martes, septiembre 25, 2012

Los Boicoteables presentan: Soriana


Otra sección que se había quedado en el olvido es la de Los Boicoteables. Sin embargo, sin querer (y sin afán de curarme en salud...bueno, sí) me parece bien retomarla ahora, cuando ya ha pasado algo de tiempo, para que no se nos olvide con quiénes tenemos cuentas pendientes (por aquello de la mala memoria que, tristemente, suele caracterizarnos a los mexicanos).

En esta ocasión, toca el turno de sentarse en el banquillo de los acusados (sí, ese que tiene un consolador tamaño verga de congolés pegado al asiento para que los enjuiciados no se echen a correr) a una empresa que se llena la boca diciendo que apoya a la economía del pueblo y lleva a niveles ridículos su pseudo orgullo por ser mexicana. Que pase al estrado...Soriana.




Soriana, lamento informarte que los auténticos mexicanos orgullosos de serlo estamos muy molestos contigo y hemos decidido mandarte categóricamente a chingar a tu madre por haberte vendido al peor postor. Por si no te acuerdas, cabrona puta, tuviste un acuerdo con el PRI en el que los bastardos del partido tricolor se encargaron de repartir monederos electrónicos (no me vengas con mierdas tecnicistas de que eran tarjetas de cliente amigo o como putas les llames) a la gente para que votara por ellos. Sin embargo, olvidaron mencionarle a esa pobre gente que estiró la mano buscando llevar algo extra a casa que no todas las tarjetas traían lo mismo, ya que el dinero abonado en ellas podía variar de los 100 a los 700 pesos; en pocas palabras, les viste la cara.

Te empeñas en negar que esto sea cierto, cuando hay chingos de tarjetas repartidas por todo el país e igual cantidad de testimonios de las personas que las recibieron. Conozco a un taxista del sitio de por mi casa que, en uno de esos viajes apresurados a la oficina, me platicaba acerca de su esposa. "Activista" del PRI, recibió no una ni dos, sino 40 tarjetas de Soriana a manera de pago por sus servicios consiguiendo votantes. Él estaba apurado buscando la manera de cambiarlas por efectivo, ya que a su señora no le hizo mucha gracia la forma de pago y ella quería el monto en plata. Natural y lamentablemente, la evidencia transmitida de boca en boca tiene la misma validez que el montón de las ya citadas tarjetitas presentadas antes el TEJDF en primera instancia y la FEPADE después: ninguno. Trabajando para el mismo patrón que tú, era imposible que algún organismo regulador tomara cartas en el asunto de modo imparcial; por el contrario, en lugar de llevar una investigación honesta, transparente y digna, llevaron a cabo el burdo numerito de hacerse los occisos y fingir que realizaban su trabajo cuando el daño estaba hecho y era irreversible.

Más repugnante resultó la alianza que hiciste con los acusados del juicio anterior, que no han dejado de promocionarte ni alabarte como si fueras un orgullo de la economía nacional. Peor aún la teatral indignación que has mostrado contra quienes te han señalado (yo lo hago con el dedo medio), tachándoles de revoltosos y agresivos incendiarios que han atacado algunas de tus sucursales. Dijiste tener alrededor de 180 videos donde se evidencían dichas agresiones, pero jamás los mostraste. ¿No crees que, de existir esos videos y ser ciertos dichos atentados, lo más pertinente era mostrarlos a los medios y las autoridades para que quienes atentaron fueran castigados inmediatamente y con todo el rigor de la ley? sin embargo, tu falta de congruencia te delata.

Anduviste pidiéndole chichi a Bruno Ferrari, Secretario de Economìa, para que intercediera por ti y solicitara que castigo en contra de quienes "te atacaban injustificadamente"; sin embargo, olvidas que debes $7,508,940,000 a la Secretarìa de Hacienda y Crèdito Pùblico, colocàndote como el sèptimo mayor moroso del paìs. Ademàs de tu adeudo tributario, eres una reverenda mierda por la manera en que negreas a tus trabajadores y por los precios que manejas (que ni siquiera son bajos comparados con otras cadenas igual de culeras que tù pero que al menos cumplen, aunque sea a medias, eso de apoyar a la economìa familiar). Por si esto fuera poco, hace no màs de un par de meses en Matamoros, 30 personas (la mitad de ellas, menores de edad) se intoxicaron por consumir pollo de tu sucursal Sendero Nacional; todas las vìctimas resultaron internadas.

Por supuesto, te has hecho acreedora al galardòn por excelencia a la ignominia; el premio que tod@s los que comparten tu mentalidad y "ètica" merecen y les serà entregado gradualmente junto con el desprecio de un pueblo indignado, y para los que alcanza aunque sea de a pedacito. Toma tu Raspupinga Award:




Tambièn hay, a propòsito del mismo tema, para la AMIS (Asociaciòn Mexicana de Instituciones de Seguros), el CMHN (Consejo Mexicano de Hombres de Negocios) presidido por Claudio X Gonzàlez, el CCE (Consejo Coordinador Empresarial), la COPARMEX (Confederaciòn Patronal de la Repùblica Mexicana) y la CONCANACO (Confederaciòn Nacional de Càmaras de Comercio), que en mala hora tuvieron la ocurrencia de abrir el hocico para decir que la inconformidad del pueblo, que se ha manifestado de distintas formas en contra de Soriana, "rompe la paz nacional". ¿Saben què? que todos estos chinguen a su madre tambièn, tomen su merecida riata:




¿Asì se atreven a ladrar, pedazos ambulantes de mierda, acerca de orgullo y paz mexicanos? ¿Asì tienen la desvergüenza de plantar anuncios tratando vanamente de limpiar su nombre hasta en las salas de cine, donde ya tuvimos que soportar a los hijos de perra del Partido Verde Ecologista de Mèxico vitoreados hasta el cansancio por la prostituta aguada Andrea Legarreta y el imbècil wannabe Raùl Araiza, y a los lamehuevos de Radio Fòrmula curàndose en salud despuès de su campaña de desinformaciòn pre-electoral? Son una vergüenza para mi paìs. Son la mierda que mi naciòn no necesita, y les vamos a dar hasta que no sepan què fue lo que les golpeò. No se preocupen, no serà con actos violentos; vamos a hacerles cagar para arriba con algo tan simple como dejar de consumir en esa porquerìa de tienda. Las empresas ojetes y carentes de ètica como tienen, forzosa y necesariamente, que ir a que les den por el culo, y lograremos esto regresando a comprar nuestros consumibles en los mercados de barrio, en las tienditas, en las pequeñas farmacias, en todo aquel negocio creado y administrado por un mexicano honesto; manteniendo activa e inyectàndole nueva fuerza a la economìa del compatriota que no se vendiò y que lucha por sacar adelante a su familia de una manera honesta.

"Que tu mano derecha no sepa lo que hace tu mano izquierda", reza el refràn. Mientras Soriana da patadas de ahogado lanzando oferta tras oferta, en Zacatecas el PRI recluta jòvenes bajo la excusa de apoyar su economìa con tarjetas que se reparten a nombre de Jòvenes en Movimiento, que no es otra cosa que conseguir votantes menores de 29 años a cambio de màs engaños y malos manejos. Confiemos un poco en que la gente màs necesitada, la que se dejò seducir por la mercancìa de una tienda, haya aprendido la lecciòn, pero no bajemos la guardia; hay que seguir demostràndoles a estos cabrones que quien manda es quien abre la cartera.





Now Playing: I am made of chalk - Crystal Castles


Saludos Enfermos.


domingo, septiembre 23, 2012

Original/Cover 035: Brenda Lee






Así es, la original no es de Elvis (para los que vivían en el error, al igual que yo). Resulta que la señorita Brenda Lee publicó la composición de Johnny Christopher, Mark James y Wayne Carson Thompson antes que El Rey, pero éste fue el primero en grabarla oficialmente...así que creo que le haremos justicia a la chica Lee el día de hoy.

Si hay una rola en toda la historia de la música que diga "soy un pendejo y la cagué" con más fuerza que muchas otras que abordan la misma temática, es esta. Y está más que justificado; a veces lastimamos a las personas que amamos sin darnos cuenta (otras tantas es a propósito, pero eso es harina de otro costal), hacemos cosas o dejamos de hacerlas, echamos el cantarito al agua chingos de veces hasta que llega el punto en que se rompe y ni hablar, queda servirse de dos sopas: apechugar, tirarse al trago y malacopear con la banda hasta que se harten de escuchar la misma historia en cada peda, o bajarse los calzones y decir, con el puño sobre el corazón y los ojos llenos de lágrimas...¿cómo decíamos que se decía? ah, sí: "soy un pendejo y la cagué". Como tip, funciona mejor si ponemos una carita más o menos así:




Complicados son los sinuosos menesteres del amor, el desamor y el arrepentimiento. No importa la época ni el ritmo; eventualmente, a todos nos saldrá lo pendejos y la habremos de cagar. Por suerte, siempre habrá alguien que traiga a la frescura del presente esas viejas canciones que pueden terminar o bien de hundirnos el barco, o bien de llevarnos hacia la isla de la salvación, así sea en calidad de náufragos. Alejen todo objeto punzocortante de su alcance y disfruten:


























Y bueno, ya tenía muy abandonada esta sección, así que espero contar con el tiempo (por ganas no ha quedado, de verdad) para seguir alimentándola. Ahora que estuve depurando mi audioteca guardé varios covers interesantes en las alforjas, así que ya vendrán más posts como este; y por supuesto, saben que sus sugerencias siempre son bienvenidas. Háganlas llegar por cualquiera de las vías que se indican en la sección de Contacto, o en un comment dentro del post. Mientras, veamos qué les pareció la compilación de hoy.




Now Watching: Bills at Browns


Saludos Enfermos.


martes, septiembre 18, 2012

La cruda (realidad) de la Independencia mexicana


El presidente (o gobernante en turno, dependiendo de en qué parte del país nos encontremos) tañó la campana y arengó a sus gobernados, quienes, de viva presencia en la plaza cívica o a través de la televisión, coreaban nombres de personas a las cuales apenas han escuchado nombrar en la escuela y de los que no conocen más que lo que leyeron en los libros de texto que acompañaron su infancia o lo que vieron en las telenovelas históricas, estilizadas y predigeridas para mostrar como protagonistas de ficción a seres cuyas vidas tuvieron tantos matices y altibajos como cualquier persona. Exaltado, con el corazón a punto de salírsele del pecho, el mexicano se encontraba en pleno festejo de un aniversario màs de la Independencia de su paìs.

Claro que no todos compartieron ese mismo entusiasmo. Hubo amargados, disidentes, revoltosos, que tuvieron a bien molestar al señor Presidente con luces láser durante toda la ceremonia, poniéndolo verde (de coraje) y escupiendo la verdad hacia el balcón presidencial: "¡Fraude, fraude!", "¡Asesino!" "¡Viva Mèxico sin PRI!" fueron los gritos más recurrentes, más aún que los borreguiles (aunque bien intencionados) de aquellos que, pese a su ignorancia, buscaban el rato de esparcimiento y festejo que buena falta le hace a la población de un país azotado por tantas desgracias.

Lamentablemente, la Independencia ya solo existe en algún rincón del imaginario colectivo. La realidad nos muestra a un pueblo sometido, dócil, obediente y dependiente. El que lo quiera (y pueda) negar, adelante; ya saben que aquí somos fans del debate objetivo. Sin embargo, antes de, tendría que hacer examen de conciencia y asegurarse de que consume, si no totalmente (porque resulta imposible), en su mayoría, productos y servicios de manufactura 100% mexicana; afirmar que conoce sus derechos y obligaciones constitucionales al derecho y al revés; estar debidamente informado acerca de la situación que atraviesa el país y no solo eso, sino también ser consciente de todo aquello que la historia nos ha mostrado sin hacer gala de la típica mala memoria que caracteriza al mexicano en cuanto a todo lo que afecta a su entorno social se refiere. No dejarse estupidizar a base de fútbol mediocre, telenovelas pendejas, reallity shows huecos, noticiarios tendenciosos, mentirosos, convenencieros y vendidos al mejor postor (como si de mercenarios o prostitutas mediáticos se tratase) que a la telecracia le interesa hacer llegar a cada hogar donde exista una televisión para mantener al pueblo a prudente distancia y "a salvo" de los asuntos que de verdad tienen relevancia y deberían importarle.

Si la mayoría contestamos afirmativamente por lo menos a uno de estos cuestionamientos, entonces hay esperanza; ser patriótico va más allá de comer pozole y tomar tequila, ir a pararse al zócalo, pasar un rato alegre y volver a casa con la falsa sensación de que este país funciona. Mucho se ha hablado en los últimos meses acerca de si, para que los mexicanos tengamos una vida digna, justa, soberana y libre, es necesario que comencemos por cambiar nosotros mismos individualmente. Pese al contexto y aplicación que se le ha dado a la frase, yo diría que tiene algo de cierta; pero tampoco es como si toda la responsabilidad de que México esté hecho mierda deba recaer sobre nuestros hombros. Nosotros somos (al menos en teoría) los encargados de elegir a los gobernantes, diputados, senadores, delegados y demás figuras públicas que deberían velar por el bienestar común; así como es nuestra obligación apegarnos a las normas impuestas por la sociedad, estamos en todo el derecho de desconocer y mandar a chingar a su madre a los funcionarios que no cumplan con su papel de un modo adecuado y benéfico para todos. También tenemos derecho a pensar por nosotros mismos, y obligación de no dejarnos manipular ni permitir insultos hacia nuestra inteligencia. Tenemos derecho a estar verazmente informados (derecho que, en tiempos recientes, muchos mexicanos se han dejado quitar sin siquiera hacer un aspaviento) y obligación de compartir la información que los medios de comunicación convencionales no difunden por no convenir a sus intereses ni a los de sus jefecitos de pulcra apariencia pero asquerosa conducta.

Si ya no estamos indigestos por todo el maíz con chile que devoramos ni crudos por todo el alcohol que nos metimos durante el fin de semana (y esto no lo juzgo, que ni tengo autoridad moral para hacerlo ni estoy en contra de que de vez en cuando nos gane la fiesta), ¿qué esperamos entonces, mexicanos, para retomar el control de nuestra existencia como nación y llamarnos, ahora sí, verdadera y dignamente, independientes? Tenemos, en calidad de prioritarios, el derecho y la obligación de honrar a este país y a todos aquellos que entregaron sus vidas en aras de un ideal. Les debemos mucho, y la hora de saldar cuentas se aproxima.







Now Playing: Barmy army - Acid Drinkers


Saludos Enfermos.


domingo, septiembre 09, 2012

Go Colts? Go Broncos? Go Manning!


En 1998, los Denver Broncos se habìan convertido, tras cinco años de seguimiento a la NFL, en el equipo de mis amores, en gran parte gracias a este señor:




John tenìa una espectacularidad digna de llevarse a la pantalla grande gracias a los innumerables regresos en el ùltimo cuarto que le brindaron otras tantas victorias y alegrìas a su aficiòn. Contaba tambièn con un carisma y desenfado que le ganaban el cariño del pùblico; entre los numerosos detalles de esa ìndole recuerdo la vez que, en pleno playoff divisional frente a Jacksonville en la temporada del '96 y ya en las ùltimas yardas antes de llegar a la zona de anotaciòn, pidiò tiempo fuera y saliò corriendo hacia el tùnel que conecta con los vestidores del –en ese entonces– Mile High Stadium, al parecer presa de una broma pesada de su intestino grueso. La televisora mandò a un corte comercial, regresò para el final del juego y no sè si Elway habrà dejado el talento y chingonerìa que le caracterizaban envuelto en papel higiènico dentro del bote de la basura, pero a la postre los Broncos terminarìan cayendo y cediendo el pase a la Final de Conferencia a los Jaguars.

La falta de contundencia a la hora buena se habìa vuelto una constante en su carrera; tres Superbowls perdidos eran muestra de ello. Sin embargo, 1997 serìa su año de redenciòn. La vìctima: los Green Bay Packers, que venìan de hacerle la faena en el juego grande del año anterior a los New England Patriots. Al año siguiente, como si de un plumazo trataran de resarcirse de su oscuro pasado, dieron cuenta de los Atlanta Falcons en el Pro Player Stadium de Miami, con Elway rodeado de figuras de la talla de Terrell Davis, Shannon Sharpe, Rod Smith, Ed McCaffrey, Bill Romanowski o Steve Atwater y convertido en el MVP del juego. El escenario era perfecto; con la cùspide conquistada, dos anillos de Superbowl en los dedos y el sabor de la victoria invadièndole con gran intensidad, el ahora miembro del Salòn de la Fama dijo adiòs a la aficiòn que se le entregò, le amò y le elevò al rango de semidiòs. Una era habìa llegado a su fin.




Al mismo tiempo, una nueva estrella llegaba a la NFL procedente de una derrota sufrida en uno de tantos tazones colegiales (no recuerdo el nombre del tazòn ni el rival, los años empiezan a hacer mella en mi memoria). Peyton Manning apareciò en escena llegando como primera selecciòn global del draft –por encima de Ryan soyunfraude Leaf– para integrarse a los Indianapolis Colts. Su estilo de juego, pasiòn, tècnica y liderazgo eran notorios ya desde los tiempos en que dirigìa la ofensiva de los Tennessee Volunteers y habìa atrapado totalmente mi atenciòn.

¡Cuàntos años han pasado desde aquel debut! han sido demasiadas temporadas, desde aquella primera (y ùnica bajo su direcciòn) en que los Colts acabaron con marca perdedora, hasta la debacle que vino tras la lesiòn cervical del mìtico 18 azul y que les garantizò la selecciòn del mejor quarterback disponible en las filas colegiales: Andrew Luck. Depositario de la esperanza de continuar con el legado Manning, resultò ser el sustituto del hombre que durante quince años llenò de gloria el Lucas Oil Stadium. Quizàs fue lo màs acertado estratègicamente; Peyton no durarà màs allà de otro par de años en la liga y, con todo el billetote que (merecidamente, claro) se metìa en Indianapolis, hubiera sido muy complicado mantenerle a èl y a Luck en el mismo roster sin afectar otras posiciones. Sin embargo, los sueños romànticos de los aficionados Colts pusieron, hasta el ùltimo momento, a Manning en el rol del mentor experimentado, sabio, templado como una hoja de acero recièn salida de la herrerìa, guiando y transmitiendo sus conocimientos al impetuoso novato tan capaz de lanzar un tropedo desde su brazo como de hacer pomada al defensivo màs duro intentando frenar el regreso de una intercepciòn.

No se nos hizo, lamentablemente. Me hubiera fascinado ver a Peyton retirarse como Colt dentro de dos o tres años, asì como vi a John hace doce, en esta època donde es difìcil que la vida profesional de un jugador transcurra entera en un solo equipo. Atràs se quedaron los largos y rasposos conteos detràs de Jeff Saturday, las lecturas de los movimientos defensivos y los consiguientes ajustes de impresionante precisiòn sin brazalete de jugadas y con el libro de juego en la cabeza, como ùnicamente èl, alguien con el peso y la autoridad suficientes para modificar las señales que le enviaban desde la banca, podrìa hacerlo. Atràs se queda la vieja màscara azul que posteriormente cediò su lugar a las barras grises; atràs se queda aquel playoff frente a Miami (¡cuando los Dolphins aùn daban buena pelea!) en que, debido a una fuerte tackleada, saliò del campo con la mandìbula fracturada para ceder los controles a Jim Sorgi, quien perdiò la bola en una intercepciòn que se tradujo en puntos a favor de los de la penìnsula y forzò el regreso del aguerrido 18, que aunque poco pudo hacer para revertir la desventaja y evitar la caìda de su equipo, ¡què cantidad industrial de heroìsmo y coraje derrochò!. Atràs se queda aquella final de conferencia frente a los Steelers, el aparente salto definitivo de Indy al Superbowl hasta que Pittsburgh dio la voltereta en los momentos finales fulminàndome y haciendo caer mis làgrimas sobre los nùmeros blancos de mi jersey azul. Atràs se quedaron esos terribles agarrones contra Tom Brady y los Patts, que llenaron de odio y deseos de venganza a todo aficionado Blue hasta que se vieron capitalizados en el AFC Championship del 2006 proyectando a Manning, Wayne, Clark, Harrison, Mathis, Freeney y el coach Dungy, con todo y la pena del suicidio de su hijo, hacia el glorioso cenit de sus carreras.





Manning conserva su mìtico 18 en los dorsales, pese a que los colores que lo enmarcan ahora son otros; lo mismo pasa con mi corazòn de aficionado, que màs que rendirle lealtad a una instituciòn, se la entrega al hombre que hizo soñar a una ciudad entera y a sus aficionados alrededor del orbe. Pese a que el cariño por los Colts sigue siendo fuerte y la expectativa por lo que Luck podrìa lograr ahì me atrae, mis tendencias equinas me llevan de regreso a los picos rocosos de Colorado, donde, como si de un sueño se tratara, se reùnen mis dos corceles favoritos: ver a Elway y a Manning trabajando juntos es algo que difìcilmente hubiera podido resistir sin revivir aquel viejo amor azul y naranja.




La primera semana comenzò el mièrcoles, y justo ahora transcurre la parte fuerte de la jornada dominical; por si fuera poco, para rematar un riquìsimo fin de semana de descanso (¡cuànta falta me hacìa!) estoy a pocas horas de saborear lo que he esperado durante siete largos meses; el debut oficial de Peyton Manning con los Broncos. El corazòn me late fuerte, las cervezas y botanas me hacen coquetos guiños, mis brazos estàn listos para levantarse al grito de touchdown!. Que haya mucho de eso de aquì a febrero, por favor.







Now Watching: 49ers at Packers


Saludos Enfermos.


domingo, septiembre 02, 2012

Lubit es amar





Estuve en el Museo de Arte de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público al mediodía para el recital de Leszek Zawadka, originario de Polonia; Jozef Olechowski, polaco también, encargado de arrancarle bellos sonidos al marfil de un imponente Petrof negro; y Antonio Suárez, pintor y actor michoacano.

No soy experto en la materia, pero estoy totalmente de acuerdo con las palabras de Leszek (quien, dicho sea de paso, se ganó casi inmediatamente al público gracias a su carisma y al español notoriamente cargado con el acento de su lengua natal que empleó) al describir el espíritu de las composiciones rusas: están llenas de melancolía, de una tristeza apacible y engañosamente fría que por dentro cala con la misma vehemencia que las ardientes creaciones del ingenio latino. Los romances rusos y gitanos se suceden unos a otros en la potente voz del bajo acompañada del piano de Olechowski, que siempre tiene a la mano la tecla precisa para imprimirle ese énfasis que hace que las canciones penetren, se sientan como propias (pese a que, al menos en mi caso, del idioma ruso solo conozco vodka, niet y yob tvoyu mat'); calen hondo en el alma y hagan que la sangre se agolpe en la cabeza, palpite, llene los ojos de agua. La frase "la música es universal" se ha repetido tantas veces que llega un punto en que pierde el sentido y se convierte en un cliché más, de esos que andan flotando por ahí a la espera de ser pronunciado a la menor provocación; sin embargo, y para fortuna nuestra, ocasiones como esta le hacen retomar su fuerza original y darse a sentir tan cierta y segura como que existimos.





Están también los también ígneos cantos de la clase obrera rusa célebre por su espíritu de lucha y unión que, en la declamación de Suárez, resonaban por todo el recinto haciéndome pensar en qué tan distintos somos en realidad de los habitantes de aquellas gélidas tierras. La injusticia social no conoce de climas, genotipos, costumbres ni idiomas; la sufre el mexicano moreno y alegre igual que el eslavo o el siberiano de mirada fría y azul. En algún punto, Suárez se aleja del micrófono para hablarnos más íntimamente, casi en complicidad, y nos obsequia con un breve pero emotivo discurso que le colmaría de aplausos por parte de todas las personas que se manifiestan a apenas una calle de distancia en contra de lo que está sucediendo con este país.

Me dio gusto ver que, de los aproximadamente 150 asientos dispuestos para la ocasión, al menos dos terceras partes estaban ocupados; queda un recital más a llevarse a cabo, tendrá lugar dentro de unas pocas horas en el salón de recepciones del Museo Nacional de Arte. Nuevamente se espera un mediodía nublado, tímido, acorde con la atmósfera nostálgica contenida por los muros de cantera y enmarcada por la sobria presencia de los exponentes y la reluciente negrura del Petrof. Ojalá se animen a ir y, de ser así, me platiquen qué obtuvieron de la experiencia. La invitación está abierta.







Now Playing: Bring'em in - Buddy Guy


Saludos Enfermos.


sábado, septiembre 01, 2012

Día del Blog 2012 (o la sociedad de los bloggeros muertos)





Ya sé que fue ayer, pero (para variar, y esto ya hasta parece pretexto más gastado que el ano de Enrique Peña Nieto) el trabajo me absorbió todo el día y, de hecho, terminando este post me iré a seguir trabajando acompañado por una deliciosa botella de ron.

Ya que estoy muerto de cansancio, se me ocurre que para celebrar el Día del Blog (aunque sea con retraso de un día) puedo compartirles cinco blogs que, para desgracia y doloroso pésame de la red, han sido relegados por sus dueños, debido a una causa u otra, a permanecer bajo toneladas de bytes cargados de olvido. Sin embargo hoy, como si fuera el tradicional Día de Muertos de mi México lindo y qué herido, vengo a dejarles una florecita de cempasúchitl y a revivir su recuerdo, para gozo de quienes visitan este congal.


  • Brunoferias - Cartones, un afilado análisis y un agudo sentido crítico hacían la delicia de los visitantes en el blog de este monero, quien, afortunadamente, regresa a convidarnos con más de su creatividad a través de Wordpress (o sea: no andaba muerto ni de parranda, solo se mudó y ni al IFE le avisó).
  • Biblioteca Comunitaria Durito - No sé cuán frecuentes sean iniciativas como esta, pero por lo menos no había visto que tuvieran difusión por medio de un blog. Es una pena que no le hayan dado seguimiento, aunque también es muy posible que el proyecto siga en activo. Échenle un vistazo y, si alguien se dedica a la docencia a nivel infantil, bien podría fusilarse la idea. Les hace tanta falta a nuestros niños mexicanos...
  • Biblioteca Digital de Venezuela - Libros, libros everywhere. Con la imperiosa necesidad que tiene este país de aumentar su promedio (y sobre todo nivel de comprensión) de lectura, lo que hacían estos camaradas sudamericanos resulta un gran regalo que no deberíamos desaprovechar.
  • Blog de JJ Ibarias - De todo un poco. Lo último que hizo fue darle seguimiento al previo a las campañas políticas, y después desapareció. Quizás su análisis fue lo suficientemente acertado como para no desear volver a tocar el tema con tal de evitarse el sabor metálico que tenemos en la boca quienes estamos en contra de la vuelta del PRI al poder, o quizás simplemente cumplió con lo que mencionaba en el post donde enumera las bondades y ventajas de desenvolverse en Twitter. Tendrían que ir a preguntarle allá.
  • Crónicas del Basurero Usurero - Pese a que a este hermano peruano ya lo había recomendado hace un par de años, hoy repite invitación a manera de homenaje post mortem. 731 días después, su pequeña parcela en la red luce abandonada, mas no por ello la belleza y profundidad de sus reflexiones (e ilustraciones que acompañan a las mismas) pierden brillo y galanura.


El oficio del sepulturero es noble, pero poco apreciado. Sólo el tiene la paciencia para conocer a sus muertitos, encontrar la belleza de su espíritu detrás de la carne tiesa, grisácea. No le queda más que esperar a que alguien más llegue, contemple la lápida silenciosamente y después parta con los bolsillos llenos de recuerdos.







Now Playing: Seal Jubilee - Bat for Lashes


Saludos Enfermos.