miércoles, abril 17, 2013

De cantos bávaros y orquestas mediocres


El domingo andaba yo todo emocionado porque vería por primera vez una interpretación en vivo de Carmina Burana (ya he explicado en este otro post por qué me encantan esos cantos). Estuve gran parte de la mañana reacomodando los muebles de mi estudio, la tarde era soleada, estaba de excelente humor, así que de última hora decidí ir. El evento se llevaría a cabo en el Centro Cultural Anáhuac; no conocía el lugar, pero después de una revisión rápida en Google Maps estaba listo.

Compré mi boleto directamente en taquilla para mandar a chingar a su madre a Ticketmaster con la comisión que le sacan a cada boleto en forma de cargo extra. Como llegué por allá con más de una hora de anticipación, me entretuve escuchando desde afuera del CCA la práctica final de la orquesta; sonaba bastante bien, y empecé a saborearme lo que pasaría en las próximas horas. Sin embargo, la magia se le empezó a ir desde muy temprano al asunto. Después de estarle dando vueltas en la cabeza a todo lo que estuvo -francamente- de la chingada, puedo agruparlo en cuatro incisos:

1) La logística. Podría definirla en tres sencillas palabras: UNA AUTENTICA MIERDA. Super mamones para permitir el acceso a la gente. A la chica que estaba formada delante mío le revisaron la bolsa, me imagino que previniendo que metiera papitas, sándwiches o algo así; lo cagado es que en la improvisada dulcería que instaló la escuelita ésta, había...papitas, palomitas, hot dogs (WTF?) y madre y media como de cooperativa de primaria pública. Cosas que ordinariamente como, pero que, considero, no aplicaban para el tipo de evento; terminé comprando unas bolitas de chocolate rellenas de más chocolate espumoso que después, con la decepción, se me indigestarían y me producirían unos tremendos pedotes que no solté a medio recital nada más porque soy bien pinche decente...y porque donde estaba sentado hubiera generado un eco ligeramente notorio. Ah, porque los asientos eran sillas plegables de esas de "réntelas pa' su fiesta marchanta": incómodas a más no poder, nada adecuadas para posar las nalgas durante 75 minutos que resultaron una auténtica tortura al cachetón, acomodadas en filas con muy poca separación entre sí e instaladas en el puto patio de la escuela (¡ni un cabrón auditorio tienen, ya ni la chingan!), el cual techaron con una pinche lona color mostaza toda parchada que daba el aspecto de un puesto de tianguis gigante. Como acertada y tristemente comentó la señora que estaba sentada atrás de mi, aquello parecía un festival de secundaria del Día de las Madres. Por fortuna soy un tipo alto y podía ver perfectamente, pero ya me imagino las que tuvo que pasar la gente de estatura más baja en esos pinches bodrios de asientos. Neta, qué poca madre tuvieron esos cabrones, debí sospecharlo tratándose de una escuelucha aspiracional de tres pesos instalada en lo mero bonito de Iztapalapa.

2) El querido y respetable público (no todos, pero sí la mayoría). Ok, se entiende que la tropa no esté acostumbrada, pero por pinche piedad del señor, no aplaudes al terminar la pieza inicial en un concierto de mùsica de cámara, no putas mamen, si no es un recabrón concierto de Luis Miguel culeros; lo bueno es que como que alguien se les quedó viendo feo y ya nada más aplaudieron otra vez a medio concierto, y al final pues ya no hay pedo. En segunda: ¿a quién mierda se le ocurre llevar bebés y/o niños pequeños? llegó un momento en que un pinche chamaco se levantó y salió corriendo entre los dos bloques de filas, berreando a todo pulmón. Neta, pinche gente, si eso se ve de la reverenda verga en el cine (por ejemplo), ¿cómo creen que se vio ahí? otro detalle: que vendan hot dogs no significa que A HUEVO deban comerlos, O masticar las cabronas papitas con el hocico abierto como si estuvieran en la piojosa sala de su casa. Es de la verga querer escuchar música chingona y que el lugar apeste a puta salsa Valentina, cebolla y rodajas de jalapeño. Chingá. Pero vale, se entiende que, insisto, la gente no esté acostumbrada a asistir a eventos de esa clase; es, por decirlo de algún modo, un bemol de sensibilizar a la banda en algo distinto al entretenimiento que consume de ordinario.

3) El Coro y Orquesta Clásica Concertante. Empezaron como se debe: chingones, potentes, se les notaban ganas de brindarse con todo desde la apertura con O Fortuna. Sin embargo, algo sucedió en el transcurso del concierto que, paulatinamente, fueron saltando inconsistencias; al principio eran dispensables, muy ligeros patinones que solo se notan cuando estás habituado a escuchar con regularidad y en distintas interpretaciones la obra. Después estas se volvieron más agudas: los coros masculino y femenino trabajaban bien sincronizados, pero por instantes se dejaban apagar por los instrumentos de viento (sobre todo por los trombonistas, que parecían tener un exceso de inspiración), que, dicho sea de paso, en algún punto parecían prestos a tocar La marcha de Zacatecas. Abuso de platillos y gongs a ratos, falta de coordinación entre cuerdas y voces apenas perceptible, pero constante. El tenor encargado de interpretar Estuans Interius, inicial de In taberna y una de mis dos piezas favoritas, estuvo a la altura; pero, ¡oh decepción! Olim lacus colueram, mi segunda consentida, fue despedazada de manera infame por un mamarracho cuya interpretación me hizo negar varias veces con la cabeza casi por reflejo y desear que alguien le cortara los huevos para ver si, cual Farinelli, le brotaba un tono de voz más adecuado.

4) El presentador, director de orquesta, encargado del changarro o quien quiera que fuese. Carmina Burana no fue compuesta por Carl Orff, como mencionó dicho personaje; el músico alemán únicamente (aunque sin restar mérito a su trabajo, que resulta significativo e importante) adaptó unos cuantos de los muchos manuscritos goliardos procedentes de la Alemania bávara de los siglos XII y XIII que componen a dicha obra. Esto da pie a lo que, en mi opinión, resulta, más que un error, una omisión de mucho peso: nunca hubo una oratoria que encaminara al escucha a entender el origen y significado de lo que estaba por presenciar. No se puede ni debe asumir que todo el público asistente sabe al dedillo de qué va el asunto. En vez de imprimir los sobres pedorrísimos en papel bond con el logotipo de la escuela y una paupérrima leyenda indicando el nombre del evento en que pretenciosamente entregaron los boletos, hubieran armado unos booklets con la traducción de los cantos o por lo menos una introducción, por básica que fuera.

Aproximadamente desde la mitad del texto, seguramente muchos habràn dicho "pues què mamòn, si no te gustò te hubieras salido", o "si no te gusta lo que hay no vayas", o "deja de quejarte tanto". ¡Pues no! me quejo porque paguè un boleto de entrada para ver un espectàculo de calidad y me salieron con algo de categorìa amateur, ya vièndome benevolente. Me quejo porque ciertos organizadores tienen la pendeja idea de que la gente o no conoce, o conoce apenas lo bàsico, y se basan en ese criterio para venderle espejitos. Me quejo precisamente porque cuando la gente no conoce, se impresiona fàcilmente y con sus aplausos fomenta la mediocridad de estas personas al grado de que los mùsicos se chutaron O Fortuna dos veces al final: una de rigor y la otra a manera de encore. Por eso, mis estimados lectores, aquì estàn de nuevo (por si no los conocen, y si sì pues para que le den una repasadita) los cànticos bàvaros que tanto me gustan, interpretados como debe ser:







Y por supuesto, las traducciones pertinentes. Espero sinceramente que alguien se interese en darle una revisada; neta son una chingonerìa, tienen una sensibilidad humana y una magnificencia que no, no mamen, de verdad èchenles un vistazo y si pueden y quieren, luego me platican què les pareciò. Yo, por lo pronto, esperarè a que venga un nuevo concierto...en otro lugar, y con otra orquesta.




Now Playing: Wagner rock - Seiji Yokoyama


Saludos Enfermos.


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Master of Doom dijo...

A huevo!!!!! Por eso exijo calidad, si pago por un evento, es lo que deben entregar, un evento de calidad.

Rouge dijo...

Que un evento del cuál tenías muy altas expectativas se arruine por el factor "gente" es completamente comprensible. ES VERDAD. No hay nadie mejor que otro ser humano para romper en cachitos la mística de otro humano pensante.

Me late el blogroll. Ya estas agregado.

GAVIOTA dijo...

pERDÓN POR mi incultura, y mi falta de interés en saber los nombres, me encanta todo este tipo de música, esto si es música.
jajaja
a propósito dejame contarte que a mi me encanta escuchar a las fiarmónicas, orquestas y todo ese tipo de eventos, solo que como te digo mi falta de interés no me ha llamado a saber los nombres de las piezas. Pero.....
estas cordialmente invitado a asistir a la presentación de la orquesta filarmónica de chihuahua. Esto será el día cuatro de Mayo a ver si eres tan ducho, te reto a que vengas a mi terru, especialemnte a escucharlos.
jejejejje!
Soy mala verdad?
jejejejje
ya veré si te presentas.......

Daniel Mendez dijo...

Master: Exactamente.

Rouge: Pues sí, pero aún así, son mamadas (y no de las chidas).

Gaviota: No te preocupes por eso, yo tampoco conozco los nombres de todas las canciones que me gustan, sobre todo tratándose de música de cámara; lo importante es, precisamente, tener el gusto por la música. Sobre lo de la Filarmónica de Chihuahua, ¡por supuesto que andaré por allá!



Saludos Enfermos.

Diana. dijo...

Jajaja, me hiciste reír con tu post.

Tienes todo el derecho de quejarte porque para eso se paga, para apreciar un recital de excelente calidad.

Carmina Burana para mí es una de las mejores piezas musicales.

Excelente gusto y excelente post.

Saludos.

Daniel Mendez dijo...

Diana: Es que sí fue tragicómico, de esos momentos en que te sale la risita nerviosa mientras intentas entender el por qué. Es genial saber que también te gusta; a ver si un día tengo oportunidad de traerte una reseña más positiva.


Saludos Enfermos.

Anónimo dijo...

aaahhh jajajajajaja

pus a quién popis se le ocurreeeee??? pareces novato jajajaja y eso pasa hasta en las Lomas de Polanco, por eso los narcos no secuestran pa'sus fiestecitas filarmónicas, sino gruperos, porque no faltaría el sicario de nómina que se duerma y ronque jajajaja

pa' la otra papá, mejor vete a Bellas Artes, los domingos según cartelera, dan conciertos incluso con entrada libre de música de cámara y ópera...

jajajajaja qué cagado!

p.d. si un compa tuyo te dice adorado... yo ya dudaría de su 'amista' jajajaja

Daniel Mendez dijo...

Jeje ¿a quién se le ocurre? ¡pues a mi! quise creer que por ser una obra de esa envergadura la respetarían, pero ¡oooh fiasco! sobre Bellas Artes, me cae que la Filarmónica que estuvo ahí hace tiempo interpretando rolitas de los Looney Tunes rifó mucho más que estos pajarracos, así que en eso te doy toda la razón, debí seguir mi costumbre e ir allá. ¡Y no dije que mi compa me dijera "adorado"! dije que por la forma de escribir podrías ser un compa mío, pero por lo de "adorado" me diste a entender que quizás eras una ex. ¡No se me haga bolas compadre!


Saludos Enfermos.