domingo, octubre 21, 2012

El robotito de mamà


El domingo pasado mi mamà me acompañò a comprar mi nuevo celular. De hecho fuimos juntos porque hizo favor de prestarme su tarjeta de El Palacio de Hierro para sacarlo ahì a mensualidades y no tener que desembolsar toda la plata de un jalòn.

Caminàbamos sobre una calle del centro, no recuerdo cuàl (nunca logro ubicarme en el centro por los nombres de las calles, siempre lo hago por señas) hacia la tienda, cuando algo llamò su atenciòn. Un chico con una mesita vendìa juguetes sobre la banqueta. Los tenìa sobre la mesa, ademàs de en una bolsa negra y grande con bastante màs mercancìa, que iba sacando conforme la venta prosperaba, y hacìa bailar a sus muñequitos, llamando la atenciòn de los paseantes. El truco funcionò con mi mamà; se quedò encantada con este robotito que bailaba al darle cuerda:




Se quedò un rato pensando si lo compraba, hasta que por fin se decidiò. Sacò quince pesos de su monedero, pagò y lo guardò en su bolsa, mientras decìa "està bonito, me gusta para que se entretengan los chamacos" (no supe en principio de què chamacos hablaba porque ya todos trabajamos y estamos bien peludos, pero me encanta que siga vièndonos como sus niños). Enseguida pensè que me atontè, debì pagar el robotito (¡quince pesos hombre!), pero no tenìa efectivo en ese momento; como sea, despuès se dio la oportunidad de tener un detalle con ella invitàndole un Sidral Mundet, que tanto le gusta. Luego hicimos lo que fuimos a hacer al centro y regresamos a casa.

Cuando llegamos y nos sentamos a descansar en el sofà, sacò su robot de la bolsa, le dio cuerda y lo puso sobre una de las mesitas de la sala. Parecìa una niña chiquita, le daba cuerda nuevamente y lo ponìa a bailar, asì unas cuantas veces màs. De verdad se estaba divirtiendo; me dieron muchas ganas de abrazarla, pero la verdad es que verla disfrutar algo asì de pequeño y simple me enterneciò tanto que supe que si lo hacìa terminarìa llorando y no querìa eso.

Al final, ver asì a mamà me hizo pensar en lo tonto que se vuelve uno a veces cuando pierde algùn bien material y lo primero que le viene a la mente es el costo del mismo y lo difìcil que resulta a veces recuperarse y hacer una nueva compra (como con mi celular), y en lo simples que pueden llegar a ser las cosas que hacen felices a las personas. Me acordè de mi abuelita materna, originaria de Oaxaca, quien alguna vez contò que, cuando niña, la onda era tener una muñeca hecha con trapo y hojas secas de tamal y eso le hacìa muy feliz. Me quedo pensando tambièn en cuàntas veces me he prometido a mi mismo tener màs detalles para con mi familia, y por X o Y razòn no lo he cumplido con la frecuencia que quisiera; lo ùnico por hacer es retomar esa promesa y cumplirla dentro de lo posible, antes de que se haga tarde y despuès, ¿para què llevar flores a un pedazo de cemento que no podrà disfrutar su aroma ni apreciar sus colores? no hay nada como el aquì y el ahora.

En fin...es domingo por la noche, un mal momento para ponernos pensativos; suficiente hay con saber que mañana es lunes (ñaca ñaca). Asì que pasando del mood reflexivo y yèndonos a algo bastante màs banal para despedir el fin de semana riendo, el robotito de mi mamà me recordò un video que encontrè hace tiempo navegando por ahì. Vean nada màs:





Jajajajaja aaaah, què mamadas...bueno, ya. ¡Buen inicio de semana a todos!




Now Watching: Steelers at Bengals


Saludos Enfermos.


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Sandra L. dijo...

Me encanta que te detengas a ver esos detalles, que no por pequeñitos son insignificantes. Y pues sí, como siempre dice mi mamá: en vida hermano, en vida. Tener siempre presente a la gente que sin condición está por y para nosotros, es algo que debemos hacer, sin incentivo, por el puro gusto y amor de hacerlo.

Te amo G :)

Pst, pst...¿todavía traes la trompa salada de...LA BIRRIA? Jiji. Luvya!

GAVIOTA dijo...

jajjajaja!
esta muy padre el robotin de la mami, ves? con este post me das la razón. Gracias!!
Te hicieron más bien del mal que ellos piensan que te hicieron y del que tu mismo te llegaste a creer.
Muy bueno el video, aaahh!! y que ya me aprendo la canción del robot pa cantarsela al correspondiente...
jajjajaja!!
Creo que verá que sigo enamoraaá.
jajjaja!
Gracias. Buen inicio de semana!!

GAVIOTA dijo...

Ah que malo! Te largaste a la birria y no invitaste!!
jajjaja!

Diana. dijo...

A mí también me gustó mucho como escribes.

Eso de fijarte en esos detalles, como lo de tu mamá, me enterneció.

Definitivamente.

Saludos y ya estás en mi blogroll de los que tengo que leer, acá andaré leyéndote.

:)

_| u Z dijo...

Ay, mi estimaDo, pues tú sí ya me lo presionaste... el botón de la necesidad de darme un tiempo para publicar un comentario acá, sobre este escrito tan humano, provocado por dos seres de otro cosmos: un robotito mecánico y un celular emergido de la más real ciencia-ficción.

Qué privilegio que un labregón que sabe romper huesos (DMC dixit) haya podido ver a su madre vuelta niña. Imposible no conmoverse ante ello (ante la escena, y ante tu latir mirando la escena). Y con tu descripción me hiciste recordar aquellas horas interminables que yo pasé en la primaria con una "cápsula bailarina" (una simple cápsula de vitamina vaciada de su contenido, con imanes dentro supongo). Años después hasta alguna marca registrada las sacó en serie: de plástico, más grandes, con monos pintados... y carísimas.

Y bueno, ya vi que a tu lista de habilidades has sumado la de ser un videoasta ;-) Chido el video del robot bailando "disco". AbraZo fuerte.

cintya dijo...

Que bonito robot, pues ya van varios post donde mencionas eso de los detalles para con tu familia, deberías empezar a hacerlo ¡pero ya! La vida pasa rápido y a veces ya es demasaido tarde, aunque suene trillado. Abrazos.

{{El Diablo}} dijo...

Gigia: Entre lo que mencionas en tu comentario y la plática que tuvimos anoche en el Monday Night, me da gusto (y orgullo, ¿por qué no?) saber que tengo a mi lado a una persona con quién compartir este tipo de cosas (más allá de lo que dejo ver en el blog) y que además, sea un recordatorio constante de lo que vale la pena apreciar en esta vida. yo también te amo. Ah, ¡y ya deja a mis Chivas en paz! jajaja...

Gaviota: Pues sí, de no haber sucedido aquello, no hubiera tenido oportunidad de disfrutar un momento así; o sea que sí, touchdown para ti, jaja. La rola...jajaja si, sí está para un rato de diversión picosa, cómo de que no. Cambiando de tema, lo de la birria no es porque haya comido tal delicia, sino porque mis Chivas se fueron con 3 pepinotes el domingo frente al Atlante y mi mujer, presente en el anterior comentario, no perdió oportunidad de recordármelo. Así son de crueles ustedes las mujeres, a veces.

Diana: ¡Gracias! creo que hay que mantener los ojotes bien abiertos para no dejar pasar las cosas así, son de las que uno no se puede perder. Chido por aceptar el intercambio de links, ya apareces también en mi blogroll, ahí nos andamos siguiendo la pista.

Luz: ¡Uuuuf! esos recuerdos de la infancia en que éramos felices con cualquier simpleza son los mejores, más si se compartieron en su momento con algún ser querido. Creo que sí recuerdo esas cápsulas, eran divertidas y no eran caras (como mencionas, después se pusieron de moda y va para arriba el precio). Sobre el video, no soy videasta, quisiera anotarme el crédito pero no, yo no hice el video. Aunque no te culpo por pensar eso, el monito tiene todo mi estilo.

Cintya: Ya trabajo sobre eso, solo que no sé...a veces visualizo de cierta manera las cosas y por N motivo no salen como quisiera o con la frecuencia que desearía, y eso me mete algo de presión. Supongo que es bueno, así me "obligo" a ponerle más empeño al asunto. Va abrazo de regreso.



Saludos Enfermos.