martes, septiembre 30, 2014

Adiós a DFMente


En abril, un amigo a quien aprecio mucho me invitó a colaborar (y fundar, de hecho) en el colectivo DFMente. El proyecto me entusiasmaba bastante porque ya traía yo la inercia de Bindi y además tener la oportunidad de darme a conocer en más medios, aunque fueran incipientes, me ayudaría a lograr una mayor proyección. También me gustaba mucho la idea de armar algo con amigos míos (a Bindi me invitó otro muy buen compa, pero la diferencia es que ahí hay mucha banda suya con la que he convivido poco, aunque me agradan) y tuve muchas ganas de echarle huevos al proyecto para que creciera e incluso pudiera superar a Bindi dentro de una sana competencia.

Los dos primeros meses fueron de maravilla; éramos cuatro colaboradores, cada uno a cargo de una sección distinta, echándole ganas, generando contenido de calidad y publicando siempre con orden y en los días que nos correspondía. Sin embargo, y sin afán de señalar a nadie, de repente algunos comenzaron a fallar en sus tiempos de entrega o incluso en la calidad de los textos que publicaban, quitando forma a un proyecto que pintaba para algo chingón y que terminó por parecer, al menos hasta hace un par de meses que hice mi último artículo, una plasta de gelatina sin pies ni cabeza. Así de sencillo, la indisciplina se las ingenia para ser la culpable de toda decadencia.

Después de unas semanas de indecisión, terminé por salirme. Quise seguir escribiendo ahí, darle impulso al blog y echarle ganas tratando de motivar a los demás, de atraer más lectores o, por lo menos, de incrementar el tráfico en la fanpage de Facebook (que estuve administrando por un buen rato también). Sin embargo, la verdad es que nunca he sido un tipo muy paciente que digamos y tras ver que nunca se concretó una junta que propuse con todo el equipo para definir lineamientos y funciones de cada quién, decidí que es mejor idea hacerme a un lado.

Me quedo con lo agradable que fue hacerme de un par de lectoras nuevas ahí, quienes después solitas se jalaron para este changarro; con la vez que los del Museo Universitario del Chopo marcaron como favorito y retwittearon el artículo que hice acerca de ellos, o con la ocasión en que el artista autor de un montaje que reseñé se hizo fan de El Pensador Mexicano gracias a este artículo. Ahorita ya ni sé quiénes publican en DFMente, no he entrado a leer desde que dejé de escribir ahí. Sin embargo, les deseo éxito y que el proyecto siga creciendo en medida proporcional a su esfuerzo.




Quien quiera echar un vistazo a lo que yo hacía ahí, en este enlace puede encontrar el historial de mi columna (bautizada por mi mujer muy ad hoc con el concepto de andar de vago -Tepilli significa vagabundo, en nahuatl- por todos lados buscando cosas interesantes para reseñar), Tepilli en el ombligo de la luna. Fue un ciclo realmente corto en comparación con lo que yo tenía en mente, pero vamos, no estuvo nada mal.




Now Playing: The fun machine took a shit and died (live) - Queens of the Stone Age


Saludos Enfermos.


lunes, septiembre 29, 2014

¡Feliz cumpleaños, Palacio de Bellas Artes!


El corredor peatonal Madero (y sus calles perpendiculares) siempre tiene algo chingón que ofrecer al paseante que de repente se encuentra ahí, sin absolutamente nada que hacer. Eso nos pasó a Hilda y a mi el sábado que fuimos con la idea de ver la exposición sobre Batman en el MUMEDI; queríamos visitarla en caliente porque ayer tuvimos un compromiso familiar, de lunes a viernes está difícil caerle por la chamba y el próximo fin de semana vamos a estar muy, muy lejos de aquí. Sin embargo, la fila para entrar ha estado cabroncísima desde que se inauguró la exposición y ese día no fue la excepción: ya solo había cupo para pasar a las 7 de la noche y como de plano no alcanzamos, decidimos salir a pasear. Después de recorrer el Zócalo, sentarnos un ratito a tomar el fresco y ver a un par de interesantes artistas itinerantes (de los que ya les estaré trayendo información a detalle, esperando que se dejen entrevistar) fuimos a dar al cruce con el Eje Central, donde por casualidad estaba empezando el -a últimos días- famoso mapping del Palacio de Bellas Artes.




Esta hermosa construcción, que cada vez se hunde más en el subsuelo fangoso de nuestra ciudad, cumple 80 añotes de difusión artística y cultural, y los celebra con el ya mencionado mapping que se proyecta de 20:30 a 23:00 horas. No sé desde cuándo está (nosotros lo encontramos el sábado 27), pero hoy es el cumpleaños del Palacio de Bellas Artes y mañana es el último día que se podrá apreciar este espectacular montaje. Vale la pena porque no es tan rimbombante como el mapping que se armó en los edificios que rodean al zócalo hace cuatro años con motivo del bicentenario de la Independencia, en que las mismas fachadas donde se hicieron las proyecciones rebotaban el sonido un tanto culeramente y además, no había dónde acomodarse para disfrutar del espectáculo en plenitud y/o evitar el gentío. Tampoco está como el que se hizo el año pasado en el Monumento a la Revolución, resultando en una pinche chingadera de comercial de Unefon (de lo cual ya eché pestes y menté madres en este otro post). No, este de Bellas Artes sí está bien hecho; se ve perfectamente desde ambos lados del Eje Central e incluso desde la Alameda (y, como tip, si se meten al Sears que está enfrente van a ver aún mejor...aunque las fotos y los videos no saldrán tan bien con la ventana de por medio).

Vayan a darse una vuelta por allá, es buena hora para que lleguen al centro y disfruten un espectáculo digno de esta capital, que debe buena parte de la relevancia cultural de que goza a la francofilia del pinche loquito de Porfirio Díaz. Chequen el video que tomé...¡y no se queden con las ganas de verlo en directo!







Now Playing: Drain the blood (live) - The Distillers


Saludos Enfermos.


domingo, septiembre 28, 2014

Semanario Beatle: 22 a 28 de septiembre


Hoy, en el Semanario Beatle...



  • El 25 de septiembre de 1965 se lanzó una serie animada titulada simplemente The Beatles (aunque también se le conoce extraoficialmente como Beatletoons) a través de la cadena ABC. Constó de 39 capítulos, cada uno titulado igual que alguna canción del cuarteto, llenos de chuscas aventuras protagonizadas por los Fab Four. Cabe señalar que las voces que aparecían en la serie no eran las de The Beatles, sino las de Paul Frees haciendo de John y George, y Lance Percival interpretando a Paul y Ringo; además, a los liverpoolianos no les agradaba mucho esta serie, pero al final decidieron dejarla ser. Si quieren echarle un vistazo, en este enlace está la lista de reproducción de YouTube con todos los capítulos.



  • El 26 de septiembre de 1969, Apple lanza el último disco grabado por The Beatles: Abbey Road. La nostalgia que todos los fans de la banda más grande de todos los tiempos sintieron en aquel entonces le mantuvo durante 11 semanas en el primer lugar de los charts para después ser destronados por otros titanes del rock y su fabuloso Let it bleed. Chequen con qué joya se despidieron:





Solo dos datos relevantes esta semana, pero bueno, creo que esta vez agradezco la sequía de información poirque...¡es mi cumpleaños! Ya empecé mi festejo con una cervecita y el Titans vs Colts (quienes me conocen saben que amo la NFL y le voy a Colts y Broncos), en un rato más vienen mi familia y mi novia a comer (convenientemente, a las 3:00 que ya termina el juego de los Colts, jejeje) y ya mañana les platicaré cómo me fue. Mientras tanto, les comparto este par de videos que me dejó igual número de amigas en el perfil de Facebook y que, por supuesto, pongo aquí porque van con la onda Beatle que maneja esta sección. Disfrútenlos, y tengan excelente resto de domingo.










Now Watching: Titans vs Colts


Saludos Enfermos.


viernes, septiembre 26, 2014

¿Quién está dentro? ¿Quién está fuera?


-Sí, estoy enfermo. Pero docenas y cientos de locos se pasean en libertad porque, en su ignorancia, no saben distinguirlos de los sanos. ¿Por qué estos desgraciados y yo hemos de estar aquí por todos, como cabezas de turco? Usted, el practicante, el inspector y toda la canallada del hospital están muy por dejabo de nosotros. ¿Por qué hemos de permanecer recluidos nosotros, y no ustedes? ¿Dónde está la lógica?

-El sentido moral y la lógica no tienen nada que ver con esto. Todo depende de la casualidad. Aquí están los que fueron recluidos, y los que no lo fueron se pasean libremente; eso es todo. En el hecho de que yo sea médico y usted sea un enfermo mental no intervienen para nada ni la moral ni la lógica, es simple casualidad.

-No entiendo esa estupidez... -balbuceó sordamente Ivan Dmitrich, y se sentó en su camastro.




La sala número seis, Anton Chejov, 1892



¿Quién tiene una noción concreta de la realidad? ¿Quién determina quiénes somos libres, y quiénes estamos presos entre muros acolchonados que nos protegen de nuestra propia locura? entérense descargando el relato completo desde este enlace. Disfrútenlo...sin enloquecer.




Now Playing: Allegro con brio (Symphony no. 5) - Ludwig Van Beethoven


Saludos Enfermos.


jueves, septiembre 25, 2014

Entre novatos te veas


Recuerdo que hace algún tiempo me platicaron que fui muy enfermizo durante el primer año de mi vida, tal vez porque me estaba pasando de tueste (estuve casi un mes de más dentro de la panza de mi mamá) o porque nací muy débil o no sé por qué chingados, pero el chiste es que tiro por viaje estaba enfermo. Usualmente eran unas calenturas marca diablo; me daban tan fuerte que tenía que andar en los puros pañales la mayor parte del tiempo o metido en una tina con agua tibia para regular mi temperatura, y por visitas al médico no paraba.

Cuando no estaba en un consultorio, estaba en casa chille, y chille, y chille, sin dejar descansar a nadie. Ya fueran los de mi mamá, de mis abuelitos, de alguna de mis tías, de mi tío Alejandro (el más joven de la familia hasta que llegué) o de mi papá, siempre tuve un par de brazos cálidos que intentaran reconfortarme y hacerme descansar. Todos me cuidaron mucho, me tuvieron paciencia y me dieron mucho amor. Pero es de mi papá de quien quiero hablar en esta ocasión.

Él tenía unos 34 años en aquel entonces. Como buen primerizo, no tenía la menor idea de qué rayos hacer con ese crío enfermo que se retorcía chillando entre sus brazos. Lo mejor que se le ocurría era hacer "aaaa aaaa aaaaa aaaaaaaa" con un sonsonete arrullador que detenía mis berridos por un rato, pero cuando eso dejaba de ser suficiente el pobre se soltaba llorando también. Lloraba porque le daba miedo que la fiebre me dejara el cerebro frito; porque le angustiaba que algo le pasara al niño al que amó desde la primera vez que se vieron las caras.

Todo eso me vino a la mente hace rato que me quedé recostado cuidándole el sueño a Paulina en la cama de mi hermana mientras ella se bañaba; verla dormir tan tranquila me hizo pensar en su fragilidad y en la enorme responsabilidad que representa para todos nosotros. Me puse por un instante en los zapatos de mi papá y le agradecí -sin decir nada- por haber tenido miedo de perderme, paciencia para cuidarme, un sonsonete para arrullarme, lágrimas para desahogarse y amor para mi.

Tal vez tarde un poco en enseñarle este texto, porque siempre hemos sido un tanto torpes a la hora de demostrarnos cariño uno al otro. O a lo mejor hago a un lado esa idea pendeja de la timidez con las personas que amo y al rato se lo enseño, o se lo mando para que lo lea él estando solo y que no me gane el sentimiento si se lo muestro frente a frente. En todo caso, seguro le gustará saber que solo me tomó 31 años comprenderle, y que eso es algo que siempre voy a llevar muy dentro mío.






Now Playing: My angel baby - Toby Beau


Saludos Enfermos.


martes, septiembre 23, 2014

Semanario Beatle: 15 a 21 de septiembre


¿Semanario Beatle, en martes? ¡Pues sí! porque YOLO...aghhhh, cómo me caga que la gente diga esa mamada de YOLO. No, la verdad es que el fin de semana estuve atareadísimo con lo del nacimiento de mi bella sobrinita, así que hasta hoy toca rendir culto a la banda más grande de todos los tiempos. Vámonos tendidos, pues:


  • El 19 de septiembre de 1966 comienzan en España las filmaciones de How I won the war (Cómo gané la guerra, para quienes no mascan el inglés). Dirigida por Richard Lester, cuenta con la presencia de John en un rol secundario. La película tiene su dosis de gracia, así que si no la han visto pueden disfrutarla aquí mero, en su blog consentido:







Bueno...creí que tendría un poco más de información jugosa e interesante para compensar el desfase en la entrega de esta semana, pero vamos, no siempre se puede tener todo. Como sea, espero que disfruten la película...y que la próxima semana el Semanario Beatle no esté tan flaco.




Now Watching: Liverpool vs Middlesbrough


Saludos Enfermos.


lunes, septiembre 22, 2014

Bienvenida al mundo, pequeña


El sábado nació mi sobrinita. Se llama Paulina, y es preciosa como solo ella puede serlo. A las 11:34 de la mañana vio la luz de este mundo, aunque su primer berrido lo escuchamos minuto y medio después; fue casi una hora completa escuchándola así en lo que la sacaban por completo de las entrañas de mi hermana, la limpiaban y todo ese desmadre que hacen los médicos dentro del quirófano.

En ese lapso sentí como si algo hubiera explotado dentro de mi. Todas las emociones se me salieron por los ojos en forma de lágrimas; recordé la alegría que me embargó cuando supe que mi hermana sería mamá, cuando vi cómo le crecía poco a poco la panza y las veces que me acerqué a acariciarla para ver si la criaturita respondía pateando mi mano. La curiosidad que teníamos todos en casa por saber si sería niño o niña, aunque nos daba igual mientras naciera sana porque de todos modos la amaríamos mucho. Además, yo tenía un motivo extra para estar emocionado porque a lo mejor compartíamos cumpleaños, y apenas por una semana de diferencia no se me cumplió.

Claro que no todo podía ser miel sobre hojuelas; me dolía bastante ver a mi hermana cada día más cansada e irritable, cosa que es perfectamente comprensible por la tremenda chinga que representa llevar una vida dentro, pero de todos modos dolía. Incluso el mismo día del parto, estando en casa antes de ir al hospital se le notaba seria, pero entendí que probablemente se estaba cagando de nervios y no le hice más comentarios salvo el de que la alcanzaría en la clínica después de darme un baño.

En la clínica las cosas fueron muy diferentes; cuando llegué mi mamá estaba ya en la sala de espera y mi hermana estaba dentro del cuarto con su pareja, previo a su preparación para la cesárea. Entré, la saludé y me dijo "Gracias por estar aquí". Con esas simples cuatro palabras y la serenidad que proyectaba, tuve suficiente para apenas contener mi emoción y decirle "Te quiero, todo va a estar bien".

Por eso, cuando escuché el primer llanto de Paulina, todo mi mundo se cimbró desde la profundidad. Y cuando la vi, no pude más que inclinarme sobre ella para ver su carita, besarla, repetirle no sé cuántas veces "Qué bonita eres, qué bella" y bañarla sin querer con lágrimas de felicidad, aunque me de pena escribir esa parte. Es la niña más hermosa que he visto porque no estaba toda roja y arrugada cual escroto de anciano, que es como se ven muchos bebés al nacer, sino que su piel es rosada y se siente como seda en los dedos. Aparte está grandota, pesa 3.2 kilogramos y mide 51 centímetros. Va a ser una señorita muy, muy guapa.

Esa enanita hermosa vino a revolucionar mi vida, a cambiar el enfoque que le doy a muchas cosas, y a hacer algo más útil y valioso que simplemente el escribir lo feliz que me hace su llegada. Se me acabó eso de fumar dentro de la casa (mi carnala va a pasar la cuarentena ahí, seguramente), tendré toda la paciencia del mundo con la nena cuando esté de chillona, aprenderé a cambiar pañales, le daré de comer, seré capaz de pasarme la noche entera con ella en brazos arrullándola para que mi hermana pueda descansar. Aprenderé a ser un buen tío, amigo, consejero, cómplice, guardían, y guiaré estos piececitos hermosos lo mejor que pueda.






Now Playing: Je veux - Zaz


Saludos Enfermos.


sábado, septiembre 20, 2014

Original/Cover 049: Kraftwerk





Desde que la moda empezó a hacer de las suyas imponiendo cánones de belleza cada vez más duros de alcanzar y, sobre todo, de mantener, la mujer se ha visto bombardeada por cantidades industriales de tendencias que le obligan a modificar su apariencia. Atrás quedaron aquellas modelos gordibuenas, carnositas, lindas y naturales que seguían la línea de Marilyn Monroe; conforme las décadas siguieron su curso natural, los diseñadores fueron reduciendo paulatinamente las tallas de sus creaciones, obligando a que las prendas fueran utilizadas por seres esqueléticos que terminan, literalmente, vomitando su vida entera.

Das modell, contenida en el Die Mensch-maschine de 1978, aborda perfectamente el tema de la mujer desprovista de su perfecta naturaleza imperfecta. Convertida en objeto de consumo, en una mera mercancía con etiquetas, recorre la pasarela ante tres tipos de ojos: los complacidos de quienes dictan arbitrariamente desde sus enfermas mentes cómo debe ser una mujer para merecer el calificativo de "bella"; los anhelantes y lujuriosos de los hombres que a huevo desean una mujer con esas características a su lado ya que, dentro de su estúpida y superficial ideología, cualquier otra con características distintas a esas es menos de lo que merecen; y, por último, los angustiados de esas mismas chicas que no tienen medidas de modelo y están dispuestas a tirar a la basura su auténtica esencia con tal de parecer muñecas de plástico.

Pasando al tema que realmente nos ocupa en esta sección, ¿Qué tal este par de estupendos covers? el primero a cargo de Triology String Trio:





Y el segundo, realizado por Rammstein:






¿Qué les parecieron? ¿Cuál les gustó más? ¿Creen que alguno de ellos supere a la rola original? Yo ya tengo mi veredicto, pero lo compartiré hasta que alguien me platique por acá cuál es su versión favorita. Por lo pronto, yo me voy...que estoy a minutos de conocer a una persona importantísima en mi vida, y de la cual ya les platicaré mañana.




Now Playing: Not now - Blink 182


Saludos Enfermos.


jueves, septiembre 18, 2014

¿Le esculco el monedero?


El otro día me metí al Metro, camino a casa de Hilda. Busqué un asiento libre y lo encontré al lado de una pareja que venía sentada uno frente al otro, del lado del pasillo, dejando libres los dos asientos junto a la ventana. Pedí permiso de pasar y, al sentarme, noté que en el piso del vagón estaba tirado este monedero:




Lo levanté y pregunté a la pareja si era de alguno de ellos (de la chica, del tipo no creo...o quién sabe) y respondieron que no, que a lo mejor era de la señora que acababa de salir del tren. Para cuando voltee hacia donde la chica me señalaba la puerta ya se había cerrado y ni modo, no hubo de otra que guardarme el monedero debajo del muslo mientras decía "Con suerte hasta es mi vecina", pensando, neta, en que igual era de alguien que yo conociera y tendría el chance de devolvérselo. Claro que la idea se esfumó en cuanto lo toqué con más detenimiento y sentí que tenía unos papelitos dentro; entonces pensé en la ley del uca uca y me hice una chaquetota mental pensando en cuánta plata podía contener. Fui paciente; esperé, esperé y esperé hasta que la pareja salió del vagón en Guerrero, y en el túnel a medio camino hacia Buenavista, ya con pocos compañeros de viaje, decidí abrirlo. Trataba de imaginar la cantidad que podía encontrar dentro; se sentía como si hubiera por lo menos un par de billetes grandes doblados y pensé que quizá habría encontrado un muy buen extra para las vacaciones que tomaremos Hilda y yo el próximo mes, o que podría alcanzarme para comprar el jersey de Peyton Manning al que le traigo ganas, o el del Liverpool, o...¡corre ya el condenado cierre, averígualo! y he aquí mi maravilloso hallazgo:




Un pesote con treinta centavos, una lista del mandado, unos números de teléfono que me sirven para una mierda (a menos que decida dedicarme al bonito negocio de la extorsión) y facturas de compra de calzado al mayoreo. Pinches mamadas. Sacando cuentas con las facturas y asumiendo que ese monedero hubiera contenido los importes de éstas, hubiera obtenido como 900 pesitos, nada despreciables. Y entonces tuve sentimientos encontrados: por una parte, qué chido que la ñora dueña del monedero se había gastado ya esa plata, porque sé lo frustrante que es extraviar dinero que uno tiene destinado para N cosa. Por otra parte, ¿por qué la gente no pierde cosas interesantes, o mejor dicho, por qué no me las encuentro? Creo que estuvo más divertida la vez que vi un billete de a veinte tirado sobre Churubusco mientras iba de camino al trabajo. Ya será para la otra.




Now Playing: Figures - The Whitest Boy Alive


Saludos Enfermos.


martes, septiembre 16, 2014

Semanario Beatle: 8 a 14 de septiembre


Hoy, en el Semanario Beatle...

  • El 11 de septiembre de 1967 comienzan a filmar Magical Mystery Tour, uno de esos proyectos locos mediante los que Paul intentó (con cierto éxito, a decir verdad) tomar la batuta de la banda y dirigir su destino tras la muerte de Brian. Para mala suerte del cuarteto y a diferencia de otros proyectos de Paul como Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band, esta extraña película realizada para la televisión no pegaría como se hubiera deseado y derivó en más abucheos que aplausos (era una etapa en la que The Beatles parecían entrar en crisis), aunque en su favor se puede decir que el soundtrack generó un disco bastante aceptable, poblado de excelentes rolas que se convertirían en clásicos. Ya que quien subió el video a YouTube no permite la inserción vía HTML, dejo aquí el enlace para que disfruten la película.




  • El 12 de septiembre de 1969 es un día negro para la historia Beatle; un parteaguas que marcaría (aunque ya estaba implícito desde antes) oficialmente la cuenta regresiva para la banda más grande de todos los tiempos. El Toronto Rock & Roll Revival Festival, al que serían invitados John y Yoko para participar al día siguiente, marcaría no solo el debut de la Plastic Ono Band, sino la maduración de la idea de dejar a The Beatles por parte de John (aunque todos sabemos que, más adelante, Paul le ganaría la partida anunciando él primero la disolución de la banda).





Dos datos un tanto tristes que marcan la pauta de la decadencia, y el inicio del fin. Espero que la próxima semana tengamos información más halagüeña, pero mientras ésta llega, disfruten el final del puente. ¡Nos leemos pronto!




Now Watching: The Wolverine


Saludos Enfermos.


jueves, septiembre 11, 2014

En la desidia llevé la penitencia


Es que neta, entre mis pinchemil ocupaciones y mi flojera, dejé pasar un montón de trámites básicos que, a la larga, terminaron por complicarme bastante la existencia durante el último par de semanas. Todo comenzó con la genial idea de cambiar mi tarjeta de nómina porque ya estaba muy puteada. Digamos que ya nada más se mantenía unida en un par de lugares, algo más o menos así:





Entonces fui a Santander y solicité alegremente un cambio de tarjeta. Me dijeron que tenía de dos sopas: pagar 75 pesitos por una reposición inmediata, o esperar de cinco a siete días para recibir el nuevo plástico personalizado con mi nombre y sin ningún costo. Obviamente, elegí la primera opción porque estaba a dos días de la quincena. Me atendió un ejecutivo, quien me dijo que solo necesitaba mi credencial de elector y que solicitara la tarjeta por teléfono ahí mismo, en la sucursal. Al pedirla, la que estaba toda madreada quedaría bloqueada automáticamente, no tuve problema con eso e hice la solicitud. Cuando regresé con el ejecutivo para terminar el trámite éste me pidió la IFE, se la di, checó unos datos...y me dijo que la identificación era inválida por no ser la última que solicité. Le dije que ni madres, que no tenía ningún trámite pendiente y además, con esa misma identificación solicité mi clabe interbancaria un par de semanas antes sin ningún problema. Entonces me dijo que llamara nuevamente a la línea de atención, pidiera el cambio por la tarjeta que tarda de 5 a 7 días para reactivar mi plástico hasta entonces actual, y regresara en el tiempo establecido. En la línea me dijeron que ni madres, que no se podía revertir el bloqueo y que me la pelé, pero que fuera a mi sucursal matriz para ver qué podía hacerse...y allá fui, nada más a que me dijeran que sin IFE no se podía, y que como alternativas necesitaba licencia, pasaporte o cartilla. De esas tres opciones solo tenía la cartilla e inmediatamente pensé "¡Ya chingué!" pero mejor dicho, me chingué porque debía presentarla resellada.

-Rese...qué? -le dije a la chica que me estaba atendiendo.

-Resellada, es que se supone que cada 10 años a partir de que la recibes necesitas ir a resellarla para que sea válida.

-Ay, no mames -eso no lo dije, pero seguro lo pudo leer en mi mirada.

No hubo de otra que levantarme tempranísimo al otro día, no sin antes andar en chinga buscando la cartilla, un acta de nacimiento, llenando una forma que se imprime desde el website de la Secretaría de la Defensa Nacional, y lanzarme en putiza loca a las oficinas (ubicadas a la vuelta del Hipódromo de las Américas, para que se den una idea) antes de ir a trabajar.

Llegué con mis queridísimos amigos los militares, quienes piensan que todo mundo es un pinche sardo como ellos y por tanto, consideran innecesario el uso de las palabras "buenos días". Eso sí, me atendieron rapidísimo (aunque buena parte de eso lo atribuyo a que la sargento que estaba revisando mis papeles me veía como si fuera un pedazo de carne dentro de una vitrina). Muy amigablemente me enseñó a llenar las formas correspondientes, revisó mis documentos y me pidió que volviera 10 días después a recoger mi cartilla con el sellito que me acredita como miembro de la segunda reserva, no sin antes reprenderme suavemente porque no leí en la parte de atrás de la cartilla el párrafo que indica que debo volver por un sello cada 10 años para ir cambiando de reserva. Qué pinche hueva.

Este lunes fui por la jodida cartilla, pasé al banco a recoger la tarjeta de nómina, y diez días después de la quincena pude retirar mi dinero. Por fortuna tenía un poco de plata guardada, pero de no haber sido así hubiera tenido que vivir de la caridad de mis padres, amigos y hasta de mi mujer. Todo por no prevenir, por dejar todo al último, por valerme dos kilos de verga asada que mi IFE no estuviera actualizada (ya que no creo en el mierdero sistema democrático de este país y, por tanto, no voto) y por tener mis documentos hechos un reverendo desmadre. Aprendí la lección y juro que no volveré a dejar pasar así el tiempo; esta semana tramitaré mi nueva IFE (que ahora se llama INE), no me la vayan a hacer de pedo a la hora de abordar el avión el próximo mes que me largo de vacaciones. Y regresando, a revisar mi afiliación en el IMSS y tramitar licencia y pasaporte.

Maldita burocracia, que no deja ser libre a la gente...




Now Playing: Hope of deliverance (live) - Paul McCartney



Saludos Enfermos.


sábado, septiembre 06, 2014

(bi)Semanario Beatle: 25 de agosto a 7 de septiembre


La semana pasada hubo una edición especial del Semanario Beatle en la que no tomé en cuenta las efemérides correspondientes, así que hoy, queridos Beatlémanos, les toca doble. ¡Vámonos recios, pues!


  • El 6 de septiembre de 1963 sale a la venta el segundo EP de nuestro cuarteto favorito, titulado simplemente como The Beatles' Hits. Como apenas estaban levantando el vuelo hacia la fama, este disco solo estuvo tres semanas en el primer lugar de los charts, de las 43 que logró mantenerse en los mismos. Como datos curiosos, resalta que en ese entonces las rolas estaban firmadas como McCartney-Lennon (ya todos sabemos que más adelante la escritura quedaría invertida), y que la versión de Love me do que apareció en este EP contaba con Andy White en la batería. Vean si notan la diferencia:




  • El 28 de agosto de 1964 tienen su primer contacto con Bob Dylan...y con la marihuana. Estaban en el hotel Delmonico de New York y, pensando que los cuatro liverpoolianos ya la habían probado, les pasó un churro sin mayor ceremonia, con Ringo muerto de la risa toda la noche como resultado.



  • Casi un año después, el 27 de agosto de 1965, conocieron a Elvis Presley. Se juntaron en la mansión de El Rey en Bel Air. Elvis estaba viendo la tele con el volumen hasta abajo mientras tocaba el bajo cuando llegaron los Fab Four y, a decir verdad, el encuentro no fue la cosa más elocuente en principio. Los chicos se quedaron atónitos frente a su ídolo de juventud sin saber cómo reaccionar, a lo que Elvis dijo algo como: "Bueno, si se van a quedar ahí sentados mirándome, mejor me voy a dormir". Eso sirvió para romper el hielo y pocos minutos después ya estaban echando desmadre, dando pie al famoso palomazo que se echaron y del cual, tristemente, nadie guardó una grabación; pero dice la leyenda que entre las rolitas que tocaron estuvo I feel fine, y que Ringo, al no tener (por obvias razones) su instrumento cerca, hacía las percusiones con sus manos sobre cualquier objeto de madera que le quedara a modo. Elvis bromeó un poco con Paul mostrándole el bajo que tocaba en ese momento y diciendo "¿Ves? estoy practicando", a lo que Paul respondió "¡No te preocupes! aquí entre nos, Brian y yo te convertiremos en una estrella pronto". Tampoco hubo fotografías, pero comenta Tony Barrow, periodista presente durante el encuentro, que esa sesión fue algo increíble de presenciar.



  • El 29 de agosto de 1966 presenciaría el último concierto de The Beatles. El lugar: Candlestick Park, entonces casa de los San Francisco Giants. Para esas fechas la banda estaba cansada de las giras, l@s fans, todo ese desmadre enorme llamado Beatlemania que no les permitía llevar una vida "normal", aunque debían saber de antemano que todo eso vendría al abrir la caja de Pandora de la fama. John había declarado que ya tenía suficiente de todo eso, el resto de la banda le apoyó, tocaron las once rolas que estaban programadas para el setlist de esa noche, y fue todo. Tan seguros estaban de no querer volver a dar un concierto que incluso llevaron una cámara para tomarse las últimas fotos en un escenario. La decisión de no volver a tocar en vivo daría paso a una faceta más experimental, más profunda...pero eso es harina de otro costal. Mientras llegamos a ese punto, disfruten del último concierto de The Beatles con boleto pagado:




  • El 27 de agosto de 1967 fallece Brian Epstein, víctima de un pasón. Ser manager de The Beatles no debió ser cualquier cosa: cambiar su imagen de tipos rudos y desmadrosos por la de unos muchachitos bien portados a los que todos amarían, luchar para conseguir audiciones, acompañarlos a conquistar Estados Unidos y colocarlos en la cima del mundo. La presión debió ser demasiada y, al final, terminó por derrotar al hombre que dio a este mundo uno de los mayores regalos musicales y culturales.



  • El 30 de agosto de 1968 sale a la venta el sencillo Hey Jude, con Revolution en la cara B. Estuvo 16 semanas presente en los charts, de las cuales dos de ellas ostentó el primer lugar. Curiosamente, fue desbancado por Those were the days de Mary Hopkin, rolita producida ni más ni menos que por Paul.




Creo que valió la pena reprogramar las fechas importantes de la semana pasada y juntarlas con la de ésta; tenemos muchos datos interesantes y después de todo, siempre es un placer leer y aprender algo acerca de la historia de The Beatles. Compensando un poquito la ausencia de la semana pasada, adelantaré el post para hoy porque entre una boda a la que iré con mi mujer al rato, la convivencia familiar de mañana y el Colts vs Broncos del Sunday Night, no habrá mucho tiempo para publicar. Espero disfruten leerlo tanto como yo disfruté armarlo, y ya nos estaremos poniendo el contacto el lunes para ver qué les pareció. ¡Excelente fin de semana para todos!




Now Playing: Double freedom - Samsara Blues Experiment


Saludos Enfermos.


viernes, septiembre 05, 2014

Rius (¡y dibujitos!) para principiantes


El Museo del Estanquillo es una de esas joyitas que uno encuentra en el Centro Histórico cuando pasea sobre el Corredor Peatonal Madero. Ubicado en la esquina con Isabel la Católica, alberga una enorme colección artística e histórica perteneciente al señorón Carlos Monsiváis, escritor y periodista sumamente chingón que nos dejó hace unos cuatro años. Ahorita trae una exposición temporal sobre los primeros trabajos de Eduardo Del Río a.k.a. Rius: tiras cómicas, cartones, bocetos, incluso alguno que otro trabajo que se sale de la línea que maneja normalmente este infaltable en la cultura popular mexicana y sorprende gratamente. Topen una probadita de lo que verán:


El resto de las fotos (que no son muchas, porque prácticamente toda la colección está enmarcada y el reflejo del vidrio no permite buenas tomas) lo pueden encontrar acá.


Además de la ya mencionada colección referente a Rius, está la exposición ¡Así somos! Andrés Audiffred y su México, que muestra -con monitos también- algunos de esos rasgos que, para bien o para mal, definen al mexicano. Y por si no era suficiente, el museo tiene talleres los fines de semana totalmente gratuitos para que chicos y grandes se diviertan. No sé si sean los mismos cada ocho días, pero el otro día a Hilda le llamó la atención, entramos y nos pusieron a dibujar. Estuvo padre porque hace muchos, ¡pero neta muchos! años que no dibujaba, además de que perdimos la edad y nos convertimos en niños rayando cuadritos de cartulina primero con crayolas, hasta llenarlos totalmente. Así quedó el mío, dice Hilda que sin querer hice una cara:




Después había que cubrir nuestros dibujos con pintura acrílica y dejar que secara (aunque en esa parte volvimos a ser adultos correteados por el reloj y ahí estábamos en chinga soplándoles a los cartoncitos y abanicando con ellos) para luego rayar la pintura usando una gubia y darle el diseño de nuestra preferencia. Como a mi mujer le encantan los gatos, le hice este intento de fiera excesivamente colmilluda:




Y ella me recordó que, por pesado que sea mi día, al terminarlo siempre habrá algo bonito esperando por mi:




Ya, después del interludio cursi, retomemos: el taller es la onda porque sirve para muchas cosas; desde para un ratito de esparcimiento que te hace olvidar el bullicio de allá afuera, hasta como terapia ocupacional (se me antojó incluso agarrar la pintura como hobbie, para contrarrestar la explosividad de mi carácter), pasando por el detalle de que es grato ver a familias compartiendo esos momentos. Teníamos enfrente a una pareja; él tenía unos 23 años, y ella quizá 20 o 21. Llevaron a su hijito de no más de 5, y entre los tres se divertían mucho coloreando y después eligiendo los diseños que harían. Me dio mucho gusto ver que las parejas jóvenes, los nuevos padres, hagan a un lado la estúpida costumbre de dejar al niño frente a la tele o a una consola y no solo fomenten en él el gusto por el arte, sino que además se integren a la actividad y fortalezcan sus lazos. Así que si tienen hijos, sobrinos, nietos o una novia a la que le guste andar curioseando por ahí y cuentan con unas horas libres, no dejen de ir; recuerden que los talleres abren el fin de semana, y la exposición de Rius estará hasta mediados de octubre.




Now Playing: Creep - Stone Temple Pilots


Saludos Enfermos.


lunes, septiembre 01, 2014

Original/Cover 048: Pink Floyd





Es la primera vez que en esta sección de Original/Cover tomo en cuenta un disco completo; todas las anteriores habían abarcado rolas sueltas. La razón es sencilla (y que me perdonen The Beatles, a quienes también se les ha rendido por lo menos un tributo de álbum completo): Dark side of the moon es un gran disco de una de mis bandas favoritas, y cuenta con el plus de haber sido covereado en su totalidad por Easy Star All-Stars, maestros del tributo rastoso que, pese a que no es de mis ritmos favoritos, tampoco me es ajeno. Además, hay un detalle que me hizo decantarme por estos gigantes sobre el cuarteto de Liverpool y que ya explicaré más adelante.





Dub side of the moon, lanzado en 2003, da un giro inesperado a uno de los dos pilares discográficos de Pink Floyd (a mi juicio, el otro es The wall). Lanzado en 1973 y considerado como la cima de la perfección para esta agrupación británica, ha recibido tantos elogios que me da hueva repetir lo mismo que otros tantos websites han dicho al respecto de un modo más amplio y profundo. A mi lo que me llama la atención (y aquí voy de necio otra vez a mencionar el The wall, pero es que ambos álbumes me dan la misma impresión) la manera en que desmenuza las conductas que las personas adquirimos a lo pendejo, como integrantes que somos de una sociedad alienada y, paradójicamente, cada vez más deshumanizada que nos vende lo que se le antoja de una manera tan incitante que nos arrebata, la mayoría de las veces, toda posibilidad de pararnos un ratito a reflexionar acerca de si sus imposiciones cuadran o por lo menos se aproximan con lo que nosotros, los individuos, la bola de borreguitos indefensos, realmente queremos o necesitamos.

Nos hacen creer que debemos vivir a toda prisa, que el tiempo es oro; y hablando de oro, también se nos enseña a obsesionarnos con el dinero, a no ver más allá de nuestras narices y centrarnos en la estúpida idea de que nuestra felicidad se encuentra detrás de un escaparate. Vivimos preocupados por el qué dirán, por buscar la adquisición de un status aunque tengamos que endeudarnos para medio mantenerlo a flote, por esa infundada necesidad de andar en chinga todo el tiempo que hace que nuestras relaciones familiares, amistosas y amorosas terminen en la basura como si fueran el juguete corriente y fabricado en serie que te sale en una Cajita Feliz.

Dark si de of the moon es un disco capaz de llegar y partirle la madre al escucha, y dependerá de la sensibilidad de éste qué tan hondo cale, o si se lo toma, cínicamente, como una joya meramente musical, sin permitirle penetrar más allá de sus oídos. Yo no reprocharía a quien eligiera la segunda opción; a veces es más sencillo cerrar la puerta y no permitir a la realidad traspasarla, antes que perder la razón a causa de una infinita búsqueda de la fama y el éxito. Y si no, pregúntenle a Syd Barrett.

Al inicio de este post dije que había un factor que me hacía preferir por esta vez hablar sobre Pink Floyd, que acerca de The Beatles. Ese factor es la leyenda urbana que reza que, si pones la película The Wizard of Oz de 1939 y al momento en que el león de la Metro Goldwyn Mayer ruge por tercera vez le das play al disco y a partir de ese punto audio e imagen se sincronizan como por arte de magia. Me dio mucha curiosidad esta teoría y, después de llevarla a cabo, puedo decir que si bien varias secuencias empalman chingón con la letra y música de las rolas, hay muchos más momentos en los que la sincronía no existe y lo único que obtuve fue una película bastante rarita combinada con uno de mis discos favoritos. De cualquier manera es algo interesante para hacer si tienen la noche libre, pese a las declaraciones de los integrantes de Pink Floyd cuando les preguntaron si esto era coincidencia o algo intencional: "La próxima vez tomen LSD en buen estado". Les dejo aquí el video con la sincronía para que le calen.





Como premio de consolación, supe por ahí que el Dub side of the moon sí fue creado expresamente para combinarse con la película, así que pueden darse vuelo checando las dos opciones.

Recuerden que esta sección en especial se alimenta de sus sugerencias, y que tarde o temprano las rolas (o discos, ya que entré en ese tema) que soliciten serán publicadas con sus respectivos covers. Pueden hacerme llegar sus peticiones a través de los comentarios directamente en este post, en la fanpage, o usando cualquiera de las opciones que se muestran en la sección Contacto. ¡Hasta la próxima!




Now Playing: Midnight rambler (live) - The Rolling Stones


Saludos Enfermos.