domingo, enero 18, 2015

La diferencia entre hacer street art, y pintarrajear a lo pendejo


La otra noche estaba llegando a casa cuando de lejos vi a un grupo de personas paradas en la contraesquina de donde vivo; como eran casi las doce y no se veía más gente en la calle, decidí acercarme con paso firme (cosa que no sirve para ni madres si de verdad te quieren asaltar o madrear, pero ayuda a tener un falso sentimiento de seguridad, ja) y mientras me acercaba, vi una patrulla parada en la calle anterior. "No hay mayor pedo", pensé, así que seguí caminando ya más relajado.

Cuando me acerqué y vi que era una bola de chamacos pendejos rayando la pared blanca del vecino me quedé con cara de "¡No pinches mames!", me metí a mi casa y llamé al 060 para reportarlos, recalcando al operador que había una patrulla en la calle de atrás rascándose los huevos. Apenas colgué el teléfono me asomé, y los pinches vaguitos estos ya no estaban porque una patrulla se había estacionado frente a mi casa; supongo que era la misma que estaba sin hacer nada y a la que deben haberle dicho "Órale pareja, ya los balconearon con que están de huevones".

En mi muro de Facebook puse algo que decía más o menos que me cagan los pinches parásitos como ellos (los morros, no los policías...bueno, también) y que pienso comprar una pistola de aire comprimido por si llegaba a necesitarla. Una amiga lo leyó y me llamó pretencioso porque "ahora resulta que también me molesta el street art". Me dio hueva mostrarle esto como argumento, pero me pregunto si alguien por aquí podría considerar street art esta mierda:





No es que quiera que venga Bansky a rayonear mis paredes; incluso si los vatos hubieran estado rayando algo chingón, no me hubiera molestado que pasaran a decorar mi fachada también. Pero dado que no vivimos en la Condesa, la Roma o alguno de esos lugares donde uno encuentra auténticas obras de arte como la que acompaña a este párrafo, se van a la verga, porque si de por sí las colonias populares de la ciudad no suelen tener muy buen aspecto y fama, con estas chingaderas menos. Luego, esa misma amiga me dijo que no había por qué acusarlos ya que estaban ejerciendo su libertad de expresión, y de verdad, aunque entiendo el punto, no estoy de acuerdo con ella simplemente porque considero que no hay por qué madrear las cosas más de lo que ya están, ni dañar la propiedad ajena solo porque se sienten muy cabroncitos, como si a los demás no les costara dinero y trabajo comprar pintura nueva y aplicarla a sus fachadas esperando que el gusto de tener las paredes limpias dure hasta que a otra bola de mocosos nalgasmiadas se les antoje ir a rayar pendejadas. Es como en el caso de uno de los teporochos de mi colonia, que luego anda recorriendo las calles de noche hecho la madre con sus muletas, y de la nada le da por ponerle unos chingadazos a la caseta telefónica de la esquina. ¿Qué, la gente tiene derecho a putear lo que no solamente no es suyo, sino es de todos, nada más por sus huevos?

Yo no lo creo así, y si el hecho de no tolerarlo ni permitirlo me vuelve pretencioso, entonces muy pretenciosamente compraré una pistola de aire comprimido y le meteré un par de balines entre las nalgas al próximo que ronde mi casa con un aerosol en la mano.




Now Playing: Superjoint ritual - Superjoint Ritual


Saludos Enfermos.


2 han opinado. ¡Da click y hazlo también!:

la MaLquEridA dijo...

Por mucho arte que sea, a mi me molestan las paredes rayoneadas.


Saludos

Daniel Mendez dijo...

Cuestión de enfoques, Malque. Obviamente respeto tu opinión, el chiste es que si se hacen estas cosas, se hagan con autorización previa y en plan artístico.


Saludos.