viernes, mayo 04, 2012

Hay gente que no debería tener perros (¡ni ningún otro animal!)


Hace unos meses, mi familia, mi novia y yo fuimos a almorzar a un parquecito (que no recuerdo exactamente cómo se llama ni dónde está, solo sè que es en el Estado de Mèxico) estilo La Marquesa. Llevamos carne para asar, cecina, salchichas, chorizo, nopalitos, compramos un par de carpas también para asar, aguacate, quesitos, y tomamos una cabaña. Ese día llevamos a la pequeña Gala (que entonces tenía como 3 meses de nacida, creo) a su primer paseo y para que no estuviera inquieta amarramos su correa a una piedra que estaba cerca, dentro de la misma cabañita. Estábamos en plena taquiza cuando vi llegar a una pareja de hermosos huskies.




Antes de continuar, debo decir que los huskies siempre han sido mi raza favorita por el gran parecido que guardan con sus ancestros los lobos y por su fama, ya que, acostumbrados durante generaciones a seguir las indicaciones del humano detrás del trineo, su comportamiento noble y obediente es casi una garantía. Entonces, aprovecho para aclarar que lo que contaré a continuación no me hace ninguna gracia ni me enorgullece en modo alguno.

Mientras miraba a los huskies acercarse tranquilamente y le decía a mi hermana mira, ¡qué bonitos!, sucedió lo que jamás pensé que fueran a hacer. No lo pensé porque además de obedientes y nobles, tienen fama de ser una de las razas menos proclives a la agresión; sin embargo, uno de ellos se acercò a Gala, la olfateò...y la tomó por la nuca, jalándola fuertemente para zafarla de la correa. Cuando mi familia se dio cuenta empezó a intentar espantar al perro, pero el cabrón ni la soltaba ni se iba; yo estaba asombrado con lo que veìa, por un instante no supe què hacer y de repente vino la reacciòn:

–¡No no no no no! ¡no mames pinche perro cabròn, a la verga!

El amor por los huskies, por los perros en general, se me olvidò enseguida (excepto, claro, el amor por mi perrita). Me alegro de no haber seguido mi primer impulso y aplastado su cràneo con el pie, en gran parte porque tenìa a Gala entre las fauces y hacer eso hubiera resultado en su cuerpecito perforado por los colmillos; en su lugar, un pinche patadòn (que me dejò doliendo por un par de semanas el empeine) fue a dar entre su cuello y el hombro, procurando asustarlo para que la soltara de una vez. Afortunadamente no pasò nada màs allà del crujir de huesos del husky (y de mi pie), su atropellada huìda, un rasguño medianamente profundo en la nuca de la cachorrita y el susto de la familia en general.

Pocos minutos despuès vi a los dos mismos huskies persiguiendo a un perro de esos que viven en el parque sin dueño ni nadie que se preocupe por ellos, y es precisamente por eso (ademàs, obviamente, de la herida de Gala) que estuve a nada de ir a cazar al dueño importàndome poco lo que resultara. Me repugna que un par de animales cuya naturaleza es de las màs nobles, sean criados de tal modo que terminan convertidos en depredadores (sonarà exagerado, pero eso son); me asquea aùn màs que el estùpido e irrespetuoso dueño expusiera a sus propios perros y a sì mismo a sufrir daño a manos de algo màs agresivo –por ejemplo yo, y que agradezca a Gigia y a mi hermana por ser las ùnicas personas capaces de detenerme cuando estoy viendo todo en rojo–. Me parece inverosìmil que alguien sea tan hijo de puta y lleve animales como esos a un lugar de convivencia familiar; no me quiero ni imaginar còmo hubiera terminado el pobre infeliz si en vez de a un cachorro, sus animalitos hubieran tocado siquiera a un niño.

Por culpa de gente asì, miles de perros terminan abandonados en las calles, en las perreras o sacrificados. Los animales no son juguetes, mucho menos armas. Los animales son vidas de las cuales somos responsables directa e ineludiblemente desde el preciso instante en que llegamos a casa con ellos bajo el brazo, y como tales, respondemos por todos y cada uno de sus actos. Espero nunca volver a presenciar algo asì, pero si sucede, ojalà –por el bien del involucrado– mi hermana y/o mi novia estèn cerca; de otro modo, le voy a dar tan duro que los huevos se le van a salir por las orejas.



Now Playing: Battle ready - Otep

Saludos Enfermos.

6 han opinado. ¡Da click y hazlo también!:

GAVIOTA dijo...

Ops!
Sin afán de ofender, pero la verdad me hizo reír tu relato no por el relato en sí, eso si es de preocuparse =S, sino por el hecho de cómo lo narraste, y más al final.No pude evitar imaginar al pobre perro con los destos saliendo por sus orejas.
je!
Pero si es cierto lo que dices, no soy amante de los perros nide ningún animal, cuando por fin me hice de un perro y vi con lástima y verguenza que no lo podía cuidar como se merecía, me di a la tarea de buscarle un mejor hogar, ojalá que esté ahí mejor mi perra hermosa, la Pixie.
Saludos!

la MaLquEridA dijo...

Se salvó el pobre perro de no probar el máximo de tu furia, al final el que pagó es el perro cuando los verdaderos culpables son los dueños.


Saludos.

Sir David von Templo dijo...

Es horrible saber que existen seres humanos capaces de corromper a seres de naturaleza bondadosa y noble y no poder hacer nada al respecto...

Da coraje... principalmente porque quienes sufren más son los perros...

Saludos...

{{El Diablo}} dijo...

Gaviota: no te preocupes, es que sí se lee bastante cagado, aunque en el momento no lo fue tanto. Aunque debo aclarar que me refería a sacarle las pelotas por las orejas al dueño, no al pobre perro. Qué bueno que eres consciente y te das cuenta de que a lo mejor las condiciones para hacerse cargo de un animalito no son las óptimas, y mejor aún que te hayas preocupado por encontrarle un hogar adecuado.

Malquerida: Lamento haber golpeado al perro, pero no me quedó de otra; iba a por el dueño pero como ya comentaba, mi hermana y mi novia son mi única conciencia y el que ellas estuvieran ahí me detuvo.

Sir David: Es aún más horrible que en muchos casos se les corrompa por ambición, por el maldito dinero que genera un animal inocente con su sufrimiento. No estoy en contra de hincharse de plata, pero definitivamente hay maneras. Algo debemos hacer todos al respecto, desde denunciar casos así hasta, si se puede, acomodarle unos putazos al maldito que haga eso.


Saludos Enfermos.

GabrielleMestre dijo...

Apenas vi este blogg, solo puedo decir que ANIMALES son otros... y calma!!! no me refiero a tu reacción.
Creo conciderarme igual de violenta y más cuando se deriva de el error de un "humano", vamos ellos, los perros, carecen de lo que el hombre no "de razón"... hubiese preferido que el(os)tipo(os)hubiesen recibido la tremenda patada que como dueños del can merecian... eso hubiese sido lo mas justo.
Pero conciderando la situacion entiendo el amor que le tienes a Gala y eso es aplaudible.
Estoy totalmente en contra de la violencia a los animales.
saludos!!!

{{El Diablo}} dijo...

Gabrielle: no te preocupes, a mi para nada me ofende el tèrmino "animal" (si lo hubieras usado en mi, jaja). Yo tambièn hubiera preferido deshacer al tipo, pero ya ves, me detuvieron a tiempo (y lo agradezco, no sè en què hubiera parado el asunto de tenerlo a mi alcance).


Saludos Enfermos.