domingo, noviembre 13, 2011

Sin consideración, ¡contra el ladrón!


En el post anterior mencioné haber visitado el Museo Panteón San Fernando a causa de las ofrendas de Día de Muertos, que el rumbo no está muy bonito que digamos y que a la salida del panteón hubo un incidente que nos persuadió de volver por la noche a la puesta de escena y recorrido de leyenda que tendrían lugar ahí.

Mientras Gigia y yo descansábamos después del recorrido en el panteón afuera de éste, algo llamó nuestra atención. Alcancé a captar un poco de lo que pasaba con la cámara:





Unos señores detrás de nosotros comentaban que el detenido es un ladrón de poca monta del rumbo, posiblemente los policías se cansaron de aguantar sus raterías o quizás no recibieron el pago por "derecho de piso" correspondiente; el hecho es que las personas trajeadas que aparecen en el video, que por cierto no sé quiénes son pero parecen ser autoridades, ejercen violencia física sobre el detenido y esto puede dividir opiniones, haciendo a los presentes tomar partido a favor o en contra del mismo. A decir del señor que aparece en mi video, hay prepotencia en la acción. Gigia pregunta por qué golpean al tipo con un tono de sorpresa e indignación, yo mismo encontré en primera instancia la situación como desagradable; sin embargo después de pensarlo por un momento, ¿qué tan condenable puede ser esto?

Al tocar el tema de la justicia inevitablemente sale a colación el humanismo, el respeto por la vida e integridad de los individuos. Yo me pregunto qué tan justo es respetar la vida, integridad física, incluso la dignidad de alguien que indiscriminadamente hiere a los demás, y no me refiero únicamente a daño físico. Un ladrón es un hijo de puta que en lugar de trabajar honestamente como la mayoría de las personas se dedica a tomar lo que tú, tu mamá, tu vecino o yo obtenemos como fruto de nuestro esfuerzo, es capaz de herirte o matarte con tal de obtener lo que desea a sabiendas de que no es correcto e irse después a casa como si nada hubiera pasado. Como mínimo hiere tu estabilidad psicológica, te infunde miedo, nerviosismo, desconfianza; podrías pasar el resto de tu vida cuidándote y volteando siempre hacia todos lados, así lo hagas disimuladamente, para ver quién está en tu entorno con una actitud sospechosa y siempre listo para intentar repeler la agresión.

¿Merece acaso alguna consideración? yo pienso que no. Si los tipos trajeados maltrataron a la piltrafa esa, bien merecido lo tuvo. Si los policías lo llevaron a algún lugar después de subirlo a la patrulla, espero que lo hayan lastimado bastante; si no lo hicieron y en lugar de eso lo dejaron ir ya sea porque recibieron un soborno o porque se aburrieron de él, entonces son igual de despreciables, son unos malditos cómplices de que basura como él ande suelta por ahí jodiéndonos la vida a quienes ganamos el sustento en base a talento y trabajo.

Mucha gente, incluida Gigia, puede pensar que muchas de mis ideas tienen tendencias fascistas y que mi pensamiento humanístico necesita desarrollarse más; lo admito, pero seamos honestos al responder esta pregunta: ¿aquellos que hemos sufrido asaltos y agresiones por parte de mediocres delincuentes de mierda, no quisiéramos ver a esos bastardos sufriendo la mayor cantidad de dolor posible? muchos hemos fantaseado con tener frente a frente al cabrón desarmado y hacerle pagar, intereses incluídos, por la impotencia que nos hizo sentir al amenazarnos con una pistola o un cuchillo. Luego entonces, ya que ajusticiar por nuestra propia mano redundaría en problemas legales para uno en vez de para la rata (si le das en su madre y casualmente llega una patrulla te lleva a ti a los separos y la Comisión Nacional de Derechos Humanos defiende al ladrón victimizándolo), yo celebro que los delincuentes reciban violencia física de parte de los azules o de quien se les ponga enfrente, por mínima que sea. ¿Derechos humanos? a la mierda con eso, subhumanos como ellos merecen y deben ser tratados con la punta del pie del mexicano honesto, trabajador y productivo.



Now Watching: KenIchi


Saludos Enfermos.

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_| u Z dijo...

Mi estimaDo, me parece que en estos casos solemos confundir Justicia con Venganza. Créeme que entiendo perfectamente tu rabia. Pero a veces pareciera que quisiéramos cobrarle a un pobre diablo (con minúsculas) las facturas de todos esos ladrones de la historia han robado a gente honesta y trabajadora: empezando por los nuestros y por nosotr@s.

¿Y los ladrones de cuello blanco? ¿Y los políticos y "empresaurios" salvajes capitalistas? Esos no nos han robado nuestras carteras, o nuestro dinero del mandado del día, sino hasta nuestras casas (con sus intereses impagables), nuestros planes a futuro con sus mentiras, la equidad que puede haber con su corrupción y su derroche de dinero electorero.

¿Viste el docu de "Los ladrones viejos", de Everardo González? Si no, te lo recomiendo. Y si la complementas con la peli de "Cobrador" de Paul Leduc que te había dicho, creo que vas a entender mis términos de esta discusión.

Un abraZote (y en lo posible no abandone la Guerrero ;)

Gerardo dijo...

que mal plan que por incidentes cómo este, que si bien cualquiera hubiera pasado por alto, tengas o tengamos que pensarla para asistir a un evento cultural, o ya deja eso, ¿salir a la tienda? ¿ir a la escuela? ¿ir a ver a tus cuates o tu novia? ¿que tal que pasas y se le aloca la calabaza y te toma de rehén?
yo si te doy la razón, como dije en un comentario anterior, situaciones extremas requieren medidas extremas

por cierto, sobre ese documental de los ladrones viejos, yo lo tengo en mi blog para verlo en línea, sí vale la pena

saludos

cintya dijo...

Pues si, habrá que conocer la situación más a fondo, claro que uno quiere venganza, si, justicia y venganza, porque ya estamos muy hasta la madre de que las autoridades no hagan nada y peor aún, sean parte de esa bola de rateros y delincuentes. Saludos diablo!

{{El Diablo}} dijo...

Luz: Justicia no necesariamente está peleada con Venganza, será que esta última es como la prima fea de la primera, pero tienen mucho en común. ¿Qué hay de las ratas grandes? sonará sumamente utópico, pero considero que si aprendemos a poner en su lugar a los bastardos de poca monta, podríamos tener práctica para cuando llegue la hora de ajusticiar a los pesados. No he visto el documental que mencionas, pero veo que el buen Gerardo lo tiene en línea (y veo también que tiene blog, así que me estaré dando el roll por allá).

Gerardo: Hay que darle con todo a esos culeros cuando haya oportunidad; mi novia me cuestiona diciéndome que no voy a enseñarles una lección de vida y yo respondo diciendo que no me interesa en lo más mínimo que aprendan, el único mensaje que habría en mis acciones sería "a mi no me la haces, hijo de perra". Gracias por el aviso del documental, como le comentaba a Luz, me voy a dar un roll para checarlo y de pasada, tu blog.

Cintya: ¡Estamos hartos! coincido totalmente contigo.



Saludos Enfermos.

_| u Z dijo...

Tengo que decir que esta vez no comparto la opinión sobre la venganza pero al mismo tiempo comprendo absolutamente la rabia de los tres. Y también me queda claro que la justicia está muy lejos del poder judicial. Saludos!

{{El Diablo}} dijo...

Entiendo por qué no estás de acuerdo mi estimada, a veces las personas que nos pasamos de viscerales podemos desear situaciones que no resultan las más correctas para resolver problemas. Sin embargo, a estas alturas, creo que ya nada tenemos que perder; el género humano se vuelve cada vez más detestable, y siendo así, habría que analizar la posibilidad de cargarse a todo aquel que haga daño a manera de escarmiento para los demás.


Saludos Enfermos.