viernes, noviembre 26, 2010

Desmantelando la bomba


Vaya dìa del carajo que tuve antier, refiriéndome a cómo empezò y cómo acabò:


--- Toma 1 ---

Lìnea B del Metro. El tren viene hasta la madre de lleno a pesar de la hora (se me hizo tarde, en teorìa deberìa estar menos transitado a las 9 de la mañana), abordo e intento moverme hacia el centro del vagòn para no obstruir la salida. Al pasar le doy un golpe sin querer con la mochila a otra persona que estaba sentada; le ofrezco una disculpa vièndole apenas con el rabillo del ojo para no chocar con alguien màs al frente y sigo como si nada. Al salir del vagòn esa misma persona me golpea en la espalda con el hombro, le volteo a ver con cara de "¿ya te desquitaste? òrale, no hay pedo" y sigo mi camino; un nuevo golpe, esta vez en el hombro, me hace quitarme los audìfonos y voltear a ver què chingados quiere.

El tipo se pone mamòn, me reclama los mochilazos involuntarios y ya bastante alterado me pregunta si estoy buscando pelea. Le contesto que no, que los golpes fueron accidentales tomando en cuenta que el vagòn estaba muy lleno, que es tarde y quiero irme a trabajar; se adelanta, murmura algunas cosas màs y se regresa a preguntarme (¡oooootra vez!) si busco pelea. Le respondo nuevamente que no, pero que si èl quiere puede tirar el primer golpe y probar suerte; de nuevo se adelanta murmurando y opto por mandarlo a chingar a su madre, que apenas tengo el tiempo justo para llegar a la oficina sin que alguien note el retraso.

Le saquè la vuelta principalmente porque no hubiera sido muy inteligente de mi parte empezar una pelea en el metro a las 9:40 de la mañana, me quedaban 20 minutos para llegar a la oficina en un horario relativamente decoroso y pelear me hubiera robado mucho tiempo (si te peleas en el metro y te detienen los policìas puedes pasar 3 horas guardado en las oficinas de la estaciòn, o eso me han contado), tiempo del que no dispongo gracias a todo el trabajo que generalmente tengo por hacer. Ademàs por la noche verìa a mi novia, ella es totalmente anti-violencia fìsica y verme con un ojo morado, la boca hinchada o algo peor (el tipo era casi de mi calibre, asì que asumo que pudo ser una pelea bastante entretenida) hubiera hecho que se encabronara conmigo, resultando en cualquier variedad de consecuencias nada gratas para mi. Aùn asì, despuès de felicitarme por la decisiòn y evaluar los motivos, me quedè con una sensaciòn de autodecepciòn y algo de dolor en el antebrazo derecho gracias a la presiòn que tuve que hacer para no dejarle ir el golpe al imbècil ese desde que abriò su estùpido hocico. Tal vez en una situaciòn de abuso hacia alguien indefenso o en un intento de asalto no hubiera dudado en hacerlo mierda, pero ùltimamente he recibido comentarios de que mis niveles de propensiòn a la violencia se estàn poniendo un poquito preocupantes así que ni pedo, a tratar de mantenerlos bajo control.


--- Toma 2 ---

Como las últimas noches, pasé a recoger a mi novia a su trabajo saliendo de la oficina; de regreso la dejo en la puerta de su casa y camino unas cuantas calles hacia donde debo tomar el microbús que me acerca a la mía. En esas estaba cuando un par de esquinas después vi a un perro echado fuera de la entrada abierta de una casa; siempre me he llevado bien con los perros, propios o ajenos, así que no le di importancia a pesar de ser uno más o menos grande -no le puse demasiada atención, pero recuerdo que era como un rottweiller genérico-. Conforme me iba acercando lo vi levantarse y caminar con toda la hueva del mundo hacia mi, no pensé que fuera a atacar pero cuando estaba por dar otro paso el grandísimo hijo de la rechingada se volteó y me lanzó la mordida al tobillo izquierdo. Fue apenas un instante, de hecho en cuanto sentí la presión de sus mandíbulas sobre mi pierna la jalé y evité un daño mayor. Mientras me revisaba noté que mi pantalón se había rasgado, mi calceta tenía un puto agujerote y había un par de rasguños en mi piel, que por suerte no fueron nada serio.


De no ser porque amo a los perros en ese preciso momento le hubiera hecho mierda la cabeza de un pisotón, aunque también lo salvó la idea de que él no tenía la culpa, sino sus dueños por no saberlo educar. Cuando vi salir a un hombre de la casa para ver qué sucedía estuve a punto de reclamarle encabronadamente, pero al escucharlo preocupado por si su animalito me había hecho daño me tranquilicé y le dije que sin bronca, sólo se trataba de mi pantalón rasgado. Ya recuperado seguí mi camino, rumiando deseos de venganza contra el perro y con unas ganas cabroncìsimas de llegar a casa y que el dìa terminara.

UPDATE: Hace unas horas pasè por el mismo lugar pero sobre la otra acera. El perro me vio, se levantò y caminò calmadamente hacia mi (¡hijo de puta!). Lo vi de frente, di algunos de pasos hacia èl, se quedò parado un par de segundos y luego se alejò. Cuenta saldada, supongo.


--- Conclusiones ---

1.- No suelo ser desconsiderado en el metro, de hecho sigo ciertas reglas para evitar problemas mientras ando por ahì, aunque creo que sí debería ser un poco más cuidadoso; por no incomodar a alguien incomodé a otra persona que a la postre pudo haber representado un contratiempo de no menos de medio día, así que ahora voy a tratar casi con pincitas a los demás usuarios. Chale.

2.- Ya vi que el control de la ira no es lo mìo (supongo que por eso siempre lo habìa evitado), asì que necesito trabajar muy duro sobre eso. Mentalmente tuve la lucidez suficiente para frenar un episodio violento innecesario, pero fìsicamente estaba màs que listo para los chingazos; eso no es nada bueno, la agitaciòn tardò unos minutos en irse y el dolor en el antebrazo durò hasta el mediodìa, ademàs de que la parte màs difìcil es ganarle a mi propio ego y procurar no sentirme como un cobarde de mierda al intentar ser una persona màs prudente.

3.- Mi ètica personal me impidiò dañar al perro (aunque lo merecìa el cabròn, ese pantalòn no me costò precisamente 2 pesos) ¡y què bueno! porque de hacerlo me hubiera metido en un pedote de proporciones mamoncìsimas: resulta que el dueño del animalito es tìo de mi novia, quien ademàs tambièn adora a los perros. De la que me salvè.

4.- En definitiva, necesito hacer ajustes importantes para controlar mi explosividad. De entrada decidì que -haya o no bajado los 9 kilos que me sobran todavìa de aquì a enero como planeaba originalmente- serìa bueno inscribirme a un gimnasio, ademàs de que un saco de golpear ya se està convirtiendo en artìculo de primera necesidad; hace rato que andaba cerca de casa de S encontramos un localito donde el pack de saco + guantes me cuesta cerca de 500 del àguila, asì que en la quincena estarè comprando mis nuevos juguetitos esperando que me ayuden a liberar la tensiòn. Neta ya me urge.

5.- Puto stress...



Now Playing: Chou chou sheng - Corvus Corax


Saludos Enfermos.

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cintya dijo...

rotweiller genérico? jajaja. Eso del saco pa golpear es excelente idea, y sacar toda tu furia y stress en el gimnasio o en alguna otra actividad física también lo es. Asi hay días, bien stressantes de inicio a fin, ni pedo. Que tu fin de semana sea mil veces mejor. Chao.

lamaga dijo...

Yo no golpeo pero...la de cosas que digo cuando me enojo no tiene desperdicio. Gastar energía es buena idea.
La reacción en el metro, es obvio que el tipo quería descargar sus frustraciones contigo, si le hubieras solo soplado la nuca igual de hubiera seguido buscando pelea...pero bien que te aguantaste.

Con respecto al perro, ok, el perro no tiene la "culpa" pero SI hay un responsable: el dueño. Es inverosímil que ese perro siga suelto en la calle, porque así como te mordió a vos puede morder a otros, o sea, una vez es un error (el perro se escapó etc.) dos veces es irresponsabilidad y grande. Imaginate si agarra a un niño, por ej. además, no sabés si el puto perro está vacunado contra la rabia y la otra ¿y los pantalones qué? mínimo que te pague el reemplazo (si le hubieras hecho pagar los pantalones podés estar seguro que no deja suelto al perrito NUNCA MAS), ok, qué bueno que es el tío de tu novia y entonces providencialmente te evitaste una bronca, pero ahí hay que ser más firmes. Por lo que contás el tipo no escarmentó y volvió a dejarlo suelto...tons?

A mi una vez me pasó lo mismo con un perrito de mierda que me mordió sin avisar...no bajó de una denuncia en la comisaría y podés jurar que el can no asomó nunca más la nariz fuera de su jurisdicción doméstica sin estar atado.

Anónimo dijo...

Kaneda: consigue una pinche pistola Desert Eagle calibre 50 mm y dispara contra todo lo que caiga mal, a la mierda este pinche mundo

{{El Diablo}} dijo...

Cintya: Vaya que mi fin de semana fue mucho mejor! ya no me siento tan stressao, aunque de todos modos comprarè el saco. Ojalà tu fin tambièn haya estado pocamadre.

Lamaga: Que si ayuda eso de descoserse diciendo leperadas! Respecto al tipo, pues sì, me tuve que aguantar...y la verdad ya pensàndolo bien no me arrepiento, a final de cuenta èl se quedò enojado y yo màs tranquilo. Sobre el perro, ya averigüè y tiene todas las vacunas, por lo que estoy màs tranquilo, ademàs de que mi chica hablò con su mamà para que se hiciera algo respecto al perro. Ya està guardado y dejò de ser un riesgo para los transeùntes, y por suerte evitè una polèmica desagradable con mi "familia polìtica".

Kaneda: Suena bien lo de la pistola, aunque a mi me gustan màs los cuchillos...no sè, siento que tienen un toque màs personal.



Saludos Enfermos.

666 dijo...

lo que más dolió fue el EGO, a poco no? jajaja erradica a ese estorboso hijo de puta y ya estarás del otro lado donde buda se la pasa echado rascándose las pelotas ;)

Luz & Fuerza

666

{{El Diablo}} dijo...

Que si doliò...esa pinche sensaciòn de "pude haberme ensañado sabroso y no lo hice" se siente de la mierda, asì que sì, creo que deberìa hacer algo por deshacerme de èl y relajarme un poco.


Saludos Enfermos.