lunes, mayo 27, 2013

América campeón




En este blog se le otorga el honor a quien el honor merece. Por eso, y guardando la caballerosidad deportiva que he tratado de mantener desde hace tiempo, no puedo dejar de reconocer la victoria del América.

Fuera de lugar queda eso de buscarle tres pies al gato. Sobre el fútbol siempre caerá la sombra de la corrupción, los intereses comerciales de terceros y la manipulación de masas. ¿Para qué echarle a perder el momento a la banda americanista con eso, si todos los aficionados, todos, de cualquier equipo, somos víctimas potenciales de un atolazo con el dedo? su equipo ganó y tienen todo el derecho a celebrar, aunque claro, hay de festejos a festejos. Una cosa es poner en el altar al equipo de sus amores y otra emprenderla a insultos y burlas de mala leche contra el rival de turno o contra quien sea; o, lo que es peor, caer en la violencia a causa de un partido de fútbol. El que seamos conscientes de (y perdón por la insistencia, pero es necesaria) que somos un pueblo al que el fútbol mueve de una manera muy cabrona, no implica que no debamos distinguir hasta dónde podemos dejarnos llevar por la pasión y cuándo el disfrute de un campeonato (o de cualquier otra victoria) cae en lo ridículo. Aclaro que no todos los aficionados, le vayan al equipo que le vayan, tienen esta clase de comportamiento, aunque en Chivas hay mucho pinche najayote que no sabe portarse a la altura cuando gana, igual que en Pumas, en el Cruz Azul (bueno, esos casi nunca ganan, no hay tanto pedo con ellos), o en el América. Del mismo modo, también hay un chingo de banda que sabe divertirse y disfrutar un juego sanamente, en familia o con los cuates, como varios buenos amigos americanistas que tengo y por quienes no me sabe tan mal la idea de ver ese feo escudo amarillo y azul junto al letrero de Campeón en la portada de mañana de todos los diarios deportivos del país. Si en la derrota debe mantenerse el estilo, el ganador tiene el doble de obligación de mantenerse digno y caballeroso.

A pesar de ser el equipo emblema de Televisa, empresa que merece todo el asco y desprecio que soy capaz de destilar; a pesar de que muchas veces le he cargado carrilla al azulcrema, que, debo decir, siempre fue en plan de echar desmadre sanamente y nunca de agredir. A pesar de lo que el amtiamericanismo más radical pudiera agregar, el campeón merece reconocimiento y respeto. Con todo y que odio que hayan alcanzado a Chivas en número de trofeos de liga conseguidos, enhorabuena, y ahora solo queda poner esperanza en que el Rebaño Sagrado no se dejará rebasar por su acérrimo rival. Por lo menos en ese sentido, la rivalidad se tornará doblemente emocionante.




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Saludos Enfermos.


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GAVIOTA dijo...

yo si le voy le voy a las chivas.
Lo del fin de semana,fue porque no había mas que ver, bueno está bien, otro al que le voy es el cruz azul y estoy triste por el resultado, creo que ando depre, pero ya pasará...

la MaLquEridA dijo...

Yo odio con todo mi corazón al américa (con minúsculas)y a televisa (con minúsculas) y nunca les creeré ningún triunfo por más que hagan creer que todo es limpio, la sombra de la corrupción los persigue y eso demerita cualquier triunfo.


saludos.

Daniel Mendez dijo...

Gaviota: espero que a estas alturas la tristeza haya pasado, así como pasó el éxito del América. Pareciera que ya nadie se acuerda.

Malquerida: Tienes toda la razón en ello; pero como mencionaba, a veces la mayoría de las personas de este país necesitan un placebo que les aliviane un poco de la realidad tan culera que viven (Azcárraga padre dix it). Desarraigar el fútbol de la idiosincrasia mexicana es poco más que imposible, pero sí podemos educarnos de manera que este no nuble la mente de sus seguidores.


Saludos Enfermos.