martes, octubre 21, 2014

The Sheriff: el más grande entre los grandes


La noche del domingo pintaba para una más de la temporada NFL, con los Broncos enfrentando a los 49ers en el Invesco Field at Mile High. Sin embargo, el ambiente olía a que sucedería algo especial, se tenía la certeza casi al 100% por la sencilla razón de que había un récord esperando para ser roto y Peyton Manning se encontraba en el emparrillado. Esto fue lo que sucedió.





Al margen de la magnífica carrera de Peyton y tratando de dejar de lado lo más que se pueda la frialdad de los números, ver a mi ídolo de infancia romper el récord de más pases de touchdown de por vida, que ostentó Brett Favre durante cuatro años con 508 fue, sencillamente, sublime.. Peyton llegó al encuentro contra los Niners con las expectativas de todos los que le admiramos a cuestas, y cumplió con creces. Yo vi ese pase, vi a Thomas atrapar ese balón, vi al Sheriff hacer historia, ser vitoreado por todo el estadio, por otro legendario -su patrón, John Elway-, lo vi festejar en medio de sus compañeros, quienes jugaban al ratón con él antes de entregarle el balón del histórico pase. Haberlo conocido desde su último año universitario con los Tennessee Volunteers y tener la oportunidad de verlo jugar a ese mismo gran nivel con 38 años cumplidos (17 de ellos en la liga) me hacen sentir orgulloso de vivir en una época en la que, pese a que ya no hay dinastías y quedan escasos jugadores de la talla de Montana, Young, Aikman, Smith, Marino o Rice, se pueden apreciar todavía unas cuantas leyendas capaces de hacer vibrar al aficionado, de hacerle sentir ese misticismo, ese amor por el equipo, las ganas de levantarse en domingo solo para comprar cerveza y botana y ver el juego. Personalmente, no suelo enajenarme de esta manera con los deportes; sí, me gusta el Liverpool y le voy a las Chivas por tradición familiar, pero si hay algo que me puede poner completamente irracional, feliz, entusiasmado y emocional al grado de las lágrimas (como cuando Pittsburgh eliminó a Indy en el playoff divisional de 2005) es ver a Peyton Manning lanzando el balón.

Mucho tiempo ha pasado entre el primer touchdown dirigido a Marvin Harrison, y el pase del récord completado con Demaryius Thomas. Mucho se especuló, a principios de este año, acerca de si Manning debía retirarse tras perder el Superbowl ante Seattle; yo mismo llegué a pensar que sería mejor que dijera adiós mientras estuviera todavía en la cima. ¡Cómo me alegro de que no haya sido así! porque gracias a su terquedad, los aficionados tenemos al legendario número 18 por un buen rato más, y nos sentimos bendecidos por eso.






Now Playing: Blackened waters - Black Label Society


Saludos Enfermos.


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Gerardo Grouch dijo...

Me hubiera gustado ver a "mis" Ravens enfrentar otra vez a Peyton "Omaha" Manning como hace 2-3 años pero ese regreso desquiciado de los Pats lo impidió, snif.

Ni hablar, se siente gacho pero eso es lo bonito, vaya partidazos de post temporada que dan los Cuervos, aunque no les alcanzó para sacar a Tom Lady y así nomás no se puede ser grande.

Yo también ví jugar a Marino, y a todos los que mencionas además de John Elway, Dan Foust, Jim McMahon y hasta al "Boomer" Esiason.

Como Raven de hueso colorado espero que los Broncos dejen fuera a los Pats para que Manning llegue al Super Bowl contra los Halcones Marinos.

Dato Inútil que igual ya lo sabes... Dan Marino ganó todo menos un Súper Tazón.

Voy con los Halcones para campeón de la NFL, suerte y tus Broncos ganen la final de conferencia.

Saludos Enfermos

Daniel Mendez dijo...

Ya sé, a mi también me hubiera gustado que ganaran los Ravens, ellos siempre me han caído bien (con todo y que de repente nos han metido la zancadilla). No me acordaba de McMahon, creo que a él no me tocó verlo o no lo recuerdo, pero de Esiason sí; buen recuerdo también. Lo de Marino me recuerda un poquito a lo que pensaba que sucedería con Peyton antes de ganar el Superbowl ante Chicago; empezaba a creer que Brady era el nuevo Montana, y Manning el nuevo Marino. Qupe bueno que no fue así.

Me encantaría esa revancha ante Seattle como mencionas, pero, por lo pronto, ando con el corazón dividido para el juego de al rato.


Saludos Enfermos.