lunes, noviembre 25, 2013

Los Fabulosos Cadillacs en el Foro sol (y por vos, yo bajaría el sol)


El sábado por la noche fui al concierto de Los Fabulosos Cadillacs en el Foro Sol. No estuvo en mis planes hasta hace poco porque nunca he sido gran fan de ellos; si digo que me gustan diez rolas, probablemente esté exagerando. De hecho un grupo de amigas me había invitado hace meses y no acepté porque mi tirada era ir al de Ringo Starr, pero gracias a algunas situaciones y a que ahora una de ellas es mi novia, el panorama cambió.

La ida estuvo a poco de no concretarse gracias a que Cintya, quien vive en Querétaro, no pudo venir por un problema de muelas del juicio e Hilda trae una tos jodidísima desde hace varios días; sin embargo, aún con frío y un poco de lluvia al llegar, ahí estuvimos, la pobrecita con su chamarrota, bufanda y un impermeable que se compró llegando al Foro Sol. Ya en las gradas, aprovechando que Nana Pancha fue la bandita de calentamiento, que luego hubo otra bandita que tocaba culerísimo y de la que ni recuerdo el nombre (ni quiero) y que no nos levantamos a bailar cuando tocaron los Straitjackets porque ella estaba guardando energías para cuando salieran a escenario los Cads (pese a que yo traía todo el ritmo, ellos me gustan bastante y de hecho me atraían más que la banda principal), se me acurrucaba en el pecho como pollo con frío envuelta en su plástico plateado, hasta que aparecieron los estelares argentinos.

Ahí fue donde supe a qué había ido en realidad a ese concierto: a verla bailar, cantar, gritar dentro de lo que los ataques de tos le permitían, disfrutar, emocionarse cabroncísimo cuando salió Roco Pachukote a cantar Calaveras y diablitos y cuando le tocó a Rubén Albarrán hacer dueto con Vicentico para Vasos vacíos. Me causó mucha ternura y una alegría inmensa y sincera verla así de contenta, tener el chance de compartir su felicidad, cantarle un pedacito de cierta canción al oído y notar a través de su sonrisa que eso le gustó. Si además le agrego que de por sí traía la onda de divertirme, bailar, cantar y brincar hasta que me dolieran las piernas, puedo decir que mi noche estuvo increíble. Respecto a la música y el ambiente, no me puedo quejar; si bien nunca le he puesto demasiada atención al rock en español (rockcito, como le llamo despectivamente cuando topo algo que me parece más de lo mismo), Los Fabulosos Cadillacs se cuentan entre las bandas que aunque no les conozco la gran cosa, sí me agradan. Entonces, de que valió la pena no hay duda: me ayudó a recordar que mantenerse abierto a probar algo diferente suele traer buenas satisfacciones, a seguir firme en mi nueva ideología de no abusar del alcohol para pasarlo bien, y a tener una nueva oportunidad de disfrutar el ver feliz a alguien muy especial para mi.






Now Watching: Latin lust


Saludos Enfermos.


martes, noviembre 19, 2013

El fin del verano


Taran fue hacia la puerta. Las ovejas estaban calladas e inmóviles en el aprisco. El aire de las montañas mordía como el hielo. La fría red plateada del rocío brillaba sobre los retazos de hierba perdidos aquí y allá, y las piedras parpadeaban igual que estrellas caídas sobre la tierra. Taran se estremeció y se envolvió en la capa. Se quedó inmóvil durante un rato en el umbral hasta que se dio cuenta de que ya no estaba solo. Fflewddur también se había levantado.

-No podías dormir, ¿eh? -dijo Fflewddur con voz jovial. -Yo tampoco. Demasiadas emociones. Apenas si habré cerrado los ojos un momento...ah, bueno, quizás haya dormido algo más que eso. ¡Gran Belin, menudo día! no todo el mundo consigue encontrar al padre que había perdido hacía mucho tiempo en pleno centro de la nada, ¿verdad? Taran, amigo mío, tu búsqueda ha llegado a su fin y no se me ocurre un final mejor para ella. Nos hemos ahorrado el trayecto hasta el Lago de Llunet, y no me importa confesar que eso me alegra muchísimo. Ahora tenemos que hacer planes. Creo que deberíamos cabalgar en dirección norte hasta llegar al reino del Pueblo Rubio y buscar a Doli. Después iremos a mi reino para celebrar unos cuantos banquetes y fiestas, y supongo que querrás zarpar hacia Mona para dar la buena noticia a Eilonwy. ¡Que así sea! ¡Ahora que tu búsqueda ha terminado, eres tan libre como un pájaro!

-¡Soy tan libre como el águila enjaulada en la que Morda quería convertirme! -gritó Taran. -Si continúa viviendo en soledad, este valle no tardará en acabar con Craddoc. Sostiene sobre sus hombros una carga demasiado pesada. Le respeto por haber intentado llevarla con dignidad. Si he de serte sincero, es lo único por lo que le respeto. Su tozudez acabó con la vida de mi madre y estuvo a punto de acabar con la mía. ¿Cómo es posible que un hijo ame a semejante padre? y aún así, mientras viva, estoy atado a él por los lazos de la sangre, si es cierto que su sangre corre por mis venas.

-¿Si? -replicó Fflewddur. Frunció el ceño y escrutó atentamente el rostro de Taran. -Has dicho "si", como si no estuvieras convencido de que...

-Craddoc dice la verdad cuando afirma ser mi padre -respondió Taran. -Soy yo quien no le cree.

-¿Qué quieres decir? -preguntó Fflewddur. -¿Sabes que es tu padre y al mismo tiempo dudas de que lo sea? Ahora sí me has dejado realmente confundido.

-Fflewddur, ¿es que no lo comprendes? -dijo Taran pronunciando las palabras muy despacio y como si cada una le costara un gran esfuerzo. -No le creo porque no quiero creerle. Desde que era muy pequeño siempre he mantenido oculta en lo más hondo de mi corazón la esperanza de que provenía de un linaje noble.

Fflewddur asintió.

-Sí, comprendo a qué te refieres -suspiró. -Ay, nadie puede escoger a sus padres, ¿no te parece?

-Ahora mi sueño no es más que un sueño -dijo Taran, -y debo renunciar a él.

-Creo que Craddoc dice la verdad -respondió el bardo. -Pero si hay dudas en tu corazón, ¿qué puedes hacer? ¡Ah, ese bribón de Kaw! si estuviera aquí podríamos enviarle con un mensaje a Dallben. Pero dudo que consiga encontrarnos en este horrible desierto.

-¿Desierto? -exclamó la voz de Craddoc.

El pastor estaba inmóvil ante el umbral. Taran se volvió rápidamente hacia él, súbitamente avergonzado de sus palabras, mientras se preguntaba cuántas habrían llegado a oídos de Craddoc, pero si el pastor llevaba ahí más de un momento no dio señal alguna de ello. Fue hacia los compañeros y su rostro lleno de arrugas estaba iluminado por una sonrisa.




Taran Wanderer (Taran el vagabundo), Lloyd Alexander, 1967



¿Por qué Taran tenía tantas esperanzas en que su linaje fuera noble, y se sintió terriblemente decepcionado cuando conoció su origen humilde? Entérense leyendo todo el PDF, dando clic aquí. ¡Que lo disfruten!




Now Watching: Gladiator


Saludos Enfermos.


lunes, noviembre 18, 2013

There's a place - The Beatles


Todo hombre tiene su talón de Aquiles, aquello que, pese a tratar de mantener una coraza basada en actitud valemadrista, objetiva e incluso cínica ante las circunstancias, es capaz de herirle. Llámense acciones, actitudes o palabras, hay cosas que llegan a lastimar de un modo que hacen que sientas como si algo dentro tuyo se quebrantara un poco y te orillara a tomar una posición en que no estás dispuesto a dar más de lo que las personas demuestren merecer. Luego llegan las disculpas, los "no quise herirte", "no quería que lo entendieras de esa manera", y crees todo eso, porque viene de aquellos a quienes amas y en quienes quieres mantener la fe y conservar esas ganas de ser, de dar sin esperar nada a cambio, como cuando niño, y has procurado seguir funcionando de un rato para acá. Quieres maniatar al orgullo, no le vas a permitir salir de su jaula, lo has sometido bien, lo has encerrado y amaestrado, y no vas a permitir que todo el trabajo que has hecho y te ha costado se eche a perder.




Sin embargo, sabes que algo se rompió y probablemente esté muriendo de a poco. Y es que el problema con la lava reside en su propia naturaleza incandescente, que al encontrar sosiego en la tierra se enfría y genera una capa alrededor suyo muy difícil de romper. Permitir que se forme o mantenerla ardiente y viva, dependerá de mucho trabajo mental-objetivo y emocional; de encontrar ese punto intermedio donde la meditación descongela un poco al alma.

Por fortuna, siempre hay un lugar a dónde ir, en el que el tiempo no existe y nada ni nadie puede interrumpir la paz de los pensamientos y sentimientos. Hay un lugar...







Now Playing: El listón de tu pelo - Julieta Venegas


Saludos Enfermos.


sábado, noviembre 16, 2013

El crochan negro


-Adiós, lechucitas -dijo Orddu, volviéndose hacia la cabaña. Es una pena que no hayáis podido hacer ningún trato con nosotras. Pero eso, bueno, así son las cosas. Iros volando a vuestro nidito y dadle muchos recuerdos cariñosos de nuestra parte al pequeño Dallben.

-¡Esperad! -gritó Taran, lanzándose tras ella.

Eilonwy, que se dio cuenta de lo que pensaba hacer, le cogió del brazo e intentó protestar. Taran la apartó suavemente. Orddu se detuvo, y se volvió a mirarle.

-Hay otra cosa más- dijo Taran en voz muy baja. Irguió el cuerpo y tragó aire. -El broche que llevo, el regalo de Adaon, hijo de Taliesin.

-¿Un broche? -dijo Orddu, contemplándole con curiosidad. -¿Un broche, deveras? sí, eso podría ser más interesante. Quizá fuera lo apropiado. Tendrías que haberlo mencionado antes.

Taran alzó la cabeza y sus ojos se encontraron con los de Orddu. En ese momento tuvo la sensación de que no había nadie más con ellos. Se llevó la mano lentamente a la garganta y sintió que el poder del broche se agitaba en su interior.

-Habéis estado jugando con nosotros, Orddu -murmuró. -Visteis que llevaba el broche de Adaon cuando llegamos aquí y reconocisteis muy bien lo que era.

-¿Importa eso? -le replicó Orddu. -Sigue siendo cosa tuya decidir si quieres usarlo para hacer el trato o no. Sí, conocemos bien el broche. Menwy, hijo de Teirgwaedd, el primer bardo, lo creó hace mucho tiempo.

-Podríais habernos matado -murmuró Taran -y tomar luego el broche. Orddu le sonrió con tristeza.

-¿No lo entendéis aún, pobre gallinita? Al igual que ocurre con el conocimiento, la verdad y el amor, el broche debe ser entregado voluntariamente o su poder desaparece. Ah, y realmente está lleno de poder. También debes entender eso, ya que Menwy el bardo puso en él un potente hechizo y lo llenó de sueños, sabiduría y visiones. Con ese broche, un patito como tú podría ganar muchas glorias y honores. ¿Quién podría decir hasta dónde llegaría? Sería capaz de rivalizar con los héroes de Prydain, con todos, incluso con Gwydion, príncipe de Don.

-Piénsalo bien, patito -dijo Orddu. -Una vez que lo hayas entregado, ya no volverá nunca más a ti. ¿Quieres realmente cambiarlo por un caldero maligno que pretendes destruir?

Mientras sostenía el broche, Taran recordó con amarga claridad todas las alegrías que había tenido viendo y oliendo por medio de él: las gotas de rocío sobre la telaraña, cómo había logrado salvar a sus compañeros de la avalancha, el modo en que Gurgi había alabado su sabiduría, los ojos admirados de Eilonwy y cómo Adaon le había confiado el broche. Una vez más, sintió que en su interior se agitaba el orgullo nacido de la fuerza y la sabiduría. Inmóvil a sus pies, el horrible caldero parecía burlarse de él.

Taran asintió, casi incapaz de hablar.

-Sí -dijo. -Haré ese trato.

Se quitó lentamente el broche del cuello y, cuando dejó caer el trozo de hierro en la mano extendida de Orddu, fue como si en su corazón chispeara una luz para morir enseguida, casi arrancándole un grito de angustia.

-¡Hecho, gallinita mía! -gritó Orddu. -¡El broche por el crochan!

Sus compañeros permanecían a su alrededor, silenciosos y con el rostro abatido. Taran apretó los puños.

-El crochan es nuestro -dijo, clavando los ojos en el rostro de Orddu. -¿No es así? ¿es nuestro y podemos hacer con él lo que nos plazca?

-Pues claro que sí, querido pajarillo mío -dijo Orddu. -Nosotras nunca rompemos un trato. Es vuestro por completo y de ello no cabe duda alguna.

-En vuestro establo vi martillos y barras de hierro -dijo Taran. -¿Nos dejaréis usarlas? o -añadió con amargura -¿debemos pagar aún otro precio por ellas?

-Usadlas, usadlas, no faltaría más -le replicó Orddu. -Digamos que eso forma parte del trato, y debemos admitir que eres un polluelo muy osado al hablar así.

Taran llevó a sus compañeros hasta el establo y, una vez allí, se detuvo.

-Comprendo muy bien lo que pensabais hacer -les dijo en voz baja y calmada, estrechpandoles las manos uno a uno. -Todos habríais entregado vuestro mayor tesoro por mi. Me alegro de que Orddu no cogiera tu arpa, Fflewddur -añadió. -Sé que sin tu música serías mucho más desgraciado que yo sin mi broche. Y tú, Gurgi, jamás debiste intentar sacrificar tu comida por mi. Eilonwy, tu anillo y tu juguete son demasiado hermosos y útiles como para cambiarlos por un feo crochan.

-Ahora -dijo Taran, -todas esas cosas son doblemente preciosas. Y vosotros también lo sois, pues habéis demostrado ser los mejores camaradas que se puede tener. Cogió un pesado martillo que estaba apoyado en la pared. -Venid ahora, amigos, pues debemos terminar una tarea.




The black cauldron (El caldero mágico), Lloyd Alexander, 1965



¿Quieren saber por qué Taran y sus compañeros deseaban con tanto ahínco destruir el caldero? topen la versión completa en formato PDF entrando aquí, y disfrútenlo.




Now Watching: Stanford at USC


Saludos Enfermos.


lunes, noviembre 11, 2013

Original/Cover 043: Britney Spears


¿¿¿Que quéeeeeee???





Sí, es en serio. Y es que algunos miércoles, mi novia, nuestras amigas y yo jugamos a postear covers en Facebook. A veces salen unos chidos, a veces otros no tan buenos, pero está agradable para conocer nuevas cosas y de pasadita, alimentar esta sección del blog. En una de esas salió este de aquí, el cual Hilda atinó a definir como "el rescate de una canción sin gracia", y creo que otra vez estamos ante un caso de esos.

Se trata de una rolita pop promedio diseñada para prender a las morras en el antro (en su momento, que ahorita seguro ya está pasadísima de moda), con una letra wanna-be-femme-fatale, ritmo pegajoso y un cierto toque de cachondería. Sería hipócrita decir que me desagrada, aunque definitivamente hay un par de covers que la sacan de donde está y le dan una dimensión diferente.

Incluso dentro del mismo pop, hay voces que destacan por su calidad, tesituras y profundidad; en este primer caso, considero que Lily Allen le hace un parote a la rola de la Bitchney. Juzguen ustedes:






Por otro lado, tenemos a Franz Ferdinand. No redescubrieron el hilo negro del rock ni mucho menos, pero de entre el montón de bandas que surgieron a principios de la década pasada principalmente en el Reino Unido, me parece una de las que han sabido conservar su toque fresco hasta la fecha, además de que la voz de Alex Kapranos me late bastante:






¿Ustedes, qué opinan? ¿se quedan con la original, o les latió más alguna de las dos opciones que aparecieron por acá? platíquenme, y recuerden que pueden usar las opciones que se encuentran en la sección Contacto o los comments de este post para hacer pedidos y sugerencias de rolas, que ya saben que, aunque lentamente, se van publicando por acá de forma constante.




Now Playing: Womanizer - Franz Ferdinand


Saludos Enfermos.


jueves, noviembre 07, 2013

La Muerte rondando la Ciudad de México


La Muerte se mantiene siempre cerca. Está ahí, presente y paciente, a la vuelta de la esquina; nos mira de reojo, nos acompaña a todas partes, y pareciera que a nosotros nos gusta su compañía. Es temida, respetada, venerada; es parte de nuestra cotidianidad y sabemos corresponderla como se debe, dedicándole una gran fiesta llena de tradición y sentimiento. El colorido de nuestra veneración por la flaca no tiene límites ni comparación. Por todos los rincones de esta caótica pero bella ciudad asoman los altares y ofrendas, desde la casa más humilde hasta la Plaza de la Constitución.

-Ven, dulce muerte- decimos los mexicanos, ofreciendo a nuestros muertitos, a los que físicamente ya no están pero siguen viviendo en algún rincón de nuestros corazones, una enorme variedad de agasajos para que no falten a la cita: frutas, dulces, el guisado favorito del abuelo, la cerveza o el whiskey que nunca le faltaban a papá en alguna reunión familiar. Se les pone el camino a la mesa con pétalos de flor de zempasuchitl para que no pierdan la pista y puedan sentarse a la mesa con nosotros, como hacían antes.

Los difuntos gustan también del arte, lo disfrutan, y la comunidad artística, sabiendo esto, organizó toda clase de eventos en honor a la calaca. El fin de semana anduve de pata de perro en el centro y, esquivando la monumental y sobadísima ofrenda de cada año en el Zócalo, me fui a los rinconcitos a ver qué había.

La primera parada fue en el Atrio de San Francisco, a un lado de la Torre Latinoamericana, el sábado. El aire frío de la tarde hacía bailar a las calaveritas de la ofrenda zapoteca que ahí se encontraba montada, sin lograr que los curiosos nos fuéramos de ahí. Al contrario, los altares plenos de zempasuchitl, veladoras y frutos, las cruces entre las que se destacaba la de Rufino Tamayo, invitaban a los visitantes a permanecer en el lugar. Las frases llenas de humor y picardía que tan característicamente le hemos dedicado a la huesuda engalanaban el muro lateral que pertenece a la entrada a la Latino, mientras en la pared del fondo resultaba imposible hacer una toma abierta de los coloridos cráneos que, sobre un contrastante fondo morado, hacían la delicia de niños y no tan niños que formaban una considerable fila para tomarse una fotografía al lado de ellos.


Las demás fotos, acá.


El domingo tuve oportunidad de visitar el Palacio de Minería, donde se montó una ofrenda y exposición de catrinas en un tributo a Manuel Tolsá, arquitecto y escultor español quien, tras años de realizar importantes obras en suelo mexicano, tuvo su encuentro con la tilica aquí mismo. La Catrina, tan pomposa y miserable como la "aristocracia" mexicana de la que José Guadalupe Posada hizo comidilla al crear a su famoso personaje, acudió a rendir tributo al artista español ataviada con su característico sombrero de plumas y un guardarropa más amplio que el de Lady Gaga: elegantes vestidos de noche, trajes típicos mexicanos, seductores vestidos entallados, ¡hasta un vestido de novia, por si algún guapo se animaba!


El resto de la galería, aquí.


De ahí, la siguiente parada, que se convertiría en la más bonita de las pocas que tuve oportunidad de visitar: la Ofrenda huichola, con el Vochol (o vocho huichol) como protagonista. Este simpático escarabajo alemán fue decorado por ocho artistas huicholes de los estados de Nayarit y Jalisco, quienes emplearon más de 9000 horas de trabajo y quién sabe cuántos chingos de chaquiras para dejarlo así de bello como es. Cada uno de los tapones de las llantas presenta un diseño diferente y son apenas una probadita de la riqueza en diseño, colorido, minuciosidad y tradición que nuestros artesanos plasmaron en este ejemplar del clásico alemán (que, dicho sea de paso, fue fabricado en la planta mexicana de Volkswagen). La belleza del Vochol trasciende fronteras, tan es así que desde su hogar base, el Autostadt (parque temático de la automotriz teutona ubicado en Wolfsburg) sale a dar la vuelta por el mundo, y en esta ocasión, a efecto de las fechas, llegó al Museo de Arte Popular con un particular personaje al volante.


¡Qué bonito vochito! conózcanlo entrando aquí.


Nuestras tradiciones son hermosas, particularmente (para mi) las del Día de Muertos. Vale la pena preservarlas, y la mejor manera de hacerlo es dándoles vida visitando, conociendo y compartiendo, ya sea pasando el tip a la banda o bien, recorriendo acompañados todas esas bellezas que podemos encontrar en los diferentes recintos culturales, e incluso en las calles de nuestro país.




Now Watching: Oregon at Stanford


Saludos Enfermos.


martes, noviembre 05, 2013

Pabellón de Diseño Mexicano @Jardín Esparza Oteo




Supe acerca del Pabellón de Diseño Mexicano hace tiempo a través de Facebook, y por cualquier cantidad de razones no había tenido oportunidad de conocerlo. Sin embargo, este domingo por fin se abrió el espacio y mi novia y yo nos fuimos de pata de perro al Jardín Esparza Oteo, donde pueden encontrar a este colectivo desde las 11:00 y hasta las 18:30 horas.

En uno de los costados del jardín, sobre la acera, se encuentran veinte stands cargados de mercancía original y de producción limitada. El recorrido no toma más de media hora, y sin embargo, se tiene la oportunidad de encontrar productos originales, hechos a mano y 100% mexicanos. Así, pueden hacer la primera parada en Gibrán y disfrutar un delicioso helado artesanal (Hilda se envenenó con el de cassata siciliana -hecho a base de leche, dos vainillas y frutos secos- que está cabronamente delicioso) mientras caminan entre los tiernos y creativos peluches de Caramelo Corrosivo, las playeras de Nomechingles que son una oda al idioma de Cervantes y al de Shakespeare y que, combinados, dan como resultado una divertidísima opción para llevar puesta los lunes a la oficina; la originalidad de los accesorios creados por Psiko Diseño, Lunas Piinns, Dulces Colores, Di Señito, Gabiscuits, Koso y Ferzu, hechos con materiales que van desde la tela y el vidrio soplado, hasta los zippers reciclados.

The Little Bakery lleva la repostería más allá del deleite al paladar y la convierte en arte visual; con Zink y LaNegraMancha (que también trae sus comodísimas sandalias Paez) tienes la garantía de que, si adquieres una prenda, no vas a ver a otras veinte personas por la calle usando lo mismo que compraron (diseñadores mexicanos 1, tiendas departamentales 0) ya que todos los stands cuentan con mercancía diseñada y producida por sus operadores, lo cual significa que aquí no se revende mercancía de otros lados. Algo similar sucede con SpiralDeko, productora de muebles originales, o con Detalles Reciclables y Vainilla Lola, los representantes más notoriamente ecofriendly del colectivo. En definitiva, invertir un ratito de la tarde dominical en conocer opciones nuevas para decorar la casa o para agregar al guardarropa es una buena idea, ya que aunque cada semana se tienen veinte opciones para recorrer, el colectivo se compone de aproximadamente 60 diseñadores e invitados emergentes que se alternan para dar variedad al concepto.




El esfuerzo que conlleva levantar y mantener una iniciativa como esta no es cualquier cosa, como me platicaba Carlos, el director de la misma. Tras una larga búsqueda, se obtuvo el apoyo de la Delegación Benito Juárez para conseguir el espacio y, al abrirse la puerta de la oportunidad, este equipo de diseñadores ha sabido aprovecharla muy bien desde hace tres años: han dado muestra de su talento decorando el balcón delegacional para el grito del 16 de septiembre pasado, así como salones para cenas y eventos varios, e incluso la navidad pasada armaron un árbol navideño de cartón en la explanada delegacional.

La buena onda, empatía y compromiso con el entorno de que hacen gala se refleja en detalles tan simples pero notorios como el hecho de barrer la acera donde colocan los stands cada semana, armar los mismos dentro del parque para no obstruir el paso en la vía pública, colocarlos de modo que se respete el tránsito del peatón, y al retirarse, desarmar todo y dejar limpiecito. Esto influye en que a los habitantes de la zona les agrade tener este tipo de actividades al alcance, y lo demuestran conviviendo y cooperando con ellos: hace un par de fines de semana montaron un altar de Día de Muertos adornado con calaveras hechas por cada uno de los diseñadores y por los vecinos, teniendo como resultado una bonita ofrenda en la que todo el que quiso participar pudo ver reflejado su granito de arena para embellecer el jardín. Además, traen una dinámica de domingos culturales en los que hay actividades artísticas, talleres que usualmente van enfocados al reciclaje y durante los cuales, en compañía de los visitantes, siembran plantas en PET reciclado, fabrican accesorios con materiales reciclables, se adiestra y educa a perros, hay mecánica básica para bicicletas y se imparten medidas de seguridad para ciclistas. Estos talleres se llevan a cabo a mediodía, duran aproximadamente un par de horas y están enfocados a niños y adultos, para que nadie se aburra y se quede sin aprender algo nuevo.


El resto de las fotos, aquí mero.


¿Qué viene para Pabellón de Diseño Mexicano? bueno, además de sus actividades normales, en diciembre tendrán oportunidad, de nuevo en conjunto con los vecinos, de tomar un área del parque, adornarla con motivos navideños y reforestarla; pero ¿por qué esperar a diciembre para conocer el trabajo de estos chicos? visítenlos cada domingo en el Jardín Esparza Oteo. Alabama 153 esquina con Nueva York y Georgia, en la Nápoles. Y por supuesto, para que se vayan antojando, dense una vuelta por su página oficial de Facebook; seguro encontrarán más de una razón para darse una vuelta por allá.




Now Playing: Trátame suavemente (live) - Soda Stereo


Saludos Enfermos.