sábado, febrero 08, 2014

¿El ocaso de un dios?


A casi una semana del Superbowl, apenas pude terminar de asimilar lo que pasó con los Denver Broncos (bueno, no, la neta no, es que también anduve muy ocupado). El partido que pintaba como uno de los mejores Superbowl en muchos años,  resultó ser un completo fiasco...al menos para los fans del equipo equino y/o de Peyton Manning.

Ese día me levanté temprano, hice mis labores domésticas, mi buena obra del día y me fui a surtir con todo lo necesario para disfrutar el juego: pretzels, palomitas, jugo de arándano y agua mineral (porque este muchachote ya casi no bebe, y menos si mi novia iba a estar de visita en casa). Preparé una charola con salchichas, queso y ate para complementar la botana, puse todo en mi casco botanero de los Broncos...y empezó la masacre.

Un safety, dos intercepciones que Manning regaló prácticamente a la secundaria de Seattle, un fumble de Demaryius Thomas y otro más de Peyton Manning, sellaron el triste destino del equipo al que he apoyado desde hace un par de temporadas a la par de los Colts gracias al mítico número 18 que llegó para revolucionar a la ofensiva y llevarla al juego grande, donde todo mundo (excepto los fans balín de Seattle, que quién sabe de dónde salieron tantos en las últimas semanas) esperaba que obtuvieran la victoria si no de manera fácil, porque hay que destacar que a Seattle siempre lo vi como un rival muy duro, sí emocionante o por lo menos contundente. ¡Y nada! los Broncos jamás se levantaron, no hubo un asomo de competitividad hasta aquella serie ofensiva en que incluso capitalizaron la conversión de dos puntos tratando de tapar el pozo cuando el niño ya estaba ahogado.




De nada sirvió la brillante temporada de una ofensiva que lucía imparable, si a la hora buena lucieron como gatitos asustados. ¿Qué mierda pasó con Welker, Moreno, Tamme, Decker, los dos Thomas? ¿Dónde carajos quedaron las 5,477 yardas aéreas y los 55 touchdowns de Peyton Manning, si en el juego que de verdad importaba solo consiguió uno? Y creo que eso es lo que más me dolió: verlo a él, mi ídolo desde su carrera colegial con los Tennessee Volunteers, el tipo al que siempre he admirado por su brillantez, liderazgo, intuición y tenacidad, derrotado. Rendido. Con una actitud que se antojaba indolente, como si le valiera verga la patiza que les estaban metiendo los Seahawks. Nunca lo vi así; ni cuando tuvo que salir por un par de jugadas porque la defensiva de Miami le rompió la mandíbula, ni cuando perdió aquel juego divisional contra los Steelers jugando aún con los Colts, ni cuando Tom Brady y los Patts lo trajeron de cliente por un buen rato.

Leer su mirada derrotada y desanimada fue impactante, por exagerado que suene. Me da a pensar que quizás, aunque él haya declarado que no sería así, ha llegado el momento del retiro. Me acuerdo de John Elway retirándose después de ganar el Superbowl XXIII frente a los Atlanta Falcons en el entonces Pro Player Stadium de Miami y, aunque la situación es diametralmente opuesta, considero que Peyton bien podría retirarse después de esto y conservar si no el 100%, sí un 80 o 90% de la grandeza que lo ha colocado donde está a lo largo de su carrera. Podría y debería irse así, sin caerse del pedestal ni rompernos más el corazón a los fans que le hemos seguido durante años, dejándonos el agradable sabor de boca de todo lo que ha hecho, considerándolo el más grande entre los grandes. Pero eso es algo que ya solo se sabrá con el tiempo, y habrá que ser pacientes a ver qué sucede finalmente en septiembre.




P.D.: No puedo evitar hacer este comentario: El espectáculo de medio tiempo resultó una auténtica cagada, un dolor de huevos, una mierda, y todo eso suena a piropo cuando recuerdo que, nuevamente, se vio ensuciado con música para nenitas. Antes de que me tachen de machista, ¿qué no se supone que el futbol americano es un deporte rudo y, por tanto, para gente ruda con gustos rudos? ¿qué verga tenía que estar haciendo ahí ese mamarracho de Bruno Mars? con los Red Hot Chilli Peppers hubiera sido más que suficiente, pero...¡no! tenían que cagarlos también a ellos a) poniéndolos en segundo plano y b) juntándolos a cantar "jump! jumo! jump!" al lado de ese ídolo de pubertas. Chingada madre...hasta ganas me dan de mandarle una carta a Roger Goodell para que ya agarre el pedo y le invierta más testosterona a su changarro. Entre eso y la humillante derrota de los Broncos, creo que lo único que me salvó la noche fue que me estaban dando mis apapachos y besos. 




Now Playing: Mayday!!! - Flobots


Saludos Enfermos.


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la MaLquEridA dijo...

Como dije en otro blog, lo que disfruto del Súper Tazón ¡Puagh! Es cuando se acaba. Esta vez quise ver el intermedio ¡Ya que! Y ¡Horror! Bruno Mars y Los Red para morirse.

Para la próxima espero no ver ni el final. (Eso de tener una familia que le gustan los deportes -solo verlos- me aniquila).


Saludos

Anónimo dijo...

Es un putin negocio millonario y ese pemdejo de mars es lo de moda y vende dime cuantas damas solo vieron el medio tiempo? Y a Manning jamas le vi ganas de ganar no quiero pensar mal

GAVIOTA dijo...

Pues yo vi tooodo el partido y efectivamente estoy de acuerdo contigo en todo, lo mejor de todo fue la convivencia con la familia del novio, fue algo muy especial, ver la pasión que le tienen a ese deporte, hasta con gusto aprendí algunas cosillas, jejejeje!!!

A cómo yo vi el partido y a sabiendas que soy una verdadera ignorante te puedo decir que en ese juego hubo una mega apuesta que no podían pagar así que tuvieron que dar el juego por perdido, la mirada de Manning era de: "ya que chingaos? tengo que dejarme perder para poder tragar" algo así!!
Hubo demasiado interés político y económico para dejar que la caballeriza ganara. Y como por el juego no iba a haber mucho pues metieron a ese wey de mierda con movimientos gays para que subiera el rating!
No hubo más!!!

Que ondas con los Hot? neta no tenían ni que tragar o queeeé?

Estuvo terrible!!! Que bueno que no nos lanzamos a New York, veda?
je!!!

Daniel Mendez dijo...

Malque: Definitivamente los deportes no son lo tuyo...y coincido contigo totalmente en lo de Bruno Mars: fue una auténtica mierda.

Anónimo: Exactmente, es una manera de atraer al target que no aprecia el deporte por sí mismo; eso lo entiendo, pero podría usar el argumento de que hay muchas mujeres a las que les gustan los deportes y la música rudos. ¿Para qué traer esa mierda para acá entonces? y sí, Manning estaba totalmente desangelado, es como si no hubiera sido él...tampoco quiero albergar sospechas.

Gaviota: Está padre que te intereses por las cosas de tu novio, es parte de compartir y hacer crecer una relación, como pasó también en el caso de Hilda.¿Tú también piensas que ahí hubo algo raro? caray, no quiero pensar mal, la NFL es sagrada para mi y el que hubiera cosas de ese estilo sería impactante...pero igual, algo me suena raro. Y sí, no entiendo qué pedo con los RHCP, ellos solos hubieran sido más que suficiente para prender el medio tiempo.



Saludos Enfermos.