lunes, marzo 09, 2015

Voyeurismo fotográfico


Algo tienen de mágico las cámaras fotográficas que siempre atrapan mi atención cabronamente. Ya sea en una tienda especializada o en una departamental, lo primero que busco es la vitrina donde todas esas bellezas esperan listas para ser compradas por algún profesional de la fotografía en busca de lo más nuevo en el mercado para incrementar el poder de su equipo, o por un apasionado amateur acompañado de la emoción de comprar su primera cámara réflex, como yo hace unos meses. Canon, Nikon, Sony, Samsung; todas parecen observar, con los ojos bien abiertos, a todo el que se acerque a contemplar su belleza. Si pudieran, seguro harían algún guiño coqueto con el obturador para terminar de conquistar a su posible comprador e irse con él a casa bien protegidas, claro está, por su respectiva funda.


Mi voyeurismo no se detiene ahí; también disfruto mucho ver las cámaras de mis amigos y conocidos, como cuando voy a casa de mi tío Juan y me quedo tan embobado frente a la vitrina donde guarda su colección, que a veces hasta pena me da. No es para menos; tiene desde la actual y poderosísima EOS D70 de Canon, hasta auténticas reliquias de las que ni siquiera sé el nombre, ¡y todas funcionan perfectamente!


Independientemente de lo histórica y emocionalmente valiosa que debe resultarle a mi tío su colección y de lo orgulloso que está de ella, ¡cuánta plata debe haberle invertido! Si la EOS D70 por sí sola y sin objetivo ronda los $30,000 , no logro sacar la cuenta de todo lo que hay en ese mueble. Mucho menos me visualizo con una colección así de bonita y vasta, pese a que el intento se hace poco a poco; antes de la Rebel he tenido una Canon PowerShot, una Olympus semipro, una Aimex SP500 y una Kodak Cameo que me dan ganas de checar, ver si aún funcionan, restaurar y dejar bonitas para que dentro de algunos años Pau me visite en casa, se maraville con ellas y alimenten su interés en la fotografía, así como me pasó a mi gracias a mi tío Juan. Más que el talento (del cual desconozco cuánto tengo exactamente), el amor por lo que hago y un buen equipo fotográfico podrían ser mi mejor legado para esa niñita.






Now Playing: Dear Prudence (acoustic) - The Beatles


Saludos Enfermos.


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Edertano -- dijo...

Me pasa igual, siempre que paso por una tienda de estas me paro a ver lo que hay, cámaras y accesorios. Lo mismo me pasa con las antiguas cámaras de carrete, no sé si es que aprendí con ellas o no sé, tienen su cosa. De hecho tengo todavía mis antíguas cámaras de carrete y me niego a tirarlas, sé que nunca más las usaré, pero ahí están.

Daniel Mendez dijo...

Haces bien en no tirarlas, Edertano. Esas cosas ya son muy difíciles de conseguir (o si las encuentras, de todos modos salen caras), así que nada mejor que conservar esos viejos tesoros.

Gracias por pasar a comentar, y qué chido encontrar a más gente con quién compartir el gusto por la fotografía.


Saludos Enfermos.