sábado, noviembre 07, 2015

Remember, remember, the fifth of november...


Antes de empezar a leer, haz click aquí. ¿Ya? OK, dale.


Cuando leo un libro que me gusta, usualmente vengo al blog a poner un extracto del capítulo que más haya llamado mi atención y un enlace para descargar el libro en cuestión o, por lo menos, leerlo el línea. Lo visto con alguna ilustración o fotografía acorde con el tema y listo, mi recomendación literaria está hecha para que, con algo de suerte, alguno de quienes se hayan encontrado con ese artículo sienta curiosidad, descargue el libro y lo disfrute igual o más que yo.

Hoy tengo un pequeño problema con ese procedimiento, y es curioso que el objeto de deseo literario en cuestión no sea un libro precisamente, sino un comic o (como decimos los adultos para justificar nuestro gusto por ver diálogos acompañados de monitos) novela gráfica. En este caso, se trata de V for Vendetta, obra del guionista Alan Moore y el ilustrador David Lloyd empezada en 1982 a través de la revista Warrior y retomada por DC Comics para ser terminada en 1988.




Muchos años habían pasado desde la última vez que tuve un comic (o novela gráfica, pues) entre las manos; creo que los últimos que leí fueron una serie de X-Men vs WildC.A.T.S. y uno donde Ben Reilly asume el papel de Spiderman y se une a un tal Backlash para darles en su madre a Venom y a otro güey que era más palabras que acción. En aquellos años estudiaba la prepa, luego crecí, empecé a trabajar y a gastar la plata en cosas bastante menos inocentes que los comics y tan tan, oficialmente se había terminado la adolescencia para mi.

Tiempo después (en concreto, hace un par de semanas) me di una vuelta por el Sanborns de Forum Buenavista, y encontré esta belleza:




Ya lo había leído hace uno o dos años en formato digital, pero como todos los amantes de los comics saben, nada se compara con la sensación de tener a nuestros héroes favoritos entre las manos y además, no pude resistirme ante tan bonita edición. Unos días después de haberla comprado saqué casi con pincitas la máscara para decepcionarme porque el plástico es blando, como el de esas máscaras culeras que venden en los mercados populares cuando se acerca Halloween; sin embargo, la sensación se me quitó en chinga al ver la bonita impresión del libro, abrirlo, oler sus páginas impregnadas con el aroma de la tinta y el papel, y comenzar a leer. Recién lo terminé este miércoles (ando tan en putiza con el trabajo que solo me da tiempo de leer en el transporte público, cuando alcanzo asiento) y no reparé en la fecha hasta antier, que mi amiga Cintya puso en Facebook algo como "Ahora nadie dijo nada del remember remember the fifth of november".

Sus palabras me dejaron pensando en que, efectivamente, el rostro de Guy Fawkes se convirtió en una especie de moda igual o más mainstream que el Che Guevara gracias no tanto a la novela gráfica, sino al repunte que tuvo a partir de 2005 con la película de los hermanos Wachowski pese al berrinche de Alan Moore —dado que él no estuvo de acuerdo con la adaptación y hasta pidió que lo borraran de los créditos— y su adopción por parte de cualquier cantidad de movimientos de protesta alrededor del mundo, incluídos los güeyes de Anonymous, a quienes les creo aproximadamente el 30% (o menos) de lo que dicen ser.

En México, #YoSoy132 usaba la máscara para salir a mentarle su madre a Peña Nieto y les creí hasta que empezaron a dar besitos y flores a los policías (pinches mamadas...); se usa también al protestar por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, y estoy seguro de que no faltarán motivos para que los mexicanos que gustan de salir a las calles a manifestarse continúen haciéndolo en el futuro; sin embargo, ¿qué tanto saben sobre el personaje que se colocan en la cara? ¿tendrá razón Cintya al dar a entender (o así le entendí yo) que después de un rato a la gente le da por bajarse del tren del mame, comenzar a arrumbar en el cuarto de los tiliches al señor Fawkes y sentarse a esperar por el próximo icono de masas que despierte su caprichoso, voluble y comodino espíritu revolucionario?

Si es así, no me sorprende; estamos tan acostumbrados a que nos digan qué y cómo hacer, que ni siquiera nos tomamos la molestia de investigar más allá de lo que vimos en la película ni de enterarnos de que Guy Fawkes era un mercenario-pincheloquito-católico que un 5 de noviembre, junto con otros, estaba hasta la madre de las pasadeces de verga de la monarquía protestante y creyó que dinamitando el parlamento británico se iba a arreglar el desmadre. Quizá lo hubiera logrado, o tal vez no; el hecho es que Fawkes hizo algo con tantos huevos que, de ser el hazmerreír de la monarquía inglesa a través del Bonfire Night celebrado cada 5 de noviembre, se convirtió en el símbolo de la anarquía por antonomasia gracias a las letras de Moore y los trazos de Lloyd. Tanta influencia tiene que incluso David J, el bajista de Bauhaus, se aventó estas joyitas cuando Moore le sugirió apenas la idea de que podría hacerse cargo de musicalizar la historia:











La película (que pueden ver haciendo click aquí) es buenísima pese a que se come muchas de las situaciones e historias paralelas que son básicas para el desarrollo de la trama en la novela gráfica, además de que la brillante y fría psicopatía original de V se convierte en un romántico y elegante discurso que, de cualquier modo, también tiene mucho de inspirador.





Pero como dije en el párrafo anterior, sería injusto para Guy Fawkes, para V y para nosotros mismos quedarnos solo con eso. Aquí está la versión digital de V for Vendetta, y si tienen oportunidad neta vayan, compren el set que ya les presumí al inicio de este artículo (cuesta 500 pesitos, ahórrense la peda de esta noche y mejor adquieran esta joya), devórenlo de principio a fin una y otra vez, hasta que descubran quién es en realidad V.


Debajo de una máscara hay más que carne. Debajo de esa máscara hay una idea, y las ideas son a prueba de balas.




Now Playing: (You gotta) fight for your right (to party) - Beastie Boys


Saludos Enfermos.

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Gerardo Taker dijo...

Me llevo el PDF (bueno, los PDF). Respecto a lo que comentas del tren del mame y la moda de masas, en lo personal me parece que la inmensa mayoría de los que utilizan esta máscara no saben ni de que es, y que pensarán que es la de Anonymus y ya.

No saben quién fue Guy Fawkes, ni qué hizo, que quería o por qué se hizo famoso, pero sienten que es bien cool y bien rebelde ponerse esa máscara. Pobre weyes. En fin.

Saludos compadre!

Daniel Mendez dijo...

Exacto compa, puro poser mamalón e imitagüeyes, la mayoría. Ojalá disfrutes el comic, sí cambia machín respecto a la peli pero te da una visión más amplia.

Sobre esos tacos o chelas que seguían pendientes, ¿cómo ves si para este domingo ya los aplicamos? aprovechando que hay Broncos vs Chiefs a las 3.

Gerardo Taker dijo...

Ya está bajando pero Dropbox está inusualmente lento. Aunque igual ahí va.

De lo otro, ándale, suena chido el plan. Nos ponemos bien de acuerdo y sin broncas.

Daniel Mendez dijo...

Sí, últimamente falla mucho esa madre, pero esperemos no tarde demasiado en descargar.

El jueves o viernes te echo un Quetransapp para ver qué hacemos, igual ya no serían tacos (a menos que conozcas una taquería donde pasen el juego, jajaja) sino alitas o algo por el estilo.

Gerardo Taker dijo...

Pues ya bajó.
Y si, simón, podemos cambiar el plan sin problema.

Daniel Mendez dijo...

¡Va! pues ya definimos lugar por Whats en la semanita.