lunes, diciembre 31, 2012

Despidiendo al 2012 desde algùn lugar lejos de casa


La ùltima vez que estuve en la Central de Autobuses del Norte, estaba hecho un completo pendejo. Venìa de cometer uno de los errores màs graves de mi vida -por el cual aùn no termino de perdonarme a mi mismo, con todo y que hace casi año y medio de eso- , aùn ebrio, dolido, lloroso y confundido. Regresaba de la pequeña central de Tequisquiapan con los ojos rojos y un amigo al telèfono consolàndome por mi enorme burrada. El recorrido durò mucho menos de lo que hubiera deseado; me hubiera encantado perderme, cumplir por fin aquella fantasìa de hace años en la cual abandono repentinamente el autobùs y empiezo a caminar por el desierto hasta llegar a ninguna parte.

Bajè del autobùs, tomè el metro y me larguè a casa; se jugaba la segunda mitad de la final del Mundial Sub-17 entre Mèxico y Uruguay, triunfo que al final correspondiò a los mexicanos y que el dolor interior no me permitiò disfrutar en absoluto; en lugar de eso salì a caminar con un amigo para contarle mis penas e intentar sentirme menos miserable, y si bien no lo conseguì, mis sentimientos lograron estabilizarse un poco y abandonar las ideas autodestructivas que los poblaban horas antes. Corrìa el mes de julio del 2011.

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La noche del viernes fue diferente. Abordè un autobùs con ganas de cerrar bien el año, de cambiar un poco de aires y dejar atràs el stress, las borracheras que me he puesto durante todo el mes (momento...ese mood me lo traje conmigo), las decepciones. A la mierda todo, pensè mientras la unidad de Primera Plus comenzaba el recorrido.

La vista del paisaje a los lados de la carretera siempre me ha gustado; esos escenarios semiàridos tan ajenos a mi entorno usual, el amanecer y el anochecer sobre la gran placa de asfalto; que el autobùs se detenga en algùn merendero y bajar a estirar las piernas, comer algo y fumar todos los cigarros que pueda antes de volver al camino y seguir aguantando N cantidad de horas sin tabaco. La sensaciòn de estar llegando a un destino que quizàs ya conocìa de antemano pero no habìa visitado en años o que es totalmente nuevo para mi y el pensar en las sorpresas que pudiera depararme, son cosas incomparables y que resultan imposibles de no disfrutar.

Mientras el taxi me traìa de la central de autobuses al hotel, la luna llena brillaba tan grande e intensa como si fuera la de octubre, con la diferencia de que este cielo es màs transparente que el de la Ciudad de Mèxico. Pude admirarla por un par de noches màs, a manera de contraparte al calor seco y sofocante de los dìas de este pequeño viaje que me trajo cosas muy distintas a las que habìa en mis expectativas. Parte del aprendizaje de este fin de semana (aunque esta lecciòn no es nueva, pero siempre la pierdo de  vista) fue que lo planeado no siempre resulta como uno querìa, que preparar todo meticulosamente puede traer frustraciones si los càlculos no resultan y si uno permite que estas lleguen.

A pesar de ello hubo diversiòn, alcohol, aventuras nocturnas, experiencias nuevas, lugares a los que hace mucho deseaba ir, viejos amigos, nuevos amigos, buenos -no, excelentes- amigos; de cuando en cuando necesito que se me recuerde que un amigo siempre le pondrà una chispa extra a cualquier situaciòn y de lo afortunado que soy al tener en mi vida a esas personas a quienes me precio de poder llamarles asì y considerarles tan valiosas como aquellas con quienes comparto un lazo de sangre. Asì las cosas, ¿què màs podrìa pedir? ¿de què podrìa quejarme o sentirme insatisfecho? dudo que eso fuera posible.

Dentro de unos minutos abandonarè esta habitaciòn de hotel e irè a caminar bajo el ardiente sol, a saborear unos cuantos recuerdos antes de que otro autobùs me lleve de regreso al Distrito Federal para darle la bienvenida al Año Nuevo junto a mi familia, y estar preparado ante las metas que se han de poner frente a mi para ser alcanzadas. Nada me queda màs que desear a los lectores del blog que este dìa, esta noche, traigan para todos momentos increìbles; y, por supuesto, que sus vidas continùen rodeadas de aquellos que les dan un sabor especial.

Bienvenido seas...







Now Playing: Asche zu asche - Rammstein


Saludos Enfermos.


lunes, diciembre 24, 2012

Feliz Navidad, a todos ustedes


Nota previa:

Favor de leer detenidamente cada párrafo inmediatamente después de darle play a la rola que le precede. O sea primero pongan la rola y luego leen...gracias.





Cada año escribo agradeciendo por la oportunidad de haber cruzado mi camino con el de ciertas personas que han tenido a bien convertirse en entrañables dentro de mi vida. Por la empatía, la confianza, las pláticas de borrachos (con aquellos que son bebedores como yo), por la paciencia, por la química, por el amor; y todos estos agradecimientos no van dirigidos a esos seres humanos, pues si fuera así, creo que estaría infravalorándolos (a mi gente y a los agradecimientos); entonces, opto por otorgárselos a la vida por sí misma.





Cada año entra gente nueva en mi vida; cada año salen personas de ella. Las despedidas importantes duelen en su momento y las de rutina pasan sin pena ni gloria. Las bienvenidas, cada una a su manera, aportan siempre algo nuevo y diferente (y en algunos casos, bueno) a mi vida y a mi forma de pensar, por efímeras que llegaran a ser. Si en este momento me pusiera a enumerar a todas y cada una de las personas que se han ido de mi vida por gusto propio, porque físicamente ya no es posible que estemos juntos, porque se pasaron de verga en algún momento y ya me tenían hasta la madre o simplemente porque nuestros caminos ya no coincidían (aún a pesar de que el amor, en su esencia primigenia, nunca se extinguió), quizás terminaría por sentirme triste y desear que volvieran para darnos una nueva oportunidad; sin embargo, la vida es ya demasiado dura (sin afán de hacer una escenita de drama) como para entristecerme por lo que ya no está a mi alcance.





Es por eso que prefiero quedarme con lo que hay y los que están, y los considero bendiciones en mi vida. Se lee muy extraño viniendo de mi dado que no soy un tipo religioso, vaya, ni siquiera espiritual; pero sé perfectamente que no me equivoco cuando digo que todas esas personas que se encuentran ahora en mi vida han cruzado su camino con el mío por alguna extraña y buena razón: designios de dios, dirán los que creen; azar podría ser también, o simplemente las matemáticas que rigen al Universo generaron una ecuación simple por la cual yo estoy escribiendo esto y ustedes lo leen. Lo cierto es que merecen lo mejor de mi, y pese al cliché que representan estas palabras en fechas como la navidad, realmente siento ganas de trabajar sobre ello y aterrizar las palabras que se leen bonitas en esta pantalla, pero valen más si se traducen a hechos. Por lo pronto, solo queda desearles a todos una excelente noche navideña, que la fiesta siga, que el alcohol corra, los abrazos se multipliquen y las reflexiones nos duren mucho más allá de estos días de sensibilidad y ternura sobreexplotadas.




Now Playing: You'll never walk alone - Gerry & The Pacemakers


Saludos Enfermos.


martes, diciembre 18, 2012

24 de Agosto de 1704


El impacto de una bala de cañón de a veinticuatro libras es como introducir una mano en el vientre abierto de un lobo moribundo: mientras experimentas el calor de las vísceras aún húmedas, caes en la cuenta de que cuando el animal se revuelva por última vez, de la dentellada no te libra nadie.

Blas de Lezo bajó la cabeza y vio que parte de su pierna izquierda había sido arrancada de cuajo. Sintió el calor y sintió la dentellada. Y deseó que el infierno cayera sobre el malnacido inglés cuya mano había encendido la mecha del cañón que lanzó la bala.

Allí, sobre la cubierta del Foudroyant, con solo quince años de edad y vistiendo el uniforme de guardamarina de la armada francesa, supo que si el pánico no le dominaba ahora, para siempre con él estaría la ira. El espanto, la locura y el arrojo inabarcable.

Y eso hizo. Apretó los labios, dejó caer en cubierta el sable que empuñaba en la mano derecha y ahogó un grito que ahogaba todos los gritos futuros. Él era Lezo, y Lezo no aullaría jamás. No como un perro inglés. No como aquellos a los que habían estado cañoneando durante toda la jornada.

–¡Lezo! ¡tu pierna! –gritó uno de los guardamarinas franceses que se hallaba cerca de él.

La mañana se había levantado descubriendo un horizonte repleto de velas inglesas y holandesas. Parte de la flota del almirante George Rooke que unos días antes había conquistado Gibraltar, costeó hacia Levante tras saber de la presencia de navíos franceses en las inmediaciones. Cuando los encontró, se hallaba frente a Málaga. Y no dudó en hacerles frente, porque allí y entre aquellas gentes, nadie parecía dudar nada.

–¡Seguid disparando! –ordenó Lezo, como toda respuesta, a los artilleros del cañón que estaba bajo su mando–. ¡Vamos, hatajo de gandules borrachos!

Lezo...tu pierna...

Y lo cierto era que la pierna de Lezo, lo que quedaba de ella, presentaba un aspecto lamentable. El pie había desaparecido por completo y la tibia y el peroné estaban fracturados más o menos por la mitad. El dolor que sentía debía ser insoportable, pero no se amilanó. Había decidido no aullar como una puta inglesa y no lo haría. Él no.

–¡Un cabo! –gritó al guardamarina francés. Parecía más una orden que una petición–: Vamos, no te quedes mirando y alcánzame un cabo. Necesito hacerme un torniquete.

El guardamarina francés, uno o dos años más joven que el propio Lezo, fue en busca de lo que se le pedía. Cuando regresó, halló a Lezo dando órdenes con absoluta serenidad.

–Quitad esos cuerpos de ahí. ¿Tengo que decirlo yo, tarados malolientes? Los muertos no luchan, solo entorpecen.

–El cabo...–dijo, pálido ante la visión de los huesos de Lezo, el guardamarina francés.

Lezo lo tomó y, con él en la mano, se dejó caer en cubierta fuera del área de trabajo de los artilleros. Allí, luchando denodadamente por no chillar, por no abrir la boca ni morderse la lengua, rodeó su pierna con la cuerda y completó el torniquete. No era la primera vez que hacía uno. Cierto que no a sí mismo, pero, en esencia, no existía ninguna diferencia. Un torniquete es un torniquete: lo que haces cuando no quieres morir desangrado y no hay tiempo para una intervención médica en toda regla.

Entonces, entre el intenso dolor y la tentación de comenzar a experimentar lástima de sí mismo y de su mala fortuna, Lezo vio, frente a sí, a la muerte. Vestía como una fulana pordiosera, flaca y desdentada, y a buen seguro venía de pasarse por la entrepierna a los veintidos mil hombres de Rouke, éste incluido.

–Hoy es tu día –le dijo a Lezo en inglés.

Lezo la miró, y luego al charco de sangre que había dejado en torno a sí.

–Este torniquete aguantará –le respondió.

La muerte inspeccionó el trabajo que Lezo había hecho en su propia pierna y, con desdén, farfulló:

–No te salvará, querido. Esta noche te recogeré en mis brazos.




Mediohombre, Alber Vázquez, 2009



¿Qué habrá sucedido con el retador Lezo, capaz de plantarle cara a la muerte misma? vayan a ePub, un website chingoncísimo que me roló mi amigo Mike, del cual pueden descargar miles de libros para leer en sus smartphones. Es tan sencillo como instalar este Torrent en la compu para tener acceso a los libros, después conseguir en Google Play (vía smartphone, para que sea más de volada) una aplicación llamada GO Book, transferir los libros de la computadora al celular, y listo. Horas y horas de edificante entretenimiento en la palma de la mano. El link directo para Mediohombre está aquí. ¡Disfruten!




Now Playing: Cold, cold rain - Danzig


Saludos Enfermos.


lunes, diciembre 17, 2012

It's over


Hace una semana, despuès de dos años y dos meses, el noviazgo con Gigia se acabò. Con todo y que doliò la decisiòn, no quiero (ni podrìa, ademàs) despotricar, maldecir, hablar pestes de ella, quejarme, justificarme, tirarme al piso para que me recojan. Simplemente se acabò, pero no fue el amor lo que se nos agotò; los sentimientos bonitos, los bellos recuerdos de miradas tiernas, palabras hermosas y planes a futuro de repente dejaron de tener la potencia de antes. Nadie aquì puede o merece ser llamado culpable; ¿culpable de què, exactamente? los errores los cometimos ambos, nos lastimamos, nos hicimos llorar, nos perdonamos, nos abrazamos, besamos y limpiamos las làgrimas del otro. Las culpas las cargamos ambos; los errores de ella llegaron a enfurecerme en màs de una ocasiòn, pero para mi fueron siempre màs sencillos de hacer a un lado que los mìos propios. Simplemente, llegò el punto de quiebra en que fue mejor separarnos sin dañar màs de la cuenta todo lo hermoso que hubo, antes de que el veneno se apoderara de uno de los dos (o de los dos) y destruyera todo como si se tratara ùnicamente de formatear un disco duro y kaput! no hay nada màs, nadie se acuerda ni voltea hacia atràs.

Quisiera tener una interminable lista de canciones que me hicieran cortarme las venas con una galleta salada. Quisiera leerme dramàtico y escribir que ahora tengo un contacto menos en el Messenger y en mi agenda telefònica. Ninguna de las dos cosas es cierta. Y no porque espere una nueva oportunidad, o porque tenga miedo de arrepentirme de la decisiòn; es solo que quiero a mi amiga de regreso, a la chica que durante casi diez años compartiò mis intimidades, mis llantos, mis desgracias, mis aventuras (aunque la mayorìa de ellas platicadas), la parte de mi personalidad que nunca fue capaz de hacerle daño ni se sintiò susceptible ante ella. Y lo mejor es que ella parece querer a su amigo de vuelta, asì que en cierto modo, puedo decir que estoy contento. Quiero a mi amiga la Pervert de regreso; pero si por azares del destino (o la estadìstica, que bien es sabido el hecho de que los noviazgos no suelen derivar en amistades retomadas) esto no fuera posible, entonces los sentimientos bonitos, los bellos recuerdos de miradas tiernas, las palabras hermosas y los planes a futuro iràn a parar a un baùl de madera adornado con motivos de color morado (ese color que a ella tanto le gusta), que a su vez serà resguardado por aquel sòtano mental repleto de vivencias que han significado un parteaguas en algùn momento de mi vida. Y eventualmente, en algùn momento de esos en que a uno le da por voltear hacia atràs y desempolvar lo bello que ha archivado al transcurrir del tiempo, volverè a esa frìa habitaciòn, tomarè el baùl entre mis manos, le acariciarè y le hablarè con todo el cariño de que pueda ser capaz.

Siempre sì me vino a la mente una canciòn. No es precisamente para cortarse las venas, pero la belleza, nostalgia y emotividad que desprende podrìan hablar mejor que lo que yo he hecho en estas lìneas. No tiene nada que ver una cosa con la otra, pero no puedo evitar recordar aquella frase de Keith Moon que, a tantos años de haber leìdo por primera vez y con los estragos naturales del tiempo en la memoria, siempre mantuvo fresca su esencia:

"Una vez que hayamos entregado todo, serà mejor retirarnos, pues no tendremos nada màs que dar"







Now Playing: 6 feet underground - DeVision


Saludos Enfermos.


miércoles, diciembre 05, 2012

1° de diciembre de 2012: El estallido social mexicano


Sábado por la madrugada (y parte de la mañana). Inmediaciones de la Cámara de Diputados.







Después de esto, los disturbios en el cuadro central de la Ciudad de México. Hubo destrozos en comercios e inmuebles varios, hostilidades entre la Policía Federal y los manifestantes en desacuerdo con la consumación del fraude que colocó a Enrique Peña Nieto como presidente de México; dichos enfrentamientos arrojaron alrededor de cien detenidos y algunos heridos de gravedad.

Los noticiarios del duopolio televisivo desquitaron muy bien el sueldo que les paga el corrupto patrón. Sus pseudoperiodistas se llenaron la boca hasta el hartazgo de términos como "anarcopunks", "vándalos", "criminales" y "delincuentes" al referirse a los manifestantes y a los destrozos causados en inmuebles diversos. Sin embargo, se olvidaron de transmitir o siquiera mencionar que muchos de esos a quienes señalaron como si se tratara de la peor escoria del paìs son inocentes y fueron apresados con lujo de violencia e incluso burlas, heridos o desaparecidos mientras numerosos "civiles" desfilaban tranquila y sospechosamente al lado de los granaderos detràs de las vallas de contenciòn. Aquì una muestra:







La infiltraciòn de grupos de choque en manifestaciones estudiantiles fue el sello del PRI en 1968 y 1971. Los famosos Halcones, entrenados y pagados por el gobierno con el objetivo de instigar a las masas a cometer actos violentos, o bien intimidar e incluso enfrentar a quienes desfilaban desarmados y pacìficamente. Lo sucedido el Jueves de Corpus, 10 de junio de 1971, queda como la evidencia màs fehaciente del modus operandi durante los gobiernos priìstas en aquellos tiempos, cuando la censura alcanzaba no solo a los manifestantes, sino a periodistas, fotògrafos y todo aquel que tuviera el infortunio de presenciar los hechos. Afortunadamente, el siguiente documental puede mantener viva la memoria de quienes (sobre)vivieron dicho enfrentamiento. Por favor, tomen su tiempo para verlo completo, vale la pena:







Un perro viejo no aprende trucos nuevos, reza el refràn; el "Nuevo PRI" y sus pràcticas no se diferencìan demasiado de sus predecesores. Si a eso le agregamos que -dolorosamente- gran parte de la sociedad se constituye de lerdos, ignorantes y desinformados, tenemos entonces el escenario perfecto para crear la polarización que al PRI conviene. Nadie sabe nada a ciencia cierta más que quienes estuvieron ahí, esa es la triste realidad; luego entonces, todo el puto, ignorante y mal informado país basa su criterio en un montón de notas tergiversadas y mañosamente predigeridas. ¿Que hubo grupos anarquistas que hicieron su desmadre? sí, sí hubo, tampoco se puede negar eso, en aras de la verdad y la razón. ¿Que hubo provocadores pagados por el PRI fotografiados y grabados junto a los puercos, disimuladamente uniformados con camisetas negras, pantalones beige y guantes negros en la mano derecha? a huevo que hubo, ahí están las pruebas circulando por la red para quien aún no crea de lo que es capaz el PRI con tal de instaurar su modelo de estado policial y represivo, y para eso, lo primero que deben hacer es a) satanizar las manifestaciones ante la opinión pública, cosa que ya les estaba funcionando desde el periodo de campaña electoral, y b) amedrentar a los manifestantes para que se les quiten las ganas de mostrar su desacuerdo a base de balas de goma, chorros de agua, gases lacrimógenos y lo que resulte.

Hay muchas propuestas circulando por la red para mantener a la resistencia; sin embargo, marchar y eventualmente caer en las provocaciones y emboscadas de los infiltrados y/o la policía no es una opción viable. Ya vieron lo que pasó el sábado: 106 detenidos (hasta donde me quedé), alguien perdió un ojo y necesita reconstrucción facial, y otra persona está en coma con el seso escurriéndole del cráneo. La gente,  indignada, se pregunta cómo es posible que no se respete a los Wings, a los Starbucks, a la Nike Store, a Zara, a Oysho, pero no se entera (o no se quiere enterar) de que las transnacionales se han encargado de mandar a pique poco a poco a los comercios independientes y por ende, a la economía nacional. Hablando de comercios independientes, supe que el tío de un amigo sufrió grandes daños en su joyería, yéndose por el caño el trabajo de no sé cuánto tiempo; y así como él, seguro miles de personas inocentes se vieron afectadas de igual o peor manera. Por tanto, los enfrentamientos abiertos con la policía resultan en perjuicio del pueblo (que aunque agachón, no merece atravesar por este tipo de situaciones) y una opción negativa respecto a la percepción que la misma sociedad genera respecto a esta lucha, además de un error garrafal estratégicamente hablando. ¡106 detenidos en un solo día! a ese paso, ¿qué tanto tiempo podría mantener cualquier movimiento un paso firme y constante? si el oponente es más grande, mejor organizado, cuenta con el respaldo suficiente para reponer fuerza de ataque y tiene mucho mejor armamento, habría que poner atención a lo que se hizo en Sonora y Coahuila: los grupos pequeños pueden generar mejores resultados actuando a la callada, sin dar tiempo a la intervención policiaca y con un mínimo de bajas por detención. Considerémoslo.




Now Playing: Sandman - Beatallica


Saludos Enfermos.