lunes, abril 30, 2012

Recuerdos infantiles, reflexiones adultas


¡A ver, esos que fueron niños en los 80's! ¡que levanten la mano!










Este bonito recuerdo fue traìdo hasta ustedes cortesìa de Guillaume Reymond. Son excelentes videos, y creo que adquieren un plus cuando uno voltea hacia atràs y ve que, a tantos años de distancia, los juegos que llenaron nuestras tardes de diversiòn siguen trayèndonos una sonrisa.

Aquí es donde debía entrar un speech acerca de que todos debemos mantener vivo al niño interno, que deberíamos volver a ver la vida con la simplicidad que dan los ojos de un tierno infante, blah-blah-bleh. Dejémonos de tonterías: ya estamos viejos, tenemos muchísimas cosas de qué preocuparnos y jugar a volver a la infancia no es algo muy práctico ni mucho menos productivo (ya me imagino cómo me iría si dejara de venir a la oficina -aunque estos días nada más me esté sacando la pelusa del ombligo- para irme, no sé...a jugar fútbol o algo). El tiempo no va a volver, ni las circunstancias, ni las personas que estuvieron ahí con nosotros y por N motivo ya no están o, igual que nosotros, han cambiado. Tenemos metas que cumplir, cuentas que pagar, un estilo de vida que usualmente cuesta cierta cantidad de dinero mantener a flote.

Sin embargo, aunque no se puede pretender siquiera vivir de recuerdos, por supuesto que se pueden atesorar. Yo me quedo con la hora del recreo y sus inseparables compañeros: la torta de jamòn y el Boing de triangulito; los apapachos de mi abuelita que usualmente llegaban despuès de que me pasaba de rosca y mis papàs me cagoteaban bien y bonito (pero era chistoso porque primero me apapachaba y después me regañaba también, jaja), despertar temprano los sábados por la mañana para ver a los Caballeros de Zodiaco por Caritele, los Raspatitos de la tienda de la esquina en esas tardes calurosas, las desmañanadas ansiosas del 25 de diciembre y el 6 de enero, la rueda de San Miguel, los cassettes de Cri-CriLas Mañanitas de Pedro Infante en el stereo antes de ir a la escuela el día de mi cumpleaños y el pastel en casa a la hora de la cena (bueno, eso todavía me sucede, pero de todos modos está lindo el recuerdo).

Son cosas que, en cierta medida, contribuyeron a quién soy ahora; y paradójicamente, ya no pueden regresar y cambiarme a mi mismo ni a mis circunstancias. Pero qué bonito se siente permitirme, por lo menos por un día al año, sacar todo eso del cajón de los recuerdos, desempolvarlo, acariciarlo con la mente y volver a guardarlo para continuar con mi cotidianeidad.



Now Playing: My inmortal - Evanescence


Saludos Enfermos.

domingo, abril 29, 2012

Roger Waters @Foro Sol, 27 de abril de 2012


Lo de Roger Waters el viernes por la noche, simplemente no tuvo nombre.




O bueno, bien pensado sì tuvo: se le puede llamar una ejecuciòn perfecta, limpia, la màs pura manifestaciòn de la esencia de The Wall. Analizar corte por corte serìa insuficiente tomando en cuenta que (asumo) cualquiera de los que encuentren este texto conoce al derecho y al revès no solo la letra de cada una de las piezas que componen esta obra maestra, sino los simbolismos de que està plagada, el cùmulo de emociones que arrastra corte tras corte, lo profundo del significado que puede adquirir a nivel personal, desnudando al escucha, obligàndole a cubrirse como sea.

A mi memoria vienen aquellas madrugadas de sàbado hace años, cuando, de regreso de la farra, llegaba a casa con un six de cervezas en la mano (o una botella de lo que fuera, dependiendo del ànimo) y un chingo de ganas de ver la pelìcula y, trago en mano, me subìa a la montaña rusa, dejàndome llevar por Pink a travès de la soledad, la tristeza, la nostalgia, la rabia (¡cuàntas veces me sentì a punto de hacer lo mismo que èl durante la secuencia de One of my turns!), la euforia, la desesperaciòn, el ensimismamiento, la introspecciòn autodestructiva, la cruda realidad (de alcohol y de saberme, a final de cuentas, solitario). El trayecto del escritorio a la cama no podìa menos que dejarme un sabor en la boca màs amargo que los de la cerveza y las làgrimas juntos.

Ver y escuchar en vivo todo aquello que tantas revoluciones causò (y sigue causando, aunque de manera mucho menos agresiva) en mi interior es algo indescriptible, y no porque me de flojera buscarle adjetivos, sino porque, al contrario, vienen tantos a mi mente que no encuentro uno solo capaz de reflejar al 100% mi sentir. El escenario màs grande que se haya montado en el Foro Sol, engalanado por un elegante muro blanco, sirviò como receptàculo de las emociones de miles de personas que vivimos intensamente esas casi dos horas en compañìa del señor Waters. Chicos diez años menores que yo emocionados a màs no poder mientras coreaban todas y cada una de las rolas sin falta ni falla; niños que vivìan su primer concierto -¡y què concierto!- como mi primo Juanito, que estaba cinco filas adelante de mi en compañìa de su papà; tipos que buscaban impresionar a su prospecto de turno, ignorante totalmente en cuanto a Pink Floyd respecta, pero que de igual forma disfrutò el espectàculo; veteranos que ya exigìan a gritos al profesor de turno que dejara en paz a los niños muchos años antes de que yo tuviera conciencia para acompañarlos en la proclama.

Todos nos entregamos. Fuimos una sola voz cantàndole a la madre castrante, despidièndonos del cielo azul y del mundo cruel, suplicamos al amor que no nos abandonara, nos preguntamos si habìa alguien màs allà afuera; algunos lo encontramos, otros aùn no, pero independientemente de ello, The Wall resulta un encantador y -al mismo tiempo- tenebroso sino digno de recorrerse. Tenìan que haber estado ahì, de verdad debìan estar. Pero si por algùn motivo u otro no tuvieron oportunidad,  aquì tienen lo que se perdieron. El show es tècnicamente el mismo salvo pequeñas variaciones, siendo la màs notoria el Estamos hasta la fucking WTF!! proyectado en el muro durante Another brick in the wall Pt 2. Disfrùtenlo, asì como han gozado la pelìcula y el disco en otras tantas ocasiones. Siempre es un placer.



Now Playing: Is there anybody out there? - Pink Floyd


Saludos Enfermos.

miércoles, abril 25, 2012

En resumidas cuentas...


No màs los estoy oyendo retobe y retobe, años y años, como burros con bozal o caballo que coge el freno, aquì los oigo como quien oye llover y no se moja, porque no hay peor sordo que el que no quiere oìr, y porque perro que ladra no muerde, ni buey viejo pisa mata, y si la pisa no la maltrata, y porque son como la chiva de tìa Cleta, que se come los petates y se asusta con los aventadores, o serà porque el valiente de palabra es muy ligero de pies, y entre la mujer y el gato ni a cuàl irle de màs ingrato; ademàs: que para el arriero, el aguacero, y que soy de los que aùllan cuando el coyote, hasta que se cansa y corre; de modo que para què tantos gritos y sombrerazos, ni tantos brincos estando parejo el llano, pues al fin y al cabo son como los cabrestos que solitos entran, o como gallinas que duermen alto: con echarles maìz se apean, o como el pobre venadito que baja al agua de dìa, y si no cabrestean se ahorcan, lueguito vendràn a pedir frìas, porque quieren jugar al toro sentados; pero recuerden que al son que me tocan bailo, y no soy de los que pierden las cuentas como las mujeres; si les gusta el ruido, ruido; calma y nos amanecemos; en resumidas cuentas: me gustan las cuentas claras y el chocolate espeso.



Las tierras flacas, Agustìn Yàñez, 1962.




P.D. : No es el libro, pero si le dan clic acà encontraràn una sorpresita.

P.D. 2: El formato del texto de este post sigue un patrón determinado. ¿Alguien sabe cuál es? como pista, tiene que ver con la portada del penúltimo disco de cierta banda originaria de Oxford que me gusta mucho. La primera persona en enviar la respuesta vía comment se llevará un maravilloso premio consistente en...

Una parte de mi colecciòn de pirateria compilaciones caseras. Incluye mùsica, videos, fotos de morras en pelotas y no recuerdo què màs haya en esos discos, pero...¿a poco no dan ganas de meterles mano? ¡sobres!




Now Playing: Perfume - Supervielle


Saludos Enfermos.

lunes, abril 23, 2012

Original/Cover 030: The Beatles


¡Regresan las sesiones de Original/Cover! no sé si las hayan extrañado ustedes, pero yo sí. Sin embargo, ya saben que me clavo de repente en N tema, luego empiezo a divagar en otro distinto que se ramifica en varias divagaciones más, y así sucesivamente. Entonces, vamos retomando esta sana costumbre con la promesa inicial de que estos posts tendrán una cierta regularidad...nuevamente.

Ya sé que en el megapost beatlémano mencioné que no habría más Fab four por un buen rato, pero hoy, al abrir el listado de rolas que ustedes amablemente han pedido (¡y esperado a que salgan!) me encontré con una de esas joyitas liverpoolianas, de aquellas chingoncísimas y al mismo tiempo duras de escuchar.




For no one, contenida en el magnífico Revolver (que ya reseñé aquí), parece ser el epitafio más doloroso que una relación amorosa pudiera tener: mientras una de las partes intenta desesperadamente mantener a flote lo que hay -o lo que hubo-, la otra presenta una tajante negativa a dialogar o a llegar a un consenso. Quizás la parte que busca conciliar haya cometido errores, o desatenciones, o alguna infidelidad, o cualquier otra cosa que pudiera haber causado en su pareja el deseo de mandar todo al carajo sin importarle más nada. Pudiera ser justificada o no la negativa y el desinterés, pero el hecho es que, aunque no lo parezca, la situación tambièn es dolorosa para quien no desea seguir adelante. Los recuerdos le hacen dudar, tambalean su decisiòn, merman al ego y este sale a plantar cara con todo, a defenderse acompañado de la frìa indiferencia, de los monosìlabos y las miradas vacìas.

Todo ha terminado ya. Bang, crash.


La dulce voz de Emmylou Harris (MILF!) intenta diluir la pena, aminorarla por lo menos:





Pero algo inquietante hay en la (aparentemente) relajante versión de Caetano Veloso, que obliga a los recuerdos tristes a dar unos pasos atrás y no irse del todo.







Now Watching: Fastr & Furious


Saludos Enfermos.

domingo, abril 22, 2012

Entonces, no sè por què...


...algo se rompió dentro de mi. Me puse a gritar a voz en cuello y le insulté y le dije que no rogara y que más le valía arder que desaparecer. Le había tomado por el cuello de la sotana. Vaciaba sobre él todo el fondo de mi corazón con impulsos en que se mezclaban el gozo y la cólera. Parecía estar tan seguro, ¿no es cierto?

Sin embargo, ninguna de sus certezas valía lo que un cabello de mujer. Ni siquiera estaba seguro de estar vivo, puesto que vivía como un muerto. Me parecía tener las manos vacías. Pero estaba seguro de mi, seguro de todo, más seguro que él, seguro de mi vida y de esta muerte que iba a llegar. Sí, no tenía más que esto. Pero, por lo menos, poseía esta verdad, tanto como ella me poseía a mi. Yo había tenido razón, tenía todavía razón, tenía siempre razón. Había vivido de tal manera y hubiera podido vivir de tal otra. Había hecho esto y no había hecho aquello. No había hecho tal cosa en cambio que había hecho esta otra. ¿Y después? era como si durante toda la vida hubiese esperado este minuto...y esta brevísima alba en la que quedaría justificado.

Nada, nada tenía importancia, y yo sabía bien por qué. También él sabía por qué. Desde lo hondo de mi porvenir, durante toda esta vida absurda que había llevado, subía hacia mi un soplo oscuro a través de los años que aún no habían llegado, y este soplo igualaba a su paso todo lo que me proponían entonces, en los años no más reales que los que estaba viviendo. ¡Qué me importaban la muerte de los otros, el amor de una madre! ¡Qué me importaban su Dios, las vidas que uno elige, los destinos que uno escoge, desde que un único destino debía escogerme a mi y conmigo a millares de privilegiados que, como él, se decían hermanos míos! ¿Comprendía, comprendía pues? todo el mundo era privilegiado.



El extranjero (L´Étranger), Albert Camus, 1942



Disfrútenlo completo dando clic aquí, y mientras lo descargan, escuchen esta chingonerìa de rola, basada en tan buen libro:






Now Playing: Killing an arab - The Cure


Saludos Enfermos.

viernes, abril 20, 2012

Radiohead @Foro Sol, 18 de abril de 2012


El último disco de Radiohead no me dejó totalmente satisfecho; la manufactura, el sonido, los arreglos, todo es impecable técnicamente hablando. Sin embargo, musicalmente algo faltó: lo sentí plano, falto de emoción, demasiado electrónico, demasiados beats. Cuando lo escuché ya tenía boletos para el concierto de antier, así que desee con todas mis ganas -y estaba casi seguro de que así sería- que el asunto fuera más allá de esos ocho tracks.




Lo que sucedió la noche del miércoles me dejó más que satisfecho. Si bien las rolas del King of limbs siguieron sin emocionarme, las del In rainbows fueron una delicia. House of cards (que, con su I don't wanna be your friend/I just wanna be your lover, inevitablemente me remitió a aquellos días en que recomenzaba la historia entre Gigia y yo) abrió el bombardeo de recuerdos, que llegaban también de la mano de 15 step, Weird fishes/arpeggi, Nude; el antojo por los clásicos de la banda de Oxford detonó con Pyramid song, la primera que me estremeció con ganas de entre las que habían tocado hasta el momento. I might be wrong, There there, Karma Police, Feral e Idioteque cerraron el primer bloque dejándome ansioso por el primer encore de la noche, suplicando que se soltaran ya con los clásicos.

El regreso fue de menos a más. Separator y Reckoner dieron paso a lo que sería la envidia de todos los que fueron al concierto del martes: True love waits, que -hasta donde sé- solo aparece en vivo cuando Thom Yorke se presenta como solista, casi me saca la lagrimita Remy de la emoción (pero afortunadamente, enlazaron a tiempo con Everything in its right place así que no pasó del nudo en la garganta).

El segundo encore. Sabíamos que se acercaba el final, y Give up the ghost no me entusiasmó demasiado como rola cerradora...pero lo que vino después fue sencillamente orgásmico. Los melancólicos acordes de Exit music (for a film) me causaron un delicioso escalofrío por toda la espina dorsal, y el crescendo terminó de extasiarme; la neta yo pensé que ahí iba a parar la cosa, cuando de repente, Thom anunció:

"To the guys in the back, this song is called Paranoid Android"

¡No-ma-mes! si de por sí desde There there sentí que lo que pagué por los boletos estaba más que cubierto, con esta me vine en seco.

Tres años tuve que esperar para escuchar en vivo Karma Police y Exit music (for a film). Supongo que otro tanto tendrá que pasar antes de que por fin me toque presenciar Let Down, A wolf at the door, 2+2=5 o How do you (esperando que Yorke y compañía vuelvan a tierras mexicanas), y de hecho me cree tantas expectativas respecto a estas rolas que, en principio, el concierto no me pareció tan genial como los de 2009 (incluso le comenté a mi novia que dependería de qué opinión me generara un hipotético nuevo disco para decidir ir o no a otro concierto de ellos). Fue hasta apenas ayer, al revisar el setlist con calma, que me di cuenta de que era una estupidez renegar, aunque fuera un poco, de lo que viví esa noche en el Foro Sol.

Presenciar algo así va más allá de un concierto, de si tu artista o banda favorito toca o no X o Y canción; tiene mucho más que ver con la electricidad que te recorre el cuerpo cuando identificas el primer acorde de esa rola que no habías incluido en tu setlist mental y que te sorprendió gratamente. Tiene que ver con el momento en que salen a escena esas personas, que de ordinario son inalcanzables y en ese momento...también lo son, pero la sensación de que están a pocos metros cantando, tocando sus instrumentos, sudando, entregándose a su público (aunque Thom no sea precisamente el alma de la fiesta, fue un encanto escucharle más frases en español de las que soltó hace tres años) vuelve al hecho de estar ahí algo digno de atesorarse y por supuesto, repetirse a la menor provocación.




Vamos, ¡es Radiohead! después de pensarlo detenidamente, creo que yo no les exigiría más.




Now Playing: Stigmata - Ministry


Saludos Enfermos.

lunes, abril 16, 2012

¡Poesía, mierda, poesía!



Nunca he sido bueno para la poesía, ni para escribirla ni para leerla; supongo que se debe a que siempre me gustaron las cosas lisas y llanas, como van. Dentro de mis gustos poéticos puedo contar a autores como Jaime Sabines y Eduardo Lizalde (y creo que ya), que son los únicos que he logrado retener gracias al gusto que ha despertado en mi la cotidianeidad (en algunas ocasiones dulce, en otras cruda) contenida en sus letras. Más allá de eso, las florituras que otros autores que he leído dan a sus textos no han logrado captar mi atención, pese a que (se dice) son muy buenos. Nada más no se me quedan.

Resulta entonces, que preguntarme a mi acerca de poesía es como pedirle peras al olmo. Sin embargo, me atrevo a traer en esta ocasión una recomendación...no, ¡cuatro recomendaciones!, algo que leí en los últimos días y que logró atrapar mi atención tomándola por la venia cruda, cruel e incluso depresiva. No sé si les ha sucedido, pero hay ocasiones en que uno lee un texto que, en base a una extraña combinación entre contenido y estado de ánimo del lector, termina por encarnarse y apropiarse de la situación, zarandeándolo, dejando una sensación de shock por la similitud entre las emociones propias y las del poeta.

Eso me pasó, precisamente, al leer algunos textos de mi amigo Saúl Coronado; ¡y conste que mi estado anímico es bastante positivo de un tiempo para acá! no quiero pensar en la cantidad de alcohol, tabaco y posiblemente hierbabuena que le hubiera metido a mi organismo, de haberlos empalmado con mi talante en otros tiempos.

Ya sé que es lunes, pero ¿quién establece qué momento de la semana es adecuado para la autodestrucción? éntrenle de una vez, elijan la opción que más les guste. Píquenle aquí, o quizás aquí, o píquenle acá, o tal vez de este lado......de cualquier modo, como dijo Dante, abandonad toda esperanza quienes entráis ahí...




Now Playing: Can´t say anything nice (Richie Ramone version) - The Ramones


Saludos Enfermos.

viernes, abril 13, 2012

Mustang Day 2012


Tendrá aproximadamente unos diez años que descubrí al primer amor de mi vida a través de la pantalla grande. La armonía de sus movimientos, su gracia, su silueta, todo de ella me embelesó, quedándose, sin saberlo en ese momento, atrapada para siempre en mi memoria. Mírenla, y permitan que su sex appeal los atrape:




La majestuosa Eleanor, bella e indiscutible protagonista en Gone in 60 seconds (también salen por ahí Nicolas Cage y Angelina Jolie, por cierto), representó el flechazo inicial entre la marca del potro salvaje y yo. Y digo inicial porque cada que veo un stang rodando por las calles se me cae la baba; llevo años deseando una de esas moles de hierro, enamorado de las ocho gargantas que rugen con deliciosa potencia al girar la llave de encendido, de su musculosa carrocería, de la tersa piel de sus asientos, de sus inconfundibles faros, de esa trompota (y recalco que hablo del Mustang, no de la Jolie).

El otro día iba en el camioncito del Circuito Bicentenario y me quedé dormido; debía bajar en Oceanía y me seguí hasta Eje Central. Cuando crucé la calle para tomar el bus de regreso, me topé de frente con un lote de autos usados, y ahí estaba. Él tras la reja y yo por fuera. Lo vi, me vio, nos vimos; en el letrero pegado en su parabrisas se leía $140,000.00 , y creo que también decía llévame contigo, anda, sedúceme. ¡Hazme tuyo ya!, al tiempo que su piel amarilla con franjas negras recorriéndole desde la trompa hasta el fantástico trasero brillaba seductoramente.




Y bueno, mientras decido entre seguir los planes que tengo establecidos y dejarme llevar por el impulso, sigo matándome a base de antojos. El primero de abril tuvo lugar en el estacionamiento de Mundo E el Mustang Day 2012, con aproximadamente 500 stangs en exhibición; de sobra está decir que me sentía como puberto suelto en pelódromo, sin saber para dónde voltear primero y ansioso por acercarme a todas esas poderosas bestias para escuchar su motor y disfrutar su hermosura. Pero, ¿para qué continuar con palabras, cuando una sola imagen vale más que mil de ellas?




Pueden ver el resto de la galería haciendo clic aquí; espero que disfruten las tomas y se enamoren igual o más que yo de estos magníficos ejemplares.




Now Playing: Domination/Hollow (live) - Pantera


Saludos Enfermos.

miércoles, abril 11, 2012

Six Flags, Shit Flags


Recuerdo que, cuando niño, mis papàs me llevaron algunas veces a Reino Aventura. Para quien no lo recuerde o no lo haya conocido, Reino Aventura era un parque de diversiones temàtico medieval, tenìa una mascota cagadìsima llamada Cornelio y una orca conocida como Keiko a.k.a. Willy -sì, la de las pelìculas ñoñas-. Era la onda.

Despuès de 17 años de funcionamiento regular, Reino Aventura se fue para ceder su lugar a lo que ahora se conoce como Six Flags Mèxico. El lugar jamàs volviò a tener el encanto de antaño, en mi opiniòn; despuès de haber sido un referente en la infancia de todos los que nacimos en los 80's, pasò a formar parte de una transnacional insìpida, pretenciosa y elitista, con un mercado enfocado al sector pudiente, al sector clasemediero wannabe, o (como en mi caso) a despistados que van por curiosidad, ya sea propia o ajena.

Fui por primera vez hace como año y medio con mis hermanas y primos porque no me habìa parado por ahì desde los tiempos de Reino Aventura, y en aquella ocasiòn quedè suficientemente convencido de que mi curiosidad estaba màs que satisfecha y no querìa regresar de nuevo. Sin embargo, algunos meses despuès, Gigia tuvo ganas de conocer el lugar y pensè: bueno, ¿por què no? ella quiere ir y a mi nada me cuesta acceder. Incluso pensè en comprar un Pase Anual por si se requerìa, pero nuevamente el hastìo y la decepciòn me hicieron recapacitar y decidir que ni madres. A pesar de, este fin de semana me tuve que tragar mis palabras al aceptar ir por tercera vez -de mala gana, para ser franco- debido a que una muy querida amiga nos visitò desde Monterrey y tenìa el antojo atrasado de ir a conocer. No supe decir que no y heme ahì, aguantando vara con mi jetota. Pero veamos, ¿estarè de gruñetas -como hago regularmente-, o tendrè razòn en estar asqueado de ese reputìsimo lugar? ¿què es a lo que se tiene que atener uno cuando va allà? Son un chingo de cosas, pero para no extenderme demasiado lo resumì en seis puntos:

1.- Las reputìsimas filas. Con todo y que fue en vacaciones y no hubo tanta gente como en ocasiones anteriores, hay juegos (como Batman The Ride) donde, de ordinario, la espera en la fila llega a durar casi una hora y media. Para evitar toda esa fila tienes que comprar un Pase Anual V.I.P. que cuesta 1900 del àguila, lo cual me parece una pendejada porque, a menos que pienses ir cada semana allà, la inversiòn no lo vale. Aunque si eres prole, siempre tienes la opciòn de...

2.- El reputìsimo Flash Pass. Por tan solo 150 pesitos, tienes derecho a brincarte las filas de tres juegos. Lo malo es que puede que te las brinques o puede que no, porque toda la banda compra ese y a veces la fila Flash tambièn està ligeramente hasta la madre. Si quieres brincarte màs filas, gastas otros 150 morlacos y asì sucesivamente hasta que te mamas un varote tan ràpido que piensas que se te salieron los billetes en cualquier vuelta de algùn juego. Ah, y ademàs sòlo lo puedes aplicar en los juegos que indica el pase.

3.- El reputìsimo personal al final de las filas. Nos pasò que, listos para abordar el Batman The Ride y hacer valer la pena todo el tiempo que pasamos esperando, el chico que controlaba el acceso al juego (y que tiene seguramente vocaciòn de cadenero de antro, por la pinche forma tan mamila de hablarle a la gente) detuvo a mi novia porque traìa una bolsita de hombro, de aproximadamente 20x20 centìmetros. Sin embargo, a mi no me dijo nada por mi muslera -que es un tanto màs grande-, ni a las chicas que andaban por ahì con cangureras y bolsas de un tamaño considerable; parecìa que de poco valdrìa el decirle que la bolsita se quedarìa en el contenedor junto con los botes de palomitas, vasos de refresco y demàs madres que te venden ahì y que la gente deja usualmente, por la negativa que recibimos. Luego se vio buenaondita y perdonavidas y permitiò que los amigos que nos acompañaban en la fila pasaran antes y nosotros en el siguiente turno, para que los primeros sostuvieran nuestras cosas. Pinche macaco mamòn.

4.- Los reputìsimos precios de la comida. Si el año pasado me pareciò una mamada pagar 45 pesos por unos pinches nachos con queso, rodajas de jalapeño y una mierda que intenta ser picadillo, el viernes me pareciò todavìa màs pendejo que vendieran el mismo producto por 65 machacantes. Afortunadamente, a manera de alternativa y gracias a la benevolencia de la cadena, uno puede pagar 110 por un vaso souvenir (que està medio culero para ser souvenir) o por una cubeta de palomitas, y 18 pesos por cada refill, sin mencionar la ganga de unas pinches papitas Barcel por 25 lanas.

5.- El reputìsimo Magic Light Parade. Una morra cantando la misma canciòn una y otra vez con sonsonete altamente cagante durante aproximadamente 15 minutos, puede convertirse en un autèntico dolor de huevos. El desfile de luces al que acompaña resulta un tanto decepcionante para ser anunciado como evento estelar y cierre de actividades del parque. Sin embargo, se aprecia el esfuerzo del personal involucrado que repite, dìa a dìa, las mismas coreografìas, las mismas sonrisas, los mismos saludos y utiliza las mismas estructuras metàlicas y luces de neòn que engalanan a dicho desfile. Entre eso, y...

6.- La reputìsima estampida a la hora de la salida. Para el mentado desfile, cierran todos los accesos hacia la salida a excepciòn, claro, de la calle por donde pasa el mismo. Naturalmente, toda la tropa se amontona ahì y cuando el evento termina, es virtualmente imposible caminar hacia la salida sin chocar con alguien. Empujones, pisotones, rozones de nalga y hasta habladas de la gente que no agarra el pedo de que està en un lugar tan transitado como el metro Guerrero a las 7 de la mañana, parecen ser el encore adecuado para un dìa completo dentro de ese infierno.


¡Reputìsima madre! Llàmenme aburrido, anticuado, amargado o como mejor les parezca. El hecho es que, ahora sì, despuès de esto no vuelvo aunque me apunten al escroto con un cuchillo oxidado. Si me dan a escoger, prefiero llevar a mi novia a cenar a un buen restaurante, salir de la ciudad, visitar museos, exposiciones, ir a conciertos, lo que sea. No recuerdo en este momento una manera màs estùpida de desperdiciar tiempo, dinero y energìa que ir a Six Flags, a pesar de que no negarè que hay juegos que realmente se disfrutan (como Batman The Ride, Superman Last Escape, Boomerang, Kilahuea, Medusa...y pàrale de contar).

Recordando el slogan que manejaba Reino Aventura a principios de los 90's, ese que decìa Tienes que vivirlo, yo me he formado el mìo por si surge una nueva invitaciòn, parafraseando al cuervo de Poe:

¡Nunca màs!




Now Playing: Give the mule what he wants - Queens of the Stone Age


Saludos Enfermos.

martes, abril 03, 2012

La besana


A los lados del camino suben amargenàndose bancales gruesos de olivar. Olivos de corpulencias amontonadas, y arrancàndoles un poco de piel de la soca salta el unto y olor de aceite. En la plata tierna de las copas circula el aire azul. Hay una llenca casi plegada por el arado. El jornalero que està labràndola deja el vaho de la gleba caliente; las patas de la mula sacan un reborde de costra mollar. La reja va esculpiendo, virginalmente siempre, la besana.

Arranque de alegrìa en Sigüenza. Le pide la mancera al jornalero y se pone a labrar. La mula vuelve sus ojos gordos de lumbre negra; el mazo de crines de su cola rebrilla de anca en anca. Nada de franciscanismo, sino juramentos y tirones de la ramalera. Y la mula ha de obedecer. Aquello que va detràs es un amo. Amo nuevo, pero amo, implacable. Y el forcat se mueve rajando la corteza, descuajando la grama. Amo y buen labrador. ¡Còmo hinca ese hombre la esteva y còmo cruje recòndito el dental! Rasga la carne honda y ciega del mundo y entra la luz a las entrañas apretadas y frìas. Demasiado ìmpetu.

Tanto ìmpetu que, a veces, el filo se sumerge, embarbascàndose, y el timòn, la mula y Sigüenza se quedan inmòviles, anclados. La sementera que allì caiga habrà de ser abundante. Y las gentes diràn: "Este es el sembrado de bendiciòn que labrò un forastero de buen puño". Y èl no comerà el pan de ese grano. Por eso, porque no ha de comerlo, se complace en la pureza de su jùbilo. Francisco y el jornalero le gritan que no apriete tanto. De seguro que temen que se harte pronto.

Con menos afàn y cansancio muchos labradores acabaron su labor y, por añadidura, arrancaron de la quietud de la tierra maravillas de la anticuaria: tesoros àrabes y romanos; gloriosas imàgenes de la Virgen escondidas por los àngeles para salud del tèrmino municipal.

¿Y si Sigüenza desenterrase un capitel, una estatua, una olla rellena de oro, una imagen de Nuestra Señora? ¿No principiò a labrar lo mismo que aquellos labradores, sin ninguna intenciòn concuspiscente? Aunque lo mismo, no. Quizà se ha de ser deveras lo que se quiere ser. La esteva de esos hallazgos iba siempre guiada por el callo del oficio. Y Sigüenza puso su mano lisa de aficionado. Araba por gozoso deseo, por emociòn paisajista, por vanidad del propio espectàculo. Pues en su vanagloria tendrìa la recompensa.

Y como ya se cansa de su antojo, se ahìnca màs en èl, y lo apresura tercamente; parece que se ponga diagonal en sì mismo. Cuando acabe este surco soltarà el aradò. Ya llega; ya saca el dental, y no lo deja. Vuelve a hundirla en los cachos. Dentro de sus dedos se le queda un tembloroso ruido de sangre subterrànea y de rosa de brisas; volumen y espacio; estremecida obscura de germinaciones de la tierra y latido fresco de las aves del cielo. Mano de criador y de artesano de la faz de la labranza.

Sigüenza ya no puede màs. Se acabò. Y el jornalero viene y le coge la mancera, la aguijada y los ramales y labra lo que labrò Sigüenza, desde su principio.

-¡Todo eso ya està!

-¡Sì, señor, que està; pero no aprovecha!

Vuelve a su camino con Francisco. Hasta muy lejos le siguen los ojos del jornalero y de la mula. Aunque tengan razòn de mirarle como le miran, Sigüenza se afirma en los motivos suyos.

En tanto que no decaiga de sì mismo ni se le empabile su llama, ser Sigüenza no serà una ilusiòn malograda con esos malos dejos de los enseñamientos a costa de nosotros.




Años y leguas, Gabriel Mirò, 1928



Now Playing: Sealed with a kiss - Brian Hyland


Saludos Enfermos.

lunes, abril 02, 2012

El mamoncito de la espuma


Ya mencionaba unos posts atrás que hace un par de fines de semana estuvimos en el Festival Medieval La Marquesa 2012; y justo en ese evento, me tocò ver algo que me resultò bastante molesto.




El chico de camisa a cuadros que aparece en la foto, como se puede ver, servìa tragos a los sedientos asistentes (que ya todos sabemos que casi ni da sed cuando uno anda de vago, y menos cuando hay cervezas alrededor, ¿verdad?). Vendìa piñas rellenas de vodka, ron o tequila -al gusto del consumidor- y a decir verdad, no era muy hàbil: tardaba mucho para descorazonar las piñas, no le daba con fuerza al shaker a la hora de revolver el pisto escogido por el cliente con La Lechera y demàs cosas que llevaba el trago en su preparaciòn, servìa las chelas con demasiada espuma...y precisamente un detalle tan tonto como este fue el que derivò en la desagradable escena que me tocò presenciar.

Resulta que el chavito se equivocò al servir la cerveza de una morra que iba acompañada de su güey; la chica pidiò su caguama sola y èl se la sirviò michelada. Cuando ella se dio cuenta, le reclamò de manera no muy amistosa que digamos por el error y le exigiò, tambièn de una manera màs bien culera, que le sirviera lo que pidiò. Obviamente al chico le molestò y respondiò -aunque con toda calma- que ambas opciones costaban lo mismo, a lo que la fulana contestó, ya con un tono màs mamòn, que no le importaba lo que costara, que ella querìa su cerveza sola. Despuès interfiriò su novio, un pinche chaparro blanquito con cara de huelepedos que confirmò mis sospechas respecto a él en cuanto abriò el hocico. Levantò la voz y empezò con la cantaleta:


"Es que yo he servido miles de cervezas y nunca hago espuma, ¡y yo no trabajo de eso! què bàrbaro, no es posible, bla bla bla, dame, mejor lo hago yo, bla bla, inútil, arf arf arf"


La actitud de este patàn imbècil al ponerse a hacer aspavientos para que los demàs lo escuchàramos y notàramos lo chingòn que es y cuàn misericordioso se portò quitàndole la cerveza al escuincle para servirla èl y que la pinche bruja de su novia no se enojara màs, fue de lo más cagante. Nadie está libre de pecado, todos tenemos, en mayor o menor medida, nuestra respectiva dosis de mamonería y arrogancia; admito que en ocasiones he sido gandalla con empleados que no saben hacer bien su trabajo -el personal de soporte técnico de Telmex podría atestiguar eso, por ejemplo- y, en mi experiencia, creo que es válido que cagotees a alguien que no te brinda el servicio que esperas por lo que estás pagando; pero hay diferencia entre intimidar e insultar a un cabrón inepto y/o huevón que no desquita el sueldo que recibe, y pasarse de lanza con un chavito que por principio de cuentas, seguro preferiría estar cotorreando con sus cuates que verle la jeta a güeyes mamones que piensan que por traer 100, 200, 1000 pesos o la cantidad que sea en la cartera tienen derecho a humillar asì a la gente.

Ustedes tienen la última palabra, pero yo pienso que unos putazos bien acomodados le vienen bien como correctivo a alguien así.



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Saludos Enfermos.