martes, diciembre 24, 2013

PHX


Se dice en la mitología que el Fénix muere cada quinientos años en medio de un nido construido por él mismo para tal propósito; lo forma con hojas secas de plantas aromáticas y espera pacientemente a que los rayos del sol hagan su trabajo incinerándolas con él dentro hasta consumirlo totalmente y reducirlo a cenizas, de las que renacerá la misma ave eterna sin otra posibilidad de perpetuar su especie, y a sí misma, que a través de la auto-inmolación y su posterior y glorioso resurgimiento.

Hace tres meses, y después de casi cinco años de pensarlo detenidamente, decidí tomar como punto de partida para cierto proyecto al Fénix, enlazándolo con otras cosas que me gustan y cuyo significado tiene un peso importante en mi vida, creando un concepto un tanto intrincado y pacheco (aunque juro que no me metí nada). El resultado tiene como protagonista a la mítica ave que, en cierta manera, me trae a la mente los recuerdos de aquellas ocasiones en que me he tenido que levantar para salir del hoyo en que he caído y seguir adelante. Por supuesto, y esto es algo seguro como el infierno, que no he sido el único que se ha inspirado en ella; entre los millones de ocasiones en que ha sido tomada como estandarte por alguna persona o incluso institución, figura en el escudo del equipo de fútbol de mis amores.





La final de la UEFA Champions League 2005, allá en Estambul, fue el momento en que me enamoré de este equipo. Jamás vi a ningún otro jugar con semejantes huevos, determinación y coraje para revertir una desventaja que representaba una inminente derrota y terminar arrancándole de las manos al arrogante favorito AC Milan de Maldini, Stam, Seedorf, Gatusso y Shevchenko, la ansiada orejona. Las aparentes víctimas, comandadas por Gerrard, Alonso, Carragher, Riise y Dudek, terminaron demostrando que el verdadero rival a vencer siempre será uno mismo en combinación con sus miedos. Para muestra...






El Liverpool FC cuenta, además, con el que quizás es el himno más bello entre todos los que existen en el mundo del fútbol. Himno que, dicho sea de paso, es compartido con el Celtic FC, y se canta con la misma intensidad y pasión en el Celtic Park de Glasgow que en Anfield Road. Si una canción es lo suficientemente bella, conmovedora y esperanzadora para hermanar a las aficiones de dos equipos de gran tradición originarios de países que, históricamente, tienen un historial muy poco amigable, entonces se convierte en un himno no solo deportivo, sino mundial. Y todo gracias a que hace muchos años, en casa de los Reds y sin intención de que la cosa trascendiera, alguien tuvo a bien entretener a la afición poniendo en los altavoces la famosa rolita de Gerry & The Pacemakers, banda originaria del histórico puerto inglés.









Hablando de liverpoolianos, mis consentidos se hacen presentes como mejor lo saben hacer: aportando esta joya al concepto, uniéndola a You'll never walk alone como himnos gemelos que presentan una paradoja dentro del mismo.






La paradoja se encuentra en que, en contraparte a la naturaleza solitaria del Fénix, yo nunca he resurgido solo; y esto, más que hablar de dependencia o insuficiencia, habla de la fortuna que tengo al contar en mi vida con personas valiosas en las que sé que puedo apoyarme confiando ciegamente. Mis padres, mis hermanas, mis tí@s y mis prim@s. Los amigos que han estado conmigo a la hora de echar desmadre y pasarla bien, pero también cuando las cosas se han puesto complicadas y he necesitado desde un consejo o un oído paciente, hasta la calidez de un abrazo. Mi pareja, que antes de serlo fue (y sigue siendo) mi amiga, una amiga a la que siempre quise mucho y a quien le descubrí esas ciertas cosas que me hicieron desear algo más y gracias a ella y a mi, se dio. 

Es curiosa la manera en que fue saliendo el tattoo, todo muy natural, sin querer y sin forzarlo: la primera sesión la tomé el 14 de septiembre, un par de semanas antes de mi cumpleaños y justo en el aniversario luctuoso de mi abuelita Francisca, quien, para mi, fue tan madre como mi progenitora; la tercera sesión -la más dolorosa, por cierto- cayó exactamente el 2 de noviembre, fecha en que, como buen mexicano, me vinieron a la mente los recuerdos de ella y de su esposo, mi abuelito Manuel, a quienes aún no dejo de recordar y llorarles de vez en vez con nostalgia y alegría al mismo tiempo. La quinta y última fue hace diez días, cumpliendo exactamente los tres meses de trabajo (del artista) y dolor (mío). Valieron la pena todos y cada uno de los pinchazos, la presión en las muelas por tener apretada la mandíbula para no quejarme de más, la espera, la cicatrización que aún no termina y me tiene un tanto impaciente. Vale la pena que algo que comenzó como un auto-regalo de cumpleaños a honras de mis treinta primaveras terminara combinándose con el regalo navideño de mi para mi, y que su significado sea tan profundo y especial que trascienda mi individualidad y se convierta en un sincero y amoroso homenaje para todos aquellos que enriquecen mi vida, hacen surgir las cosas buenas que hay en mi, me ayudan a seguir creciendo día tras día y, simplemente, están.





El resto de las fotos, el proceso completo, lo pueden ver en este álbum, Para todos ellos (ustedes, si es que están leyendo mis líneas en este momento), mucho más allá de estas fechas, de los abrazos, los besos y buenos deseos; esto es atemporal, Esto es para mi, también para ustedes, y no tiene fecha ni momento.




Now Playimg: Closer - Nine Inch Nails


Saludos Enfermos.


jueves, diciembre 19, 2013

Original/Cover 044: Depeche Mode





Desprendida del Black celebration de 1986 y compuesta por Martin Gore, Stripped cumple con los requerimientos tanto técnicos como líricos de la corriente industrial por que se ve influenciada: su sonido es contundente pese a lo suave que se percibe en primera instancia, y cuenta con una letra breve y concisa, que va directamente al grano.

Y es que hay ocasiones en que uno tiene ganas de perderse por ahí con la persona amada, ir a comer o a cenar, al cine, a disfrutar de un espectáculo, recorrer un museo o visitar una exposición; o simplemente tomarle de la mano mientras los pasos van a donde sea, que el lugar de llegada importa mucho menos que el simple hecho de vagar por ahí sin rumbo fijo, esperando a ver con qué sorpresa vienen el destino, la casualidad o la causalidad. Se antoja dejar absolutamente todo de lado por unas horas, olvidarse del ruido, de la prisa, del trabajo, de los pendientes y deberes. Surge la tentación de pintarle dedo a todo aquello que ancle a la cotidianidad; de volverse egoístas y concentrarse únicamente en el tú y yo, de (metafóricamente, aunque depende del grado de exhibicionismo de cada quién y de si se quiera tomar literal, jeje) correr desnudos por el bosque y convertir el pasto y la tierra en cama, las piedras en almohadas; de hacer el amor en el universo y hacerle el amor al universo, que no pertenece, al menos durante un cierto tiempo, a nadie más que a dos personas.




Semejante rola necesitaba, forzosamente, un cover digno y a la altura de las circunstancias. Creo que este que encontré a manos de la banda que me hizo interesarme por el alemán allá en mis años de preparatoriano, ilustra perfectamente algo que tomo por cierto desde hace ya bastante tiempo: cuando la delicadeza y sensualidad encuentran un punto de convergencia adecuado con la dureza y la potencia, el resultado puede ser muy interesante:




Ya me platicarán qué les pareció este covercito; recuerden que pueden enviar sus comentarios, peticiones y sugerencias (nomás uno por uno, que luego se me satura la bandeja de entrada y por eso no aparecen) directamente en este post, o usando cualquiera de las opciones que aparecen en la sección Contacto. Mientras, me largo a trabajar, que todavía quedan varios pendientes. ¡Excelente jueves para todos!




Now Playing: Olim lacus colueram - Ray Manzarek


Saludos Enfermos.


martes, diciembre 03, 2013

La tecnologìa y yo andamos divorciados


Y si no, aquì la lista que da fe de ello:

  • Mi laptop personal, una Toshiba que adquirì hace como 4 años y que en su momento era toda potencia, ahora ya anda en las ùltimas. De repente me marca error en el explorador de Windows, la conexiòn a Internet no es tan àgil, no soporta libros de Excel demasiado grandes, y de Access mejor ni hablar. Pobrecita, con todo ese tiempo en servicio, era de esperarse. Habrà que ir buscàndole un reemplazo, y debe ser pronto.
  • La laptop que me asignaron en la oficina, una Dell con la cual estuve trabajando desde febrero, està hecha un verdadero asco. Para empezar me fue reasignada del compa que tenìa el puesto antes que yo, y como todo fue en chinga el cabròn de soporte tècnico que estaba a cargo en ese entonces ni siquiera tuvo la recabrona decencia de formatearla antes de entregàrmela. Ademàs, el cargador original tenìa falso contacto, por lo que tuve que robarle al mismo papanatas de soporte otro cargador que me funcionara, con tan mala pata que venìa dañado y un corto circuito lo dejò inservible hace un par de noches (y de puro milagro no me jodiò la instalaciòn elèctrica de la casa). Ah, y a manera de cereza en el pastel...
  • Yo solìa tener un disco duro externo de medio Tb, en el cual se encontraban todas mis fotos, videos, mùsica, documentos personales e incluso cosas de la chamba. Pues bien, olvidè mencionar que la Dell tenìa algùn pedo satànico y macabro que volò los controladores del disco duro, llevàndose consigo aproximadamente 6.000 canciones (aunque pude rescatar todo el resto de mi material). Naturalmente, me caguè para arriba y luego nada, ahì tengo el puto disco duro dañado en espera de encontrar la forma de restaurarlo o bien, de tener la memoria suficiente y el tiempo para recordar toda la mùsica que tenìa y descargarla de nuevo.
  • Mi càmara fotogràfica, una linda Olympus semipro que comprè este año para irme de pata de perro a Guadalajara y Aguascalientes, se fue a la mierda en un chubasco que me agarrò mientras buscaba un artìculo para Bindi hace como un mes. La situaciòn me encabronò màs de lo normal porque ese dìa la tenìa dentro de su estuche oficial, impermeable, bonito y mamòn y ademàs, este iba dentro de mi mochila, tambièn impermeable, bonita y mamona. Bueno, pues cuando lleguè al lugar donde tomarìa las fotos y la encendí, no jaló porque el agua se pasó por los huevos toda la protección y la arruinó. Para colmo, los empleados del lugar se pusieron un tanto mamones porque estaba tomando fotos (con mi celular, obviamente) ya que el dueño podría no estar de acuerdo porque el concepto del lugar está patentado y es una marca registrada y blah bleh. En resumen: me empapé, arruiné mi cámara y salí a cansarme para absolutamente nada.
  • Y hablando de mi celular...hace un par de semanas empezó con un falso contacto en la entrada del cargador, cosa que me tiene muy consternado porque a) es un Galaxy S III, b) no tengo ni un año con él, c) no puedo disfrutar de todas las aplicaciones y música que tengo cargadas en él y d) tendré que pasar quince días sin él mientras está en reparación, sobreviviendo con un pinchísimo Galaxy Young y un tantito menos pinche MotoSmart, ambos propiedad de la empresa para la que trabajo. Bueh, por lo menos tengo WhatsApp, Facebook y Facebook Messenger...si no, creo que terminaría de volverme loco.

Todos estos puntos son un auténtico dolor de huevos, pero creo que el más castroso es el de la laptop del trabajo. Me desespera, me frustra sobremanera, no contar con las herramientas necesarias para desarrollar mis habilidades al 100%. Puedo preciarme de ser bastante bueno en lo que hago, pero el tener una máquina mierdosa que marca recursos insuficientes cuando abro dos libros de Excel de tamaño considerable no me ayuda la gran cosa. Mi jefe y clientes han agarrado el pedo de la situación y han sido tolerantes, pero eso no es algo que me deje satisfecho. No quiero consideraciones ni indulgencias, quiero una chingada computadora que me permita demostrar por qué me llamaron a cubrir ese puesto y quién es el número uno aquí, ¡carajo!

En fin...se supone que la nueva compu laboral ya viene en camino, mi celular estará listo en un par de semanas, y para la nueva laptop personal y cámara, habrá que guardar unos cuantos pesos pasando el montón de gastos navideños que ya están a la vuelta de la esquina. Habrá que ser paciente, mantener la mente ocupada en cosas más importantes y menos materiales...pero qué condenado trabajo me cuesta.






Now Playing: Me gusta cómo eres - Jarabe de Palo


Saludos Enfermos.


lunes, noviembre 25, 2013

Los Fabulosos Cadillacs en el Foro sol (y por vos, yo bajaría el sol)


El sábado por la noche fui al concierto de Los Fabulosos Cadillacs en el Foro Sol. No estuvo en mis planes hasta hace poco porque nunca he sido gran fan de ellos; si digo que me gustan diez rolas, probablemente esté exagerando. De hecho un grupo de amigas me había invitado hace meses y no acepté porque mi tirada era ir al de Ringo Starr, pero gracias a algunas situaciones y a que ahora una de ellas es mi novia, el panorama cambió.

La ida estuvo a poco de no concretarse gracias a que Cintya, quien vive en Querétaro, no pudo venir por un problema de muelas del juicio e Hilda trae una tos jodidísima desde hace varios días; sin embargo, aún con frío y un poco de lluvia al llegar, ahí estuvimos, la pobrecita con su chamarrota, bufanda y un impermeable que se compró llegando al Foro Sol. Ya en las gradas, aprovechando que Nana Pancha fue la bandita de calentamiento, que luego hubo otra bandita que tocaba culerísimo y de la que ni recuerdo el nombre (ni quiero) y que no nos levantamos a bailar cuando tocaron los Straitjackets porque ella estaba guardando energías para cuando salieran a escenario los Cads (pese a que yo traía todo el ritmo, ellos me gustan bastante y de hecho me atraían más que la banda principal), se me acurrucaba en el pecho como pollo con frío envuelta en su plástico plateado, hasta que aparecieron los estelares argentinos.

Ahí fue donde supe a qué había ido en realidad a ese concierto: a verla bailar, cantar, gritar dentro de lo que los ataques de tos le permitían, disfrutar, emocionarse cabroncísimo cuando salió Roco Pachukote a cantar Calaveras y diablitos y cuando le tocó a Rubén Albarrán hacer dueto con Vicentico para Vasos vacíos. Me causó mucha ternura y una alegría inmensa y sincera verla así de contenta, tener el chance de compartir su felicidad, cantarle un pedacito de cierta canción al oído y notar a través de su sonrisa que eso le gustó. Si además le agrego que de por sí traía la onda de divertirme, bailar, cantar y brincar hasta que me dolieran las piernas, puedo decir que mi noche estuvo increíble. Respecto a la música y el ambiente, no me puedo quejar; si bien nunca le he puesto demasiada atención al rock en español (rockcito, como le llamo despectivamente cuando topo algo que me parece más de lo mismo), Los Fabulosos Cadillacs se cuentan entre las bandas que aunque no les conozco la gran cosa, sí me agradan. Entonces, de que valió la pena no hay duda: me ayudó a recordar que mantenerse abierto a probar algo diferente suele traer buenas satisfacciones, a seguir firme en mi nueva ideología de no abusar del alcohol para pasarlo bien, y a tener una nueva oportunidad de disfrutar el ver feliz a alguien muy especial para mi.






Now Watching: Latin lust


Saludos Enfermos.


martes, noviembre 19, 2013

El fin del verano


Taran fue hacia la puerta. Las ovejas estaban calladas e inmóviles en el aprisco. El aire de las montañas mordía como el hielo. La fría red plateada del rocío brillaba sobre los retazos de hierba perdidos aquí y allá, y las piedras parpadeaban igual que estrellas caídas sobre la tierra. Taran se estremeció y se envolvió en la capa. Se quedó inmóvil durante un rato en el umbral hasta que se dio cuenta de que ya no estaba solo. Fflewddur también se había levantado.

-No podías dormir, ¿eh? -dijo Fflewddur con voz jovial. -Yo tampoco. Demasiadas emociones. Apenas si habré cerrado los ojos un momento...ah, bueno, quizás haya dormido algo más que eso. ¡Gran Belin, menudo día! no todo el mundo consigue encontrar al padre que había perdido hacía mucho tiempo en pleno centro de la nada, ¿verdad? Taran, amigo mío, tu búsqueda ha llegado a su fin y no se me ocurre un final mejor para ella. Nos hemos ahorrado el trayecto hasta el Lago de Llunet, y no me importa confesar que eso me alegra muchísimo. Ahora tenemos que hacer planes. Creo que deberíamos cabalgar en dirección norte hasta llegar al reino del Pueblo Rubio y buscar a Doli. Después iremos a mi reino para celebrar unos cuantos banquetes y fiestas, y supongo que querrás zarpar hacia Mona para dar la buena noticia a Eilonwy. ¡Que así sea! ¡Ahora que tu búsqueda ha terminado, eres tan libre como un pájaro!

-¡Soy tan libre como el águila enjaulada en la que Morda quería convertirme! -gritó Taran. -Si continúa viviendo en soledad, este valle no tardará en acabar con Craddoc. Sostiene sobre sus hombros una carga demasiado pesada. Le respeto por haber intentado llevarla con dignidad. Si he de serte sincero, es lo único por lo que le respeto. Su tozudez acabó con la vida de mi madre y estuvo a punto de acabar con la mía. ¿Cómo es posible que un hijo ame a semejante padre? y aún así, mientras viva, estoy atado a él por los lazos de la sangre, si es cierto que su sangre corre por mis venas.

-¿Si? -replicó Fflewddur. Frunció el ceño y escrutó atentamente el rostro de Taran. -Has dicho "si", como si no estuvieras convencido de que...

-Craddoc dice la verdad cuando afirma ser mi padre -respondió Taran. -Soy yo quien no le cree.

-¿Qué quieres decir? -preguntó Fflewddur. -¿Sabes que es tu padre y al mismo tiempo dudas de que lo sea? Ahora sí me has dejado realmente confundido.

-Fflewddur, ¿es que no lo comprendes? -dijo Taran pronunciando las palabras muy despacio y como si cada una le costara un gran esfuerzo. -No le creo porque no quiero creerle. Desde que era muy pequeño siempre he mantenido oculta en lo más hondo de mi corazón la esperanza de que provenía de un linaje noble.

Fflewddur asintió.

-Sí, comprendo a qué te refieres -suspiró. -Ay, nadie puede escoger a sus padres, ¿no te parece?

-Ahora mi sueño no es más que un sueño -dijo Taran, -y debo renunciar a él.

-Creo que Craddoc dice la verdad -respondió el bardo. -Pero si hay dudas en tu corazón, ¿qué puedes hacer? ¡Ah, ese bribón de Kaw! si estuviera aquí podríamos enviarle con un mensaje a Dallben. Pero dudo que consiga encontrarnos en este horrible desierto.

-¿Desierto? -exclamó la voz de Craddoc.

El pastor estaba inmóvil ante el umbral. Taran se volvió rápidamente hacia él, súbitamente avergonzado de sus palabras, mientras se preguntaba cuántas habrían llegado a oídos de Craddoc, pero si el pastor llevaba ahí más de un momento no dio señal alguna de ello. Fue hacia los compañeros y su rostro lleno de arrugas estaba iluminado por una sonrisa.




Taran Wanderer (Taran el vagabundo), Lloyd Alexander, 1967



¿Por qué Taran tenía tantas esperanzas en que su linaje fuera noble, y se sintió terriblemente decepcionado cuando conoció su origen humilde? Entérense leyendo todo el PDF, dando clic aquí. ¡Que lo disfruten!




Now Watching: Gladiator


Saludos Enfermos.


lunes, noviembre 18, 2013

There's a place - The Beatles


Todo hombre tiene su talón de Aquiles, aquello que, pese a tratar de mantener una coraza basada en actitud valemadrista, objetiva e incluso cínica ante las circunstancias, es capaz de herirle. Llámense acciones, actitudes o palabras, hay cosas que llegan a lastimar de un modo que hacen que sientas como si algo dentro tuyo se quebrantara un poco y te orillara a tomar una posición en que no estás dispuesto a dar más de lo que las personas demuestren merecer. Luego llegan las disculpas, los "no quise herirte", "no quería que lo entendieras de esa manera", y crees todo eso, porque viene de aquellos a quienes amas y en quienes quieres mantener la fe y conservar esas ganas de ser, de dar sin esperar nada a cambio, como cuando niño, y has procurado seguir funcionando de un rato para acá. Quieres maniatar al orgullo, no le vas a permitir salir de su jaula, lo has sometido bien, lo has encerrado y amaestrado, y no vas a permitir que todo el trabajo que has hecho y te ha costado se eche a perder.




Sin embargo, sabes que algo se rompió y probablemente esté muriendo de a poco. Y es que el problema con la lava reside en su propia naturaleza incandescente, que al encontrar sosiego en la tierra se enfría y genera una capa alrededor suyo muy difícil de romper. Permitir que se forme o mantenerla ardiente y viva, dependerá de mucho trabajo mental-objetivo y emocional; de encontrar ese punto intermedio donde la meditación descongela un poco al alma.

Por fortuna, siempre hay un lugar a dónde ir, en el que el tiempo no existe y nada ni nadie puede interrumpir la paz de los pensamientos y sentimientos. Hay un lugar...







Now Playing: El listón de tu pelo - Julieta Venegas


Saludos Enfermos.


sábado, noviembre 16, 2013

El crochan negro


-Adiós, lechucitas -dijo Orddu, volviéndose hacia la cabaña. Es una pena que no hayáis podido hacer ningún trato con nosotras. Pero eso, bueno, así son las cosas. Iros volando a vuestro nidito y dadle muchos recuerdos cariñosos de nuestra parte al pequeño Dallben.

-¡Esperad! -gritó Taran, lanzándose tras ella.

Eilonwy, que se dio cuenta de lo que pensaba hacer, le cogió del brazo e intentó protestar. Taran la apartó suavemente. Orddu se detuvo, y se volvió a mirarle.

-Hay otra cosa más- dijo Taran en voz muy baja. Irguió el cuerpo y tragó aire. -El broche que llevo, el regalo de Adaon, hijo de Taliesin.

-¿Un broche? -dijo Orddu, contemplándole con curiosidad. -¿Un broche, deveras? sí, eso podría ser más interesante. Quizá fuera lo apropiado. Tendrías que haberlo mencionado antes.

Taran alzó la cabeza y sus ojos se encontraron con los de Orddu. En ese momento tuvo la sensación de que no había nadie más con ellos. Se llevó la mano lentamente a la garganta y sintió que el poder del broche se agitaba en su interior.

-Habéis estado jugando con nosotros, Orddu -murmuró. -Visteis que llevaba el broche de Adaon cuando llegamos aquí y reconocisteis muy bien lo que era.

-¿Importa eso? -le replicó Orddu. -Sigue siendo cosa tuya decidir si quieres usarlo para hacer el trato o no. Sí, conocemos bien el broche. Menwy, hijo de Teirgwaedd, el primer bardo, lo creó hace mucho tiempo.

-Podríais habernos matado -murmuró Taran -y tomar luego el broche. Orddu le sonrió con tristeza.

-¿No lo entendéis aún, pobre gallinita? Al igual que ocurre con el conocimiento, la verdad y el amor, el broche debe ser entregado voluntariamente o su poder desaparece. Ah, y realmente está lleno de poder. También debes entender eso, ya que Menwy el bardo puso en él un potente hechizo y lo llenó de sueños, sabiduría y visiones. Con ese broche, un patito como tú podría ganar muchas glorias y honores. ¿Quién podría decir hasta dónde llegaría? Sería capaz de rivalizar con los héroes de Prydain, con todos, incluso con Gwydion, príncipe de Don.

-Piénsalo bien, patito -dijo Orddu. -Una vez que lo hayas entregado, ya no volverá nunca más a ti. ¿Quieres realmente cambiarlo por un caldero maligno que pretendes destruir?

Mientras sostenía el broche, Taran recordó con amarga claridad todas las alegrías que había tenido viendo y oliendo por medio de él: las gotas de rocío sobre la telaraña, cómo había logrado salvar a sus compañeros de la avalancha, el modo en que Gurgi había alabado su sabiduría, los ojos admirados de Eilonwy y cómo Adaon le había confiado el broche. Una vez más, sintió que en su interior se agitaba el orgullo nacido de la fuerza y la sabiduría. Inmóvil a sus pies, el horrible caldero parecía burlarse de él.

Taran asintió, casi incapaz de hablar.

-Sí -dijo. -Haré ese trato.

Se quitó lentamente el broche del cuello y, cuando dejó caer el trozo de hierro en la mano extendida de Orddu, fue como si en su corazón chispeara una luz para morir enseguida, casi arrancándole un grito de angustia.

-¡Hecho, gallinita mía! -gritó Orddu. -¡El broche por el crochan!

Sus compañeros permanecían a su alrededor, silenciosos y con el rostro abatido. Taran apretó los puños.

-El crochan es nuestro -dijo, clavando los ojos en el rostro de Orddu. -¿No es así? ¿es nuestro y podemos hacer con él lo que nos plazca?

-Pues claro que sí, querido pajarillo mío -dijo Orddu. -Nosotras nunca rompemos un trato. Es vuestro por completo y de ello no cabe duda alguna.

-En vuestro establo vi martillos y barras de hierro -dijo Taran. -¿Nos dejaréis usarlas? o -añadió con amargura -¿debemos pagar aún otro precio por ellas?

-Usadlas, usadlas, no faltaría más -le replicó Orddu. -Digamos que eso forma parte del trato, y debemos admitir que eres un polluelo muy osado al hablar así.

Taran llevó a sus compañeros hasta el establo y, una vez allí, se detuvo.

-Comprendo muy bien lo que pensabais hacer -les dijo en voz baja y calmada, estrechpandoles las manos uno a uno. -Todos habríais entregado vuestro mayor tesoro por mi. Me alegro de que Orddu no cogiera tu arpa, Fflewddur -añadió. -Sé que sin tu música serías mucho más desgraciado que yo sin mi broche. Y tú, Gurgi, jamás debiste intentar sacrificar tu comida por mi. Eilonwy, tu anillo y tu juguete son demasiado hermosos y útiles como para cambiarlos por un feo crochan.

-Ahora -dijo Taran, -todas esas cosas son doblemente preciosas. Y vosotros también lo sois, pues habéis demostrado ser los mejores camaradas que se puede tener. Cogió un pesado martillo que estaba apoyado en la pared. -Venid ahora, amigos, pues debemos terminar una tarea.




The black cauldron (El caldero mágico), Lloyd Alexander, 1965



¿Quieren saber por qué Taran y sus compañeros deseaban con tanto ahínco destruir el caldero? topen la versión completa en formato PDF entrando aquí, y disfrútenlo.




Now Watching: Stanford at USC


Saludos Enfermos.


lunes, noviembre 11, 2013

Original/Cover 043: Britney Spears


¿¿¿Que quéeeeeee???





Sí, es en serio. Y es que algunos miércoles, mi novia, nuestras amigas y yo jugamos a postear covers en Facebook. A veces salen unos chidos, a veces otros no tan buenos, pero está agradable para conocer nuevas cosas y de pasadita, alimentar esta sección del blog. En una de esas salió este de aquí, el cual Hilda atinó a definir como "el rescate de una canción sin gracia", y creo que otra vez estamos ante un caso de esos.

Se trata de una rolita pop promedio diseñada para prender a las morras en el antro (en su momento, que ahorita seguro ya está pasadísima de moda), con una letra wanna-be-femme-fatale, ritmo pegajoso y un cierto toque de cachondería. Sería hipócrita decir que me desagrada, aunque definitivamente hay un par de covers que la sacan de donde está y le dan una dimensión diferente.

Incluso dentro del mismo pop, hay voces que destacan por su calidad, tesituras y profundidad; en este primer caso, considero que Lily Allen le hace un parote a la rola de la Bitchney. Juzguen ustedes:






Por otro lado, tenemos a Franz Ferdinand. No redescubrieron el hilo negro del rock ni mucho menos, pero de entre el montón de bandas que surgieron a principios de la década pasada principalmente en el Reino Unido, me parece una de las que han sabido conservar su toque fresco hasta la fecha, además de que la voz de Alex Kapranos me late bastante:






¿Ustedes, qué opinan? ¿se quedan con la original, o les latió más alguna de las dos opciones que aparecieron por acá? platíquenme, y recuerden que pueden usar las opciones que se encuentran en la sección Contacto o los comments de este post para hacer pedidos y sugerencias de rolas, que ya saben que, aunque lentamente, se van publicando por acá de forma constante.




Now Playing: Womanizer - Franz Ferdinand


Saludos Enfermos.


jueves, noviembre 07, 2013

La Muerte rondando la Ciudad de México


La Muerte se mantiene siempre cerca. Está ahí, presente y paciente, a la vuelta de la esquina; nos mira de reojo, nos acompaña a todas partes, y pareciera que a nosotros nos gusta su compañía. Es temida, respetada, venerada; es parte de nuestra cotidianidad y sabemos corresponderla como se debe, dedicándole una gran fiesta llena de tradición y sentimiento. El colorido de nuestra veneración por la flaca no tiene límites ni comparación. Por todos los rincones de esta caótica pero bella ciudad asoman los altares y ofrendas, desde la casa más humilde hasta la Plaza de la Constitución.

-Ven, dulce muerte- decimos los mexicanos, ofreciendo a nuestros muertitos, a los que físicamente ya no están pero siguen viviendo en algún rincón de nuestros corazones, una enorme variedad de agasajos para que no falten a la cita: frutas, dulces, el guisado favorito del abuelo, la cerveza o el whiskey que nunca le faltaban a papá en alguna reunión familiar. Se les pone el camino a la mesa con pétalos de flor de zempasuchitl para que no pierdan la pista y puedan sentarse a la mesa con nosotros, como hacían antes.

Los difuntos gustan también del arte, lo disfrutan, y la comunidad artística, sabiendo esto, organizó toda clase de eventos en honor a la calaca. El fin de semana anduve de pata de perro en el centro y, esquivando la monumental y sobadísima ofrenda de cada año en el Zócalo, me fui a los rinconcitos a ver qué había.

La primera parada fue en el Atrio de San Francisco, a un lado de la Torre Latinoamericana, el sábado. El aire frío de la tarde hacía bailar a las calaveritas de la ofrenda zapoteca que ahí se encontraba montada, sin lograr que los curiosos nos fuéramos de ahí. Al contrario, los altares plenos de zempasuchitl, veladoras y frutos, las cruces entre las que se destacaba la de Rufino Tamayo, invitaban a los visitantes a permanecer en el lugar. Las frases llenas de humor y picardía que tan característicamente le hemos dedicado a la huesuda engalanaban el muro lateral que pertenece a la entrada a la Latino, mientras en la pared del fondo resultaba imposible hacer una toma abierta de los coloridos cráneos que, sobre un contrastante fondo morado, hacían la delicia de niños y no tan niños que formaban una considerable fila para tomarse una fotografía al lado de ellos.


Las demás fotos, acá.


El domingo tuve oportunidad de visitar el Palacio de Minería, donde se montó una ofrenda y exposición de catrinas en un tributo a Manuel Tolsá, arquitecto y escultor español quien, tras años de realizar importantes obras en suelo mexicano, tuvo su encuentro con la tilica aquí mismo. La Catrina, tan pomposa y miserable como la "aristocracia" mexicana de la que José Guadalupe Posada hizo comidilla al crear a su famoso personaje, acudió a rendir tributo al artista español ataviada con su característico sombrero de plumas y un guardarropa más amplio que el de Lady Gaga: elegantes vestidos de noche, trajes típicos mexicanos, seductores vestidos entallados, ¡hasta un vestido de novia, por si algún guapo se animaba!


El resto de la galería, aquí.


De ahí, la siguiente parada, que se convertiría en la más bonita de las pocas que tuve oportunidad de visitar: la Ofrenda huichola, con el Vochol (o vocho huichol) como protagonista. Este simpático escarabajo alemán fue decorado por ocho artistas huicholes de los estados de Nayarit y Jalisco, quienes emplearon más de 9000 horas de trabajo y quién sabe cuántos chingos de chaquiras para dejarlo así de bello como es. Cada uno de los tapones de las llantas presenta un diseño diferente y son apenas una probadita de la riqueza en diseño, colorido, minuciosidad y tradición que nuestros artesanos plasmaron en este ejemplar del clásico alemán (que, dicho sea de paso, fue fabricado en la planta mexicana de Volkswagen). La belleza del Vochol trasciende fronteras, tan es así que desde su hogar base, el Autostadt (parque temático de la automotriz teutona ubicado en Wolfsburg) sale a dar la vuelta por el mundo, y en esta ocasión, a efecto de las fechas, llegó al Museo de Arte Popular con un particular personaje al volante.


¡Qué bonito vochito! conózcanlo entrando aquí.


Nuestras tradiciones son hermosas, particularmente (para mi) las del Día de Muertos. Vale la pena preservarlas, y la mejor manera de hacerlo es dándoles vida visitando, conociendo y compartiendo, ya sea pasando el tip a la banda o bien, recorriendo acompañados todas esas bellezas que podemos encontrar en los diferentes recintos culturales, e incluso en las calles de nuestro país.




Now Watching: Oregon at Stanford


Saludos Enfermos.


martes, noviembre 05, 2013

Pabellón de Diseño Mexicano @Jardín Esparza Oteo




Supe acerca del Pabellón de Diseño Mexicano hace tiempo a través de Facebook, y por cualquier cantidad de razones no había tenido oportunidad de conocerlo. Sin embargo, este domingo por fin se abrió el espacio y mi novia y yo nos fuimos de pata de perro al Jardín Esparza Oteo, donde pueden encontrar a este colectivo desde las 11:00 y hasta las 18:30 horas.

En uno de los costados del jardín, sobre la acera, se encuentran veinte stands cargados de mercancía original y de producción limitada. El recorrido no toma más de media hora, y sin embargo, se tiene la oportunidad de encontrar productos originales, hechos a mano y 100% mexicanos. Así, pueden hacer la primera parada en Gibrán y disfrutar un delicioso helado artesanal (Hilda se envenenó con el de cassata siciliana -hecho a base de leche, dos vainillas y frutos secos- que está cabronamente delicioso) mientras caminan entre los tiernos y creativos peluches de Caramelo Corrosivo, las playeras de Nomechingles que son una oda al idioma de Cervantes y al de Shakespeare y que, combinados, dan como resultado una divertidísima opción para llevar puesta los lunes a la oficina; la originalidad de los accesorios creados por Psiko Diseño, Lunas Piinns, Dulces Colores, Di Señito, Gabiscuits, Koso y Ferzu, hechos con materiales que van desde la tela y el vidrio soplado, hasta los zippers reciclados.

The Little Bakery lleva la repostería más allá del deleite al paladar y la convierte en arte visual; con Zink y LaNegraMancha (que también trae sus comodísimas sandalias Paez) tienes la garantía de que, si adquieres una prenda, no vas a ver a otras veinte personas por la calle usando lo mismo que compraron (diseñadores mexicanos 1, tiendas departamentales 0) ya que todos los stands cuentan con mercancía diseñada y producida por sus operadores, lo cual significa que aquí no se revende mercancía de otros lados. Algo similar sucede con SpiralDeko, productora de muebles originales, o con Detalles Reciclables y Vainilla Lola, los representantes más notoriamente ecofriendly del colectivo. En definitiva, invertir un ratito de la tarde dominical en conocer opciones nuevas para decorar la casa o para agregar al guardarropa es una buena idea, ya que aunque cada semana se tienen veinte opciones para recorrer, el colectivo se compone de aproximadamente 60 diseñadores e invitados emergentes que se alternan para dar variedad al concepto.




El esfuerzo que conlleva levantar y mantener una iniciativa como esta no es cualquier cosa, como me platicaba Carlos, el director de la misma. Tras una larga búsqueda, se obtuvo el apoyo de la Delegación Benito Juárez para conseguir el espacio y, al abrirse la puerta de la oportunidad, este equipo de diseñadores ha sabido aprovecharla muy bien desde hace tres años: han dado muestra de su talento decorando el balcón delegacional para el grito del 16 de septiembre pasado, así como salones para cenas y eventos varios, e incluso la navidad pasada armaron un árbol navideño de cartón en la explanada delegacional.

La buena onda, empatía y compromiso con el entorno de que hacen gala se refleja en detalles tan simples pero notorios como el hecho de barrer la acera donde colocan los stands cada semana, armar los mismos dentro del parque para no obstruir el paso en la vía pública, colocarlos de modo que se respete el tránsito del peatón, y al retirarse, desarmar todo y dejar limpiecito. Esto influye en que a los habitantes de la zona les agrade tener este tipo de actividades al alcance, y lo demuestran conviviendo y cooperando con ellos: hace un par de fines de semana montaron un altar de Día de Muertos adornado con calaveras hechas por cada uno de los diseñadores y por los vecinos, teniendo como resultado una bonita ofrenda en la que todo el que quiso participar pudo ver reflejado su granito de arena para embellecer el jardín. Además, traen una dinámica de domingos culturales en los que hay actividades artísticas, talleres que usualmente van enfocados al reciclaje y durante los cuales, en compañía de los visitantes, siembran plantas en PET reciclado, fabrican accesorios con materiales reciclables, se adiestra y educa a perros, hay mecánica básica para bicicletas y se imparten medidas de seguridad para ciclistas. Estos talleres se llevan a cabo a mediodía, duran aproximadamente un par de horas y están enfocados a niños y adultos, para que nadie se aburra y se quede sin aprender algo nuevo.


El resto de las fotos, aquí mero.


¿Qué viene para Pabellón de Diseño Mexicano? bueno, además de sus actividades normales, en diciembre tendrán oportunidad, de nuevo en conjunto con los vecinos, de tomar un área del parque, adornarla con motivos navideños y reforestarla; pero ¿por qué esperar a diciembre para conocer el trabajo de estos chicos? visítenlos cada domingo en el Jardín Esparza Oteo. Alabama 153 esquina con Nueva York y Georgia, en la Nápoles. Y por supuesto, para que se vayan antojando, dense una vuelta por su página oficial de Facebook; seguro encontrarán más de una razón para darse una vuelta por allá.




Now Playing: Trátame suavemente (live) - Soda Stereo


Saludos Enfermos.


domingo, octubre 27, 2013

@bindi.com.mx


En Bindi andamos de plácemes. A la fecha hemos trabajado muy duro, cada uno de los que escribimos en la revista nos esmeramos en traer a nuestros estimados lectores contenido de calidad, algo diferente para conocer y saborear (sin limitarnos únicamente al paladar, que esto se puede hacer con todos los sentidos), para expandir el panorama y salir a la calle a explorar opciones que no resultan tan cotidianas o familiares.

El resultado ha sido más que satisfactorio: al momento hemos publicado cuatro números en formato digital, cuyos artículos nos han ayudado a hacernos de unos cuantos buenos seguidores y una importante difusión en social media, lo cual nos da mucho gusto porque se siente bien saber que tus escritos no rebotan en el vacío y que hay a quien le agrada lo que haces por mero gusto y amor al arte. Hemos andado moviditos y el esfuerzo se ha reflejado, además, en que nuestro ilustre director editorial consiguió un muy buen acuerdo con el Museo de Arte Carrillo Gil para generar difusión mutua, además de los conectes que vamos haciendo cada uno de nosotros con los lugares y personas que visitamos, reseñamos y entrevistamos. Suena como el inicio de un gran proyecto al que le estamos poniendo todas las ganas y estamos seguros de que va a despegar para volar muy, muy alto.

El número que viene para principios de noviembre, la quinta edición, será la última entrega de este año. La razón es que requerimos un poco de tiempo e inversión de horas/nalga para reagruparnos y preparar ideas adicionales a las ediciones digitales que ya conocen. Por ejemplo, tenemos el website oficial de la revista, un gran esfuerzo que habría que aplaudirle al programador y al diseñador, que ahí va tirando y justo en este momento está recibiendo actualizaciones que, esperamos, dejará con un grato sabor de boca a los visitantes. Además...¡ya tenemos correo! Estrenen nuestro servidor, hágannos sentir bonito al abrir la bandeja de entrada y encontrar la invitación a algún evento, quizás un correo dirigido a su articulista consentido o simplemente mandar un mensajito de "¡venga muchachos, sigan adelante!", sugerencias, observaciones, jitomatazos, whatever; sean bienvenidos, acérquense a conocernos un poquito más, que nos haremos cargo de regresar el próximo año con un montón de material que les hará enamorarse de nosotros. Aquí, las direcciones a las que pueden escribir:



  • Para contacto general con Bindi:

  • Para anunciar su evento, o compartirnos alguno que les gustaría ver reseñado en una próxima edición:

  • Para contactar a su servilleta, el vato que escribe la sección Pata de Perro:


Así las cosas, mientras se termina de cocinar la quinta entrega, denle una leidita (quienes no lo hayan hecho, o si ya lo hicieron pues otra, que no está de más) a los números anteriores dando clic aquí, y ¡pásenle al tablero de contacto!. Nos estamos leyendo por allá.






Now Playing: Sweet home Alabama - Lynyrd Skynyrd


Saludos Enfermos.


miércoles, octubre 23, 2013

Sombras del pasado, luces del presente


El domingo vi algo que esperaba desde hace casi un año: un enfrentamiento entre Colts y Broncos. Todo fan de la NFL (o de cualquiera de estos dos equipos) sabe que Peyton Manning, el legendario QB que ha maravillado a toda una generación, jugaba para los Colts hasta hace un par de temporadas, para pasar después a la escuadra de Colorado tras no haber llegado a un acuerdo satisfactorio con la directiva de Indy después de una severa lesión en las cervicales que le dejó fuera de los emparrillados durante una temporada completa. Su lugar fue ocupado por el novato sensación de la temporada pasada (y ahora inminente estrella) Andrew Luck, reclutado de Stanford como primera selección global y llegado a los Colts gracias a la imfame campaña que tuvieron durante el año que Manning no estuvo y los controles los tuvo un tal Curtis Painter (qué pinches recuerdos tan feos, micaidimadres).




Hasta hace un par de años, el sueño húmedo de todo aficionado Colt (o de Peyton Manning, que básicamente es lo mismo) era ver al mítico 18 terminar su carrera en Indianapolis, haciendo de mentor de Andrew Luck (a quien él mismo recomendó para ser reclutado) y, ¿por qué no? ganando su segundo Superbowl con una herradura en el casco. Sin embargo, como ya mencioné, no alcanzó la plata para mantenerlo en el roster junto al novato Luck, así que con todo el dolor de mi corazón, lo vi partir a la otra escuadra equina. Lo más cercano que tuve a eso fue verlos juntos en el último Pro Bowl representando a la AFC, así que verlos enfrentarse el domingo pasado fue casi orgásmico (bueno...sí hubo orgasmos durante el partido, pero ese es otro tema, jeje). No se trataba de un duelo maestro vs alumno, sino más bien de un novato buscando hacerse de un nombre enfrentando respetuosamente a su predecesor.





El regreso de Peyton Manning al Lucas Oil Stadium fue CASI todo lo que se esperaba: el cálido recibimiento del público que recordaba con cariño sus hazañas, el video que presentó la institución a manera de homenaje (y de disculpa por las mamadas que dijo Jim Irsay sobre que Peyton será un hombre record pero Tom Brady tiene más anillos de Superbowl y eso le resta valía al primero) que todos los aficionados disfrutamos y la sonrisa de Manning mientras disfrutaba la ovación en su antigua casa; después de todo, él fue quien posicionó a Indy en los primeros planos de la liga durante 14 temporadas, él enamoró a una afición que esperaba con ansias tener un jugador icónico (a mi parecer, el último había sido Marshall Faulk o quizás Jim Harbaugh) a través de su maestría al leer a las defensivas rivales y su habilidad para ajustar la ofensiva sobre la línea de golpeo, su carisma, su liderazgo. Digo que el asunto CASI salió al pie de la letra porque, al final, su ex equipo tuvo las pelotas y el respeto para jugarle al tú por tú y ganarle.




Al final, el sabor agridulce del juego no fue tan intenso como pensé en principio. Ver de nuevo a Peyton en el Lucas Oil Stadium usando los colores del rival fue raro, me gustó ver a la defensiva presionando y provocando errores, y me encantó ver a Andrew Luck explotando al máximo la oportunidad para sacarse de encima la sombra de Manning y demostrar que está listo para comenzar su propia leyenda. Creo que la situación podría compararse con algo como encontrarte con tu primer amor después de muchos años, mientras estás descubriendo y disfrutando una nueva relación: sabes que ese fuego existió y que de algún modo es inolvidable, pero ahora estás descubriendo algo nuevo y maravilloso que te hace dejar atrás el pasado y verlo como un mero recuerdo, uno muy bello en este caso. Peyton Manning seguirá siendo uno de los pilares principales en mi santuario, pero en definitiva, los Colts y Luck son mi presente y futuro como aficionado a la NFL.







Now Playing: Vehicle (live) - Ides of March


Saludos Enfermos.


domingo, octubre 13, 2013

Feliz cumpleaños a mi


Como bien dice el refrán, no hay plazo que no se cumpla ni fecha que no llegue. Pese a que cumplí 30 años hace un par de semanas, recién escribo sobre el tema gracias a que andaba (o ando, pero hoy me he tomado un descanso y retomado la inspiración para escribir) en putiza loca con los deberes de mi nuevo puesto laboral y también a que recién comienzo a desmadejar todo lo que ha pasado en estos días para poner algo de orden en mi mente.

Hay cosas que ya sabía que tenía, que durante los últimos meses (o quizás años) he estado aprendiendo a disfrutar más: la compañía de mi familia, el estrechar lazos -más de amistad que de parentesco- con mis primos y hermanas; una cierta complicidad más adulta, más confidente, con mis tíos e incluso con mis padres. Estoy parado justo en el punto medio intergeneracional, y eso es algo que estoy aprendiendo a disfrutar y me gusta mucho. Sobre los amigos...¿qué puedo decir? de un tiempo para acá me he rodeado de gente pocamadre; con algunos he dejado de tener el contacto que tenía por cuestiones laborales o por mera ubicación geográfica, y con otros la relación se ha estrechado cabronamente, hemos tenido una empatía genial y el resultado es que ya no extraño a aquella persona que traicionó mi amistad y mi cariño hace años, precisamente en vísperas de un cumpleaños mío; esto no es nuevo, pero justo en este momento puedo decir que ya no siento su ausencia. Por una persona que se fue, llegaron varias a llenar con creces un vacío que, si bien no me mataba ni nada por el estilo, sí me tuvo entre triste y emputadísimo durante mucho tiempo.

Laboralmente, las cosas parecen estar mejorando. Me sacaron de cierto rincón en la agencia donde el exceso de ruido, la compañía de ciertos pinches indeseables y la presión que eso me generaba estaba volviéndome loco, para mandarme a una oficina bien iluminada, bien ventilada y alejada del bullicio (salvo a la hora de la comida) y del stress de tener que invertir el 80% de mi tiempo en estar peleando con un par de pendejos en específico a los que estaba a nada de destripar, lo cual ha aumentado mi productividad y me ha convertido, en palabras de mi jefe directo, en el mejor recurso con el que cuenta. Eso respecto a la chamba que no me gusta tanto pero me deja buena plata; en cuanto a la que me apasiona y hago por puro amor al arte, las cosas van sobre ruedas. A nivel team, el director editorial de Bindi ha estado muy activo y amarró un interesante convenio con el Museo de Arte Carrillo Gil que beneficiará a ambas partes en temas de difusión y proyección, marcando el primero de muchos grandes pasos que esperamos dar; a nivel individual, mis artículos y fotos están gustando bastante (aunque en las segundas aún me falta pulir la técnica, pero voy mejorando) y, para este cuarto número que se lanzó precisamente con la misma fecha de mi cumpleaños, tuve participación con tres artículos. Se los presumo, denle clic a este enlace y disfruten del excelente trabajo que estamos haciendo entre todos para nuestros apreciables lectores.

Hay otro tema que me ha tenido vuelto loco desde hace un par de meses. Puedo adelantar, aunque dudo mucho que la situación no sea fácil de adivinar, que esto que está sucediendo crea un huracán dentro de mi, remueve un montón de emociones que creí tener ya bajo control dentro del baúl de cosas que no pensé que tuviera que desempolvar en mucho tiempo; sin embargo, como en todo aquello que llega de imprevisto, uno tiene que elegir entre quedarse con las ganas pero seguro dentro de su zona de confort, o lanzarse (sin miedo, o si se tiene, tragárselo) al vacío con los huevos en un ala y el corazón en la otra y volar en busca de algo que no se tiene de cierto pero se percibe con sabor a gloria. No tengo miedo a una caída, porque aún si sucediera, no sería la primera vez y creo contar con la experiencia necesaria para saber encajar el golpe con firmeza y dignidad; lo que me asusta un poco es ver que algunas de esas circunstancias exigen que mi mentalidad cambie respecto a ciertos asuntos, me asusta darme cuenta de que si quiero que esto salga bien debo crecer aún más y dejar atrás miedos, vicios, tendencias y costumbres que podrían ser el equivalente a darme un balazo en el pie yo solito. Después de dar algunos pasos pequeños pero firmes durante las últimas semanas, ayer dimos uno significativo e importante y, pese a que me hace muy feliz, no puedo ni quiero dar nada por sentado. Quiero trotar de frente y sin miedo, como dije en este otro texto (creo que ya puedo evidenciar que lo escribí para mi y para alguien más), seguir descubriendo todas esas maravillas que me embelesan, quiero encontrar los bemoles sobre los que ella me advirtió y demostrarle que soy un hombre capaz de asimilar, ajustar, adaptarse y hacerla feliz. Quiero seguir derritiéndola lentamente con la calidez que ella misma me inspira, entrar poco a poco en ella y ver a dónde nos podría llevar a ambos ese camino. Quiero, sencillamente, sentir con aún mayor intensidad la magia que me acompaña desde que comenzó esta transición hacia mi tercera década de vida.







Now Watching: Titans at Seahawks


Saludos Enfermos.


sábado, septiembre 28, 2013

Tápame con tu rebozo


¿Quién de nosotros, queridos lectores, no conoce un rebozo?

El rebozo es mucho más que un simple pedazo de tela, o una prenda que sirve a las mujeres para cubrirse del frío o para envolver a los niños mientras les arrullan sobre su regazo hasta que caen rendidos ante el calor de la tela y el amor maternal. Esta famosa prenda mexicana ha formado parte de la indumentaria femenina a todos estratos al transcurrir de los años, aunque, debido a a los caprichosos cambios dentro de la moda y las usanzas que han llegado al punto en que la modernidad nos ha colocado actualmente, además de su humilde origen entre los pueblos indigenas de nuestro país, se le ha relegado paulatinamente a ser utilizado, principalmente, por la población de escasos recursos o bien, en estrambótica contraparte, a ser visto como una especie de mexican curious, una más de las bellas artesanías que componen cierta importante parte de nuestra idiosincrasia pero que necesitan urgentemente un ángulo de revaloración.

Habría que darle al rebozo una justa y merecida oportunidad de levantar la mano y decir "!hey, mírenme! ¡aquí sigo!"; y eso es precisamente lo que se pretendió con la exposición Tápame con tu rebozo, montada en el Museo Nacional de Culturas Populares entre el 12 y el 15 de septiembre pasados. Contó con representantes de varias poblaciones de los estados de México, Chiapas, Guanajuato, Guerrero, Michoacán, Morelos, Oaxaca, Puebla, San Luis Potosí, Tlaxcala y Veracruz, quienes desplegaron el arte que dominan desde hace tantas generaciones en una superficie de no más de cincuenta metros cuadrados antes los ojos de los visitantes que, maravillados ante el colorido y la variedad, se arremolinaban en torno a los stands para apreciar la belleza del trabajo de los expositores.

Aunque la técnica para crear un rebozo tiene una especie de tronco común que hermana a todos nuestros pueblos, hay variantes que hacen del producto una joya única en cada uno de ellos. Por ejemplo, no es lo mismo armarlo en un telar de pedal que en uno de cintura; mientras en el primero es posible fabricar varios ejemplares consecutivamente partiendo de una misma pieza de tela, en el segundo el proceso final de tejido puede prolongarse hasta dos meses. Y es que no es cualquier cosa; primero hay que urdir el algodón para ver cuántas piezas saldrán de la tela; luego viene el pepenado, lo cual se traduce como elegir los hilos que se utlizarán para confeccionar la prenda. Después hay que almidonar y bolear, o separar en cordones el algodón para poder trabajarlo. Se pone secar al sol para que seque y se le pueda dar el diseño tan colorido que le caracteriza . Luego hay que amarrar y volver a remojar la tela para azotar y despegar los hilos que han hecho cohesión entre sí debido a la humedad; enseguida viene el tejido la definición en los contornos del diseño elegido, y entonces sí, a trabajar con el telar; todo esto en Tenancingo de Degollado, Estado de México.




Como dije hace un momento, la técnica puede variar entre los distintos rincones de nuestro hermoso país. Así, por ejemplo, mientras en la mayoría de las locaciones se utilizan tinturas como el azul añil, la grana cochinilla, la flor de zempasúchitl, el nanche, la cáscara de nuez o la corteza del árbol palo de águila, en Santa María Tlahuitoltepec, un pueblito mije ubicado en la sierra norte de Oaxaca, dominan los colores areniscos debido a la corteza del árbol que se utiliza para colorear la tela, combinada a través de la fermentación con tintes frutales que dan una bella variedad de tonos que van del ocre al amarillo: flor de josefina y zapote dan origen a la peculiar belleza de estas piezas. Sobre la misma costa del Pacífico, pero unos kilómetros más al oeste, en estado de Michoacán, se sigue el procedimiento común de urdimiento, pepenado, almidonado, boleado, secado y la utilización del telar de cintura, para después añadir a la tela plumas de distintas aves en lugar del clásico barbeado de hilo. Pavorreal, quetzal, incluso gallina, dan a las prendas un toque distinguido, bonito y elegante que aumenta el de por sí elevado valor del trabajo de estos artesanos, que cada vez cuentan con menos elementos entre sus filas para continuar con tan colorida tradición.

Tápame con tu rebozo es un evento de periodicidad anual que se ubica en una sede distinta cada edición; sin embargo, ¿por qué esperar al verano del 2014 para apreciar tales bellezas? las tenemos al alcance de la mano, sobre cualquier carretera, a pocos kilómetros o a una distancia que quizás amerite una escapada de fin de semana. Cualquiera que sea el caso, vale la pena armarse de ganas y espíritu aventurero (amén de una buena cantidad de dinero, que estas artesanías tienen una gama de precios que va de los 250 a los 6500 pesos, dependiendo del nivel de complejidad de su elaboración) para visitar a todos esos artesanos anónimos, así como las tradiciones y costumbres que muchas veces se quedan encerradas en los rincones más inesperados de nuestro bello país.



P.D.: Si les ha gustado este post, pueden encontrarlo con una edición más bonita en el cuarto número de Bindi, que saldrá a mediados de octubre. Y mientras llega la fecha, les dejo la galería de fotos para que se antojen...¡y neta, vayan!




Now Playing: Bohemian rhapsody (live) - Queen


Saludos Enfermos.