sábado, octubre 29, 2011

El primero de muchos


Hace un año, mi situación era más o menos así: estaba deprimido, muy enojado por un chingo de cosas (para no perder la costumbre), los focos rojos cada vez se encendían más rápida y frecuentemente, como si fueran las luces de un tren fuera de control y a punto de descarrilarse.

Sin embargo, del 29 de octubre del 2010 para acá (quizás unas semanas antes, pero el parteaguas se dio en este día) ha habido una importante serie de cambios. En el último año he aprendido a convivir y valorar más a mi familia, a mejorar la comunicación -sobre todo con mi madre, quien tiene un carácter espantosamente similar al mío y eso generaba más roces de lo normal- gracias al ejemplo que encontré, admito no sin sentir un poco de vergüenza, en una casa que no era la mía, donde vi y he recibido desde entonces hospitalidad, cariño y buenos momentos.

He conocido una vertiente muy importante de la palabra Compromiso: compromiso conmigo y con los demás, que no todo lo que sucede en mi entorno gira a mi alrededor. Este compromiso conlleva mucho esfuerzo, trabajo, perseverancia; también dominio del ego (que no he logrado al 100% y creo que nunca lo haré), conflictos internos, raspones, lágrimas. Levantarse de cada caída se torna de una experiencia dolorosa a  una esperanzadora cuando existe alguien cerca que proporcione un hombro en el cual apoyarse. No es que no lo tuviera antes, he sido un cabrón muy afortunado porque a los 28 años tengo a mis padres vivos y juntos, a mi familia; pero hallar a esa persona externa al núcleo hogareño capaz de lograr una conexión conmigo tan intensa como para invitarla a hurgar en mi interior es algo que complementa y da un motivo para no concebir el futuro como una masa deforme e incierta. He aprendido a verlo día a día, una semana tras otra formando meses que, de docena en docena, hacen que me emocione imaginando la cantidad de veintinueves de octubre que se pueden acumular.

Gracias, Sandra, mi mejor maestra. ¿Por qué maestra? ah, pues...






Now Watching: Children of men


Saludos Enfermos.

lunes, octubre 24, 2011

Un Clásico más a la cuenta




Una sola y simple tabla (tomada de mediotiempo.com) puede dar muchos motivos para festejar. Veamos...


1.- Ganaron las Chivas, 3-1 al puto América (¡a huevo!).

2.- Chivas es líder de la competencia faltando 3 semanas para terminar la temporada regular (¿ya dije "a huevo"?).

3.- América es el sembrado número 16 de la tabla, solo por encima de los recién ascendidos Xolos de Tijuana y el Atlas (pobres mediocres).

4.- América, por cierto, perdió ya toda esperanza de clasificarse a la liguilla, haga lo que haga él o los demás equipos (lero lero, por pendejos).

5.- La derrota fue el regalo perfecto para los de Coapa en su 95 aniversario, con todo y su playerita mamona conmemorativa (¡feliz cumpleaños güilas!).

6.- La victoria Chiva fue en el Estadio Azteca, donde la voz dominante gritaba ¡Chivas, Chivas! y coreaba ¡Ole! a cada pase de los rojiblancos. O lo que es lo mismo:




Las casi 100 personas que vi dispersas por la tarde -antes del Clásico- en toda la ciudad portando una camiseta a rayas rojas y blancas, la Nación Chiva entera, tenemos un motivo más para celebrar y sentirnos orgullosos; los no más de 30 que conté con jersey amarillo y azul estarán en casa llorando y recordando esto, por lo menos de aquí a que tienen oportunidad de intentar la revancha:





Serán 6 meses muy, muuuuuuuuuuy largos.



Now Watching: Shoot' em up


Saludos Enfermos.

jueves, octubre 20, 2011

O Fortuna


Desde niño fui muy dado a hurgar en la mùsica de los demàs para ver què encontraba que me pudiera gustar; asì fue como comencè a formar mi colecciòn de mùsica hace muchos años, rascando entre los discos y cassettes de mi papà, de mis tìos y de todos los que se dejaban.

Mi tìo Alejandro era vìctima frecuente de mi curiosidad, sobre todo cuando ponìa cierto cassette en la grabadora mientras hacìa tareas de la universidad (en aquel entonces era estudiante de Arquitectura en la UAM). Contenìa cantos que no entendìa y sin embargo me fascinaban, podìa pasar horas dàndole vuelta a la cinta una y otra vez, aprenderme la tonada de cada una de las canciones y tratar de imaginar còmo serìan las personas que las interpretaban, què clase de personajes oscuros serìan dueños de esas voces y sonidos incomprensibles para mi y que en cierto modo me daban miedo, cosa normal en un mocoso ignorante -a sus 8 años- que entraba en contacto por primera vez con el latìn y el alemàn. La cubierta del cassette estimulaba mi imaginaciòn: a ella llegaban imàgenes medievales, hombres barbados, ojerosos, sucios; mujeres de piel blanca y vestidos amplios con ojos bellos pero frìos. Todos ellos cantaban, bebìan, bailaban alrededor del fuego y los barriles de licor o cerveza o lo que fuera que les encendiera el ànimo de ese modo, tornàndoles la mirada en una mezcla de picardìa, perversiòn y maldad. Còmo no iba a imaginar todas esas cosas viendo esto:





Carmina Burana (lèase càrmina, no carmina) adaptada en 1983 por Ray Manzarek, tecladista de The Doors. Me fascinò tanto que lo escuchè hasta que me cansè, o mejor dicho hasta el dìa que mi tìo me pidiò que lo metiera en la grabadora, como se nos habìa vuelto costumbre, y sin querer presionè el botòn Rec junto con el Play; por ahì debe andar arrumbada la cinta donde incluso se oye mi vocecita chillona diciendo "es el de Carmina Burana pero no empiezaaaaaaa...". Muchos años despuès conseguì el disco, pero cometì la estupidez de prestarlo y como debì prever, nunca regresò a mis manos. He buscado por todos lados y no lo encuentro, podrìa decir que ese disco es mi unicornio*, aunque en el camino he descubierto cosas muy interesantes acerca de la obra, que resulta ser una colecciòn de cànticos profanos hallados en el monasterio de Benediktbeuren, en la Alemania bàvara, y data del siglo XII; que ensalza, al contrario de la corriente de la època, los vicios y placeres mundanos que poco han cambiado en los ùltimos 900 años y que tan bien plasmados estàn en latìn, francès y alemàn antiguos a travès de una exquisita gama de lìricas que van de lo cìnicamente vulgar a las màs bellas manifestaciones de amor y ternura.

Tengo aquì la ejecuciòn de The University of California Davis Symphony Orchestra en colaboraciòn con The Pacific Boychoir, ademàs de las letras traducidas al español. Mi recomendaciòn es la siguiente: si alguien ha llegado hasta acà despuès del rollote que acabo de tirar en este post, regàlese poco màs de una hora para gozar de esta pieza que, si bien ya no me causa miedo, sigue erizàndome la piel con su belleza. Pònganse còmodos, relàjense, disfrùtense a sì mismos junto a ella.





ACTUALIZACION:

Un lector me ha hecho el día regalándome 2 links de descarga de los cánticos buranos versionados por Ray Manzarek; si alguien quiere disfrutarlos, de clic aquí o aquí.




Now Playing: Alabama song (live) - The Doors


Saludos Enfermos.



* Segùn la mitologìa, el unicornio, corcel de un solo cuerno, es una criatura imposible de atrapar.

domingo, octubre 16, 2011

El monstruo en el armario de mi mente


Aviso importante

Si alguien planea ver la película Dream house (conocida en México como Detrás de las paredes), no lea este post.






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El viernes fui al cine a ver esta película con mi novia; como podrán ver en el trailer, trata sobre un güey que se muda a una casa donde la familia anterior fue asesinada por el padre, quien sobrevivió a pesar de que su esposa le hirió en la cabeza mientras se defendía. Luego, sabiendo que el asesino estaba recluído en el psiquiátrico del pueblo, va con el director del lugar para darse cuenta de que olvidó que el asesino es él y que en la actualidad utiliza otro nombre, entra en conflicto y luego la película da un giro para llegar al clásico final hollywoodense.

Hasta la parte donde el protagonista se da cuenta de que él asesinó a su propia familia, la película tenía toda mi atención; después, como ya dije, vino el final rebuscado y predecible echándola a perder. Sin embargo me quedó una sensación extraña y desagradable, un sabor metálico en la boca que me dejó muy inquieto y dándole vueltas en la cabeza a qué sucedería si mi vida no fuera como creo que es, si todo lo que hago, digo, las personas con las que convivo, mi familia, mi pareja, no estuvieran ahí y todo fuera una especie de placebo creado por mi mente para no dejarme caer. Muy parecido al efecto que causó en mi Vanilla sky hace años.

Una de las cosas que verdaderamente me aterran es la idea de perder el control sobre mi mente y que ésta me juegue malas pasadas; en concreto, me asusta que la naturaleza violenta de mi carácter lastimara a las personas que amo de una manera extremadamente cruel e irreversible. He tenido experiencias dolorosas al respecto, son dolorosas porque volteo hacia atrás y al ver el daño que he hecho no puedo menos que avergonzarme, sentir un nudo en la garganta y tratar de olvidarlo pensando en no volver a repetirlo.





Malditas sean las explosiones dentro de mi ser, maldito sea el momento en que elegì comportarme como un matòn cada que siento (porque ni siquiera me aseguro de que asì es, primero disparo y luego pregunto, metafòricamente hablando) que alguien intenta herirme.



Ego

Dolor

Rabia

Orgullo

Destrucciòn



Mil veces maldito sea el reflejo destructivo que genero, el que no me permite dejar ir limpio a nadie, el que me orilla a reaccionar como un animal herido intentando llevarse consigo al infierno a quien lo lastimò, sea quien sea, valièndome verga que sea alguien a quien amo, a quien convierto en vìctima indefensa de mi bestialidad ciega y egocèntrica. Maldito sea el recuerdo de esa cara sonriente, de esos ojos de cervatillo asustado que me miran diciendo "¿por què me haces esto? yo no quise lastimarte".



Làgrimas

Desesperaciòn

Ladridos

Arrepentimiento



Casi al mismo tiempo, bendita tortura. Bendito sea el brillo de esos ojos grandes y brillantes, el regreso de los buenos momentos que caen como copos de nieve sobre la piel ardiente refrescàndola y llenando la mente de sonrisas pasadas, abrazos, besos, canciones, miradas y làgrimas plenas de ternura. El toque suave domina a la bestia, la adormece, le hace morderse los labios y la lengua y los puños y sentir ganas de convertirse en escorpiòn para ajusticiarse a sì mismo a base de aguijonazos en el lomo.



Expiaciòn

Redenciòn



Las variables viscerales van de lo más negro a lo luminoso, de lo ridículo a lo sublime.

Hace ya un par de meses que trabajo sobre esto, y tengo buenos resultados; sin embargo, el miedo al monstruo que se esconde en el armario de mi mente y de vez en vez se asoma, sigue latente...



Now Watching: Panthers at Falcons


Saludos Enfermos.

martes, octubre 11, 2011

Gala


Hay una nueva integrante en la familia.

La perrita que tiene el novio de mi hermana tuvo cachorros hace mes y medio, y el sábado llegó a casa la pareja de tórtolos con una preciosa cachorra de schnauzer minitoy. Se llama Gala, apenas puede correr por la sala con sus patitas de almohadillas lisas y negras, pero eso sí, la cabroncita ya anda por ahí mordiendo las agujetas de quien se deja. Mi hermana le está enseñando a no hacer eso, además de a mear y cagar en un solo lugar; mi papá le brinca y hace como que corre para que lo siga (típico suyo, a veces es como un niñote), mi mamá la acuesta boca arriba y le da vueltas, todos le hacen fiestas y cariños...y yo, a pesar de que siempre me han gustado los perros grandes (el husky es mi favorito), de que no me he cansado de decir que los perros pequeños son para maricas y de que me avergonzaría salir a la calle con una de esas mierdecitas del otro lado de la correa, no pude evitar que me ganara desde que la vi.

La cargo, le levanto despacio en el aire y me divierto viendo cómo estira las patitas traseras y el cuello en pose al más puro estilo Superman, la recargo sobre mis pantorrillas estando sentado en flor de loto y me quedo embobado viéndola dormir, tamborileo con mis dedos en el piso y ella corre, se barre y ataca en plan de juego con sus colmillitos, me presiona suavemente y me suelta para correr otra vez. ¿Cómo no sentir ternura con una chingaderita que cabe perfectamente dentro de mi zapato?




Ya no recordaba lo chingón que se siente tener un perro en casa, los sentimientos que genera en cada uno de los que le rodean y la alegría que trae consigo. Todos, a lo mejor juntos o por turnos, nos encargaremos de hacerle sentir bienvenida y muy amada en estos primeros momentos de emoción, como si fuera un juguete nuevo; sin embargo, también tenemos el deber de seguir esa constante por mucho, mucho tiempo, el tiempo que la pequeña Gala viva en esta casa. Después de todo, esos ojos dulzones y traviesos traen detrás una vida que pasó a depender de nosotros y necesita nuestro amor y protección.



Now Watching: Return to paradise


Saludos Enfermos.

sábado, octubre 08, 2011

28





Desde que tengo memoria (memoria pubertoadulta, pues) nunca me gustó festejar mi cumpleaños, hasta hace poco. Me ponía incómodo cuando en casa la familia cantaba Las Mañanitas, me resultaban terribles esas ocasiones en que todo mundo se te queda viendo y no puedes hacer gran cosa además de poner cara de idiota y quedarte viendo fijamente al pastel o a las velitas, o recorrer los rostros de los presentes con la mirada. En definitiva, no era algo que me agradara y de haber sido por mi, hubiera buscado evitarlo.

Sin embargo, conforme envejezco voy cambiando de parecer. De un par de años para acá lo disfruto, lo siento como un momento de especial cercanía con las personas que quiero y me quieren, e incluso con aquellos que no suelo frecuentar o usualmente no comparten mi vida. En casa hubo reunión familiar, vinieron muchos primos y tíos de los que ni siquiera recordaba su nombre, a algunos de ellos los tengo agregados en Facebook pero de ahí en fuera, el contacto no va a más. Vino gente que no conocía (es que festejo con mi prima Ale, ella cumple 7 días antes que yo), estuvieron mis papás, mis hermanas, mis primos más cercanos, obviamente mi Gigia. Faltaron algunas personas que me hubiera encantado ver ese día, pero entendí el por qué de su ausencia y de cualquier modo, lo pasé genial. Mis papás trajeron mariachis, así que tuve que apechugar a pesar de que mis tías y hasta mi mamá me sacaron a bailar valiéndoles madre mi carota de NO QUIERO; eso sí, no pude dejar pasar la oportunidad de dedicar a mis viejos una canción que los hizo llorar (por poco a mi también) y de pasada, improvisadamente, otra a mi Gigia (es que en cuanto la escuché me vino un pensamiento a futuro). Fue una tarde y noche increíble, familiar, de pareja, de amigos.

En la oficina, un par de días antes de mi cumpleaños -por error creyeron que cumplía años el 26 de septiembre y no el 28- encontré mi escritorio lleno de globos acompañados de una hoja membretada que tenía escritas felicitaciones y buenos deseos de parte de muchos compañeros y/o amigos. Eso se acostumbra en todos los cumpleaños, pero francamente no pensé que tantas personas fueran a escribirme algo, dado que en ocasiones soy un completo cabrón que no baja de pendejos a sus compañeros (algunos, no todos) eso sí, muy justificadamente. El detalle no pudo menos que arrancarme una sonrisa.

El miércoles 28, ahora sí entrados en mi cumpleaños, vinieron más felicitaciones y una noche al lado de mi pareja; nunca había pasado la noche de mi cumpleaños fuera de casa, así que el que Gigia haya tenido el detalle de secuestrarme esa noche a pesar de que al otro día habría mucho trabajo fue el preámbulo ideal al fin de semana: mi primera visita al Liverpool Pub (del que hablaré a detalle en otro post), otra noche increíble con ella y un rico paseo dominical. Mejor no pudo ser.

A mis 28 años sigue poniéndome incómodo que me canten Las Mañanitas, aunque recuerdo con mucho cariño todas las veces que, siendo niño, mis papás ponían el cassette de Pedro Infante en la grabadora y me despertaban con esa canción; sigo poniendo cara de imbécil mientras espero que terminen y observo fijamente el pastel y las velas. La diferencia radica en que he aprendido a valorar más el que todas esas personas tan importantes en mi vida me quieren y consideran importante la fecha de mi nacimiento, que siempre están cerca y puedo contar con ellas. Con los (supuestamente) temidos 30's acechándome, esto me hace sentir lleno de proyectos, de energía, de ganas de estar en condiciones casi perfectas de cara a ese punto, y por supuesto, no imagino otra forma de llegar que no sea rodeado de ellos.



Now Playing: Dead eyes see no future - Arch Enemy


Saludos Enfermos.