jueves, junio 12, 2014

Cómo sobrevivir al Mundial Brasil 2014 sin posar en el intento


Estamos a pocas horas de que comience el Mundial de Fútbol Brasil 2014; durante un mes entero el mundo girará alrededor de un balón, y los mexicanos tenemos una muy particular manera de vivirlo: siguiendo nuestra arraigada costumbre de polarizarnos por cualquier cosa.




Por un lado, están los fanáticos irracionales que comen, viven y suenan fútbol a todas horas sin ocupar su mente para ninguna otra cosa. Está chido que a la gente le guste el fútbol (o cualquier otro deporte, de hecho); sin embargo, hay aspectos que hacen que, gracias a cierto sector de subnormales, todos los que disfrutamos de este juego carguemos con una ignominiosa e injusta etiqueta pegada en la frente cual papel con caca.




Uno de estos aspectos, el cual noté mucho durante los últimos meses, es que hasta dentro de la facción pambolera hay polarización. Recuerdo que durante el Mundial pasado podían estar sentados un Chiva y un americanista (por citar un ejemplo) comentando el partido, echando desmadre, pisteando y hasta abrazándose a la hora de festejar un gol; ahora veo mucha división y habladas a lo pendejo dignas del lavadero más concurrido del Peñón de los Baños: que si mi equipo aporta más jugadores a la Selección que el tuyo, que si el técnico me caga porque dirigía al equipo que rivaliza con el mío, que si escogieron al portero más popular en vez de al más capacitado. ¡Chingá, con nada se les tiene contentos! como si la pinche liga mexicana diera para más.



El otro aspecto, que de hecho es el más preocupante, es que mientras haya fútbol en la tele sus mentes no trabajan en otra cosa. Descuidan desde sus necesidades y obligaciones cotidianas hasta aspectos más importantes que sí influyen en el desarrollo y la vida común de este país, cerrándose a toda aquella información que nada tenga que ver con una cancha y encerrándose en una burbuja llamada Brazuca. Pero no se calienten, mis queridos pamboleros radicales; recuerden que la cancha tiene dos mitades y el balón acaba de botar en el otro lado:




Ese otro lado es el de los izquierdositos intelectualoides y posers que están en contra de todo lo que represente (en sus propias palabras) algo masivo y populachero. Sus principales armas son argumentos como los siguientes, entre muchos otros:

  • "Mientras todos están apendejados con el Mundial, van a pasar la reforma energética"
  • "Van a vender al país y nadie va a hacer nada por estar viendo el pinche fútbol"
  • "Todos los que ven fútbol son una bola de ignorantes enajenados"
  • "En Brasil hay mucha problemática de índole social y la gente no quiere Mundial, hay que seguir el ejemplo"
  • "México no va a crecer gracias a un campeonato de fútbol"

En el único argumento que coincido es en que México no va a crecer gracias a un campeonato de fútbol; eso ya quedó más que demostrado con los dos campeonatos Sub-17 y el oro olímpico obtenidos en años recientes, que alborotaron por un ratito a la gente pero dudo mucho que hayan sido motivadores. De ahí en fuera, todo es perfecta y relativamente fácil de refutar. La reforma energética va a pasar, con Mundial o sin Mundial. Si esos culeros del gobierno quieren cogerse todavía más duro al país, lo van a hacer, y nadie, ni siquiera la pseudo-izquierda poser, lo va a poder evitar. Están chingue y mame con que la banda se va a apendejar y no vamos a poder detener el inminente desastre económico y el atentado contra su soberanía que se le viene encima al país, pero en primer lugar yo nunca he visto a la gente hacer nada, con o sin Mundial, y por otra parte tampoco veo que esta bola de mecos defectuosos del Che Guevara hagan mucho al respecto.



Se llenan la boca diciendo que en Brasil el pueblo no quiere Mundial y sí es factible, dado que están igual o más jodidos que nosotros; pero se les olvida que en dicho país la tradición pambolera está aún más arraigada (y justificada) que en el nuestro. Cacarean hasta el cansancio que la gente debería ser bastante menos ignorante y cambiarle del partido de turno al canal del Congreso, pero no veo que alguno entre en detalles acerca de la información que hay en dicho canal, si es que en realidad lo ven. Tendrían que bajarse de su pinche banquito de sabiduría, soltar la pose de "yo soy chingón porque tengo más conocimiento y todos los demás son pendejos que solo ven fútbol" y compartir, que es lo que debe hacer toda persona que cuente con información importante y realmente se interese en ayudar al progreso del país en lugar de andar de caguengue egocéntrico queriendo sentirse superior a los demás. Paren de mamar, que su lengua raspa; mejor difundan, escriban, graben, comenten, platiquen. Probablemente nadie se los va a agradecer, pero es algo más loable y ético que andar por ahí con las nalgas miadas y queriendo hacerse notar a huevo.



Por último, hay algo que nadie debería perder de vista: el fútbol es solo un juego. Es un deporte hecho para disfrutar (quienes gustemos de él), entretenerse y párale de contar. No es motivo para ponernos violentos, ni para, como dije al principio de este post, polarizarnos, que eso es lo que le conviene y gusta a cualquier gobierno. La Copa Mundial es un suceso que cada cuatro años entusiasma a los fans de las distintas selecciones o figuras individuales, y pese a que la Selección Mexicana es una cagada, el evento resulta altamente disfrutable.

Me llamo Daniel Méndez, soy mexicano y no le creo una mierda a la Selección Nacional. Amo a la selección inglesa valiéndome dos kilos de verga bien frita que por mis venas corra sangre oaxaqueña y zacatecana, me simpatiza mucho el equipo uruguayo y mi gallo para llevarse la copa es Alemania, cosa que tampoco me genera conflicto existencial ni pedo alguno. Ah, y tampoco permito que eso me distraiga de mis ocupaciones y deberes, ni que nuble mi mente y la cierre a todo otro asunto de verdadera relevancia.




Now Playing: Suicide girl: ¿Te atreves? - Terror Psicológico


Saludos Enfermos.


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