martes, junio 16, 2015

¡Nunca te quedes callado!


A finales del mes pasado conté lo que me sucedió con Omnilaser, clínica que se encargaría de operarme de la vista; ese post trajo una situación bastante incómoda en la que la señorita Silvia Téllez, representante de dicha empresa, intentó venderme por teléfono (porque me negué a una entrevista personal, ya que me pareció una pérdida de tiempo) la idea de que yo estaba mal argumentando que tenía en sus manos mi contrato de cirugía y mi primer diagnóstico firmados por mi, en los que se indicaba que me correspondía una cirugía LASIK y no una LASEK, asunto que detonó todo el desmadrito y me hizo cancelar la operación; creyó que un par de documentos firmados por alguien que no veía correctamente en ese momento serían argumento suficiente, pero no contó con que ni estoy loco, ni pendejo, ni soy un mentiroso, y me acuerdo perfectamente de lo que la doctora Acosta me dijo en ese primer diagnóstico, además de que tengo un testigo que escuchó lo mismo que yo y cuya honorabilidad y ética no me permitiría mentir.

Ya que por ese lado no pudo atorarme aunque lo intentó con muchas ganas durante aproximadamente media hora, se fue por el de la publicación que hice aquí, en el blog; mismo argumento que le rebatí diciendo que Internet es un medio libre y yo puedo expresar lo que quiera, dado que, además, este espacio me pertenece. Y como tampoco por ahí pudo, se la quiso sacar con que la forma en que me expresé de la cajera de Omnilaser que me trató despectivamente al mencionar que "yo llegué por convenio y de todos modos me ponía exigente" (refiriéndose a que Hilda y yo estábamos muy insistentes con que se revisara si realmente me correspondía o no una LASIK) no era correcta. Efectivamente, no lo fue; la llamé "pinche gorda malcogida" y "gata que solo sirve para cobrar". La señorita Téllez mencionó hasta el cansancio que no debía expresarme así de las mujeres e incluso (y para mi diversión) mencionó que yo tal vez tendría madre, pareja o hermana y no me gustaría que alguien se refiriera así a ellas; a lo que respondí que si a ella le parecía ofensivo lo que dije de la señorita, quizá podría ponerse en mi lugar y comprender que su actitud tampoco fue nada apropiada. Fue cuando, ¡por fin!, salió el peine. Me dijo:


"Provocaste que perdiéramos una negociación muy importante que involucra mucho dinero; las personas con las que tratamos constantemente revisan redes sociales, y ahí fue donde botó. Eso nos provocó a nosotros una pérdida muy, muy grande".


Según ella, la negociación se cayó no tanto por el post donde evidencío la falta de ética, sino por la manera en que me expresé de la cajera. Ese argumento se lo podría creer un niño de cinco años, porque lo más honesto hubiera sido decirme: "¿Sabes qué? No puedo contigo, no tengo manera de obligarte a bajar tu post y como no puedo ir con mis jefes a decirles que me la pelé, intento hacerte sentir mal por haberle dicho gata gorda y malcogida a la cajera". Al final, como ya estaba aburrido, terminé diciéndole que retiraría el insulto de mi post y tomándole la palabra respecto a que "en lugar de eso, pude haber hablado de ineptitud". Al cliente lo que pida.





Escribo esto, queridos cinco lectores, no porque me sienta muy cabrón (aunque sí estoy orgulloso de lo que hice), sino porque quiero que lo que pasó sirva de ejemplo para más personas. Si ustedes tienen la certeza de estar haciendo lo correcto y están denunciando las pendejadas de gente carente de profesionalismo y escrúpulos, como en este caso, ¡no se detengan! porque si lo hacen, nunca sabrán quién puede estar leyéndolos, ni conocerán el alcance y poder que sus palabras pueden adquirir. Me alegro de que Omnilaser haya perdido ese convenio; se lo merece por haber tratado de forma incorrecta a alguien que, precisamente por un convenio, es que llegó a solicitar sus servicios. Me da mucho gusto haber experimentado en carne propia el poder que tenemos todos y cada uno de nosotros, simples mortales, para hacer frente a empresas culeras y abusivas que creen que las pueden todas solo porque tienen plata y un cierto prestigio.

A mi nadie me dice que me calle, ni me presiona para que retire mis palabras, y mucho menos me canta a la ligera que no me hago responsable de las mismas. Si no lo hiciera, ¿cómo podría enorgullecerme entonces de esto?


Mi post en la primera página del motor de búsqueda de Google. Hagan lo que hagan, no se va a quitar de ahí.




Now Playing: Transference - Children of Bodom


Saludos Enfermos.


4 han opinado. ¡Da click y hazlo también!:

Hilda Aleman dijo...

CLAP CLAP CLAP CLAP BIEN HECHO CRZN

Liliana dijo...

Disculpa, yo no leí tu otra entrada, para qué era la cirugía???

la MaLquEridA dijo...

Merecido se lo tienen. Basta ya de miedos, no hay que dejarse avasallar por nadie. Aplausos para ti (una de tus cinco lectoras :P)


Saludos

Daniel Mendez dijo...

Hilda: Gracias amor, y mejor que ni se les ocurra volver a buscarme (si es que leen este post).

Liliana: Ya vi que fuiste a leerlo, te respondo allá.

Malque: Gracias, y sí, hay que ponerle un alto a cualquiera que trate de pasarse de listo.