martes, agosto 28, 2012

Korpiklaani @Circo Volador, 25 de Agosto de 2012


Korpiklaani es una de esas bandas que te prenden y te ponen de buenas aún cuando no les conozcas mucho. El sábado, pese a una muy baja convocatoria (creo que éramos aproximadamente 200 personas reunidas en el Circo Volador para verlos) que les significó tener que tocar en el lobby del lugar en vez de en el escenario, vi a una banda alegre, energética, chingona, con ganas de satisfacer a sus pocos espectadores y ponerlos a saltar y bailar cual alegres gnomos tomándose del brazo y danzando en círculos.

Pese a que le huevonearon un poco bajando las revoluciones después de cuatro rolas de alto octanaje, no me puedo quejar; luego recuperaron potencia y se echaron mis rolas favoritas de todo su repertorio: Beer beer, Vodka, Tequila, Happy little boozer  (¡pura invitación al vicio caray!) y mi consentida de consentidas: Lonkkaluut.




El resto de los videos, aunque igual de pinches, pueden verlos en mi canal de YouTube.


Es una pena que bandas como esta no sean muy conocidas en México. Mientras estaba ahí me imaginaba cómo sería el resto de su tour, a llevarse a cabo –en su mayoría– por tierras europeas. No serían 200, ni 300 espectadores, no al menos presentándose en escenarios de la talla del Wacken Open Air; así que el que vengan a terruños como éste donde poco se les (re)conoce y correspondan a la entrega que la banda tiene para con ellos es de apreciarse. Jonne Järvelä, –su frontman– tiene barra libre y variada, acorde con los títulos de sus canciones: bebe vodka, cerveza, tequila; blande una bandera tricolor mientras usa un sombrero negro de charro. Se zampa un trago de vodka y vacía un poco del contenido de la botella sobre el público; después da otro trago (en esta ocasión a una botella de tequila) y lo lanza hacia arriba como si fuera una fuente; no sé si para prender más al público o porque le raspó la garganta más de la cuenta. El violín y el acordeón fusionan el clásico sonido del folk finés con la potencia de las guitarras, bajo y batería; Jonne nuevamente, esta vez anudándose la misma bandera a manera de paliacate para despedirse del energético público mexicano.

¡Ah, ese público mexicano! Yo no le entré al slam ni al bailongo porque no traía quién me hiciera segunda, aunque ganas no me faltaban; pero casi toda la tropa que estaba ahí, aunque fuera poquita, armó buen desmadre y eso siempre motiva a las bandas, las enamora, les vende la idea de volver en algún momento. Es lo que hace falta: que la gente se abra a nuevas opciones, ritmos más allá de lo convencional y establecido en este país donde nos venden cualquier cantidad de mierda –con sus notorias excepciones, naturalmente–. Por eso, queridos lectores, les traigo un regalito; originalmente iba a ser la discografía, pero en vista de que a raíz de todo aquel desmadre con la Ley ACTA y demás mierdas similares muchas descargas terminaron por irse al cuerno, nos la hemos pelado olímpicamente. A cambio, les dejo la participación que tuvo Korpiklaani en el ya mencionado Wacken Open Air edición 2006, topen:





Y ya que me quedé con la frustración de no poder traerles la discografía completa de mis finlandeses favoritos (como si conociera a muchos, je), se me ocurre algo: al lector o lectora que me traiga un link funcional de cualquiera de los discos de Korpiklaani (menos el Ukon Wacka, ese ya lo tengo) le voy a regalar una maravillosa, extraordinaria, increíble, ¡fantástica!...redobles, por favor:




¡Tarjeta de Verano Cinemex cargada con 4 boletos al 2X1! (aplausos y vítores, no sean tímidos). Las bases del concurso están más fáciles que bajarle los calzones a la mamá de Enrique Peña Nieto:

  • Participan, repito, todos los discos excepto el Ukon Wacka
  • Entrego una tarjeta por disco, así que si encuentran más de uno que sí esté activo déjenlos en los comments y el primer enlace de cada álbum tendrá premio.
  • Los discos participantes son: Spirit of the forest, Voice of wilderness, Tales along this road, Tervaskanto, Korven kuningas, Karkelo y Manala.
  • Promoción válida en el Distrito Federal y área metropolitana, a dos de tres caídas y sin límite de tiempo (bueno, sí, las tarjetas expiran el 15 de noviembre). Antes de que la banda foránea se enchile, no, no es discriminación; es que sale pendejamente caro mandar las tarjetas por mensajería (aunque quién sabe...en una de esas, si se encuentran toda la discografía...)

¡Sobres! ojalá me puedan hacer ese paro, pero si no, con que le den una checada a esta buena banda y me cuenten qué les pareció me doy por bien servido.




Now Playing: Resistance (live) - Muse


Saludos Enfermos.


miércoles, agosto 22, 2012

¿Quièn encendiò el celular?


Anoche sucediò algo bastante extraño. Estaba aquì, en el estudio de la casa, revisando algo de informaciòn que he estado recabando para un post que espero sacar en esta semana. Tenìa la laptop en el escritorio y a un lado, el celular. Este ùltimo tenìa a la vista la pantalla principal (que està configurada para bloquearse despuès de transcurrida media hora porque me da hueva estarle metiendo la contraseña cada que lo ocupo para algo); lo menciono porque es un punto importante en lo que estoy contando aquì.




Aproximadamente a la 1:30 A.M. me dio sueño, asì que fui a recostarme "un ratito". Dejè la compu encendida con la mùsica puesta a un volumen apenas perceptible, el celular en su lugar sin siquiera haberlo tocado, y me fui a la cama (que està a unos tres metros del escritorio). Dormìa profundamente cuando la voz indignada de mi madre me despertò:


–¡Oye, a ver si le vas bajando a tu escàndalo, son las tres de la mañana! ¿còmo puedes tener la mùsica a un volumen tan alto a estas horas? –y un largo blah, bleh, blah que apenas pude percibir gracias al apendejamiento que Morfeo aùn ejercìa sobre mi.

–¡De què hablas?...dejè la mùsica a un volumen muy bajo...casi me acabo de acostar... –dije, con los ojos pegados por las lagañas que se generaron en mis tiernos ojos de cachorrito gracias a que olvidè quitarme los lentes de contacto.

–¡Ya, apaga tu mùsica y vuelve a dormir! –respondiò mi jefa, con extrema ternura maternal.


Me levantè de la cama como pude, vine al escritorio con los ojos todavìa cerrados y en efecto, mi señora madre tenìa toda la razòn del mundo al enojarse; el volumen era muy alto para esas horas. Disminuì totalmente el escaso volumen de la laptop. El escàndalo seguìa. Cerrè Winamp...y el escàndalo seguìa. Enmedio de mi somnolencia me di cuenta de que el reproductor de mi celular estaba activo y con esta rolita a todo volumen:





Apaguè el reproductor a media rola y me fui a la cama. El cansancio me hizo dormir inmediatamente, pero por la mañana despertè con una sensaciòn extraña. ¿Còmo chingados se habìa activado la mùsica en mi celular? despuès de desperezarme, me fui a la regadera. Mientras el agua hacìa su trabajo activando mi cerebro, empezaron a llegar posibles respuestas y, casi a la misma velocidad que aparecìan, las descalificaba:

  • No fue la alarma, esa està configurada a las siete de la mañana. Ademàs no suena con ninguna rola; le puse el sonido extremadamente castroso de un gallo cantando al alba (a huevo que me levanto, aunque sea a apagar esa madre y tumbarme otra vez en el colchòn).
  • Al principio del post mencionè que el celular estaba en la pantalla de inicio. Cuando me levantè del escritorio para ir a la cama habìa transcurrido màs de media hora desde la ùltima vez que lo toquè, asì que la pantalla estaba bloqueada y ademàs, se encontraba fuera de mi alcance al irme.
  • Mi mamà no pudo haber activado el reproductor. En primer lugar, ¿por què se levantarìa a las tres de la mañana, pondrìa mi celular a todo volumen y despuès me despertarìa con un lindo regaño? en todo caso, era màs sencillo subirle el volumen a la compu. En segunda, llevaba casi dos horas dormido, tiempo en que el celular, de haber sido tocado por mi justo al irme a la cama, pudo haberse cerrado hasta cuatro veces. En tercera, solo yo tengo la contraseña.
  • Mis hermanas no pudieron haber sido; usualmente estoy despierto hasta altas horas de la noche y muy rara vez las he visto levantarse para ir al baño o a tomar agua. Como en el punto anterior, tampoco tienen manera de desbloquear mi telèfono.
  • El sonambulismo no se encuentra entre las mil y un monerìas que hago; cuando duermo, podrìa caèrseme la casa encima y no me darìa cuenta. Por otra parte, aùn si fuera sonàmbulo, dudo mucho que pudiera introducir la contraseña (a veces ni despierto le atino); asì que esta teorìa serà tan vàlida como la de que el celular se activò gracias a la vibraciòn de mis leoninos ronquidos.

Desde que salì de la regadera mi mente ha estado dàndole vueltas al asunto, repasando una y otra vez las posibilidades, descartàndolas, reciclàndolas, dàndoles un giro, dos; llevo aproximadamente 26 horas intentando encontrar una respuesta lògica a lo que pasò. La configuraciòn de mi smartphone sigue exactamente igual que como estaba ayer, el telèfono està exactamente en la misma ubicaciòn e intento permanecer despierto por si sucede de nuevo y saber què es lo que provoca eso. Quizàs si me voy a la cama...




Now Playing: The eraser - Thom Yorke


Saludos Enfermos.


lunes, agosto 20, 2012

Malas noticias para Heinz


En Torgau todo el mundo leyó la carta del consejero Berner, y estábamos convencidos de que su hijo se había salvado.

–¡Virgen santa! –exclamó Heide, estupefacto–. ¡Es la primera vez que esto ocurre! ¡Ya puedo decir que estás de suerte, Heinz!

Heinz Berner reía, en el colmo de la dicha. Estábamos sentados en su cama, y la celda rebosaba de alegría.

–Me das la impresión de un resucitado –dijo Porta–. En todo caso, ahora eres un camarada y no un asqueroso oficial. Te llevaremos a "El cerdo mojado".

Sólo El Viejo permanecía escéptico.

–Es demasiado hermoso –dijo cuando nos hubimos marchado de la celda–. No entiendo cómo puede saberlo su padre, si nosotros no tenemos ni la menor noticia. Hubiésemos tenido que recibir el aviso por teletipo.

–En la Legión –dijo Kalb–, vi un caso parecido. Un individuo estaba casi en el piquete, cuando llegaron corriendo con el indulto.

–Es extraño –murmuraba El Viejo–. Aquí hay algo que no entiendo. Sin embargo, no creo que nadie haya tenido la crueldad de gastar una broma.



–¿Apuestas algo? –preguntó Porta.

–¡Tonterías! –exclamó El Viejo–. No apuesto sobre estas cosas.

Fue Barcelona quien trajo la noticia desde Secretaría. Pálido como un muerto, apenas podía articular las palabras.

–Fusilan a Heinz...mañana por la mañana...a las cinco.

–¡Es imposible!

–He visto los papeles –tartamudeaba Barcelona–. Están firmados por el General. El Hauptfeldwebel tiene la hoja azul en su máquina de escribir.

–¡Pobre, pobre chico! –cuchicheó El Viejo–. Será algo horrible.

–Él confía en que mañana le dejen en libertad.

–¿Quién se lo dirá?


–Yo –propuso Hermanito–. Cuando pienso que no podía soportar a esa clase de oficiales...y ahora me da pena. Y esto es algo que no me ocurre a menudo.

–Pero, ahora que lo pienso –dijo Porta–, ¿quién ha de fusilarlo?

–Nosotros –contestó en voz baja Barcelona.

Se alzó un rumor. Barcelona asintió con la cabeza.

–Sí, el primer grupo. Es nuestro turno. Hay otros tres además de Heinz, de modo que toda la sección tendrá trabajo. No hay ninguna probabilidad de que nos sustituyan.

El Legionario se mordía las uñas:

–Entonces, será preciso echarle una mano. Nadie se dará de baja por enfermo, ¿entendido? –sacó de un bolsillo dos cigarrillos de opio y los alargó a Hermanito–. Dale esto. Para facilitar las cosas. Yo voy a ver al sanitario para que le de una inyección más de las que le están permitidas.

–Cuando hagamos la revolución –gruñó Porta–, indultaré a los condenados, y cuando se crean a salvo los ahorcaré.

–Ya se te pasará –dijo El Viejo–. Creeme, no ahorcarás ni a uno.

–Voy a ver a Heinz –dijo Hermanito–. Pero juro que el comisario de policía Mullierwitz, del puesto de la Davidstrasse, será ahorcado por mi personalmente cuando hayamos terminado con esta guerra de Adolf, eso a pesar de todos los Ivanes y los americanos de la Tierra.

–Ve a ver a Heinz, pero hazlo bien –dijo El Viejo.

Hermanito abrió la puerta de la celda y encontró a Heinz leyendo. Se recostó en la pared y echó las llaves encima de la mesa. Berner levantó la cabeza.

–No vendrás a decirme que me dejan en libertad, ¿eh? me siento tan feliz que no consigo comer.

Hermanito le alargó un cigarro. Fumaron en silencio.

–¿Crees que mañana a esta hora me habrán transferido ya a un regimiento disciplinario?

–No –contestó Hermanito–. No lo creo en absoluto.

"Vamos –pensaba contemplando la ventana enrejada para evitar la mirada del prisionero–. Hay que decirlo; hay que hacerlo antes que venga el cura". Examinó la estantería para libros situada encima de la tosca mesa, y después miró fijamente a Berner.

Este, lleno de una alegre expectación, le devolvió la mirada.

–¡Qué extraño eres, Hermanito! Eres el bandido más brutal que he conocido y serías el terror de cualquier burgués, pero Dios sabe lo que se te puede llegar a querer.

–No soy un pobre diablo –gruñó Hermanito–, ni quiero serlo.

–¿Qué te ocurre? –preguntó Berner con sorpresa–. ¿Sucede algo?




Batallón de castigo (Marchbataillon), Sven Hassel, 1962




Si quieren saber lo negras que se las tuvo que ver Hermanito para darle la noticia al pobre Heinz vayan a ePub, un website chingoncísimo que me roló mi amigo Mike, del cual pueden descargar miles de libros para leer en sus smartphones. Es tan sencillo como instalar este Torrent en la compu para tener acceso a los libros, después conseguir en Google Play (vía smartphone, para que sea más de volada) una aplicación llamada GO Book, transferir los libros de la computadora al celular, y listo. Horas y horas de edificante entretenimiento en la palma de la mano. El link directo para Batallón de castigo está aquí...y para quienes no cuenten con un smartphone, en este otro enlace encontrarán la versión para leer en la compu. ¡Disfruten!




Now Playing: Jolene - The White Stripes


Saludos Enfermos.


sábado, agosto 18, 2012

La cruda del oro (¡viva México cabrones!)




La Selecciòn Mexicana de Fùtbol consiguiò algo sin precedentes la mañana del sábado pasado: la medalla de oro en el torneo olìmpico de la especialidad. Un tìtulo de esa magnitud, incluso con mayor renombre que el mismìsimo Mundial, conseguido despuès de un torneo invicto y cerrando con triunfo frente a Brasil (el pentacampeòn mundial que no ha logrado el oro olìmpico y que ademàs, ya es cliente de los mexicanos en torneos internacionales) es, naturalmente, para poner patas arriba a una naciòn acostumbrada al "ya merito", a la frustraciòn, al "ai' pa' la otra".

Como consecuencia de lo extraña que resulta la victoria al aficionado mexicano, su paladar no està habituado a tales mieles. Se nota en muchos aspectos, desde el no saber ganar (la falta de caballerosidad de los aficionados al volcarse en burlas hacia los brasileños e insultos dirigidos a Pelè, quien -erròneamente, claro- dijo que la selecciòn carioca habìa sido mejor y merecìa màs el oro) hasta la pèrdida del piso y la perspectiva. Antes de seguir quisiera dejar perfectamente claro un punto: soy amante del fùtbol, disfruto y aprecio un buen juego y por supuesto, tengo mis equipos consentidos (ahì les hablan, Liverpool FC y Chivas). Lo menciono porque el texto que vendrà a continuaciòn bajo ninguna circunstancia y en modo alguno pretende minimizar lo conseguido por esos 18 muchachos que fueron a casa de los inventores del deporte màs popular del mundo a conquistar la gloria. Se trata, ùnicamente, de poner las cosas en su justa dimensiòn. Prosigo entonces.

La medalla de oro se sumó al resto de las obtenidas por la delegación mexicana para arrojar un total de siete, siendo la única presea de primer lugar. El resto son: dos platas en Salto y una en Tiro con arco, un bronce en Salto, uno en Tiro con arco, y uno en Tae kwon do. Siete medallas obtenidas por un grupo de 84 deportistas (contando a la Selección como un solo representante, obviamente), lo que nos da un porcentaje de efectividad del 8.33%. Caso penoso si se toma en cuenta que este país, al menos en teoría, invierte una buena plata "en deporte"; habrá que preguntar a los representantes de las distintas federaciones a dónde va a parar realmente ese dinero. Pensar que una sola medalla de oro, así sea en el deporte que más convocatoria tiene en el país, puede en cierto modo compensar la ausencia del éxito en otros rubros, es totalmente erróneo.




¿Tiene el pueblo mexicano un motivo para enorgullecerse? ¿ameritó el efusivo festejo en el Angel de la Independencia y puntos importantes de otras ciudades esa misma mañana? ¿justifica los brotes de patriotismo que se extendieron por toda la nación? ¡Claro! la respuesta a todas esas preguntas es un rotundo SI. El triunfo siempre será bienvenido, siempre, más en un país donde, como ya dije, no se disfruta muy a menudo. Lo que definitivamente no es válido (y esto lo estuve repitiendo hasta el cansancio en Facebook durante las dos semanas anteriores) es perder la perspectiva de las cosas que deberían importarnos tanto o más que la gloria deportiva. Ese mismo día, el precio de la gasolina tuvo otro aumento, lo que conlleva también una alza en los precios de los productos que conforman la canasta básica. A media semana, el TEPJF indultó a Enrique Peña Nieto y el PRI de todo posible cargo en su contra por coacción y compra de votos, pese a las (literalmente) toneladas de evidencia que apuntan directo a su copete. El gobierno le cuida el trasero a Televisa subiéndole el costo de la banda de 2.5 GHz a MVS y posponiendo el uso de dicha herramienta hasta por cinco años, a causa de lo incómodo que le resulta el trabajo de Carmen Aristegui. Un alcalde priísta en el estado de Hidalgo toma dinero del erario ($800,000 aproximadamente) para comprarse una modesta camionetita y de paso regalarle un coche a su mamá, pues según dice él, necesita un vehículo adecuado para recorrer el municipio y realizar sus funciones.

Estas son cosas de las que no mucha gente se entera, ni les da seguimiento, ni les interesa en ocasiones. He ahí el por qué critico que las personas se enajenen con el fútbol y dejen que les vendan espejitos distrayéndoles de lo que realmente nos atañe. Seamos realistas y hagámonos las siguientes preguntas, a raíz de la obtención del máximo galardón en una disciplina:


1.-¿Mejoró nuestra calidad de vida?

2.- ¿La clase política dejó súbitamente de convertir este país en su banco privado?

3.- ¿Tenemos instituciones que trabajan eficientemente por y para nosotros, el pueblo que les paga el salario?

4.- ¿Dejó de haber mujeres asesinadas en Ciudad Juárez, niños abandonados a su suerte en las calles, trata de blancas, violencia intrafamiliar, discriminación, corrupción?

5.- ¿Hay un combate eficiente al narcotráfico, o por lo menos un control sobre este?

6.- ¿Hay más fuentes de empleo, y mejor remuneración por nuestro trabajo?

7.- ¿Hay mayor seguridad?

8.- ¿Nuestros impuestos son utilizados para generar beneficios hacia la sociedad?

9.- ¿Nos hemos convertido en un país respetuoso hacia otras formas de vida y el medio ambiente en general?

10.- ¿Viva México, cabrones?


Si contestó usted, querido lector, afirmativamente a otra pregunta que no sea la 10...permítame decirle que está usted en el hoyo. Tanta tele definitivamente le ha causado un daño irreversible en el cerebro, dado que le resultan más interesantes temas de una nimiedad impresionante. Por ejemplo...¿a que no sabía que hubo también Olimpiada Internacional de Matemáticas, y que México obtuvo también ahí un oro, una plata, dos bronces y dos menciones honoríficas? ¿sabía que también hubo Olimpiada Internacional de Química, y un alumno de la UNAM obtuvo bronce compitiendo contra 288 participantes procedentes de 72 países? ¿sabía que en la Olimpiada Internacional de Física se obtuvo una medalla de bronce y dos menciones honoríficas? naturalmente, en la televisión y los medios de comunicación convencionales nunca vamos a encontrar esta información; no les gusta, no les conviene que el mexicano se de cuenta de los alcances que puede tener apagar la caja idiota, dedicarse al estudio y tener ganas de hacer algo importante. No les agrada que la gente esté informada, porque si se enterara de lo que realmente sucede tras la cortina de humo que tienden para ocultar detalles de una gran cantidad de asuntos, saldría y tomaría las calles en protesta.

Mejor no, que no salgan; que no se conviertan en unos nacos, revoltosos, ninis, huevones, desempleados, grilleros, dañinos estorbos que paralizan las arterias principales de una ciudad perjudicando a los ciudadanos decentes, comunes y corrientes que se preocupan por lo verdaderamente importante: trabajar todo el día para llevar a casa el sustento diario y después de la faena sentarse, merecidamente por supuesto, a descansar viendo la televisión.







Now Watching: San Luis vs Chivas (a través de Internet, naturalmente)


Saludos Enfermos.


lunes, agosto 13, 2012

Una carta para Hermanito


Yo no me deshincho  gruñó Hermanito. Yo soy el más valiente de todos ustedes, granujas.

En el mismo instante, compareció el teniente con el correo.

Hay una para ti, Hermanito.

El gigante se quedó atónito.

¡Una carta para mi!

Miraba casi aterrado el sobre de color gris sucio donde, con mano torpe e infantil, se había escrito: Panzer Obergefreiter Wolfgang Creutzfeldt, Panzer - Ersatzabteilung II, Paderborn.

El remitente no debía saber nada de nuestro camarada desde hacía mucho tiempo, porque había llovido mucho desde que dejara Paderborn. Fue en aquella guarnición donde se añadió el sector postal: 23745.

¡Santa madre de Dios! es la primera carta de mi vida  cuchicheó el gigante. ¿Cómo se abre?

Torpemente, desgarró el sobre y sacó una hoja de papel de embalaje, cubierta por una escritura apretada. Quedamos impresionados al verle palidecer, mientras leía con dificultad.

Julius Heide enarcó una ceja.

¿Malas noticias, camarada?

El gigante no contestó, y siguió mirando la carta, como hipnotizado. Heide le pegó un empellón.

¿Qué sucede? cuéntanos.

Hermanito pegó un salto. Cogió a Heide por el cuello, le tiró contra el parapeto y sacó su cuchillo, pero una zancadilla de El Legionario le hizo caer al suelo, a los pies de Heide, a quien el terror había paralizado.

Hermanito se levantó y miró a El Legionario.

¡Esto te costará la cabeza, maldito árabe!

El Legionario encendió un papirochka, sin mostrar la menor emoción.

¡Nunca será un caballero!  murmuró Heide, muy pálido.

¡Callaos!

El gigante se alejó, recogió la carta y la desarrugó sobre sus rodillas. Lentamente, reemprendió la lectura. El Viejo fue a sentarse junto a él y le alargó un cigarrillo, los dos fumaron en silencio, y después apoyó una mano en el hombro de Hermanito.

¿Puedo ayudarte en algo, camarada?

Si   gruñó el otroDéjame tranquilo hasta que Iván o un SS me meta un balazo en el pellejo.

Se levantó, rechazó a El Viejo, tiró su carta y se dirigió hacia la puerta. De un patadón envió a rodar el saco de granadas, tras de lo cual se volvió, iracundo.

Una sola palabra, pandilla de héroes, y os liquido a todos.

Cogió su metralleta y nos la tiró a la cabeza, tras de lo cual desapareció en la trinchera. El Viejo movió la cabeza, recogió la carta y la desdobló...




Camaradas del frente (Frontkammerater), Sven Hassel, 1960




¿Quieren saber qué decía la carta? vayan a ePub, un website chingoncísimo que me roló mi amigo Mike, del cual pueden descargar miles de libros para leer en sus smartphones. Es tan sencillo como instalar este Torrent en la compu para tener acceso a los libros, después conseguir en Google Play (vía smartphone, para que sea más de volada) una aplicación llamada GO Book, transferir los libros de la computadora al celular, y listo. Horas y horas de edificante entretenimiento en la palma de la mano. El link directo para Camaradas del frente está aquí. ¡Disfruten!




Now Playing: Here it comes again - The Fortunes


Saludos Enfermos.


domingo, agosto 12, 2012

Metallica @Palacio de los Deportes, 6 de Agosto de 2012


No tenía planeado asistir al concierto de Metallica el lunes pasado. Una amiga que vive en Mérida me comentó hace unas semanas que su novio tenía un boleto en pista y no podría venir, así que me lo ofrecía; rehusé amablemente porque tenía solo uno y yo andaba cazando el par para lanzarme con Gigia a cualquiera de las fechas que abrieron en Crap City (y por las cuales cancelaron shows en Guadalajara y Monterrey según tengo entendido...qué culeros, luego por qué no quieren a los defeños en otras ciudades). Lo mismo pasó con el hermano de un compañero del trabajo, andaba vendiendo un boleto y no lo tomé por idéntica causa (y no, no eran del mismo día ambos boletos, de haber sido así sin dudarlo los hubiera comprado). Así las cosas, me había resignado a perdérmelo hasta que, a mediados de la semana pasada, Gigia me llamó por teléfono diciéndome:

-Oye, tengo algo para ti, quería que fuera sorpresa pero te lo voy a tener que decir...te conseguí un boleto para Metallica, solo es uno, y tienes que escoger entre este jueves y el próximo lunes

Me quedé helado cuando me lo dijo, por la sorpresa (que al final logró consumar, a pesar del anuncio adelantado). No lo esperaba, me tomó totalmente desprevenido que comprara un solo boleto y me lo diera a sabiendas de que no podía acompañarme. Aunque el regalo me halagó sobremanera, intenté negarme porque...¿cómo ir yo solo, sin ella, cuando ha sido mi compañera en todos y cada uno de los conciertos de este año?

-No me digas eso, por favor- me respondió.

Pasaron los días, y el lunes nos vimos cerca de su trabajo para que me entregara el boleto antes de tomar camino al Palacio de los Deportes. Llevaba escasos cinco minutos esperando cuando la vi llegar; sonriente, me abrazó, me besó y me entregó el boleto. Para mi buena fortuna compartiríamos un pedacito del trayecto en metro, yo en dirección al Domo de cobre y ella dirigiéndose a casa. Caminamos juntos por el andén, con mi brazo pasando por encima de sus hombros y el suyo rodeando mi cintura; me besó y dijo:

-Perdona por no conseguir un lugar mejor, es que ya no había boletos de pista

-Por favor no digas eso, ¡ya hiciste mucho!

Se veía preciosa vestida toda de negro, con su cabello castaño bien peinado y sus ojotes tan expresivos como siempre. Quise extender el placer de su compañía un poco más, postergar al máximo el momento de abordar el tren y verla salir de él en la estación siguiente mientras yo debía recorrer unas cuantas más. Le pedí que se quedara un poquito, que abordáramos el siguiente; después, el siguiente. Abordamos el tercero en pasar, mi brazo rodeándola durante los dos minutos que dura el traslado entre estaciones mientras la otra mano se aferra al tubo más cercano para sostenernos. Nos miramos, nos besamos por enésima vez; el tren reduce su marcha antes de abrir las puertas y dejarla ir, muy a mi pesar.

-No me quiero ir- le dije.

-No digas eso, ¡piensa bonito! disfruta el concierto- me respondió, mirándome y regalándome una sonrisa de ese modo en que solo ella puede.

Un nuevo beso y un "te amo" apenas musitado precedieron su salida del tren y el cierre de puertas. A través de la ventanilla nos despedimos con la mano, mientras aquellas cinco letras se dibujaban nuevamente en los labios, junto a las sonrisas. Avanza el tren. La pierdo de vista y su lugar lo ocupan las lágrimas que, aunque pugnan por escapar, no resisten mi fuerza de voluntad y se quedan donde están, apenas asomándose tímidamente.

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Camino entre los puestos de "memorabilia alternativa" con los audífonos puestos y las manos en los bolsillos. Curioseo entre las sudaderas, camisetas, posters, tazas, vasos tequileros y demás souvenirs bucaneros. ¿Otro motivo para extrañar a Gigia? soy malo para diagnosticar la calidad de impresión del estampado en las playeras; usualmente yo elijo el diseño y ella me dice "llévatelo" o "el estampado está pinchísimo". Con todo, me las ingenié para elegir una cuya calidad no me pareció tan mala justo antes de que los puestos se levantaran más rápido de lo que uno se tira un pedo después de comer habas enchiladas, al parecer porque la vendimia no era muy bien vista por alguien.

Recorro el camino hacia la entrada del Domo de cobre. Son las 19:45, me quedo afuera fumando para matar el tiempo; tres morros se me acercan y me piden que les tome una fotografía mientras hacen la sagrada señal de los cuernos y ponen cara de malos. Agradecen y se van. Una pareja se acerca, la chica pone la mejor sonrisa que puede y me pide lo mismo que la tercia anterior; le devuelvo la sonrisa y tomo un par de fotos. "Mr. Forever Alone le gusta a la banda para fotógrafo", pienso mientras me río y termino mi cigarro. Me largo adentro, o mi buena onda empezará a costar diez pesos la foto.

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Mi trasero aterriza en el asiento 6 de la fila J de la sección E9. A mi izquierda hay una pareja de novios, a mi derecha un par de amigos que, mientras esperan a que Metallica salga al escenario, gritan estupidez y media (inofensiva, pero estupidez al fin) para desfogar su intensidad. Mi vaso de cerveza se vacía peligrosamente, espero un buen rato para ir por otra. A mitad de la segunda se me antoja un cigarro; veo columnas de humo subir en varios puntos de la grada y enciendo uno. El chico de vigilancia sube a mi lugar y me pide que lo apague; le digo que sí con cara de "en cuanto se apaguen las luces y empiece el concierto, quiero que vengas a decirme lo mismo". Una banda de power metal (de la que no recuerdo el nombre, ni quiero) que hace de telonera me mata de aburrimiento, voy por otra cerveza e inevitablemente me llega la meona. La cerveza es la peor enemiga de la vejiga, eso lo sabe todo bebedor que se precie de cierta experiencia. Sin embargo, el calor hace que esa sencilla regla me valga madres y ni modo, ahora hay que ir por segunda vez al baño, donde por suerte no había fila...y donde me sorprende el inicio del concierto con el señor cara de haba en la mano. Vaya costumbre la mía de tener hora y media disponibles para ir a mear cuantas veces me naciera de la uretra, y terminar haciéndolo en el momento menos oportuno. Me apuro como puedo y regreso corriendo a mi lugar.

Si hay un cliché que encaja perfecto aquí, es el de "clásicos que hicieron vibrar a la multitud congregada". Sin embargo, en aras de sacar un poco de encima la etiqueta de nostalgia barata que estas palabras brindan al texto, las vibraciones fueron una explosión de adrenalina cabronamente intensa. ¡Al diablo si vengo solo! en las gradas no podemos hacer slam, pero todos los presentes levantamos el brazo con el anular y el índice extendidos, hacemos headbanging, coreamos rabiosamente las rolas que nos han dado una energía descomunal cuando la hemos requerido (maldito lunes por la mañana, Enter Sandman siempre te hace más llevadero cuando suena como alarma de mi celular). Los dos metaleros gritones de mi derecha están ahora callados y hasta sentados, extasiados por lo que quizás sea una de las experiencias más orgásmicas de su vida. Tres chicas un par de filas arriba gritan como posesas, sacuden sus melenas y las tetas bailan al ritmo de los riffs que salen de las guitarras de Hetfield y Hammett.

Todo el lugar ruge extasiado, convertido (literalmente) en una bola de metal ardiendo. Poco importan la hora y cuarto que tardó el cuarteto angelino en salir a escena, o la pésima acústica tan característica (casi legendaria, se podría decir) del Palacio de los Deportes. La oportunidad de escuchar Creeping death, One, From whom the bell tolls, Fuel, Ride the lightning, Enter Sandman, The memory remains, Battery, Master of puppets, Wherever I may roam, Sad but true (posiblemente mi rola favorita de ellos) en vivo y siendo golpeados por los putazotes de calor que despedía el espectáculo pleno de fuego, explosiones y luces bien valió la pena. ¿Una probadita?





Y así se veía el infierno desde mi cámara en modo fotográfico:




Ya sa la saben, más fotos (que salieron medio pinches, pero ya saben que siempre traigo al menos un par) dando clic aquí.


Salí de ahí con el pantalón y la playera hechos chicle por el sudor, agotado y ronco (me di cuenta de eso último al decirle a una chica "cuidado" cuando estaba a punto de doblarse el tobillo y alcancé a sostenerla por el brazo con un tono de voz muy similar al de José José en sus mejores tiempos de beodo). Al otro día había que ir a trabajar, y poco me importó; el fuego y la energía absorbidos la noche del lunes me dieron suficiente combustible para toda la semana.




Now Playing: A huevo - Lost Acapulco


Saludos Enfermos.


lunes, agosto 06, 2012

2 favores 2


¡Hola tropa! hoy no vengo a proyectar mis traumas, a mentarle su repinchísima madre a Enrique Peña Nieto ni a nada de lo que últimamente se acostumbra en este, su blog consentido y de confianza. Hoy vengo a pedirles, con toda la humildad y sencillez que me caracteriza un par de favores. Ahí les va:


Para este primer parito necesito que algún alma caritativa me ayude a encontrarle hogar a una hermosa perrita, les paso el dato:

Por cuestiones totalmente fuera de mi alcance, me veo en la penosa y dolorosa necesidad de dar en adopción a Eba (sí, con B de bonita). No mentiré, ella es un huracán con muchísima fuerza, necesita un hogar con mucho espacio, pero sobre todo con mucho amor. ¿Alguien quiere darse la oportunidad de que la cachorra les babee la cara con sus besotes? Tiene casi tres años, tamaño mediano y muy activa. ¡Ah, y es una vacota! entrego esterilizada.



Más fotos de la bella Eba, aquí.


Conozco al animalito en cuestión y efectivamente, ¡tiene muchísima energía! es juguetona y desmadrosa, pero no agresiva. Por favor, si alguien se interesa en ella no deje de hacérmelo saber vía comment o usando cualquiera de las opciones que aparecen en la sección Contacto; de igual modo si personalmente no pueden hacerse cargo de Eba pero conocen a alguien que desee y pueda, avísenme si fueran tan amables.

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El segundo favor es algo con lo que me pueden ayudar todos, siempre y cuando así lo deseen. Mi novia está participando en un concurso donde el premio es un par de boletos para el concierto de Metallica del miércoles 8 de agosto, y la mecánica es muy simple: basta con dar clic en este enlace, luego en el botón Me gusta que aparece en dicha página, y a continuación votar por la fotografía que tienen a la vista (y que pueden ver a continuación, por si se les fue un clic de más y le cambiaron a la imagen, jeje):




Falta un par de días para el cierre del concurso, tenemos 42 votos apenas y creo que nos faltan como 60 para alcanzar al primer lugar; por favor voten voten ¡voten! para que un par de simples mortales tengan la dicha de ir al último concierto de esta chingonería de banda. Beibi Yisus (o el dios de su preferencia, que aquí tenemos de todo como en botica) los recompensará con pocos hijos y muchos intentos.




Now Playing: Get back - The Beatles


Saludos Enfermos.


sábado, agosto 04, 2012

Cementerio de fotografìas


Pues nada, que el asno de yo le dio en la madre al álbum de fotos de Blogger vía Picasa el sábado pasado...y por eso los posts anteriores (si no todos, la mayoría) salen así:




Todo por querer eliminar unas fotos que ya no tenían ninguna razòn de ser y no entiendo cómo aparecieron. Primero se manifestaron, cual fantasmas del pasado en el celular (ando estrenando gadget, exploto si no lo digo) y dije "ah chingá, ¿pero de dónde salió esto?" intenté borrarlas ahí y ni madres, descargué el Picasa Mobile y tampoco (pero ya tengo una nueva app jaja), fui a Picasa en la compu y tampoco me dejaba, luego entré a Google+ (creo que fiue la primera vez que lo utilicé, asì que motìvenme a usarlo màs agregàndome) y no me dejaba eliminar individualmente las fotos. Después de variados e infructuosos intentos por deshacerme de ellas llegó la desesperación, no porque las fotos contuvieran algo particularmente "malo", sino porque son recuerdos que mi mente no necesita y mucho menos mi archivo virtual; así que, hastiado y con prisa por reanudar mi trabajo, tomé la decisión y crash! al jalar la palanca todo se fue por la cañería del olvido cibernético.

Se fueron un montón de flyers de tocadas que promocioné hace mucho, fotos ilustrativas de cada post (algunas de estas pérdidas son lamentables pues reforzaban escritos que, en su momento, me salieron del alma), y las mentadas fotografías de las que ya no quería saber nada. En algún punto pensé en restaurar cada uno de esos posts agregándoles nuevamente las ilustraciones, pero la carga laboral me hizo desistir paulatinamente y, pensando mejor las cosas, creo que por algo hice la burrada que hice. Todo tiene sus altibajos, accidentes y errores, ¡como en la vida misma!; así las cosas, lo único que queda por hacer es seguir alimentando al blogcito y procurar no cagarla en algo que sí lo pudiera tumbar de un modo más agresivo.

En fin, que este condenado post lo he querido publicar desde inicios de la semana y nada más no había podido por la ya mencionada saturación en cuanto a chamba; ayer especialmente hice un chingo y dos montones de berrinches debido a cosas que ya no vale la pena mencionar en estos momentos en que me encuentro relajado despuès de ver Batman: The Dark Knight Rises en formato IMAX y despachando uno de los tres regalitos que me di (y que mi buen amigo Mike me hizo favor de ir a buscar ayer por la mañana) por haberle chingado tan macizo durante todo el mes de julio, los cuales me complace enormemente presumirles:




Bendita Comercial Mexicana, bendito Julio Regalado cada año más malbaratado y patètico; creo que con estos tres bastará (al menos en principio) para relajarme, quitarme el mal sabor de boca que me ha dejado el trabajo las últimas semanas e inspirarme para darle pa'rriba al blog. Traigo un chingo de ideas dándole vueltas a mi cabezota enferma, así que confío en poder darles salida a corto plazo (tengo un dèja vu...¿cuántas veces he dicho estas mismas palabras desde que escribo aquí?). En fin...mientras llega el siguiente post, ¡salud!




Now Playing: La ciudad de la furia - Soda Stereo


Saludos Enfermos.