domingo, diciembre 06, 2015

Me estoy convirtiendo en un acumulador + MODO


Pero no en uno de esos todos pinches locos que salen en la tele con sus casas llenas de madre y media y a quienes parece que les están arrancando los pelos del culo cuando les dicen "¡Ya tira toda esa basura!". No, lo mío está más decente, creo:




Eso es solo el escritorio en mi estudio; tengo un par de libreros llenos de cosas que me han regalado o he comprado y debido al exceso de trabajo no he podido disfrutar como quisiera. Entre lo más notable (y lo que más se me antoja) están un libro con fotografías inéditas de la saga de The Godfather, una edición muy especial de El Quijote de la que ya les platicaré en su debido momento, y algo de parafernalia Beatle que tengo sin estrenar. De algún modo me emociona un poco ver todo ese desmadre ahí. Tengo la loca fantasía de que pronto dejaré de tener tanto trabajo encima y ¿quién sabe? a lo mejor podré pedir unos cuatro o cinco días de vacaciones y encerrarme en casa a ver películas, documentales, leer, alimentar mi bagaje cultural y encontrar nuevas cosas que me emocionen y me hagan desear aprender más. En ese sentido sí me considero un acumulador; el saber y la cultura no ocupan espacio, y si sí, bien lo vale.

Hablando de acumular cosas, ¿ya conocen el Museo Del Objeto Del Objeto? Yo no había tenido oportunidad de visitarlo, y apenas ayer Hilda y yo nos dimos una vuelta por allá. Tan ignorante era respecto a ese museo que pensaba se basaría en una colección carente de sentido de objetos acumulados de forma aleatoria, ¡pero no! platicando con el recepcionista de este bello edificio ubicado en la colonia Roma Norte, descubrí que los objetos ahí expuestos siguen una temática perfectamente definida que cambia más o menos cada cinco o seis meses. Así las cosas, nos encontramos con una increíble exposición acerca de la lucha libre que abarca desde sus orígenes hasta las grandes figuras que le han convertido en un espectáculo tradicional para los mexicanos a través de una colección nutrida por tesoros tan variados como butacas setenteras de la Arena México, máscaras legendarias que datan hasta de los 50's, espectaculares trajes completos y un acervo fotográfico envidiable.


El resto de la galería, aquí.


Pese a que nunca he sido un gran experto de la lucha libre, sí recuerdo a muchas de sus figuras de los 80's y 90's gracias a que mis abuelitos maternos eran fans de poner las luchas en la tele; es por eso que me sorprendió gratamente encontrarme con la exposición La lucha libre de todos los días. Estuvimos poco más de una hora ahí dentro y conforme encontraba las máscaras de Tinieblas, Canek, Los Villanos, Lizmark, Supermuñeco o (mi favorito) Blue Demon tuve un pequeño rush de nostalgia que me mantuvo con la sonrisa en la boca durante todo ese rato. Además, está chingón encontrarse ahí dentro con gente que sí es fan de hueso colorado del deporte de los costalazos, como el señor Jonathan Torres, guardia asignado al piso donde están los trajes completos de Fishman, Octagón, Perro Aguayo Jr y Fuerza Guerrera; cualquier duda que pudieras tener respecto a quién vive aún o ya falleció, quién perdió la máscara con quién y hasta en qué año y escenario fue, él te la puede resolver. Es un gustazo hablar con él, y seguramente mi abuelito Manuel, de vivir aún, se pondría contento por encontrarse con alguien que está en su mismo canal.

Aún así, La lucha libre de cada día fue un extra para mi intención inicial al invitar a Hilda al MODO:




Dice la leyenda que en el Ponte Vecchio de Florencia, Italia, un cerrajero quiso hacer publicidad a su negocio enganchando un candado a la herrería de un puente e impuso sin querer una moda, porque tiempo después las parejitas del lugar lo imitaron, dándole a la acción un significado de amor eterno. La tradición se extendió a varios lugares del mundo, y ahora está aquí, en el MODO, donde puedes sellar el amor que se tienen tú y tu pareja para después arrojar la llave del candado dentro del buzón del museo (que, seguramente, dentro de algún tiempo hará alguna exposición con todo eso). Sí, es cursi y hay a quien no le gusta, pero creo que es un detalle chingón y significativo que se puede tener con la pareja, así que si les late la recomendación no olviden ir de martes a domingo entre 10 de la mañana y 6 de la tarde a Colima 145, a unos pasos de la Plaza Río de Janeiro, y llevar su candado.




Now Watching: Broncos at Chargers


Saludos Enfermos.


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