lunes, enero 06, 2014

Reyes Magos de ayer y hoy


Es Día de Reyes. La iglesia que está a unos cinco minutos de mi casa (y que se llama, precisamente, Iglesia de los Santos Reyes) ya empezó con su puto escándalo cohetero hace rato, así que, ya con el sueño arruinado, mis cavilaciones me recordaron una parte de la exposición permanente que se encuentra en el Museo de Arte Popular de esta ciudad, en la que se exhiben juguetes tradicionales creados por artesanos mexicanos: coches y camiones (troquitas, dice mi papá que les llamaban antes), caballos de madera, trompos, gallitos de pelea y un sinfín de cosas que de buena gana me hubiera traído a casa, de ser posible.

el resto de las fotos, acá.

Seguramente todos hemos notado cuánto ha cambiado la manera en que los niños se divierten a través de los años y las generaciones. Recuerdo que mi abuelita materna contaba que su niñez en Oaxaca fue muy pobre y apenas tuvo para divertirse unas cuantas muñecas de trapo e incluso algunas hechas con hojas de tamal. Recuerdo también que a mi me tocó jugar con cosas como el Family (única consola que he tenido en la vida), las figuras de acción de las Tortugas Ninja (las de antaño eran las chidas, tenían cara como de que estaban estreñidas), de los Thundercats y de los infaltables y maravillosos Caballeros del Zodiaco (aunque los primeros ni se parecían a los que salían en las caricaturas, jeje), los cochecitos de fricción y caballitos de cualquier material imaginable que mi papá me compraba donde los encontrara, los Playmobil, los dinosaurios a escala que me regalaba mi tía Ana (¡ah, cómo me han gustado siempre los dinosaurios!), rompecabezas y demás juegos de mesa. Y ahora, los niños tienen pinchemil cosas a la mano, casi todas plagadas de tecnología: XBox, Playstation, Wii, Kinect, un chingo de juguetes que no requieren más que posar su tierno culo en donde más cómodo le parezca al querubín para disfrutarlos; vaya, incluso los gadgets "adultos", como las computadoras, smartphones y tablets, pasaron ya a formar parte de la lista de cosas que los niños anotan en sus cartas para los Reyes Magos antes de amarrarlas a un globo y mandarlas a atorarse en el primer árbol o cable de luz que se atraviese en su camino.

Naturalmente, los niños piden esas cosas porque es lo que les gusta (¡ah, qué pinche conclusión tan sesuda la mía!) y porque, en cada generación, parecen ser más aptos para operar dichos cachivaches. Conozco niños que le podrían ganar a muchos adultos (que, lamentablemente, también conozco) en todo cuanto se refiera a tecnología. Es sencillo para ellos porque están en contacto todo el tiempo con, mínimo, un aparato electrónico; y esto no es malo, al contrario, su agilidad mental está muy cabrona, muchos de ellos, a sus ocho o diez años, tienen un razonamiento equiparable al de los adolescentes de mi época (¡qué pinche viejo me sentí, carajo!). Sin embargo, no todo es miel sobre hojuelas ni todo en exceso es bueno: seguramente hemos escuchado que México es el país con el mayor porcentaje de gordos dentro de su población, y esto se debe, en gran parte, al sedentarismo al que nos condena la tecnología. Soy el primero en levantar la mano para ponerme el saco dado que paso el 80% de mi tiempo frente a una computadora y si no estoy hecho un marrano es gracias a que estoy dejando de beber y tengo mucha actividad física últimamente; sin embargo, ¿qué les espera a los niños? ¿qué creen que vaya a pasar si, con los talentos y habilidades que están desarrollando desde muy chicos, se presenta como altamente probable en su futuro un empleo similar al mío en el cual tengan que utilizar su agilidad mental y chingoneidad frente a una máquina durante, mínimo, nueve horas al día? sumémosle a eso que se la pasan tragando mierda y media que se les mete por los ojos gracias a la televisión, y es probable que la mayoría de nuestros chamacos lleguen a verse como este pinche cerdo de aquí antes de cumplir siquiera los quince años:



Sin afán de satanizar los nuevos juguetes (al contrario, muchos están bien chidos y brincos diera yo por poder gastar mi plata en esas cosas) ni de mandar en chinga a nadie a comprar un yoyo o un trompo de madera, considero que sería necesario campechanearle un poquito; es decir, no saturar a los chicos con tecnología a lo pendejo nada más para desafanarse y dejarlos ahí entretenidos mientras uno se dedica a hacer sus cosas. También se vale interactuar, también está chido salir a jugar fútbol con ellos, o a pasear, o a andar en bici; no estoy diciendo que manden a la chingada la consola de moda definitiva e irrevocablemente, pero, por ejemplo, estaría bueno dejar al chamaco jugar con esa madre durante una o dos horas (máximo) y después quitarle el joystick de las manos para decirle "órale m'ijo, vamos a armar un rompecabezas, o le voy a enseñar a jugar ajedrez, o damas chinas, o Jenga". O lo que quieran.

En fin. supongo que este post debí hacerlo antes de este fin de semana en que todo mundo se fue vuelto madres a las tiendas departamentales a comprar el nuevo PlayStation o como mierdas se llame, pero bueh, la opinión no está de más. Y para que se motiven (quienes tengan hijos o sobrinos, claro...o deseen revivir un poquito a su niño interior) a exhortar a sus nenes a levantar las nalgas del asiento un ratito, hoy me visto un poquito de Rey Mago y les traigo un fabuloso, hermoso, nuevecito de paquete, maravilloso y bello (nótese que soy fan de estos monitos)...



Caballero del Zodiaco. Está nuevecito, o bueno, casi; le puse su armadura como dos veces y lo guardé porque a) ahorita no tengo espacio para ponerlo donde se vea bonito y b) lo tengo repetido. Este que estoy regalando lo compré hace tiempo, y luego, como al año, mi buen amigo Ray me regaló uno igualito (que es el que me voy a quedar, para que no digan que qué ingrato y que ando reciclando regalos y blah bleh). Es más: ahí está la foto con los dos ejemplares, por si Ray lee esto y para que no lo malinterprete:



Considero que es una buena opción para pasar un buen rato acomodarle su armadura al muñequito o bien montarla en el soporte que le da la forma de la constelación guardiana del susodicho (¡ay 'apáaaa! qué rimbombante se lee eso), así que va de regalo mediante una trivia, como de repente sucede en este blog. Entonces, el señor Siegfried de Dubhe Alpha se va a ir con la primera persona que me responda de manera correcta, en un comment dentro de este post, a lo siguiente:


En el post Semanario Beatle 2014 - 1° a 5 de Enero, mencioné que cada uno de los Fab Four se cambió el nombre durante la gira que tuvieron en territorio escocés. Extendiendo un poco el dato, esos nombres alternativos (o partes de ellos) hacen alusión a los de otros personajes famosos a quienes los cuatro liverpoolianos admiraban; va a ganar quien me diga los nombres de dichas personalidades.


No hay límite de tiempo para responder, así que...Beatlémanos (y/o Wikifans, que también se vale ir a rascarle en Internet), ¡suerte! y que gane el mejor.




Now Playing: El listón de tu pelo - Julieta Venegas Ft. Pau Donés


Saludos Enfermos.


8 han opinado. ¡Da click y hazlo también!:

Martín Camacho dijo...

Los nombres son:

Long John, Paul Ramón, Carl Harrison y Stuart De Staël

Daniel Mendez dijo...

Efectivamente carnalito, pero te faltó leer bien la pregunta: hay que decir en qué personajes se basaron The Beatles para tomar tales nombres. ¡Apúrale, que todavía te lo puedes llevar!


Saludos Enfermos.

GAVIOTA dijo...

Los nombres son:

Long John, Paul Ramón, Carl Harrison y Stuart De Staël

Aunque encontré más nombres.

Pero la pregunta no la entendí y a lo que entendí es esta mi respuesta: crearon esta banda para hacer un tributo a los Beatles.

Algo así, bueno el intento hice.

GAVIOTA dijo...

AH! En los cuatro fantásticos?

bueno!!
Hice el intento.

=P

Daniel Mendez dijo...

Neeeext! jajajajaja

Venga, no está tan difícil...hay que anotar en qué personajes famosos se inspiraron The Beatles para tomar parte de sus nombres. ¡Aún no se va Siegfried!


Saludos Enfermos.

Martín Camacho dijo...

Va de nuts!

Los nombres son:

Long John, Paul Ramón, Carl Harrison y Stuart De Staël

Long John (Silver), era un pirata en el libro "La isla del tesoro" de Robert Louis Stevenson.

Paul Ramon fue elegido por que a McCartney le parecia exotico dado que sonaba "Frenchy". Hubo chicas Escocesas que le preguntaron si ese era su nombre real.

Carl Harrison Fue tomado de arl Perkins, Musico estadounidense de Rockabilly.

Stuart De Staël fue tomado de Nicolas de Staël, pintor ruso.

Martín Camacho dijo...

Va de nuts!

Los nombres son:

Long John, Paul Ramón, Carl Harrison y Stuart De Staël

Long John (Silver), era un pirata en el libro "La isla del tesoro" de Robert Louis Stevenson.

Paul Ramon fue elegido por que a McCartney le parecia exotico dado que sonaba "Frenchy". Hubo chicas Escocesas que le preguntaron si ese era su nombre real.

Carl Harrison Fue tomado de arl Perkins, Musico estadounidense de Rockabilly.

Stuart De Staël fue tomado de Nicolas de Staël, pintor ruso.

Daniel Mendez dijo...

Ding ding ding!

¡Habemus ganador! mándame mensaje para ponernos de acuerdo para la entrega de tu premio, mi estimado.


Saludos Enfermos.