martes, mayo 05, 2015

Los Boicoteables presentan: Sistema de Transporte Colectivo Metro


Si son lectores constantes de este blog, sabrán que nunca han faltado ocasiones para estallar en contra del pésimo servicio que brinda el Metro de la Ciudad de México. Sin embargo, ayer se superaron a sí mismos y colmaron mi de por sí escasa paciencia; honestamente, espero que muchas más personas compartan el sentimiento de rabia, impotencia e indignación que me embarga al escribir estas líneas.





El día de ayer, aproximadamente a las 18:15, dos trenes chocaron dentro de la estación Oceanía, del lado de la Línea 5. Estuvo muy cabrón; hubo heridos de gravedad y los dos trenes quedaron hechos mierda (alrededor de la media noche fueron removidos de las vías). La lista oficial de heridos reporta a 12 personas, de las cuales 10 fueron trasladadas a distintos hospitales. Ellos son:


  • Alicia Ibarra Marrones, 35 años, trasladada al Hospital La Villa.
  • Teodoro De la Rosa Manuel, 27 años, trasladado al hospital Magdalena de las Salinas.
  • Paola Rosas Paredes, 31 años.
  • Erasmo Vázquez Martínez, 33 años.
  • Gilberto Guillén Ramos, 35 años, trasladado al hospital Magdalena de las Salinas (este pendejo es el conductor del tren que impactó al que estaba estacionado)
  • Erick Blancas Uribe, 19 años.
  • Jimena Monroy, 5 años.
  • Adriana Martínez, 17 años.
  • Pedro Ramos, 46 años.
  • Joaquín De la Rosa, 23 años.
  • Andrea Martínez Guadarrama, 17 años, trasladada al IMSS de Troncoso.
  • Jesús Enrique Espejel Padilla, 31 años, trasladado al Hospital Ángeles Lindavista.


En primera instancia, según leí durante la noche, la televisión dijo que no hubo heridos de gravedad en el incidente. Sin embargo, la información en Internet muestra lo contrario. Al tiro, que si son susceptibles deberían saltarse la siguiente imagen:




Me quedo pensando en qué definición tendrán los administrativos del Metro acerca de la palabra "Gravedad", porque lo que pusieron en Twitter no cuadra ni tantito con lo que acabamos de ver:




Como buenos paleros, los medios convencionales de comunicación minimizaron el hecho, dando la noticia para cumplir con su encomienda de "informar" para después continuar con la barra de telenovelas de cada tarde. Después, en el noticiario de López-Dóriga, dijeron que había más heridos, pero nunca se mencionó la gravedad de los mismos ni se mostraron las escenas más crudas y realistas. No es que estuviera esperando una nota roja onda el Alarma, pero es indignante que pretendan esconder la verdad a sabiendas de que la ciudadanía ya no está (tan) ciega y cuenta con fuentes más confiables que la caja idiota para obtener información.





Las televisoras funcionan como pararrayos para detener el impacto de la opinión general; previo pago de sus servicios, abren las piernitas y se avocan a insultar la inteligencia del público, entre el cual nos encontramos millones de personas (o eso quiero creer, ojalá sea así) que estamos hasta la madre de todas las chingaderas que suceden en este país y a quienes nos parece extremadamente cínico que quieran taparle el ojo al macho de cara a la farsa electoral que se viene para el próximo mes. Nos quieren tranquilos, quietecitos, viendo la basura que transmiten en todos sus canales mientras nos limpiamos el sudor de la frente y murmuramos algo como "Puta madre, ¡qué mal pedo! pero qué bueno que no me tocó a mi". Fomentan el egoísmo y la desunión, mientras mandan al pendejo de Joel Ortega a decir que el accidente fue "causado por un patinón del tren sobre las vías provocado por el granizo y el exceso de velocidad", pero se les olvida el antecedente de que un buen tramo de la Línea 12 no funciona porque "las vías y los trenes no son compatibles", o el de que es recurrente que los conductores de los trenes estén ebrios o drogados en horas de trabajo; o el de que, de por sí, el servicio en general es una auténtica mierda, situación que crece exponencialmente en tiempos de lluvia.

Quieren que parezca una situación fortuita, algo que se debió al azar, porque "los accidentes suceden y pues ya ni modo". Quieren deslindarse de su responsabilidad, hacerle creer a la gente que el pésimo estado de los trenes y las instalaciones, así como la deficiente infraestructrotchor (Peña Nieto dix it) y capacitación de los operarios no son culpa de nadie; simplemente se lavan las manos y ya está, se jugarán la misma carta de siempre que, lamentablemente, siempre les funciona: la mala memoria del mexicano termina por hacerles el paro y mantener impunes a estos criminales.

Me gustaría que todas las personas que lean este post echen un nuevo vistazo a la lista de hospitalizados que compartí al principio, y suspiren aliviados porque no encontraron ningún nombre conocido ahí. Ahora, piensen en lo que sentirían si entre los heridos se encontrara su mamá, su papá, su hermana o hermano, su pareja, algún amigo entrañable, ¡su hija! ¡Puta madre, entre los heridos hay una niña de cinco años!





Me tocó la época en que el viaje en Metro costaba 40 centavos; después lo vi subir a 2 pesos, luego a 3, y luego a 5. No es ético que nos vendan un transporte deficiente y peligroso como si fuera la octava maravilla y, además, tengan el cinismo de decirnos "¡Con solo 5 pesos te mueves por toda la ciudad, eso es nada comparado con lo que el gobierno invierte para ti!". Lo que no dicen, y las personas que defienden ese argumento repiten como periquitos sin siquiera razonarlo no saben, es que la plata "que pone papá gobierno" es la misma que sale de nuestros bolsillos y va a parar a los impuestos y a las cuentas bancarias de ellos. Nos roban el pan, nos tiran las migajas, y encima quieren que estemos agradecidos. ¿Alguien aquí considera correcto y justo eso?

¿Recuerdan cuando se puso de moda el #PosMeSalto gracias al último incremento? ¿Cuánto tiempo nos duró la emoción? salvo algunos casos (y orgullosamente puedo contarme entre ellos) que nos brincamos el torniquete cada que podemos, la iniciativa se fue al olvido, como todas las acciones que realizamos a medias, tibiamente, cada que algo no nos parece.

Considero que es hora de que el #PosMeSalto regrese, pero con mayor empuje y organización. No se me antoja pagar por viajar en una chingadera donde corro el riesgo de salir herido o incluso morir gracias a la ineptitud y negligencia de otros, porque nadie me garantiza que este tipo de incidente no vaya a repetirse. Corro también el riesgo de que me traten de asaltar y los inútiles que se supone están ahí para cuidarme no solamente no hagan su trabajo, sino que le avienten la bolita a los burócratas que manejan toda esa mafia del Metro; así le pasó ayer mismo a un conocido en el tramo entre Oceanía y Romero Rubio un poco después del choque de los trenes. No sé ustedes, pero yo ya estoy harto de todas estas ojetadas y no pienso pagar un peso más. Por lo pronto, hablaré con mis vecinos para organizarnos y entrar todos juntos a la estación Oceanía sin pagar, exponiéndoles lo escrito en este post. Si me quieren seguir, ¡excelente! Entre más seamos, menos riesgo hay de que los polis del Metro hagan algo (su sueldo no da para que se animen a enfrentarse a un grupo numeroso); y si nadie me sigue, ¡pues ni modo! la cobardía no es algo nuevo en el mexicano promedio, aún cuando algo en su interior le esté diciendo a gritos que hace mucho llegó el momento para la desobediencia civil organizada.

Si alguien tiene una mejor idea para combatir a estos cínicos, rateros y corruptos, es bienvenida; tú, ¿qué vamos a hacer al respecto?




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Saludos Enfermos.


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