martes, julio 07, 2015

Museo de la Caricatura: a seis años de mi primera visita


¿Recuerdan que en el último post mencioné haber visto algo impresionante acerca del Templo Mayor, fuera de él? Pues miren:




Tomando en cuenta que fue construido por etapas ya que cada tlatoani contribuia con un nuevo nivel para engrandecerlo y grabar su nombre en la historia, tiene mucho sentido que el máximo santuario azteca se extienda hasta la actual calle de Donceles (y seguramente su base primaria llega aún más lejos); este fragmento se encuentra casi a la entrada del Museo de la Caricatura, otro que ya había visitado hace años y que me enseñó un par de cosas más en esta nueva visita.

Cuando entramos, le comentaba a Hilda que no sabía por qué casi no tenía fotos de ese museo, si está tan chingón; conforme avanzamos en el recorrido recordé por qué: las láminas, cartones y dibujos que se exhiben ahí están protegidos por cristales, y la posición de las lámparas causa un reflejo bien pinche castroso que frustra aproximadamente el 80% de los intentos por obtener una buena toma. Con todo, pude rescatar algunas, y este fue el resultado:


El resto de las fotos, aquí.


Pese a que soy fan de la caricatura satírica y de protesta, además de la colección de dibujos de celebridades (sobre todo las de rock) de que hace gala el museo, la mejor parte vino al salir de las salas de exposición; no, no me refiero a esta chulada que encontré en la puerta de uno de los cubículos del baño, muestra de que algunos de los visitantes quizá merecerían un espacio en la sala de exposiciones permanentes:




Ni al simpático letrero que se encuentra frente al lavabo:




Sino al excelente trabajo que hace este señor:




Se llama Ricardo Salazar Berber, estudió dibujo en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de San Carlos y lleva prácticamente toda su vida dedicándose a la caricatura. Cuenta que de joven formó parte del Sindicato Mexicano de Caricaturistas, asentado en lo que ahora es el Museo de la Caricatura, para después trabajar en periódicos como el Novedades, El Heraldo, La Afición, El Diario de México o El Gráfico. Debido a que siempre le gustó la aventura, prácticamente no se preocupó por guardar algo de plata para el futuro y es por eso que desde hace aproximadamente un año regresó como dibujante al museo, donde ofrece su arte a todos los visitantes que, como Hilda y yo, quieran llevarse un bonito recuerdo. Miren qué buena caricatura nos hizo el don:




Además de talentoso, es un conversador muy ameno; las andanzas de su juventud provocan que la imaginación de todo el que lo escucha se coloree en tonos sepia y retroceda en el tiempo hasta llegar a viejos paisajes capitalinos, que combinan perfectamente con el blanco y negro del papel y el grafito que utiliza mientras esperamos pacientemente a que termine de inmortalizarnos y disfrutamos sus historias.

¡No dejen de visitar el Museo de la Caricatura! Se encuentra en Donceles 99, abre de 10 de la mañana a 6 de la tarde y pueden encontrar al maestro Salazar a partir de las 11; vayan, pídanle que les haga una caricatura y me la presumen, a ver si salieron tan guapos como nosotros. Definitivamente, este es un must para todo el que se precie de ser un conocedor del centro de esta caótica pero bella e interesante capital mexicana.




Now Playing: Sickman - Alice in Chains


Saludos Enfermos.


4 han opinado. ¡Da click y hazlo también!:

TeReSa dijo...

Fui hace como 3 años a ese museo, pero creo que volveré con mi esposito :P

Daniel Mendez dijo...

Muy bien :-D No olviden hacerse una caricatura.

CapIron Gam dijo...

Ricardo Salazar Berber se encuentra en H. ISSSTE Zaragoza, por fractura de cadera. A sus 84 años de edad su familia damos gracias a Dios por el hombre cariñoso, responsable, trabajador, excelente consejero y de incomparable buen humor que toda su vida ha dedicado con gran amor y pasión a su esposa, Silvia Coronas Dorantes (QEPD), a sus hijos Juan Martín y María Elena, a su familia a la que tanto y tanto ha dado (cuñad@s, sobrin@s, niet@s, ahijad@s) y, por supuesto, a su trabajo, a su profesión. Tío Ricardo, deseamos tu pronta recuperación y oramos a Dios por tu salud y por tu paz... Gracias por tu apoyo y tu buen ejemplo siempre... Te amamos... Y gracias a todas las personas que, conociéndole a él y a su trabajo, muestren su solidaridad y reconocimiento a este gran genio de la caricatura mexicana. Contacto: @Jmach74 , jm_arcech@hotmail.com , 55-3200-8503

Daniel Mendez dijo...

¡Hola! Lamento saber que el señor Ricardo se encuentra en esa situación. Ojalá se recupere pronto para que siga derrochando talento.