miércoles, julio 09, 2014

El amo indulgente



El hombre vivió para servirme, para diseminar opiniones oscuras a socapa de la religión, o para sembrar cizaña, como usted lo hace, en el transcurso de un frágil acatamiento del deseo. Ahora que se acerca tanto a su liberación, solo un servicio más puede agregar: arrepentirse, morir sonriendo y, con ello, aumentar la confianza y la esperanza de los más timoratos de mis seguidores supervivientes. No soy un amo tan duro. Pruébeme. Acepte mi ayuda. Complázcame mientras viva como lo ha hecho hasta ahora; complázcame con mayor generosidad, ocupe con sus codos toda la mesa; y cuando la noche comience a caer y a correrse el telón le diré para consolarlo que encontrará incluso fácil el resolver su lucha contra la conciencia, y el lograr una paz de acatamiento con Dios. Vengo ahora mismo de un lecho de muerte semejante, y la habitación estaba llena de dolientes sinceros, que escuchaban las últimas palabras del hombre; y cuando miré aquel rostro, que a modo de pedernal había sido opuesto a la misericordia, encontré que sonreía con esperanza.





Markheim, Robert Louis Stevenson, 1885


Hay que ver bien a quién servimos, pues el amo indulgente no siempre será el que a mejor puerto nos lleve. Averigua lo que sucedió con Markheim descargando el libro de este enlace; que lo disfrutes.




Now Playing: Spiders and vinegaroons - Queens of the Stone Age


Saludos Enfermos.


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