sábado, enero 19, 2013

17 de julio


Apreciado Gulliver:

Solo unas pocas palabras de tu viejo amigo y compañero de celda, Spike Neely. Me hallo en el hospital y parece que no duraré mucho.

Esto puede tardar cinco días, tres semanas o quizás incluso dos meses. Los médicos no están seguros ni tampoco de acuerdo. Pero sea como sea, ha llegado el momento de la despedida.

Si alguna vez vas a Chicago, saluda a mi primo Danny Street. Dale recuerdos de mi parte. Quisiera ser más explícito, pero es todo cuanto puedo hacer.

Tu amigo, Spike.


–Si en este texto hay una clave o indicación, francamente no la veo –murmuró Jupiter. Mas de pronto exclamó: –¡Un momento! Quizás...¡mira! –le dijo a Bob mostrándole la carta y el sobre–. ¿Sabes lo que no hemos mirado? –preguntó.

–¿Lo que no hemos mirado? –preguntó el interpelado a su vez–. Caramba, Jupe, tanto la carta como el sobre los hemos examinado una y otra vez.

–¡Los sellos, chicos, los sellos! –gritó Jupiter–. ¡No hemos examinado los sellos, quiero decir, debajo de ellos!

Bob examinó con mayor detenimiento los sellos con que estaba franqueada la carta. Había uno de dos centavos y otro de cuatro. Cogió el sobre con una mano y pasó los dedos de la otra con suavidad por encima de ellos. La expresión de su rostro cambió al instante.

–¡Jupe! –exclamó con voz ahogada por la emoción–. ¡Tienes razón! ¡debajo del sello de cuatro centavos hay algo, se nota al tacto!

Pete también quiso cerciorarse de ello. Efectivamente, aquel sello parecía más recio que el de dos centavos, algo que no se notaba a simple vista.

–Vamos al puesto de mando y los pasaremos por encima de vapor, Así los despegaremos sin deteriorarlos –decidió Bob.

Se deslizaron a gatas por aquel túnel y a los pocos minutos hervía agua en una pequeña tetera. Jupiter mantuvo el ángulo del sobre con los sellos sobre el pitón por donde salía el vapor hasta que se desprendieron.

–¡Hay otro sello pegado debajo del de cuatro centavos! ¡es de un centavo! ¡de los verdes!

–Esto es muy extraño, Jupe –comentó Bob–. ¿Qué significará?

–Nada de eso –repuso Pete–. Es muy sencillo.¿No recuerdas que unos años atrás fue aumentada la tarifa postal? Spike Neely seguramente pegó un sello de un centavo. Debió caer en la cuenta inmediatamente de que no había bastante, pegó otro de dos centavos y encima del de un centavo, otro de cuatro.

–Creo que tienes razón. En resumen, que nada hay de raro en ello, Jupe –admitió Bob.

–Cosa de la que no estaría muy seguro –replicó el aludido–. A lo mejor hay algo escrito al dorso de este sello. Veámoslo.

Cuando lo hubieron despegado, comprobaron que no era así.

–Nada –comentó Bob–. En ninguno de los tres sellos hay escrito, marca o señal de ninguna clase. ¿Qué te parece, Jupiter?

–No lo sé...pero me parece muy raro para que sea algo accidental...debe tener un significado.

–Pero, ¿cuál?

–Veamos...Spike sabía que la carta sería censurada. Por ello deduzco que empleó estos sellos para enviar un mensaje. Colocó un sello encima del otro con tanto cuidado que nadie lo nota, como no esté sobre aviso. Seguramente confiaba en que Gulliver examinaría la carta con la mayor atención y cuidado. Cabe deducir que el color verde del sello de un centavo se refiere al color de los billetes de banco, lo que nos relaciona con los cincuenta mil dólares desaparecidos. Spike quería decir...





El misterio de la calavera parlante (The mistery of tha talking skull), Robert Arthur, 1969



¿A qué conclusión habrá llegado Jupiter? vayan a ePub, un website chingoncísimo que me roló mi amigo Mike, del cual pueden descargar miles de libros para leer en sus smartphones. Es tan sencillo como instalar este Torrent en la compu para tener acceso a los libros, después conseguir en Google Play (vía smartphone, para que sea más de volada) una aplicación llamada GO Book, transferir los libros de la computadora al celular, y listo. Horas y horas de edificante entretenimiento en la palma de la mano. El link directo para El misterio de la calavera parlante está aquí. ¡Disfruten!




Now Watching: Rio


Saludos Enfermos.


4 han opinado. ¡Da click y hazlo también!:

GAVIOTA dijo...

Está bueno eh!
mu bueno!!
Ah!
Pa Abril el terru espera gente de todas partes incluído tu terru, incluído tu.

Yosoy Xhabyra dijo...

ah bueno, ya nomas me falta el "esmarfon"

la MaLquEridA dijo...

Como siempre, suena interesante pero prefiero los libros normales.


Igual, gracias por compartir.

{{El Diablo}} dijo...

Gaviota: Qué bueno que te gustó. Abril me suena bien para darme una vueltecita por allá...¿qué te parece si me contactas por mail o alguna de las opciones de la sección Contacto para ponernos bien de acuerdo?

Xhabyra: Procuro conseguir los libros en formato PDF para que se puedan leer en la compu, aunque no siempre se puede. Le echaré más ganas a eso.

Malquerida: No hay de qué...ojalá puedas conseguirlo en formato tradicional.



Saludos Enfermos.