viernes, enero 11, 2013

Reconciliación con el Rebaño Sagrado


Gracias al pésimo desempeño que han tenido de unos torneos a la fecha, tenía a las Chivas castigadas y golpeadas por el látigo de mi desprecio; nada de ver sus partidos (ni siquiera por Internet, que la televisión abierta está vetada de mi vida), nada de comprar souvenirs, vamos, ni siquiera usar el jersey del Campeonísimo ni mucho menos el de la temporada actual. Por pinches maletas, divas y huevones, ¡he dicho!

Sin embargo, el último fin de semana del 2012 que anduve en Guadalajara acompañado de mi buen amigo el Andobas, no me pude resistir a la tentación de ir a conocer el Estadio Omnilife. Le traía ganas desde la inauguración contra el Manchester United hace unos pocos años, pero como el boletaje estaba pendejamente caro me la tuve que pelar a dos manotas y ni modo, a dejarlo para una mejor ocasión. La visita salió casi sin planearla; andábamos de vagos después de una noche de alcohol, mujeres y mucho turismo nocturno con una desvelada y cruda monumentales. Esa tarde, mi compa me avisó que habría un recorrido guiado por las instalaciones del estadio y, ni tardos ni perezosos, nos encontramos allá, aún sin saber que esa misma mañana una leyenda, Don Chava Reyes, había recibido un más que merecido homenaje a causa de su reciente fallecimiento. Por 120 pesitos nos dieron un tour a través de todo el recinto: el interior del estadio con su sobrio color gris, solo interrumpido por las marquesinas en tonos rojos y azules que señalaban la Tienda Chivas, los stands de comida y los baños; el acceso a las gradas y la excelente vista de la cancha desde cualquier punto, los asientos en brillante rojo, los palcos elegantes, limpios y únicos del país que tienen acceso directo al graderío. La zona de prensa, cómoda a secas; y eso está bien, que los cronistas valen tanto como el más humilde de los asistentes al partido.

El Pase VIP incluía visita y fotografías en áreas restringidas para las cámaras de los visitantes: vestidores y sala de prensa. Pese a ser un inmueble nuevo, la mística del equipo se siente dentro del locker room (y no, no era el olor a patas haciendo de las suyas). Emociona estar ahí, donde las once personas que saltan a la cancha dejan de lado su envoltorio de ciudadanos comunes y corrientes para convertirse, durante noventa minutos, en rayados héroes o villanos (más frecuentemente esto último, de un tiempo para acá) que apasionarán a cada uno de los presentes.  Estar a nivel de cancha, sentarse en la banca, pisar y oler el césped, elevar la mirada y girar sobre el propio eje para ver el graderío desde el mismo ángulo en que lo ven Miguel Sabah, Luis Michel o Rafael Márquez Lugo, son cosas que hacen que los aficionados entendamos el por qué pese a los malos resultados, las decepciones, los enojos y las temporadas transcurriendo sin un nuevo campeonato, seguimos al equipo que nos ha dado otras tantas alegrías. No es fanatismo, ni necedad, ni idolatría a ciegas; es simplemente el gusto por un deporte, una tradición familiar (del lado paterno, en mi caso), un factor común y un motivo para reunirse con los amigos a disfrutar del juego, comida, botana y unas cervezas heladas que siempre se agradecen y son bienvenidas. Teniendo eso en mente, bien puedo levantarle el castigo al equipo de mis amores, emocionarme viéndole jugar (siempre y cuando el partido no se encime con los playoffs de la NFL), estar contento por haber comprado una bufanda con los colores y el escudo del equipo en la tienda al final del tour, volver a vestir ese jersey. ¿Qué más da si me paso la mayor parte de la temporada mentándoles su madre por ineptos? después de todo...ganarle al Atlas y al América siempre es algo que rescata el torneo, y estoy seguro de que allá estaré este año entre la multitud cantando, bebiendo, contrariándome por un mal resultado o festejando el triunfo con todas mis energías.




Fans de Chivas que aún no conozcan el estadio...¿qué esperan? antójense dando clic aquí mero.




Now Playing: Domingo a las 7:30 - Los Miserables


Saludos Enfermos.


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la MaLquEridA dijo...

Ay Las Chivas, tan lejos de Dios y tan cerca de Vergara.

Yosoy Xhabyra dijo...

jajajajaja nada mas te falto alburearlos diciendoles a los fans de chivas, que si quieren tambien antojense con ESTA.

jajajajaja

xhaludos!

GAVIOTA dijo...

vaya! Hasta que te veo hablar en español, aunque pierdan y aunque les castiguen las civas serán las chivas. Yo las amé por mi segundo novio, ooh siiii! El novio se fue pero el gusto por lo nacional nooo!
jejeje!
Saludotes, que bueno que si te gustó el omni, ah! que chido que te lanzaste a Gdl, quien iba a decir que estarías ahí en muy poco tiempo despues de mi, a ver que día te lanzas al terru....

Master of Doom dijo...

Hablando del homenaje al Campeonisimo Chava Reyes, debio hacerse en el Jalisco, alli fue el escenario donde se construyo la leyenda del Rebaño Sagrado. Por eso hubo poca asistencia para presentar respeto a Chava Reyes

{{El Diablo}} dijo...

Malquerida: ¡Amén hermana!

Xhabyra: Sí lo pensé, pero quién sabe qué me ha dado por portarme más cecente, al menos aquí en el blog.

Gaviota: ¿Cómo que hasta que me lees en español? si no soy tan complicado de leer (creo yo, jeje). Qué de buen gusto que le hayas tomado gusto a las Chivas, creo que con todo lo que ha pasado aún tienen para ser el equipo más importante de México. Hablando de Guadalajara, precisamente me acordé de ti estando allá por lo que mencionas de que anduviste en aquellos rumbos hace poco; y sobre ir al terruño, tú propón y vemos qué armamos.

Master: Tienes toda la razón en que debió ser en el Jalisco, aunque creo que también pudo influir en la poca asistencia la ubicación del Omnilife y lo difícil que es llegar ahí (y mucho más salir) si no traes nave. Como quiera, a Don Chava se le recordará siempre como uno de los más grandes.



Saludos Enfermos.