lunes, abril 30, 2012

Recuerdos infantiles, reflexiones adultas


¡A ver, esos que fueron niños en los 80's! ¡que levanten la mano!










Este bonito recuerdo fue traìdo hasta ustedes cortesìa de Guillaume Reymond. Son excelentes videos, y creo que adquieren un plus cuando uno voltea hacia atràs y ve que, a tantos años de distancia, los juegos que llenaron nuestras tardes de diversiòn siguen trayèndonos una sonrisa.

Aquí es donde debía entrar un speech acerca de que todos debemos mantener vivo al niño interno, que deberíamos volver a ver la vida con la simplicidad que dan los ojos de un tierno infante, blah-blah-bleh. Dejémonos de tonterías: ya estamos viejos, tenemos muchísimas cosas de qué preocuparnos y jugar a volver a la infancia no es algo muy práctico ni mucho menos productivo (ya me imagino cómo me iría si dejara de venir a la oficina -aunque estos días nada más me esté sacando la pelusa del ombligo- para irme, no sé...a jugar fútbol o algo). El tiempo no va a volver, ni las circunstancias, ni las personas que estuvieron ahí con nosotros y por N motivo ya no están o, igual que nosotros, han cambiado. Tenemos metas que cumplir, cuentas que pagar, un estilo de vida que usualmente cuesta cierta cantidad de dinero mantener a flote.

Sin embargo, aunque no se puede pretender siquiera vivir de recuerdos, por supuesto que se pueden atesorar. Yo me quedo con la hora del recreo y sus inseparables compañeros: la torta de jamòn y el Boing de triangulito; los apapachos de mi abuelita que usualmente llegaban despuès de que me pasaba de rosca y mis papàs me cagoteaban bien y bonito (pero era chistoso porque primero me apapachaba y después me regañaba también, jaja), despertar temprano los sábados por la mañana para ver a los Caballeros de Zodiaco por Caritele, los Raspatitos de la tienda de la esquina en esas tardes calurosas, las desmañanadas ansiosas del 25 de diciembre y el 6 de enero, la rueda de San Miguel, los cassettes de Cri-CriLas Mañanitas de Pedro Infante en el stereo antes de ir a la escuela el día de mi cumpleaños y el pastel en casa a la hora de la cena (bueno, eso todavía me sucede, pero de todos modos está lindo el recuerdo).

Son cosas que, en cierta medida, contribuyeron a quién soy ahora; y paradójicamente, ya no pueden regresar y cambiarme a mi mismo ni a mis circunstancias. Pero qué bonito se siente permitirme, por lo menos por un día al año, sacar todo eso del cajón de los recuerdos, desempolvarlo, acariciarlo con la mente y volver a guardarlo para continuar con mi cotidianeidad.



Now Playing: My inmortal - Evanescence


Saludos Enfermos.

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vic dijo...

ATARI 2600,ELIMINADORES QUEMADOS!!!:3 QUE HERMOSA NIÑEZ!!!!!

cintya dijo...

Los raspatitoooooooooooos!! ya no me acordaba!!! jajaja Pues yo la neta puedo decir que tuve una infancia bien chida llena de juegos y de alegrías.
Entonces ahora que tengo un hijo yo trato de que él viva una infancia igual o mejor que la mía, siempre haré lo posible porque tenga recuerdos chidos, trataré de hacer lo posible porque siempre diga "Me acuerdo que mi mamá" en mi cumpleaños me hizo esto, o "Recuerdo que mi mamá coloreaba conmigo" creo que a final de cuentas todos esos momentitos lindos y detalles chingones que tus papás hacen por ti, son los que te hacen ser una buena persona adulta, y, sobre todo, querer hacer lo mismo con tus hijos o sobrinos.
Mención aparte es, que me encanta la alegría con la que un infante vive su día a día :) es realmente hermoso.

{{El Diablo}} dijo...

Vic: yo solo tuve el Family y creo que nunca se me quemò nada, pero vaya que entiendo la emociòn de pasar horas pegado a una consola.

Cintya: Què chido que seas una mamà que busca dejar huella positiva en su chamaco, yo no me siento nada listo para algo asì, pero al leer cosas como lo que tù cuentas sì dan ganas. Ya serà en unos añitos.


Saludos Enfermos.