les antoja? ¡Aprovechen que ya es fin de semana! les garantizo que regresarán tan maravillados como yo, y les prometo además que pronto habrá aquí, en su blog de confianza, más sorpresas traídas directamente del Granero del Bajío. ¡Hasta la próxima!




Now Playing: 'Till there was you (live) - The Beatles


Saludos Enfermos.