miércoles, noviembre 26, 2014

Con las manos en la masa


En cierta ocasión, cuando era más joven y hermosa y tenía mejor voz, se encontraba en la planta baja de su casa de campo con Nikolai Petrovich Kolpakov, su amante. Hacía un calor insufrible, no se podía respirar. Kolpakov acababa de comer, había tomado una botella de mal vino del Rin y se sentía de mal humor y destemplado. Estaban aburridos y esperaban que el calor cediese para salir a dar un paseo.

De pronto, inesperadamente, llamaron a la puerta. Kolpakov, que estaba sin levita y en zapatillas, se puso en pie y miró interrogativamente a Pasha.

-Será el cartero, o una amiga -dijo la cantante.

Kolpakov no sentía reparo alguno en que le viesen las amigas de Pasha o el cartero, pero, por si acaso, cogió su ropa y se retiró a la habitación vecina. Pasha fue a abrir. Con gran asombro suyo, no era el cartero ni una amiga, sino una mujer desconocida, joven, hermosa, bien vestida y que, a juzgar por las apariencias, pertenecía a la clase de las decentes.




Una corista, Anton Chejov, 1886



¿En qué terminaría el dramático encuentro entre dos mujeres poseídas por el mismo hombre? Entérense descargando el relato completo desde este enlace.

Y, como regalito adicional, les dejo este otro link que encontré mientras buscaba las versiones descargables de los cuentos publicados durante los últimos días. Es una pequeña pero deliciosamente amplia colección de cuentos de Chejov que encontré en Ciudad Seva; espero que la disfruten.




Now Playing: Elemento - Enjambre


Saludos Enfermos.


2 han opinado. ¡Da click y hazlo también!:

la MaLquEridA dijo...

Estoy precisamente leyendo en Ciudad Seva, El Conde Lucanor, buscaré estos que recomiendas.

Un abrazo

Daniel Mendez dijo...

Que los disfrutes. Yo "intercambiaré" contigo y voy a buscar El Conde Lucanor, a ver qué tal está.

Abrazo de regreso, Malque.