viernes, abril 20, 2012

Radiohead @Foro Sol, 18 de abril de 2012


El último disco de Radiohead no me dejó totalmente satisfecho; la manufactura, el sonido, los arreglos, todo es impecable técnicamente hablando. Sin embargo, musicalmente algo faltó: lo sentí plano, falto de emoción, demasiado electrónico, demasiados beats. Cuando lo escuché ya tenía boletos para el concierto de antier, así que desee con todas mis ganas -y estaba casi seguro de que así sería- que el asunto fuera más allá de esos ocho tracks.




Lo que sucedió la noche del miércoles me dejó más que satisfecho. Si bien las rolas del King of limbs siguieron sin emocionarme, las del In rainbows fueron una delicia. House of cards (que, con su I don't wanna be your friend/I just wanna be your lover, inevitablemente me remitió a aquellos días en que recomenzaba la historia entre Gigia y yo) abrió el bombardeo de recuerdos, que llegaban también de la mano de 15 step, Weird fishes/arpeggi, Nude; el antojo por los clásicos de la banda de Oxford detonó con Pyramid song, la primera que me estremeció con ganas de entre las que habían tocado hasta el momento. I might be wrong, There there, Karma Police, Feral e Idioteque cerraron el primer bloque dejándome ansioso por el primer encore de la noche, suplicando que se soltaran ya con los clásicos.

El regreso fue de menos a más. Separator y Reckoner dieron paso a lo que sería la envidia de todos los que fueron al concierto del martes: True love waits, que -hasta donde sé- solo aparece en vivo cuando Thom Yorke se presenta como solista, casi me saca la lagrimita Remy de la emoción (pero afortunadamente, enlazaron a tiempo con Everything in its right place así que no pasó del nudo en la garganta).

El segundo encore. Sabíamos que se acercaba el final, y Give up the ghost no me entusiasmó demasiado como rola cerradora...pero lo que vino después fue sencillamente orgásmico. Los melancólicos acordes de Exit music (for a film) me causaron un delicioso escalofrío por toda la espina dorsal, y el crescendo terminó de extasiarme; la neta yo pensé que ahí iba a parar la cosa, cuando de repente, Thom anunció:

"To the guys in the back, this song is called Paranoid Android"

¡No-ma-mes! si de por sí desde There there sentí que lo que pagué por los boletos estaba más que cubierto, con esta me vine en seco.

Tres años tuve que esperar para escuchar en vivo Karma Police y Exit music (for a film). Supongo que otro tanto tendrá que pasar antes de que por fin me toque presenciar Let Down, A wolf at the door, 2+2=5 o How do you (esperando que Yorke y compañía vuelvan a tierras mexicanas), y de hecho me cree tantas expectativas respecto a estas rolas que, en principio, el concierto no me pareció tan genial como los de 2009 (incluso le comenté a mi novia que dependería de qué opinión me generara un hipotético nuevo disco para decidir ir o no a otro concierto de ellos). Fue hasta apenas ayer, al revisar el setlist con calma, que me di cuenta de que era una estupidez renegar, aunque fuera un poco, de lo que viví esa noche en el Foro Sol.

Presenciar algo así va más allá de un concierto, de si tu artista o banda favorito toca o no X o Y canción; tiene mucho más que ver con la electricidad que te recorre el cuerpo cuando identificas el primer acorde de esa rola que no habías incluido en tu setlist mental y que te sorprendió gratamente. Tiene que ver con el momento en que salen a escena esas personas, que de ordinario son inalcanzables y en ese momento...también lo son, pero la sensación de que están a pocos metros cantando, tocando sus instrumentos, sudando, entregándose a su público (aunque Thom no sea precisamente el alma de la fiesta, fue un encanto escucharle más frases en español de las que soltó hace tres años) vuelve al hecho de estar ahí algo digno de atesorarse y por supuesto, repetirse a la menor provocación.




Vamos, ¡es Radiohead! después de pensarlo detenidamente, creo que yo no les exigiría más.




Now Playing: Stigmata - Ministry


Saludos Enfermos.

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Cassandra Glam dijo...

Daniel, que chingón ue hiciste esté post, demonios, nomás no te vengas en seco con there there por favor :P
No mames y True Love Waits, jamás pensé... oh, ohhhh.

{{El Diablo}} dijo...

Cass, què chido que viniste a darle una leidita a la reseña. Sobre lo de no venirme en seco...demasiado tarde la advertencia, ese dìa tuve tantos orgasmos (auditivos) que perdì la cuenta.

¡Y sì! aunque usted no lo crea, se rifaron True love waits. Neta que casi, casi chillo con esa rolita.


Saludos Enfermos.

cintya dijo...

Qué chingón, no soy tan fan de Radiohead pero, siempre se agradece que vengan buenas bandas a México y sobre todo, se agradece que den buenos conciertos.
Saludos!

{{El Diablo}} dijo...

Exactamente mi estimada, eso en cierto modo abre la posibilidad de que más bandas vean a un público entregado y conocedor, y se animen a venir.


Saludos Enfermos.

Gerardo Taker dijo...

La verdad nunca he sido fan de Radiohead pero esa electricidad que te recorre el cuerpo que mencionas me ha pasado en otros conciertos al escuchar, como bien dices, los acordes de determinada canción.
Que bien que lo disfrutaste.
Saludos!

{{El Diablo}} dijo...

Exactamente, es pura excitación, adrenalina, ¡uuuuta! ya quiero que sean los conciertos de Waters y McCartney.


Saludos Enfermos.