martes, diciembre 24, 2013

PHX


Se dice en la mitología que el Fénix muere cada quinientos años en medio de un nido construido por él mismo para tal propósito; lo forma con hojas secas de plantas aromáticas y espera pacientemente a que los rayos del sol hagan su trabajo incinerándolas con él dentro hasta consumirlo totalmente y reducirlo a cenizas, de las que renacerá la misma ave eterna sin otra posibilidad de perpetuar su especie, y a sí misma, que a través de la auto-inmolación y su posterior y glorioso resurgimiento.

Hace tres meses, y después de casi cinco años de pensarlo detenidamente, decidí tomar como punto de partida para cierto proyecto al Fénix, enlazándolo con otras cosas que me gustan y cuyo significado tiene un peso importante en mi vida, creando un concepto un tanto intrincado y pacheco (aunque juro que no me metí nada). El resultado tiene como protagonista a la mítica ave que, en cierta manera, me trae a la mente los recuerdos de aquellas ocasiones en que me he tenido que levantar para salir del hoyo en que he caído y seguir adelante. Por supuesto, y esto es algo seguro como el infierno, que no he sido el único que se ha inspirado en ella; entre los millones de ocasiones en que ha sido tomada como estandarte por alguna persona o incluso institución, figura en el escudo del equipo de fútbol de mis amores.





La final de la UEFA Champions League 2005, allá en Estambul, fue el momento en que me enamoré de este equipo. Jamás vi a ningún otro jugar con semejantes huevos, determinación y coraje para revertir una desventaja que representaba una inminente derrota y terminar arrancándole de las manos al arrogante favorito AC Milan de Maldini, Stam, Seedorf, Gatusso y Shevchenko, la ansiada orejona. Las aparentes víctimas, comandadas por Gerrard, Alonso, Carragher, Riise y Dudek, terminaron demostrando que el verdadero rival a vencer siempre será uno mismo en combinación con sus miedos. Para muestra...






El Liverpool FC cuenta, además, con el que quizás es el himno más bello entre todos los que existen en el mundo del fútbol. Himno que, dicho sea de paso, es compartido con el Celtic FC, y se canta con la misma intensidad y pasión en el Celtic Park de Glasgow que en Anfield Road. Si una canción es lo suficientemente bella, conmovedora y esperanzadora para hermanar a las aficiones de dos equipos de gran tradición originarios de países que, históricamente, tienen un historial muy poco amigable, entonces se convierte en un himno no solo deportivo, sino mundial. Y todo gracias a que hace muchos años, en casa de los Reds y sin intención de que la cosa trascendiera, alguien tuvo a bien entretener a la afición poniendo en los altavoces la famosa rolita de Gerry & The Pacemakers, banda originaria del histórico puerto inglés.









Hablando de liverpoolianos, mis consentidos se hacen presentes como mejor lo saben hacer: aportando esta joya al concepto, uniéndola a You'll never walk alone como himnos gemelos que presentan una paradoja dentro del mismo.






La paradoja se encuentra en que, en contraparte a la naturaleza solitaria del Fénix, yo nunca he resurgido solo; y esto, más que hablar de dependencia o insuficiencia, habla de la fortuna que tengo al contar en mi vida con personas valiosas en las que sé que puedo apoyarme confiando ciegamente. Mis padres, mis hermanas, mis tí@s y mis prim@s. Los amigos que han estado conmigo a la hora de echar desmadre y pasarla bien, pero también cuando las cosas se han puesto complicadas y he necesitado desde un consejo o un oído paciente, hasta la calidez de un abrazo. Mi pareja, que antes de serlo fue (y sigue siendo) mi amiga, una amiga a la que siempre quise mucho y a quien le descubrí esas ciertas cosas que me hicieron desear algo más y gracias a ella y a mi, se dio. 

Es curiosa la manera en que fue saliendo el tattoo, todo muy natural, sin querer y sin forzarlo: la primera sesión la tomé el 14 de septiembre, un par de semanas antes de mi cumpleaños y justo en el aniversario luctuoso de mi abuelita Francisca, quien, para mi, fue tan madre como mi progenitora; la tercera sesión -la más dolorosa, por cierto- cayó exactamente el 2 de noviembre, fecha en que, como buen mexicano, me vinieron a la mente los recuerdos de ella y de su esposo, mi abuelito Manuel, a quienes aún no dejo de recordar y llorarles de vez en vez con nostalgia y alegría al mismo tiempo. La quinta y última fue hace diez días, cumpliendo exactamente los tres meses de trabajo (del artista) y dolor (mío). Valieron la pena todos y cada uno de los pinchazos, la presión en las muelas por tener apretada la mandíbula para no quejarme de más, la espera, la cicatrización que aún no termina y me tiene un tanto impaciente. Vale la pena que algo que comenzó como un auto-regalo de cumpleaños a honras de mis treinta primaveras terminara combinándose con el regalo navideño de mi para mi, y que su significado sea tan profundo y especial que trascienda mi individualidad y se convierta en un sincero y amoroso homenaje para todos aquellos que enriquecen mi vida, hacen surgir las cosas buenas que hay en mi, me ayudan a seguir creciendo día tras día y, simplemente, están.





El resto de las fotos, el proceso completo, lo pueden ver en este álbum, Para todos ellos (ustedes, si es que están leyendo mis líneas en este momento), mucho más allá de estas fechas, de los abrazos, los besos y buenos deseos; esto es atemporal, Esto es para mi, también para ustedes, y no tiene fecha ni momento.




Now Playimg: Closer - Nine Inch Nails


Saludos Enfermos.


jueves, diciembre 19, 2013

Original/Cover 044: Depeche Mode





Desprendida del Black celebration de 1986 y compuesta por Martin Gore, Stripped cumple con los requerimientos tanto técnicos como líricos de la corriente industrial por que se ve influenciada: su sonido es contundente pese a lo suave que se percibe en primera instancia, y cuenta con una letra breve y concisa, que va directamente al grano.

Y es que hay ocasiones en que uno tiene ganas de perderse por ahí con la persona amada, ir a comer o a cenar, al cine, a disfrutar de un espectáculo, recorrer un museo o visitar una exposición; o simplemente tomarle de la mano mientras los pasos van a donde sea, que el lugar de llegada importa mucho menos que el simple hecho de vagar por ahí sin rumbo fijo, esperando a ver con qué sorpresa vienen el destino, la casualidad o la causalidad. Se antoja dejar absolutamente todo de lado por unas horas, olvidarse del ruido, de la prisa, del trabajo, de los pendientes y deberes. Surge la tentación de pintarle dedo a todo aquello que ancle a la cotidianidad; de volverse egoístas y concentrarse únicamente en el tú y yo, de (metafóricamente, aunque depende del grado de exhibicionismo de cada quién y de si se quiera tomar literal, jeje) correr desnudos por el bosque y convertir el pasto y la tierra en cama, las piedras en almohadas; de hacer el amor en el universo y hacerle el amor al universo, que no pertenece, al menos durante un cierto tiempo, a nadie más que a dos personas.




Semejante rola necesitaba, forzosamente, un cover digno y a la altura de las circunstancias. Creo que este que encontré a manos de la banda que me hizo interesarme por el alemán allá en mis años de preparatoriano, ilustra perfectamente algo que tomo por cierto desde hace ya bastante tiempo: cuando la delicadeza y sensualidad encuentran un punto de convergencia adecuado con la dureza y la potencia, el resultado puede ser muy interesante:




Ya me platicarán qué les pareció este covercito; recuerden que pueden enviar sus comentarios, peticiones y sugerencias (nomás uno por uno, que luego se me satura la bandeja de entrada y por eso no aparecen) directamente en este post, o usando cualquiera de las opciones que aparecen en la sección Contacto. Mientras, me largo a trabajar, que todavía quedan varios pendientes. ¡Excelente jueves para todos!




Now Playing: Olim lacus colueram - Ray Manzarek


Saludos Enfermos.


martes, diciembre 03, 2013

La tecnologìa y yo andamos divorciados


Y si no, aquì la lista que da fe de ello:

  • Mi laptop personal, una Toshiba que adquirì hace como 4 años y que en su momento era toda potencia, ahora ya anda en las ùltimas. De repente me marca error en el explorador de Windows, la conexiòn a Internet no es tan àgil, no soporta libros de Excel demasiado grandes, y de Access mejor ni hablar. Pobrecita, con todo ese tiempo en servicio, era de esperarse. Habrà que ir buscàndole un reemplazo, y debe ser pronto.
  • La laptop que me asignaron en la oficina, una Dell con la cual estuve trabajando desde febrero, està hecha un verdadero asco. Para empezar me fue reasignada del compa que tenìa el puesto antes que yo, y como todo fue en chinga el cabròn de soporte tècnico que estaba a cargo en ese entonces ni siquiera tuvo la recabrona decencia de formatearla antes de entregàrmela. Ademàs, el cargador original tenìa falso contacto, por lo que tuve que robarle al mismo papanatas de soporte otro cargador que me funcionara, con tan mala pata que venìa dañado y un corto circuito lo dejò inservible hace un par de noches (y de puro milagro no me jodiò la instalaciòn elèctrica de la casa). Ah, y a manera de cereza en el pastel...
  • Yo solìa tener un disco duro externo de medio Tb, en el cual se encontraban todas mis fotos, videos, mùsica, documentos personales e incluso cosas de la chamba. Pues bien, olvidè mencionar que la Dell tenìa algùn pedo satànico y macabro que volò los controladores del disco duro, llevàndose consigo aproximadamente 6.000 canciones (aunque pude rescatar todo el resto de mi material). Naturalmente, me caguè para arriba y luego nada, ahì tengo el puto disco duro dañado en espera de encontrar la forma de restaurarlo o bien, de tener la memoria suficiente y el tiempo para recordar toda la mùsica que tenìa y descargarla de nuevo.
  • Mi càmara fotogràfica, una linda Olympus semipro que comprè este año para irme de pata de perro a Guadalajara y Aguascalientes, se fue a la mierda en un chubasco que me agarrò mientras buscaba un artìculo para Bindi hace como un mes. La situaciòn me encabronò màs de lo normal porque ese dìa la tenìa dentro de su estuche oficial, impermeable, bonito y mamòn y ademàs, este iba dentro de mi mochila, tambièn impermeable, bonita y mamona. Bueno, pues cuando lleguè al lugar donde tomarìa las fotos y la encendí, no jaló porque el agua se pasó por los huevos toda la protección y la arruinó. Para colmo, los empleados del lugar se pusieron un tanto mamones porque estaba tomando fotos (con mi celular, obviamente) ya que el dueño podría no estar de acuerdo porque el concepto del lugar está patentado y es una marca registrada y blah bleh. En resumen: me empapé, arruiné mi cámara y salí a cansarme para absolutamente nada.
  • Y hablando de mi celular...hace un par de semanas empezó con un falso contacto en la entrada del cargador, cosa que me tiene muy consternado porque a) es un Galaxy S III, b) no tengo ni un año con él, c) no puedo disfrutar de todas las aplicaciones y música que tengo cargadas en él y d) tendré que pasar quince días sin él mientras está en reparación, sobreviviendo con un pinchísimo Galaxy Young y un tantito menos pinche MotoSmart, ambos propiedad de la empresa para la que trabajo. Bueh, por lo menos tengo WhatsApp, Facebook y Facebook Messenger...si no, creo que terminaría de volverme loco.

Todos estos puntos son un auténtico dolor de huevos, pero creo que el más castroso es el de la laptop del trabajo. Me desespera, me frustra sobremanera, no contar con las herramientas necesarias para desarrollar mis habilidades al 100%. Puedo preciarme de ser bastante bueno en lo que hago, pero el tener una máquina mierdosa que marca recursos insuficientes cuando abro dos libros de Excel de tamaño considerable no me ayuda la gran cosa. Mi jefe y clientes han agarrado el pedo de la situación y han sido tolerantes, pero eso no es algo que me deje satisfecho. No quiero consideraciones ni indulgencias, quiero una chingada computadora que me permita demostrar por qué me llamaron a cubrir ese puesto y quién es el número uno aquí, ¡carajo!

En fin...se supone que la nueva compu laboral ya viene en camino, mi celular estará listo en un par de semanas, y para la nueva laptop personal y cámara, habrá que guardar unos cuantos pesos pasando el montón de gastos navideños que ya están a la vuelta de la esquina. Habrá que ser paciente, mantener la mente ocupada en cosas más importantes y menos materiales...pero qué condenado trabajo me cuesta.






Now Playing: Me gusta cómo eres - Jarabe de Palo


Saludos Enfermos.