lunes, febrero 04, 2013

Y el cuervo dijo: nunca más


Anoche se terminó el embelesamiento que me dura aproximadamente cinco meses, con el momento culminante, el orgasmote para todo aficionado al deporte de las tackleadas: el Superbowl.




Esta temporada vi coronarse campeón al equipo que más lo merecía. Vi a los Ravens jugar con una defensiva parchada durante gran parte de la temporada gracias a las lesiones de Ray Lewis y Terrell Suggs principalmente; a un QB que, gracias a un drástico cambio de coordinador ofensivo a media temporada, salió del ya merito y cumplió con el diagnóstico que hizo acerca de sí mismo antes del comienzo de la temporada, cuando dijo que él debería ser considerado un jugador de élite. A receptores como Anquan Boldin que despuntó tras su salida de Arizona, o Torrey Smith que jugó desde mediados de septiembre con la motivación brindada por la dolorosa pérdida de su hermano en un accidente. Al mismo Lewis anunciando su retiro y, con esto, acicateando a sus compañeros para tener una temporada llena de altibajos pero coronada por un final de ensueño, porque eso era lo mínimo que merecía a manera de despedida el líder de una de las unidades defensivas más feroces que he visto desde la legendaria Cortina de Acero.

Del otro lado, los San Francisco 49ers: un equipo que desde la temporada anterior, de la mano de Alex Smith, mostró ambición y capacidad para hacer cosas grandes y llegar a la final de la NFC. Este año una lesión de Smith le abrió la puerta a Colin Kaepernick, quien se encargó de darle a un ataque moderadamente sólido las poderosas armas que representa un QB corredor bien guiado. Sin duda el de los 49ers fue un trabajo casi impecable durante estos últimos meses, pero si algo tiene la NFL es que resulta, al mismo tiempo, tan fría y numérica como fantástica. Y esto significa que al final, todos los errores pasan factura. Por eso el combustible no les dio para más.

No todos los días ni en todas las ligas deportivas del orbe se enfrentan dos hermanos en el juego más importante, o se va la luz en el estadio casi inmediatamente al regresar del medio tiempo (algo tremendamente inusual, dado que la logística de la liga siempre ha sido ejemplar) provocando toda clase de conspiparanoias: desde que si el apagón fue intencional a modo de protesta porque Roger Goodell, el comisionado de la NFL, suspendió al coach de los Saints y a cierta parte del roster gracias a un poco honorable programa de recompensas establecido dentro del equipo hasta si fue parte de un arreglo para que mágicamente los 49ers remontaran la abrumadora diferencia que pesaba sobre ellos hasta antes de que Beyoncé saliera a vulgarizar el espectáculo de medio tiempo.

Últimos instantes del cuarto periodo. Un intercambio más de balón y el festejo de los de Baltimore estalló; vaya, incluso yo, que fui víctima en dos ocasiones de mi tendencia apostadora a manos de una Raven-fan durante estos playoffs, recibí con gusto al flamante campeón de la NFL; ergo, no entiendo por qué (y esto lo leí en unas cuantas publicaciones de Facebook) varios aficionados a los Ravens protestaron argumentando que era una victoria indigna por el holding que no se marcó a favor de la ofensiva gambusina durante su última serie y que pudo significar un cambio en el marcador, que no festejarían un triunfo de esa calidad, blah bleh. Y yo les digo (con todo respeto, que algunos de ellos son mis amigos): paren de mamar. Si la cuestión del honor les importara tanto, desde el juego contra los Broncos en que un holding sobre Erick Decker provocó la intercepción del primer cuarto que a la postre significó el perenne empate y forzó al tiempo extra, hubieran renegado de la victoria. Tranquilos, son meras situaciones de juego que, por más tecnología que se tenga a la mano para prevenir, siempre saltan porque al final es un juego de humanos.

Nadie debería desvalorizar lo que hicieron los Baltimore Ravens anoche. Quizás no fue el Superbowl más emocionante de los últimos años, pero (y permítaseme ser insistente en este punto) el aderezo que le pone la emotividad del retiro de Ray Lewis me basta para llamarle un juego memorable. Suena tonto, idealista, pero la NFL es de las pocas cosas a las que les permito a ciegas envolverme con su magia. Así, sin más, ¡adiós, Ray! tus alas siempre te llevaron a lo más alto, y desde ese punto te retiraste.







Now Watching: Red dragon


Saludos Enfermos.


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GAVIOTA dijo...

COmo se ve que te apasiona este deporte, la verdad yo nunca lo he entendido y cuando lo quise entender (tuve un novio que le gustaba) cortamos, je!!

Gerardo Grouch dijo...

¡Qué chida entrada men! ¡aplausos!

Ahora quiero compartirte mi "análisis" de cómo yo ví el partido.

De entrada -aunque yo no creo que ese tipo de cosas influyan en el resultado- se me hizo chido que los cuervos ganaran el volado.

Un error de los 49's en la 1a ofensiva culminó con el primer pase de los 3 que lanzaría Flacco antes de medio tiempo.

De las siguientes series ofensivas de ambos equipos hasta antes del medio tiempo, lo más rescatable para mi fue, obvio, el que los cuervos se fueran al vestidor con una "cómoda" ventaja.

Tercer Cuarto:

1a jugada y ¿cómo arrancan los cuervos? con un regreso de patada por demás espectacular de Jacoby Jones que para los 49's -estoy convencido- fue mortal... ¡AHÍ! -desde mi punto de vista- el partido estaba más que liquidado, pero...

No tengo idea que sucedió después ni me interesa saber cuál pudo ser la causa, ese incidente me llevo a pensar muchísimas cosas... desde una falla técnica hasta situaciones en cuestión de las apuestas -cualquiera con un poco de sentido común sabía que los momios en contra de los cuervos estaban por las nubes semanas antes del partido- ¿coincidencia? -en verdad no lo sé-

A partir de aquí empiezo a notar cómo los cuervos pierden balones "fáciles", incluso se produce un "fumble", pero lo que ya francamente me sacó de mis casillas fueron 2-3 situaciones dónde sí de plano exclamé ¡no mamen, eso se llama no saber perder! y ¡eso es un robo no mamen!

Esas situaciones que menciono son:

¡Se fue la luz!, incluso puse en Facebook: Qué dice el Superdome que ¡Surprise Motherf****rs! -haciendo alusión a un meme precisamente cuando los Broncos perdien la final de conferencia-

(pero eso déjemoslo cómo anécdota infame)

1.- cuando Jim Harbaugh pide revisar la jugada cuando los oficiales mueven las cadenas y otorgan el 1&10 a los cuervos -era evidente el 1&10 para mi- y después de revisarla resulta que no, que es tercera oportunidad -al final con pase corto de Flacco, se logra el 1&10-

2.- la falla en el intento de gol de campo de Aekers -el peor pateador de TODA la temporada y si me apuras, quizás de toda la liga- ¿coincidencia?

3.- si bien es cierto que no todas las jugadas son revisables, hubo una en dónde ya estando formados para sacar la jugada, esta da la impresión de que sigue pero al final en una marcación por demás retardada, los oficiales le conceden un tiempo fuera a los 49's, en serio que yo me quedé así de ¿no mames y ahora que marcaron?

4.- no me gustó la forma en cómo los cuervos quemaron el tiempo del reloj y regalaron un "safety", sinceramente me dió la impresión de que les dió miedo arriesgarse a sacar una última jugada y alejarse de su zona de anotación, pero eso no significa que no reconozca el mérito de Jim Harbaugh por planearlo así.

(Parte 1 de 2) editado por razones de espacio

Gerardo Grouch dijo...

Al igual que en juego contra los Broncos en esa 3a y 7 por avanzar, creí que el pinche Flacco había entregado un partido que pudo haber sido histórico, y que al final lo fue no lo niego, -todavía no comprendo cómo es que los 49's no les anotaron- me queda ese sabor agridulce de saber que los cuervos pudieron haber apaleado literalmente a los 49's hasta el final, pero desgraciadamente se fue la luz...

P.D. dije que no iba a celebrar y lo cumplí, me gustó el partido hasta el regreso de patada de Jacoby Jones, me gustó cómo jugaron los play-offs "mis" tan subestimados Ravens de Baltimore, cuándo yo creí en ellos desde el principio y todos mis compas y la perrada se burlaban, cuándo empecé a hacer bromas y comentarios estúpidos de que se me hacía raro que ahora ya en la final "todo mundo" fuese fan de los cuervos... pero cómo tu dices, esto sólo es un juego -uno de los mejores del mundo- y lo que muchos vimos el domingo fue una muestra de que no se necesita tener una plantilla de "super estrellas" o el apoyo de casi todo estados unidos -incluyendo cómo siempre a las 2 televisoras pedorras de méxico con toda su plantilla de comentaristas y reporteras apoyando a los 49's hasta el orgasmo- para salir a cerrarles la boca cómo lo hizo Flacco y compañia hasta antes de ese incidente que quedará ahí para la historia, ese "pequeño" detalle que no permitió a los cuervos alcanzar la gloria deportiva cómo de verdad se lo merecían, grande Lewis y grande Flacco, pero sobre todo ese Boldain que cuándo salió de Arizona dijo: me voy de aquí para ganar un Súper Tazón... y mira que el muy maldito lo consiguió.

Bien hecho señores, pero ahora es tiempo de volar a casa. Go Ravens!

Master of Doom dijo...

Siempre estará ese detalle del apagón, que le corto el ritmo a los cuervos, que literalmente estaban apaleando a los gambusinos. Y como dices, se me hizo muy del nabo lo del "show del medio tiempo".

{{El Diablo}} dijo...

Gaviota: Te faltò paciencia, jeje. Es muy difìcil de entender al principio, pero en cuanto le agarras la onda se vuelve realmente apasionante.

Gerardo: Pues què te digo hombre...desmenuzaste muy bien el juego, y todo lo que yo no inclui (ya que la neta no soy fan de los Ravens, pero me caen bien) lo adaptaste bastante bien. Solo me queda felicitarte porque la neta, tù y otro compa son los ùnicos a los que he leìdo apoyar a los Ravens desde antes de la temporada que terminò.

Master: Definitivamente se ensuciò el juego; no es el mejor Superbowl que he visto, aunque como mencionaba, me quedo con la despedida de Ray Lewis para tomarlo como memorable.


Saludos Enfermos.