domingo, julio 28, 2013

Original/Cover 042: The Doors


Quiero hablarte sobre Texas Radio y el gran ritmo.
Procede de los pantanos de Virginia,
fresco y lento, con precisión y un ritmo de fondo
estrecho y difícil de dominar.
Algunos lo llaman maravilloso por su brillantez;
otros, lo pobre y mezquino del sueño del oeste.

Me gustan los amigos que he reunido en esta ligera balsa,
hemos construido pirámides en honor de nuestra huída.
Esta es la tierra donde el faraón murió.

Chicos...
el río contiene especímenes,
voces de mujeres cantando,
llamándonos desde tierras lejanas,
y están diciendo:
"¡Olvida la noche!
vive con nosotros en selvas de azur
el escaso alimento que las almas olvidaron".
Te digo esto:
Ni siquiera la recompensa eterna nos perdonará por haber malgastado el amanecer.
Y despiertas una mañana,
y el extraño sol,
y abriendo tu puerta...





¡Pero no, mis estimados! no es esta pieza lírica la que nos ocupa hoy en esta sección. El motivo por el que está acá, es porque la encontré enlazada con la que sí nos atañe (que ya la verán en un momento) y me llamó tanto la atención, que la aislé para que la disfrutaran así, solita, como va. Pero basta de divagar, que el asunto que nos trae aquí es ni más ni menos que...





Escrita por Robby Krieger y grabada entre mayo y agosto de 1967, siendo single del álbum Strange days y con Moonlight drive como B-side, Love me two times es una rola muy sencilla, pero al mismo tiempo, poderosa. Es tan simple como pedir más de eso que te encanta, seguir el impulso de disfrutar la compañía de esa persona que te ha atrapado y de la que quieres un poco más, un poco para llevar. Por la época en que la rola salió podría asociarse con los jóvenes que tuvieron que ir a la guerra en Vietnam y se vieron obligados a despedirse de sus novias o esposas; sin embargo, sacándola del contexto melodramático inicial, ¿quién no querría seguir disfrutando de las mieles del amor? ¿quién no disfruta esa sensación de labios carnosos y palpitantes debido a las mordidas, besos y lamidas recibidas durante horas? ¿hay alguien que no disfrute, ya en camino a casa después de la despedida, sentir el olor de la persona con la que compartió tanto, impregnado en su ropa y hasta en la piel? ¿amar una vez para ahorita y otra para seguir disfrutando en la soledad de la cama individual, encenderse en el recuerdo y añorar?

Quien diga que no, creo que estaría mintiendo; pero si fuera el caso y de verdad, DE VERDAD no le ha sucedido, aquí están dos buenos covers para instarlos a vivir semejante huracán, por si la rola original no les bastó. Cualquier cosita, solo son dos grandes iconos del rock homenajeando a otros que han pasado a la historia con calidad de semidioses:















Veamos cuál de los dos les ha gustado más; pueden platicármelo dejando un comment en este post, o utilizando cualquiera de las alternativas que aparecen en la sección de Contacto. Mientras tanto, vayan pensando opciones para poner en esta sección, que ya saben que, aunque con un ligero atraso, todas las peticiones se van publicando.




Now Playing: Strange days - The Doors


Saludos Enfermos.


jueves, julio 25, 2013

Los Boicoteables presentan: Selección Mexicana de Fútbol






Si después de lo que sucedió anoche con la Selección Mexicana de Fútbol alguien quiere seguir comprando espejitos, perdón, pero qué pendejo está.

Dejemos de lado el patrioterismo y seamos objetivos al analizar: tenemos frente a nosotros a un equipo mal entrenado (olvidando que se trataba de una "alineación alternativa", el equipo titular está igual de jodido). Es culero porque el fútbol hace mucho dejó de ser un entretenimiento para convertirse en una mafia que manipula masas vendiéndoles playeritas, entradas a estadios (que hasta en forma de membresías vienen) y esperanzas que nunca, que yo recuerde, se han visto cristalizadas en un torneo de categoría mayor. Se habla de niños héroes menores de 17 años que ganan mundiales de su categoría, pero se les diviniza y para cuando llegan a la selección mayor, están convertidos en unas divas huevonas e individualistas que no logran conectarse entre sí, incapaces de dar a la afición que les sigue incondicionalmente -con patético borreguismo, la mayoría de las veces- una satisfacción que, aunque no justificable, sí es bien merecida por lo menos en correspondencia con el apoyo otorgado.

Hagamos memoria y tratemos de contar los logros de alto octanaje de nuestra Selección no solo en esta época de crisis extrema, sino a través de la historia:


La selección mayor ha conseguido la Copa FIFA Confederaciones en 1999...y párale de contar, porque todo lo demás son mamadas de Copa Oro (sí, en la misma que acaban de cagarla, y durísimo) amén de participaciones que van de lo mediocre a lo bueno a secas en Copa América, otras ediciones de la Confederaciones, y nunca pasar de los octavos de final en el Mundial.

La Sub-23, que es la que usualmente va a los Olímpicos, ganó la medalla de oro el año pasado en London 2012. De ahí en fuera funciona igual que su similar mayor: puros torneítos pedorros de la CONCACAF.

La Sub-20 ha sido subcampeona mundial de la categoría en 1977, y tercer lugar en 2011. en más, la misma cosa que los otros: puras chingaderas de la región.

La Sub-17 es la única que le ha pagado de manera más o menos justa a la afición, con los campeonatos mundiales de la categoría en 2005 y 2011. El pedo con ellos es lo que mencionaba líneas arriba: en cuanto se afianzan dentro de la Primera División y empiezan a firmar contratos y a salir con putitas de la tele (¿verdad, Giobrandy Dos Tragos?) nada más no valen un kilo de verga frita y por eso tenemos el fútbol mediocre que me orilla a escribir cosas como esta en vez de usar mis letras para algo más agradable.

La Panamericana ha ganado cuatro medallas de oro (la última en 2011), tres de plata y dos de bronce. Para ser una potencia latina (o eso dicen en la tele a cada rato como si estuvieran rezando el puto padrenuestro), nueve medallas son una miseria.

De entre todas las participaciones en Juegos Centroamericanos, hay doce medallas que se distribuyen de la siguiente manera: cinco oros, seis platas y un bronce. Disfrutando de remarcar lo evidente, diré otra vez que una potencia de su zona, una potencia de verdad, no se anda con mamadas de tener solo doce medallitas cuando se enfrenta a equipos centroamericanos, teóricamente menos talentosos y técnicos que el nuestro.


...y párale de contar. Fuera de esto que mencionaba, todo lo demás son pendejadas que han ganado en torneos que sirven solo para llenar estadios y vaciar bolsillos. Me encabrona la manera en que las televisoras, poderosas inversionistas dentro del desmadrito económico del fut, ensalzan a esta runfla de inútiles; un domingo, justo el día que comenzaría la Copa Oro (y con la vergüenza de la Confederaciones aún fresca en el ánimo colectivo) me tocó estar en casa con mi papá. Él estaba viendo el noticiario de Televisa Deportes (no sé por qué insiste en ver esa mierda si tenemos televisión de paga) mientras almorzábamos, así que me tuve que chutar la sarta de lamidas de riata que le estaba pegando nosequépendejo comentarista a la Selección: multicampeones del torneo, máximos goleadores, que se trataba un torneo importante para pulir los detallitos que faltaban y retomar la eliminatoria mundialista como una máquina perfectamente aceitada.

Nada más alejado de la realidad: México hizo el ridículo en la Confederaciones, hizo un ridículo aún mayor en la Oro, lleva una eliminatoria lamentable con un tercer lugar que se puede atribuir más a la falta de competitividad de la zona que al talento de nuestros jugadores, y se viene un partido crucial frente a la motivada Honduras. Sinceramente, espero que Honduras les ponga un baile, que la eliminatoria siga siendo tan mediocre como hasta ahora y que no clasifiquen al Mundial; y lo digo solo porque soy fan del método experimental, porque me da mucho morbo pensar en las posibles reacciones de la afición.

Si yo fuera un pambolero promedio al que la televisión le ha llenado la cabeza de nubes de algodón azucarado color rosa, hubiera hecho la siguiente lista de deseos guajiros para este año:


1.- Eliminatoria mundialista: Paso invicto (permitidos algunos empates), con victorias aplastantes de mínimo tres goles de diferencia. Estamos en la CONCACAF, no mamen, ni que nos estuviéramos eliminando contra Argentina, Brasil o Uruguay.

2.- Copa Confederaciones: Figurar entre los tres primeros lugares como requerimiento mínimo, teniendo en cuenta que en ese torneo hubo por lo menos dos equipos que nominalmente eran superiores al mexicano.

3.- Copa Oro: Primer lugar obligatorio. Así, sin vuelta de hoja. Si estás compitiendo contra rivales del nivel de los que enfrentas en la CONCACAF y la tele dice que les vamos a ganar a todos, cualquier otra cosa es una inmundicia.


A estas alturas dudo mucho que suceda, pero sería genial ver si la gente por fin hace el esfuerzo de poner a un lado la pasión que despierta el deporte y asume el papel que le corresponde: el de un consumidor defraudado por la marca de su preferencia (ya que estamos en el tema de que el fútbol es negocio). Tenemos tres requerimientos de carácter obligatorio, e igual número de decepciones. ¿Realmente estamos dispuestos a seguir consumiendo los productos y servicios de quien nos decepciona? ¿continuaremos dejándoles ganancias millonarias? Si hacemos un ejercicio simulando que cada mexicano compra una playera de la Selección, así sea una sola en toda su vida, habría que multiplicar 100,000 ingenuos, por $999.00 que gastaría cada uno de ellos en la tienda Martí de su preferencia, obteniendo la pornográfica suma de $99,900,000.00 (o sea, noventa y nueve millones y novecientos mil pesos, sin centavitos). ¡De puras playeras! un pants cuesta como $1500.00; una entrada al estadio...no sé cuánto cueste actualmente, pero las cervezas y alimentos dentro del mismo no son nada baratos. Toda esa es plata que se va a las arcas de personas a las que les importa una mierda desde el enojo de los aficionados que nos damos cuenta de cómo funciona este desmadre, hasta las conmovedoras y ridículas lágrimas de quienes parecen basar su felicidad en el marcador de un partido de fútbol.

Como están las cosas, puedo decir sin ningún temor a equivocarme:

Me cago en la Selección, y me sobra mierda para las televisoras

Allá ustedes si siguen apoyando a esta bola de parásitos mediocres; yo paso totalmente hasta ver los resultados que merecemos ver. Nada de comprar otro jersey, ir al estadio o ver las transmisiones por Televisa o TvAzteca, que son las más beneficiadas junto con la Federación Mexicana de Fútbol, y los dueños de los equipos (y del fútbol) de este país. No más consumo a las marcas que patrocinan a los equipos (ni pedo Chivas, también te vas a la verga con todo y Osito Bimbo, que tampoco me tienen muy de buenas que digamos). A todos esos ojetes que permiten que el deporte se desvirtúe de una manera por demás infame, les juzgo culpables y les condeno a recibir el premio máximo a la ignominia otorgado por mi recabrón criterio: el Raspupito Award. Chúpense esa culeros, y vayan a metérsela bien ensalivada por el orto a Emilio Azcárraga.




¡Lo olvidaba! felicidades a la banda panameña que pase por acá; hay que reconocer que su equipo sí hizo lo que tenía que hacer, y merecidamente está en la final. Por favor, rómpanle el culo a patadas a esos pinches gringos. Latinoamérica entera lo agradecerá.




Now Playing: Household stereotypes - Ligeia


Saludos Enfermos,


martes, julio 23, 2013

Paseos dominicales familiares


Últimamente salgo más seguido con mi familia, cosa que me da un chingo de gusto. Ayer fuimos a La Marquesa, a honras de todos los cumpleaños que caen en el mes de julio: el de mi mamá, el de mi hermana, el de mi primo César, el de mi tía Ana y el de mi tío Oscar. Andaba cansadísimo por toda la actividad que tuve el día anterior, incluso un tanto malhumorado (con algún roce incluido, aunque nada de gravedad) pero aún así la pasé genial: mucha convivencia, cortes de carne que trajo mi cuñado desde Monterrey, chorizo toluqueño que compró mi tía Maricela, cecina, muslos de pollo fritos, frijolitos charros preparados por mi tía Ana, quesadillas improvisadas por mi mamá, arroz con mollejas, café de olla, pan de pueblo, caldo de pollo con patitas; todo preparado a la leña en el asador de la palapa. Buena plática con mis tíos mientras los chamacos paseaban a caballo por el bosque. Mi papá andaba madreadísimo de cansancio también, así que me hizo relevo enrollándose en un edredón mientras mi tío Juan -el consen de entre todos mis tíos- y yo dábamos el roll para buscar buenas tomas (compartimos el gusto por la fotografía, así que andábamos por ahí armados con nuestras respectivas cámaras) y, como no queriendo la cosa, nos escapábamos a comprar un trago. Entre que él no puede beber -al menos en teoría- y yo me solidarizo...terminamos respectivamente con un tequila y una michelada de a litro en la mano.

Ya más tarde, después de la segunda comilona y con un sol que por fin se decidió a iluminarnos por más de cinco minutos consecutivos, los chicos jugaban al freesbee, los adultos tiraban la hueva a gusto en la palapa y yo pude darme una vuelta por el claro para tomar algunas fotos y cerrar a gusto el día. Esto fue lo que resultó:


Más fotos, aquí mero.


Un mes antes, los primos armamos nuestra primera salida en bola. Destino: Xochimilco. Supongo que en parte se debe que no lo hayamos hecho antes a que cada uno tiene sus propias ocupaciones; algunos trabajamos, otros estudian, otros hacen ambas, a otros los castigan sus papás (jajaja) y bueno, que por fin se pudo armar el plan. Ese día traíamos chelas, una botella de tequila, y completamos con más cervezas, algún par de micheladas y un par de Skyy que compró mi hermana. El recorrido estuvo chidito: compramos carnitas y birria para empacarle como si no hubiéramos comido en días; en cuatro horas nos aventamos la ruta por los canales donde todo mundo transita, y además hubo tiempo de que el don que manejaba la trajinera nos diera una vuelta por la zona habitacional -muy bonita, por cierto-, y nos contara algunas de las leyendas más socorridas del rumbo (como la del grupo de estudiantes tarados que iban a bordo de una trajinera y tuvieron la genial idea de ponerse a saltar en ella todos al mismo tiempo, hasta que la voltearon y varios de ellos murieron ahogados; o el origen de la Isla de las Muñecas, que empezó a manera de ofrenda de Don Julíán -habitante de la misma- hacia los malos espíritus para que lo dejaran en paz, y terminó convertida en fuente de ingresos para sus descendientes, quienes cobran una buena lana hasta por bajar a echar una miadita en la parcela).

El recorrido se complementó a toda madre con unos buenos pulques. "De ajo", como nos los vendió el simpático señor que se nos emparejó con su canoa y sirvió pulque sin curar (de a jodido, pues; costaba 40 pesos el litro), el cotorreo con algunas de las trajineras vecinas (agarramos buen desmadre un ratito con unos colombianos que andaban turisteando), gorreándole la música a otras (aunque a algunas no les hacía mucha gracia que coreáramos las rolas que los mariachis les tocaban) y, sencillamente, aprendiendo que aunque algunos nos llevamos varios años de diferencia, habiendo buen pisto y una atmósfera adecuada, podemos armar algo muy disfrutable para todos.


El resto de las fotos, en este enlace.


Me gusta que nuestro desmadre, después de conocernos todos desde muy chicos y convivir con cierta regularidad, haya evolucionado y ahora tengamos la disposición de vernos con gusto e incluir a nuestras parejas (bueno, quienes las tienen en este momento), y la manera en que se adaptan a cómo somos cada uno de nosotros. Aún me aíslo un poco para mantener mi espacio vital lo más intacto posible (y no es por mamón, es porque así funciono, nada más) o para andar por ahí tomando fotografías, o para terminar de despejarme del stress de la semana. De cualquier modo ellos saben que lo paso genial cuando salimos, entendemos todos que nuestras personalidades se desarrollan cada una a su manera y de todos modos, ellos siguen siendo mis niños y yo soy el adulto al que no respetan mucho que digamos, pero que tampoco está tan viejo como para no ser su cómplice y amigo. Definitivamente, tenemos que seguir haciendo esto lo más constante posible.




Now Playing: Manía cardiaca - Enjambre


Saludos Enfermos.


jueves, julio 18, 2013

Combate de lobos


Al día siguiente, tuvo lugar una desagradable escena. El lobo oscuro que había protestado por mi presencia cuando Streak me introdujo en la manada, nunca me había aceptado. Gruñía y ladraba cada vez que me acercaba, y a menudo me arrancaba la comida de las manos mientras yo comía. Le evitaba cuanto podía, pero aquel día, cuando me vio jugando con los cachorros y repartiendo carne entre ellos, intentó morderme.

Se abalanzó sobre mi, ladrando ferozmente, tratando de ahuyentarme. Me aparté de él lentamente, sin demostrarle miedo, pero no me aparté de la camada. Si permitía que me echara una sola vez, nunca dejaría de acosarme. Rodee a los lobos esperando que perdiera interés en mi; pero me siguió, decidido, gruñendo amenazadoramente.

Cuando me disponía a luchar, Streak aterrizó como una flecha entre nosotros y se enfrentó al lobo oscuro. Se erizó para parecer mayor y emitió un profundo gruñido. Dio la impresión de que el lobo oscuro iba a retirarse, pero entonces bajó la cabeza, mostró los colmillos y arremetió contra Streak con las garras extendidas.

Streak aceptó el reto y ambos rodaron por el suelo, mordiéndose y arañándose uno al otro. Los lobos a su alrededor se apartaban apresuradamente de su camino. Algunos de los lobeznos más jóvenes ladraban de excitación, pero la mayoría de los más viejos ignoraban la pelea u observaban solo con leve interés. Ya estaban acostumbrados a reyertas como aquella.

Tenía la impresión de que los dos lobos iban a despedazarse, y corrí hacia ellos con la esperanza de poder separarlos. Pero mientras se desarrollaba el combate comprendí que, pese a todos aquellos ladridos, mordiscos y arañazos, no se estaban haciendo auténtico daño. Streak tenía el hocico arañado y el lobo oscuro sangraba debido a un par de mordidas, pero estaban lejos de hacerse daño de verdad. Aquello era más un combate de exhibición que otra cosa.

La pelea proseguía, y era obvio que Streak estaba derrotando al otro lobo. Él no era tan corpulento, pero sí más rápido y astuto, y por cada golpe recibido devolvía dos o tres.

De repente el lobo oscuro se detuvo, se dejó caer al suelo y se dio la vuelta, dejando al descubierto la garganta y el vientre. Streak abrió el hocico y lo cerró como un cepo sobre la garganta del lobo oscuro; luego lo soltó sin haber traspasado la piel, y retrocedió. El lobo oscuro se levantó y se escabulló con el rabo entre las patas.





Cirque du Freak: Vampires Mountain (El circo de los Extraños: La Montaña de los Vampiros), Darren Shan, 2001.



¿Quieren saber cómo fue que el narrador llegó a encontrarse enmedio de una pelea de lobos? vayan a ePub, un website chingoncísimo que me roló mi amigo Mike, del cual pueden descargar miles de libros para leer en sus smartphones. Es tan sencillo como instalar este Torrent en la compu para tener acceso a los libros, después conseguir en Google Play (vía smartphone, para que sea más de volada) una aplicación llamada GO Book, transferir los libros de la computadora al celular, y listo. Horas y horas de edificante entretenimiento en la palma de la mano. El link para La Montaña de los Vampiros está aquí; denle una checadita y luego me platican qué les pareció.




Now Playing: Frenesick - Lost Acapulco


Saludos Enfermos.


martes, julio 16, 2013

Dedos de luna


Últimamente traigo una nostalgia cabroncísima por mi abuelito Manuel, padre de mi mamá, fallecido hace...creo que ya no recuerdo cuántos años, en todo caso no deben ser más de diez. Hace un par de sábados soñé con él; llegué muerto de cansancio de andar tomando fotos en la Alameda como parte de una práctica de donde estudio fotografía, prendí el radio y me tumbé en el sofá sin siquiera sacarme la mochila o la chamarra. Se escuchaba El Fonógrafo, estación favorita de mi mamá, cuando me quedé profundamente dormido.

En el sueño, estábamos mi abuelito y yo en un concierto de artistas mexicanos de los que le gustaban: Vicente Fernández, Juan Gabriel, güeyes así. Creo que estaba cantando el Juanga cuando tuve ganas de ir al baño; me levanté de mi asiento, voltee a verlo para avisarle que regresaba en un momento, y lo encontré llorando. Al preguntarle por qué, me respondió "es que perdí el triplay" (él era carpintero); lo abracé y le dije "no te preocupes, al rato compramos otro". Acto seguido me miró, al tiempo que me decía "¿verdad que soy tu abuelito Manuel?", y yo le respondí con lágrimas en los ojos "siempre lo vas a ser".

Las lágrimas me siguieron fuera del sueño: desperté llorando, tardé un buen rato en calmarme. Me sorprendió darme cuenta de que sollozaba como cualquier escuincle al que le hubieran quitado su dulce. Tras tardar unos minutos en tranquilizarme, me quedé pensando en que, a tanto tiempo de su muerte, no la he logrado superar del todo. Sigo teniendo todos esos bellos recuerdos que, por alguna patética razón, asaltan mi mente cuando más vulnerable está: en plena cruda (aunque no siempre; esto ha tomado cierta frecuencia en las últimas semanas). Se arremolinan los momentos bonitos, las palabras, la convivencia que hubo prácticamente desde que nací. También aquellas situaciones en que tuvimos los roces típicos de cualquier relación intergeneracional, por los cuales le pedí perdón en su cama de hospital sin siquiera mediar palabra, simplemente recargando mi cabezota sobre su pecho y soltándome a llorar porque no quería que se fuera, aún cuando me resistí cuanto pude. Sentí su mano sobre mi cabello y sus palabras resonando en mis oídos: "no pensé que fueras a llorar tanto por mi". ¿Y qué esperaba, señor? si cuando yo era bebé y me le vomitaba sobre el suéter él solamente se reía, si la única vez que me dio una nalgada por portarme mal me dolió en el alma y no en el trasero. Si todas esas veces que él mataba los conejos y pollos que criaba para que comiéramos me dejó ayudarle y me enseñó a perderle el miedo a la sangre y a entender que al final de esta vida todos seremos consumidos por una especie dominante (como les pasaba a aquellos animales) o por una puta enfermedad que te lleva a la mierda en un mes (como le sucedió a él), ¡y qué bueno! porque así, el jodido cáncer no tuvo ocasión de causarle el sufrimiento que usualmente provoca en sus víctimas.

No me gusta ir a su tumba porque no creo en eso de hablarle y dejarle flores a un pedazo de mármol. Prefiero guardarme todo lo genial que hubo, atesorarlo siempre, aunque de vez en vez duela. Los recuerdos son, al final, más poderosos que un mausoleo o una lápida; ellos nos hacen tener presente quiénes fuimos y quiénes somos ahora, a quiénes hemos amado siempre, sin importar cuánto intentemos sacarle la vuelta al dolor de la ausencia para convertirlo en una sonrisa de ojos húmedos..





Repentinamente, casi a punto de cerrar este post, me vino a la memoria un cuento que leí cuando estaba en primaria, en el libro de texto. Algunas ocasiones llegué a recordarlo vagamente, pero el sábado la memoria lo rescató casi por completo del sótano donde se quedan las cosas que uno ya no usa, y no me resistí a la idea de buscarlo en la red. Afortunadamente lo encontré, ¡y qué manera de encontrarlo! scanneado del libro de la escuela, y también la versión original, sin los pequeños recortes originados por la adaptación al mencionado libro. En ese orden, pueden encontrarlos acá, y en este otro link. No dejen de echarles un vistazo...y si tienen niños, compártanselos. Quizás dentro de muchos años, recuerden ese mismo texto un día de resaca, sientan ganas de leerlo nuevamente, y sonrían agradeciendo la fortuna de haber conocido a sus abuelos.






Now Playing: Deukalion's big floods - Seiji Yokoyama


Saludos Enfermos.

jueves, julio 11, 2013

Con Caña


El 5 de julio, la compañía de baile EnCante Flamenco se presentó en el Foro Lenin, ubicado en la colonia Roma. Se trata de un inmueble cómodo y acogedor, perfecto para una noche de increíble música y no menos impactante danza. Las bailaoras, ataviadas con atractivos vestidos ceñidos con falda de holán que resaltaban su belleza, se hicieron acompañar con la guitarra de Salomón Infante, las percusiones de Rodrigo León y Gabriel Elías (quien, dicho sea de paso, formó parte de la alineación de Los de Abajo hace algunos ayeres) y el palmeo de la maestra Carmen Blanco, notabilísima exponente del arte andaluz en nuestro país.


Más fotos, acá.


La atmósfera se percibía cálida; invitaba a los presentes a no perder detalle de los movimientos de las chicas que, siguiendo los rasgueos, palmas y percusiones, nos embelesaron con la coordinada cadencia de sus movimientos. Cada interpretación se adueñaba completamente de nuestra atención, llevándonos de la mano a través de un breve pero sustancioso recorrido por los distintos ritmos que componen a lo que, quienes no estamos inmersos en su complejidad, conocemos genérica y llanamente como flamenco: las sevillanas, las soleás, los tarantos, la farruca, los tangos y las bulerías inspiraron a los presentes a arengar a las bailaoras con sonoros “¡olé guapa!”; a dejarse ir y disfrutar plenamente del espectáculo a quienes ya tenían una idea concreta sobre lo que presenciarían, o bien, a querer conocer más sobre este fino arte a quienes tenemos un primer contacto con él. A tratar de llevar con el pie (sin mucho éxito, al menos en mi caso) el ritmo que, vertiginoso, dictaban los tacones de Armonía Solís, Gabriela Junco, Karla Aranzábal, Verónica López Guazo, Zamara Bustos y Pilar Rivera. Les traje un par de videos para que se den un quemón y los disfruten:



Verónica, Pilar y Karla en pleno derroche de coordinación, fuerza y elegancia.



Armonía extasiando a más de una cámara.


De verdad vale la pena asistir a eventos como éste. Y para que se acaben de convencer, les comento que tuve oportunidad de echar una platicadita previa a la presentación de Con Caña con Pilar Rivera; se me ocurrió que sería buena idea pedirle que nos introdujera un poco en el mundo de tan cautivante arte y, gracias a una amiga que tenemos en común, la entrevista tuvo lugar vía telefónica un par de días antes del evento. Sin embargo, me permitiré ser grosero y dejarlos con ganas de enterarse de lo que sucedió durante la misma, con la intención de que descarguen el número 2 de Bindi, que sale a mediados de este mes. En una semanita (días más, días menos) estará disponible para descarga; ojalá puedan bajarla y rolarla con la banda para que todos tengamos chance de conocer algo nuevo e interesante. ¡No se la pierdan!




Now Playing: I am - Godsmack


Saludos Enfermos.


domingo, julio 07, 2013

No solamente en 10 de mayo


Hace ocho días fui a la Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario, en compañía de mi señora madre. Tenía boletos para el cierre de la Temporda 89 del Taller Coreográfico de la UNAM, así que aproveché que había descansado todo el sábado (bueno...es un decir, dormí todo el día gracias a la monumental cruda que me cargué), la invité y nos fuimos tempranito para allá. Estaba medio seria en el camino, probablemente porque no le agrada mucho que digamos el que yo beba; el traslado en metro fue bastante silencioso, con intercambio de algunas frases incómodas y forzadas, pero nada más. Llegamos media hora antes de que empezara el recital, recogí las cortesías y apenas alcanzamos a entrar exactitos para tener buen lugar justo de frente al escenario. Entre La boda de Mozart, Syrinx de Debussy, Adiós Nonino, de Astor Piazzolla  y el segundo acto de El lago de los cisnes de Tchaikovsky, el público se entregó totalmente; máxime cuando, al terminar la función, salió al escenario la maestra Gloria Contreras para despedir la temporada y el público respondió con un sonoro goya que, noté de reojo, le hizo a mi mamá recordar sus tiempos de universitaria trayéndole un par de emocionadas lágrimas.

Caminamos un buen rato desde el Centro Cultural Universitario hasta la Avenida del Imán; en principio porque no encontrábamos un taxi que nos sacara de ahí, pero terminó siendo por mero gusto, con buena plática, con algunos bonitos recuerdos (cortó una ramita de un pirul y la metió en el cuello de mi chamarra, al tiempo que me decía "¿te acuerdas de que te ponía de estas cuando eras niño, para que no te hiciera daño el aire?"). Después fuimos al centro a comprarme un nuevo celular, y saliendo de ahí la invité a comer a un lugar donde unos días antes habían llegado por casualidad ella y mi hermana, y que se le antojaba para repetir: Costillas El Sitio. Es un lugar muy sencillo, pero la comida vale la pena, y más cuando tienes una muy buena plática en la compañía adecuada.

La tarde nos dio todavía para ir a comprar unos medicamentos que ella necesitaba, y algo del delicioso pan que venden en la Pastelería Madrid. En ese preciso momento recordé que tenía plan con una amiga para ese día, pero ya no me importó. Recordé la última vez que fuimos al centro (precisamente a comprar un celular, últimamente tengo cierta extraña habilidad para requerir otro aparatejo de esos frecuentemente) y el propósito que me hice, desde ese entonces, de convivir más con ella, de entenderla, de compartirle mis cosas y dejar que ella me comparta las suyas. De ser amigos. Esa tarde me recordó que no debo perder de vista que tengo a la mejor amiga que la vida me podría dar en mi propia casa, y que, aunque tardé más de lo que tenía previsto en retomar esa relación para alimentarla como siento que debo hacerlo, estoy a muy buen tiempo de tornarlo constante. Realmente quiero, tengo ganas, y no la voy a soltar.






Now Playing: The ace of spades (acoustic) - Motörhead


Saludos Enfermos.