martes, mayo 14, 2013

Aguascalientes: Museo Nacional de la Muerte


Desde hace mucho tiempo le traía ganas al Museo Nacional de la Muerte, ubicado dentro de lo que actualmente es el Centro Cultural Universitario de la Universidad Autónoma de Aguascalientes. Siempre me ha gustado mucho todo lo referente a la cultura de la muerte en México (incluidas las partes en que la influencia del catolicismo es irrefutable, ya que, para bien o para mal, forma parte de la idiosincrasia de este país) y tenía la idea de que lo que pudiera ver en ese lugar me fascinaría. No me equivoqué: es un recinto bonito, acogedor, muy ad hoc con el concepto de la muerte como descanso y siguiente etapa de nuestro existir; permite disfrutar del hermoso mural que adorna su pared principal, la belleza de la construcción (mezcla de la herencia novohispana y de la arquitectura moderna), las maquetas influenciadas por el trabajo de José Guadalupe Posada que se pueden apreciar por sus pasillos y escaleras; en conjunto, se trata de una invitación imposible de rechazar a invertir un par de horas (o más, si les gusta observar cada detalle) recorriendo todos sus rincones.



Want more? click here!


Sus salas son amplias, agradables, le dan el espacio justo al visitante para recorrerlas cómodamente y disfrutar cada uno de sus componentes, comenzando con los códices y las piezas arqueológicas procedentes de distintos puntos del país y que remiten al visitante a las clases de historia, cuando niños, y a la visión tan alegre y positiva que tenían nuestros antepasados prehispánicos, tan diametralmente opuesta a la concepción  lúgubre que el catolicismo trajo a esta tierra y que, pese al lado tenebroso que de ordinario representa, también cuenta con una vertiente llena de colorido. Ese colorido tan nuestro que va de lo ritual a lo artesanal e incluso a lo popular, prestándose para la picardía que caracteriza al mexicano y que tan bien ilustran los grandes talentos del ya mencionado Posada, y del que podría llamarse su mentor, Manuel Manilla; además de cientos de excelentes obras de muchos otros autores, entre grabadores y pintores, que se ven perfectamente enmarcadas por la elegante decoración a tonos rojos de la última sala.



El resto de las fotos, aquí mero.


Detalle curioso, hablando de la última sala, la de Arte Contemporáneo: si observan la foto anterior, corroborarán lo que mencionaba: las paredes lucen tonos rojizos en perfecta combinación con el gris cemento del piso. En un rincón debajo de las escaleras que llevan al piso superior, un chiquillo de diez años notó el tubo que verán en el siguiente para de fotografías, "sujeto" por la manota, el radio y el cúbito de un esqueleto de utilería que seguramente sirvió como parte de alguna exposición y alguien tuvo a bien dejar ahí. El niño me dijo "¡mira ese! tómale foto" y accedí. El resultado, del que me di cuenta apenas anoche que estaba subiendo las fotografías a Facebook, fue éste:




Punto número 1: yo no creo, o me obligo a no creer, en cosas sobrenaturales y demás que siempre he calificado de supercherías de ancianas. Ergo, no tengo por qué mentir o truquear fotos (de hecho, cualquiera que conozca de fotografía notará que la toma es natural...y además yo ni sé usar Photoshop). Punto número 2: la pared estaba totalmente oscurecida por la sombra de la escalera; es decir, los matices de luz que en ella se aprecian no dependen de ningún tipo de iluminación especial; vamos, ni siquiera utilicé el flash de mi cámara. Punto número 3: en la primera toma (de izquierda a derecha), el aparente rostro mira hacia la izquierda. Tengo la costumbre de hacer por lo menos dos tomas de cada cosa que fotografío, y para este ejercicio, de un ligero paso hacia la derecha; nótese hacia dónde parece mirar la supuesta cara.

Mi pensamiento lógico y racional me impulsa a deducir que son manchas en la pared que, dependiendo del ángulo, pueden tomar determinada forma (algo un poco parecido a la pareidolia); sin embargo, ¿quién conoce de esas cosas a ciencia cierta? como me dijo una amiga a quien le mostré las fotos ayer: uno nunca sabe qué clase de energías hay atrapadas por ahí, sin importar si se trata de un edificio franciscano o de arquitectura de vanguardia. Yo no sé, ahí se los dejo para que se malviajen un rato...y en el próximo post, regresamos con cosas chidas que encontré en Aguascalientes y que nada tienen que ver con fotos donde aparecen cosas raras.




Now Playing: No surprises - Easy Star All-Stars


Saludos Enfermos.


7 han opinado. ¡Da click y hazlo también!:

CHERRYDOLL dijo...

Solo he de añadir: " la materia no se destruye,solo se transforma....."

cintya dijo...

FUCK!

la MaLquEridA dijo...

Pues si, se ve una calavera o el cuerpo de una mujer de pelo negro.



Saludos

GAVIOTA dijo...

Éste post te ha quedado de pelos, muy bueno el ensayo que has hecho y las fotitos no se diga.
te tardaste un buen pero mira el fruto!
Muy bueno tu reportaje acerca del museo de la muerte en Ags. pero creo que te faltó el mejor de todos los museos: el de posada que se encuentra en el barrio del Encino,(uno de los más antiguos barrios existentes en la localidad) ahí se exhibe gran parte de la obra de este estupendo grabador.
Ojalá un día de estos te des un tiempo.....
Excelente post, me ha encantado, yo no levanto pulgares, yo te lo digo de frente: me ha encantado este trabajo.
Las ligas, el ensayo, el detalle, tooodo. Muy bueno muchachito!!
Saludos!

GAVIOTA dijo...

que conste que si comenté.

Diana. dijo...

Ese tipo de cosas me inquietan mucho... más bien me gusta verlas.

Creo que solamente te queda guardar esas imágenes como recuerdo.

Saludos. :)

Daniel Mendez dijo...

Cherrydoll: Pues qué materia tan bromista...o energía, o lo que sea.

Cintya: Refuck!

Malquerida: ¡Exacto! tus dos opciones son válidas, de hecho a mi me pareció una mujer de cabello largo y negro, aunque Cherrydoll le vio forma de monje con capucha o algo así.

Gaviota: ¡Muchas gracias por las porras! cuando veo comentarios así me motivo a seguir escribiendo en esta cosa. Últimamente he estado viendo demasiadas cosas sobre Posadas, así que tendras que darme una visita guiada en su museo.

Diana: Sí, es en una onda "me asusta pero me gusta". A ver si después me toca ver más cosas por el estilo y te las comparto.



Saludos Enfermos.