martes, octubre 05, 2010

Afinado y listo


Ahora sì se me acabaron las vacaciones, y la verdad, aunque lo disfrutè mucho, ya era necesario ponerme en activo de nuevo. Lo pasè genial a pesar de que no salì de la ciudad por X o Y razòn, pero los dìas de descanso que tuve me sirvieron para relajarme deliciosamente, salir a recorrer la ciudad (como habìa pronosticado) y sorpresivamente -para la cantidad de veces que me he quejado amargamente por el tràfico, el metro y demàs lindas caracterìsticas que hacen de un paseo por Crap City una experiencia inolvidable y casi surrealista- ni notè el habitual desmadre que hay en las calles. Alguna ida a la Cineteca, un museo, compras que necesitaba hacer, incluso tràmites que tenìa pendientes...todo en orden y muy tranquilo.

Tambièn tuve tiempo de poner algo de orden en casa, sobre todo en mi cuarto y el estudio; la cosa es que sòlo me apliquè el primer dìa y medio de mis vacaciones (en lo que caìa el depòsito de mi quincena, jeje) y el resto del tiempo lo pasè haciendo lo que mencionaba en el pàrrafo anterior. De cualquier modo quehaceres domèsticos siempre hay, asì que puedo atenderlos cada fin de quincena o cuando de plano no tenga nada que hacer fuera de casa, asì que por ese lado no me preocupa demasiado.

Pròximamente estarè enseñando por acà un par de cosillas curiosas que hice durante estos dìas, nada màs que haya tiempo porque, como era de esperarse, el trabajo se fue juntando y aunque mi compadre Oscarnitas es bastante eficiente y tuvo apoyo de otro buen elemento que recomendò Reptilio, la carga pesada empezò ayer por la mañana y ni para dònde correrle. De cualquier modo me gustò ver que no regresè tan desencanchado, avancè bastante con mis pendientes y si sigo a ese paso, podrè irme de fiesta sin ningùn problema el fin de semana. Lo màs importante es que me siento fresco, renovado (si si, se lee mamòn pero es en serio), motivado y con ganas de hacer bien las cosas y echarle huevos; hasta unos dìas antes de las vacaciones sentìa como si hubiera perdido el gusto por mi trabajo y regresar para darme cuenta de que sigue ahì y que todavìa disfruto la presiòn que me causa tener que entregar resultados en tiempo y forma me hace feliz, me hace sentir como si fuera una màquina perfectamente aceitada y embalada, lista para hacer rugir su motor. Algo màs o menos asì:




Aparte de eso siento un equilibrio muy chingòn, en este ùltimo par de semanas re-descubrì que no todo es gris, plano y laboral (es algo que de hecho no deberìa perder de vista, pero a veces pasa), recordè que hay otras cosas como andar por ahì caminando con los audìfonos puestos, ir a comer al primer restaurant que aparezca en el momento que me dè hambre, disfrutar de una buena compañìa haciendo lo que sea...chingos de cosas que no voy a permitir que el exceso de entrega al trabajo me arrebate. No de nuevo.



Now Playing: She's so cold - The Rolling Stones


Saludos Enfermos.

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toñito avalos dijo...

Saludos,Diablo!
A disfrutar de la vida y de las vacaciones,no hay q dejar que nos abrume el trabajo,siempre hay tiempo para el relajo y olvidarnos de todo!

Saludos cordiales desde Peru!

Luz dijo...

Sí que te lees renovado. Hasta das la ilusión de que los días fueran de 28 horas; esas 4 horitas adicionales para mí serían la duración justa, por lo que en promedio me toma la ida y vuelta a cualquier punto donde debo/quiero ir (incluida la chamba).

¡Pues chido mi estimaDo, y que esa energía no decaiga de aquí hasta el fin de año!

{{El Diablo}} dijo...

Toñito: Jeje leì demasiado tarde tu comment, apenas regreso y ya me abruma! ni hablar, asì es esto. Oye, què gusto saber que mi blog se lee en aquellas tierras del sur, un gustazo.

Luz: Para como se estàn poniendo las cosas, què te parece si mejor armamos dìas de 36 horas? creo que asì serìamos màs productivos.


Saludos Enfermos.