miércoles, julio 28, 2010

Manual para ser un buen usuario del metro


Despuès de ver una cantidad infame de hijoputadas en el metro durante toda la semana pasada y lo que va de esta, he llegado a la conclusiòn de que me engorda las pelotas que las personas sean tan cabronas, ojetes y desconsideradas con los demàs mientras viajan en un transporte pùblico que por sì mismo es deficiente y en ocasiones incòmodo, y en lugar de tomar esto en cuenta hacen que la experiencia se vuelva el doble de estresante. Estoy seguro de que mis lectores son personas civilizadas y conscientes, pero hay muchos hijos de la chingada que no tienen la menor idea de lo que significa la palabra respeto. Sè que es un tema sobadìsimo en este blog, que ya lo he tratado un chingo de veces pero en serio, cada vez me siento màs cerca de reventarle unos putazos en su carita de mongol al pròximo imbècil que haga algo que me moleste, asì sea quedàrseme viendo de una manera poco amigable. Ya estoy hasta la madre de la falta de educaciòn de la gente, asì que ahora, mis estimados lectores, les presento una serie de puntos a tomar en cuenta la pròxima vez que viajen en l'orange limousine. Estaràn de acuerdo con algunos, con otros no tanto, pero es mi idea de un comportamiento civilizado dentro de los andenes y vagones. Si alguien tiene alguna sugerencia o siente que se me ha escapado algo, con gusto se reciben propuestas en los comments. Ahora si, ahì van:


1.- El primer paso es comportarse adecuadamente durante el acceso al metro. La pinche gente tiene la costumbre de amontonarse en los torniquetes en lugar de hacer filas ordenadas para que todos tengamos oportunidad de pasar, pareciera que estàn regalando tortibonos o algo asì. Para los retardados que no conozcan el concepto, una fila es una formaciòn muy simple, en la cual una persona se coloca detràs de otra a una distancia prudente. La persona 1 cruza el acceso, la persona 2 puede hacer lo mismo y asì sucesivamente en cada fila. No es tan complicado, ¿verdad?


2.- En el andèn:
  • ¡Orden cabrones! todo mundo empujàndose a la hora de entrar a los vagones, obstruyendo el paso, ponièndose violentos si alguien los empuja. De entrada habrìa que agarrar el pedo de que muchas estaciones son puntos crìticos a determinadas horas, asì que si estamos en la bola y vemos que pasan 3, 4 o hasta 5 trenes (me ha sucedido) y no podemos abordar, lo màs sensato es esperar pacientemente a que el nùmero de personas vaya disminuyendo para poder irnos. No va a pasar nada si llegan tarde a donde vayan y ademàs, ni que fueran a esperar màs allà de 20 minutos, no sean mamones. Un tip: consìganse un reproductor MP3, càrguenlo con su mùsica favorita, sùbanle el volumen y a disfrutar para hacer màs amena la espera.
  • Otros que estàn para mearlos son los tarados que van llegando al andèn, escuchan el sonido que indica que se van a cerrar las puertas del vagòn y pegan una carrera para alcanzar a entrar, como si fuera el ùltimo tren del dìa. En primera què patèticos se ven; en segunda entran como chivo en cristalerìa valièndoles madre contra quièn o què chocan y si los empujas de regreso o les reclamas, empiezan de nenas y se calientan; en tercera, ha habido casos de lo màs chusco a lo màs tràgico: desde el imbècil que pierde el zapato o la chamarra porque se le atorò en la puerta, hasta el desafortunado infeliz que deja medio cuerpo afuera y al llegar al final del andèn...puros tacos de carnitas. Es en serio, mi papà una vez vio algo asì en el metro Oceanìa, hace algunos años. Es tràgico, pero bien merecido lo tienen por pendejos.
  • Los màs desesperantes son los que estàn hasta adelante en el andèn, listos para abordar, y cuando llega el tren nada màs no se suben. Quièn sabe què pedo con estos, no sè si les da pànico escènico ver a tanta gente dentro del vagòn, les dan calambres en el momento o simplemente no les alcanza a llegar el agua al tinaco para darles la indicaciòn de mover un pie hacia adelante y luego el otro; ah, y tambièn se encabronan si uno los empuja para pasar o les reclama, como si los demàs tuvièramos la culpa de que estèn comiendo tubèrculo poblano en lugar de poner atenciòn a lo que deben.

3.- En el vagòn:
  • No entiendo por què hay ocasiones en que el àrea de las puertas va hasta la madre de gente, y en el pasillo van 2 o 3 personas nada màs. Tratando de seguir la lògica del ciudadano pendejo promedio, deduzco que se quedan ahì porque piensan que asì saldràn màs ràpido y sin esforzarse. Una vez tuve que aventarle el hombro a un señor que ni se bajaba del vagòn ni se hacìa a un lado ni me dejaba entrar; la verdad no me di cuenta de que ya era un hombre canoso, si no tal vez hubiera tenido mayor consideraciòn con èl. Lo remolquè hasta adentro del vagòn y como era de esperarse, me reclamò airadamente; cuando me di cuenta de su edad no me quedò de otra que fingir demencia. Esta clase de cabrones son unos inconscientes que no se dan cuenta de que con su pinche actitud egoìsta y valemadrista perjudican al resto de los usuarios, ni tampoco reparan en que con frases sencillas de memorizar como "¿me permites?" o "¿te molesto?" podrìan tener acceso fàcil hacia la salida sin necesidad de hacer un nudo imposible de penetrar en cada estaciòn.
  • Me enferman los pendejos que se sientan en el piso del vagòn, generalmente en la puerta opuesta a la de acceso o en los extremos del mismo. Parecen perros de la calle, algunos incluso se sientan en grupos y van a toda madre sin importarles que en las estaciones siguientes màs personas aborden y tengan que estarse cuidando de no pisarlos o empujarlos porque para variar, como buenos ignorantes pedazos de mierda, se indignan y reclaman que la gente no tiene respeto. Una tècnica que nunca me ha fallado contra estos subhumanos es la de acercar sigilosamente mi culo a su cabeza (la de arriba, cerdos), procurando quedar junto a su oìdo o frente a su cara, y soltar una perfumada y sonora flatulencia. Yo lo he hecho muchas veces y me han reclamado, pero si uno gira ràpidamente y pone la rodilla cerca de su cabeza o queda en posiciòn de reventarle una patada en las costillas al individuo en cuestiòn, se quedan calladitos fumàndose el buquè, ya que en lo que se levantan uno tiene tiempo de bailarles el jarabe tapatìo encima. Intèntenlo, es muy gratificante.
  • Las mujeres (con o sin bultos cargando, esto es opcional) que se quejan del màs mìnimo contacto. La semana pasada iba yo en el vagòn junto a una chica gorda, enana y fea (este dato no parece relevante en principio, pero ahora veràn por què sì lo es) que cargaba una bolsota enorme; venìamos apretadìsimos, yo trataba de girarme procurando que mi atractivo delantero no la rozara (porque podrìa pensar que le estaba arrimando el camaròn y porque la sola idea me daba nàuseas) y sin querer, mi mano rozò su amplio, gordo y muy posiblemente celulìtico trasero. Indignadìsima volteò a verme, al tiempo que decìa en voz alta "ten cuidado con esa mano". Despuès de sonrojarme por la pena fue por el coraje, y en voz igualmente alta le contestè "tranquila, no tienes tanta suerte". ¿Por què carajos querrìa yo tocar a una gàrgola de semejante calibre? no soy el tipo de persona que anda en el metro viendo a quièn se le acerca para frotar sus genitales, y aùn si asì fuera, crèanme que hubiera buscado un trasero exquisito y redondo en lugar de uno bovino, fofo y grasoso. Respetables damas, por favor sean conscientes de 2 cosas: la primera es que no todo hombre que estè cerca de ustedes quiere frotarles el pene en las nalgas (o donde se pueda), y la segunda es que si no estàn buenas, no tienen nada que temer.
  • Los cabrones vendedores ambulantes que se pasean por los vagones con una cajita de chicles en el mejor de los casos, o con una puta bocinota dentro de una mochila en las ocasiones màs molestas. Ademàs de ser unos idiotas desconsiderados que rara vez piden permiso para pasar, los que venden mùsica tienen la gracia de joder a todos los usuarios con el alto volumen de sus bocinas. No importa que uno traiga audìfonos puestos en el momento, de cualquier modo se escucha su desmadre y por si fuera poco, ya me di cuenta de que siempre se paran cerca del que viene escuchando su propia mùsica (o sea, de mi) o del que està plàcidamente dormido. Si no supiera que todos esos cerdos son una mafia que trabaja en conjunto con los policìas de vigilancia ya le hubiera deshecho a patadas la bocina a alguno de ellos, pero por màs grandes que sean mis huevos no puedo solo contra unos pinches matutes montoneros acompañados de una turba de finìsimos vendedores. En este caso la soluciòn es màs simple y mucho menos violenta: no les compren ni madres a esos cabrones. Sè que cuesta trabajo romper la costumbre, pero veràn que poco a poco nos deshacemos de esos hijos de puta. Como ùnica excepciòn a la regla puedo mencionar a un chico que se sube al tren en la Lìnea 3 vendiendo documentales sobre maìz transgènico, impacto idiotizante de la televisiòn en la mente del mexicano y demàs temas interesantes. A ese güey sì còmprenle, es muy elocuente, educado, pide permiso para pasar y su material vale la pena.
  • Los chingados reggaetoneros hijos de perra que se suben en cualquiera de estas situaciones: drogàndose con thinner, escuchando reggaetòn a todo volumen en sus celulares o cargando un puto San Judas. Los que vienen moneàndose son un castre, la soluciòn màs viable es reportarlos con el vigilante màs cercano, ya que aventarse a los putazos con ellos no es muy recomendable que digamos (este punto aplica tambièn para borrachos malacopa, reggaetoneros o no). No porque sean muy chingones, sino porque vienen hasta la madre de drogados y no sienten los golpes, por lo que no es tan fàcil tirarlos; los de la musiquita son màs sencillos de contrarrestar, la mayorìa de las veces con una mirada amenazadora tienen, aunque en alguna ocasiòn le tuve que dar un manotazo al celular de uno de ellos, yo venìa sentado y èl parado junto a mi, quiso empezar a discutir pero cuando me levantè del asiento (èl era una mierdecita como de 1.60 y yo tengo 20 centìmetros màs) decidiò que era mejor idea callarse y recoger su porquerìa de celular del piso. Los màs complicados de todos son los que cargan con su muñeco de yeso los dìas 28 de cada mes; he visto algunos que tienen muñecos de casi metro y medio de altura, muy estorbosos por cierto, y lo ùnico que me ha impedido tacklear al santo o usarlo como supositorio en el culo del dueño es el riesgo de ser linchado no sòlo por los reggaetoneros, sino por el resto de la tripulaciòn y hasta el personal de vigilancia. Bola de hipòcritas, como si de verdad les importara mucho su religiòn. Supongo que el dìa que estè cansado de vivir destrozarè uno de esos monigotes frente a todos ellos y esperarè a que terminen lo màs ràpida e indoloramente posible conmigo.
  • Mujeres, de verdad...no tengo nada en contra de ustedes, pero hay veces que se la ganan (no todas, porque sè de una personita o 2 que van a reclamarme por lo que voy a escribir a continuaciòn; tranquilas, ustedes sì son unas damas). Me caga sobremanera que pretendan sacar partido de su condiciòn de fèminas para obtener beneficios extra en el transporte pùblico. En primer lugar, ¿què es esa mamada de traer al crìo casi arrastrando por el brazo y cargarlo al entrar al vagòn? ya las vi haciendo eso, es patètico e indignante que pretendan verle a uno la cara apelando a la làstima. En segunda, es sumamente molesto ver que en horas pico los vagones destinados para ustedes estèn semivacìos, mientras que los de hombres vienen hasta la madre...con mujeres buscando que alguien les ceda caballerosamente el asiento. No sean abusivas, hay ocasiones en que un hombre les harà el paro y hay otras en que no, y no tienen por què emputarse si esto ùltimo sucede. Personalmente, yo cedo mi asiento a las siguientes categorìas de mujeres:
a) Mujeres (y a veces hombres, pero sòlo si son muy viejos o dèbiles) de màs de 50 años, canosas o no, con bulto o sin bulto (llàmese mochila, bolsa para cadàveres, bebè). Porque aunque ustedes no lo crean tengo madre, tiene 51 años y me gusta pensar que cuando viaje en metro se encontrarà con un tipo (no tan) pelafustàn que le permitirà sentarse y viajar còmoda.
b) Mujer joven que carga algo pesado (vèanse los ejemplos del pàrrafo de arriba). Sòlo si carga algo pesado. Si no, dependerà de què humor ande o de què tan cansado estè. El mes pasado traje mi lap para todos lados porque querìa ver los partidos del Mundial en la oficina; es pesada, asì que con la pena, pasè un mes sin cederle el asiento a nadie salvo en 2 o 3 ocasiones excepcionales.
c) Discapacitados. Este inciso aplica para ambos gèneros, y creo que no hay mucho que decir al respecto. Hijo de puta mil veces el que no le ceda el asiento a un discapacitado; se le va a pudrir y agusanar todo lo que traiga bajo los calzones.
d) Niñ@s menores de 10 años. Ayer por la mañana presenciè algo muy desagradable: se desocupa un asiento, un niño corre para sentarse y un cuarentòn ojete le gana el asiento, aùn cuando el pequeño casi habìa posado totalmente sus diminutas nalgas en el lugar. Tuvo que salirse de ahì para evitar ser aplastado por el cabròn en cuestiòn. Cuando se desocupò un asiento cerca de donde yo estaba, bloquee el acceso hacia èste y le toquè el hombro al niño; le dije en voz alta que se sentara, que no habìa ningùn viejo maleducado cerca que le fuera a ganar el asiento. Obviamente el ruco me escuchò y me volteò a ver con cara de pocos amigos, pero mi estatura y corpulencia me evitaron un episodio de violencia innecesaria.
e) No todo es bondad en mi...mujeres con bonita figura y/o generoso escote, favor de pasar a tomar mi asiento. Eso si, soy discreto y no lanzo miradas devoradoras ni babeo sobre los senos de nadie, lo garantizo.


Me parece que ya terminè...¿ya ven còmo no es tan complicado ser un ciudadano decente? por favor, seamos civilizados, que nada nos cuesta tener un poco de consideraciòn y sentido comùn al compartir el transporte pùblico con otras personas. Ojalà esta guìa les sea de utilidad y dentro de unas horas que todos tengamos que movilizarnos para ir a trabajar la tengamos en cuenta. Consideremos que somos millones de usuarios circulando a diario en el metro, que el transporte es barato (creo que me acabo de chingar a los que alegaron porque el boleto subiò a 3 pesotes, pero ni modo) y que ya es lo bastante deficiente como para que nosotros lo compliquemos aùn màs.

Feliz viaje, nos estamos leyendo.



Now Playing: Laughing Erin Shore (live) - The Corrs


Saludos Enfermos.

14 han opinado. ¡Da click y hazlo también!:

lamaga dijo...

Coincidio en unas cuantas. Lo de que la vieja esté buena para ser manoseada...puedo jurarte que en el metro no discriminan, doy fe.
Te faltó la gente que come en el vagón, y cuando digo come me refiero a sacar la sopa de fideos, la cuchara de metal y entrarle con singular alegría (los niños no entran en esta categoría porque sus horarios son más estrictos).
Con los del piso te diría que aplico lo mismo si no fuera que en una nena queda muy mal.
Como sos varón te olvidaste de los tipos que te la apoyan en el hombro o en el brazo cuando una está sentada, se recargan como si una fuera mostrador de changarro.
Lo que todavía me causa incredulidad es la extrema capacidad de sufrimiento del mexicano medio:el metro pega un frenaso mal, la gente se cae al piso, medio se disloca el brazo...¡y se ríe! increíble. También pienso que si se enojara, eso se transformaría en tierra de nadie, así que agradezco las risas conciliadoras con todo mi corazón.

Alnilam ريداي dijo...

hijole.. me recordaste a un post que hice sobre el metro.. coincido con varias cosillas, aun asi te faltaron los que comen en el metro y utilizan el piso como basura, también es neta que en el vagon destinado a mujeres se llevan a cabo luchas campales, porque hay viejas huevonas que necesitan el asiento para maquillarse a todas horas!!! he visto viejas que lo hacen siendo medio dia!!!

ah! pero incluso he visto mujeres que hasta se aplican ampolletas y tratamientos para cabello en movimiento... todo un ejemplo de la hueva femenina...

Luz dijo...

Mi estimaDo, pues el tema es altamente sensible pa' mí porque yo tengo una relación de amor-odio con nuestro STC-Metro. Así que ahí te voy (paciencia)...

Estoy de acuerdo con La Maga en que es un lugar democrático: para darte "baje" con tus centavos de la quincena, para darte arrimones (seas guapa, no guapa, buenona, lánguida, mujer... u hombre), para quererte conmover con aquella vieja historia, para joderte los tímpanos...

Me pronuncio por que:

1) Se acabe el "apartheid" por género. Para nada educa en el respeto, y en cambio ha generado nuevas discordias entre hombres y mujeres (y entre nosotras mismas, ¡carajo!). Quizás sólo dejaría un vagón reservado para personas con niñ@s pequeños, porque luego sí es un suplicio para ell@s.

2) Se coloque un letrero que explique con palabras asertivas lo que significan los iconitos "monito con bastón", "monita con campana de Gauss", "corte transversal de monito en silla de ruedas", etc, para que toda la gente que hace como que el asiento reservado le llama por lo menos quede mejor evidenciada cuando lo ocupa a lo gandalla.

3) Salvo las excepciones valoradas por puro sentido común, un asiento que se desocupa debe corresponder a quien esté más próximo a éste: sea mujer con tacones de aguja o sea hombre con tenis. Cómo me enoja la que se agandalla (sí, 9 de 10 veces es mujer, ¡chingao!) el asiento que corresponde a otr@, o a otros 2 mientras están con que "¿no se sienta usted?... No, mejor usted", arrojándose desde 2 metros de distancia.

4) Que además de la leyenda "antes de entrar deje salir" (que incluso ya hasta es grabación de voz) se añada la de "aborde al fondo y hacia los laterales" o algo así. La gente, aún en tumulto, tiende a detenerse al entrar al vagón como para observar el panorama con toda calma, y ubicar un asiento desocupado ¡o evaluar dónde colocarse!, y eso aumenta los empujones...

Ahora, si me pongo a "neciar" más pues...

1) Mientras tod@s dejan de comprar los cd's piratas a esas bocinas con dos patas, que haya un sensor que detenga el tren (como lo hace la palanca de emergencia) cuando en un vagón se registren más decibeles que un mínimo convenido (así, tod@s ejerceremos presión sobre el vendededor para que le baje 10 rayas a su infame volumen).

2) Que el vagón para niñ@s tenga audios educativos para la convivencia (porque los adultos de plano somos estamos pa'l perro), y que pasen videos de Charly y Lola (...je).

3) Queridos Reyes Magos...

Como dices, otra cosa sería si hubiera RESPETO de cada pasajer@. Mmmh, ps incluso de ti hacia la chava gorda, ¿eh? (...diciéndole por ejemplo: "Disculpa, fue un accidente, ve cómo viene esto." Aunque te inflame las bolas (tú dijiste), te aseguro que eso genera otra vibra. Lo que pasa es que tod@s venimos con la neurosis de punta).

Ahora, cuestión no trivial: ¿'onde se enseña eso del respeto, tú?... ¡¡¡Nooooo!!! Veo a lo lejos el bonito regalo del niño y la niña: camisetas de $10 que dicen "AMLO es amor". ¡Sáaaqueeenme de aquí!

Ya pues. El Metro chilango es surrealista. Y al ser un microcosmos de la gran metrópoli (un extracto de todos los humores, olfativos y emocionales, de esta gran ciudad) claro que da para escribir entradas por docena en tu blog.

Abrazote repegado tipo vagón de metro Chabacano (o el transborde de tu preferencia) a hora pico :)

pd. Tururú, tururú... A este post le quedaba re-bien el video de la chilanguísima Botellita de Jerez con su rola "Heavy Metro" :)

мiтzi c. dijo...

Me dio risa :P :3

{{El Diablo}} dijo...

Lamaga: No me ha tocado ver a gente comiendo en el metro, aunque seguro debe ser bastante molesto tambièn...¿alguna sugerencia para contrarrestar eso? Sobre los del piso...vamos, no seamos sexistas, todo mundo tiene derecho a resoplar por donde mejor le plazca. Como bien dijo Shrek, "màs vale afuera que adentro"...¿entiendo entonces que ya has visitado Mèxico? ¿o radicas acà?

Alnilam: Tienes toda la razòn, olvidè a las mujeres que traen todo el kit de belleza y lo usan en el metro! aunque a mi no me ha molestado el asunto, no pasa de ver los gestos que hacen mientras se ponen bellas, hasta me sirve como distractor. Coincido en lo de la rudeza de las fèminas al abordar, se ponen màs densas que nosotros...y eso que los hombres somos los salvajes. En fin...


Luz: Para terminar con la separaciòn por gènero en los vagones, primero habrìa que educarnos a todos...a los hombres por calenturientos (zafo, yo soy bastante decente en el transporte pùblico salvo por una vez que una chica me estaba restregando...-cof cof-prosigo) y a las mujeres para no ser tan gandallas. Lo del asiento reservado no serìa problema si (insisto) hubiera educaciòn y civismo suficiente para que por ejemplo, si yo estuviera sentado ahì, lo cediera sin problemas a cualquiera de las personas para las que està destinado. Lo del sensor de decibeles y el audio educativo para niños lo veo muy cabròn, pero si votas por mi para jefe de gobierno prometo hacer todo lo posible, y ademàs instalarè aspersores para que se lleven el olor a humano o en su defecto, chiquipacks que contengan limones + sobre de bicarbonato de sodio, por aquello de que a algunos de nuestros conciudadanos de repente se les acaba el desodorante. Sobre la chica gorda...ok ok, no tengo excusa para eso, siempre he tenido ese problema: si algo me molesta tiendo a devolver la agresiòn al instante y lo màs manchadamente posible, trabajarè sobre eso para no herir susceptibilidades en el vagòn de nuevo.

Venga ese abrazote, pero que sea mejor en el transborde de Oceanìa a eso de las 8 de la noche, pa' estar cachete con cachete (literal, ojalà nunca tengas que pasar por ahì).



Saludos Enfermos.

{{El Diablo}} dijo...

Mitzi: Sì, en principio da risa, pero despuès de cierto tiempo empiezas a sufrir transtornos psicològicos muy, muy severos. Aunque bueh...què otra queda ademàs de verle el lado chusco al asunto.


Saludos Enfermos.

666 dijo...

Yo digo que el tiempo que uitlizaste en escribir el manual (y la gente en responder) lo hubieras (n) usado en entrenar tocho... para el caso, es más efectivo que todas estas palabras.

JA!

{{El Diablo}} dijo...

Ni digas que ya paguè ese karma, ayer por poco no alcanzo a salir del vagòn, tuve que bajar los hombros y con la pena pero ahì les va.


Saludos Enfermos.

lamaga dijo...

Vivo en el querido defectuoso desde hace 8 años, de hecho, como algunos jugadores de fut, ya me naturalicé, cómo ves.

{{El Diablo}} dijo...

Orale, pues está excelente, supongo que para llevar ya 8 años aquí te ha gustado algo mi país. ¿Qué hay con Uruguay, es bonito?


Saludos Enfermos.

lamaga dijo...

Uruguay es bonito...en verano. Es un lindo país, con una cultura democrática fuerte, una educación todavía bastante buena y muuuy pocas oportunidades. Quizá por ser un país muy pequeño con apenas 3 millones de habitantes, al lado de dos monstruos como Brasil y Argentina, el fenómeno inmigratorio se ha dado con mucha fuerza, de hecho hay un dicho: "el último que se vaya que apague la luz".

{{El Diablo}} dijo...

3 Millones! vaya que son pocos, creo que algunas delegaciones del Distrito Federal tienen más habitantes que tu país...lo cual, en mi caso, sería de agradecerse (ya que a veces tener tanta gente alrededor me marea); sería agradable conocer más acerca de tu país, creo que estaré navegando por la web a ver qué encuentro.


Saludos enfermos.

Vco Flew dijo...

Me encantó tu post.
Y tu blog esta weno. Te conoczco por el blog e idos de la mente.

Sí, la verdad q mal de la chava, la neta si andas en el metro pensando q todos te quieren manosear estás mal.
Una vez sentí alguien agarrandome el trasero y era un infante de 3 años q al sentirse caer se agarró de mí. xD

Je. Y yo si soy de ceder el asiento. Incluso le quise dar el asiento a un señor con muletas y un brazo enyesado y le dió pena q una mujer le diera el lugar :( No se quiso sentar.

Y en efecto, q se vayan al infierno los q llevan sus rolas a todo volumen en el metro. Para eso hay audífonos. :/

Seguiré checando tu blog. :D

{{El Diablo}} dijo...

Hola, creo que sì te ubico, por ahì he leìdo algunos comments tuyos en el blog del buen Memo.

Què mal lo del señor que no quiso el asiento, aunque tu intenciòn es bastante buena, ojalà la gente hiciera eso con màs frecuencia, a lo mejor asì el viaje en metro podrìa ser menos stressante de lo que ya es.

Por otra parte, què chido que te hayas dado una vuelta por acà, y que te agradara el blog. A ver si nos seguimos leyendo en posts futuros :-)



Saludos Enfermos.