sábado, diciembre 31, 2016

Alhóndiga de Granaditas @Guanajuato


Después de no sé cuántos meses, y para cerrar este ajetreado 2016, retomo los recuerdos de aquella deliciosa semana en Guanajuato que pasé con Hilda durante nuestro segundo aniversario. Tengo aún las fotos, videos, audios y un montón de recuerdos (no tan) frescos en la memoria, así que espero no omitir nada importante.

Uno de los lugares más importantes que visitamos en esa hermosa ciudad es la Alhóndiga de Granaditas, una imponente edificación de estilo neoclásico que, a la postre, se convertiría en punto clave durante la guerra independentista de México. Su nombre, que viene de la voz árabe alfondaq —almacén o bodega, indica el propósito con que fue construida originalmente entre 1797 y 1809: almacenar el grano de prácticamente todo el Bajío para mantener el control del comercio en la zona, con lo que se convirtió en la obra más importante del gobierno del intendente Juan Antonio de Riaño y Bárcena. Además, fue el emblema del gobierno impulsado por los Borbones en el Bajío y, en general, en toda la Nueva España.


Más fotos, aquí.


Eso explica por qué pasó lo que pasó el 28 de septiembre de 1810; después de tres siglos de dominación española fue atacada por el Ejército Insurgente bajo el mando de Miguel Hidalgo; intempestivamente, la Alhóndiga de Granaditas se convirtió de almacén de granos a fortaleza, en la que se tuvo que refugiar toda la crema y nata española de la ciudad; confiaban en tener abasto suficiente de agua y comida para todos durante un buen rato mientras lograban repeler los ataques de esa bola de rijosos muertos de hambre o bien, en lo que llegaban refuerzos del Ejército Realista desde la capital de la Nueva España. La batalla duraría un buen rato, aunque don Riaño no lograría ver el desenlace (supongo que eso fue mejor), pues murió a las puertas de la misma Alhóndiga tratando de defenderla junto a sus compatriotas, de un certero balazo en el ojo. Así, bien loco, como la chica gorda de The Walking Dead (bueno, ese fue un flechazo, pero así me lo imaginé).




Además, los españoles no contaban con la sagacidad de cierto personaje del que ya les platiqué un poco aquí: de la nada surgió un joven minero apodado El Pípila, quien se cargó una loza en la espalda para protegerse de las balas y lograr acercarse al edificio; al llegar, untó aceite en la puerta y le prendió fuego, permitiendo el acceso de los insurgentes al lugar y a la senda de la victoria. Sin embargo, todo tiene un principio y un final: después de ser capturados y fusilados en Chihuahua, Hidalgo, Allende, Aldama y Jiménez terminarían (o bueno, parte de ellos) justo donde comenzó la aventura independentista y, con ella, la historia de México.


Galería completa de los murales, aquí.


En las esquinas de la Alhóndiga de Granaditas se conservan los ganchos originales donde fueron colgadas las cabezas de los cuatro baluartes, como un escarmiento de la Corona Española hacia todos los insurrectos. Estuvieron colgadas ahí durante 10 años para dar paso, con los siglos, a una placa conmemorativa que sustituiría a cada cabeza. Loa impactos de bala, piedra, azadones y todo lo que tuvieron a la mano los hastiados mexicanos para echar desmadre permanecen ahí, como silenciosos testigos de la batalla, gracias a que el Instituto Nacional de Antropología e Historia decidieron conservarlos.

Lamentablemente, este histórico inmueble no siempre contó con la protección de una institución cultural. Desde 1864 y hasta antes de ser rescatado en 1949, fungió como cárcel y después como penitenciaría del estado. Por decreto de Maximiliano de Habsburgo, entre sus muros vieron interrumpida su libertad todos aquellos que cayeron en manos de la justicia, contando lenta y angustiosamente los días mientras llegaba el añorado momento de su liberación. Algunos los verían, otros no, pero el recuerdo de su angustia atravesó los barrotes del tiempo y nos deja ver un poco de lo que vivieron.


Más anhelos de libertad, aquí.


Hablando de recuerdos y vivencias...espero que este cierre de 2016 les sea lo más placentero posible. Hacer este pequeño texto me llevó pensar en todas las cosas geniales que tengo planeadas para 2017 y que, por cuestiones de trabajo, me fueron imposibles durante la segunda mitad de este año; sin embargo, la esperanza muere al último. Hay que seguir adelante, empujando y buscando, para que todas las metas que cada uno de nosotros tenga lleguen a feliz término. Les mando un abrazo enorme, y nos leemos por aquí el próximo año.




Now Playing: A song for the dead (live) - Queens of the Stone Age


Saludos Enfermos.


viernes, diciembre 23, 2016

Los Boicoteables presentan: Las pésimas atención al cliente y logística de Walmart




Durante El buen fin, mi cuñado compró una pantalla en Walmart. Como la mayoría de las personas, quiso aprovechar la andanada de promociones (unas auténticas, otras...no tanto) que infinidad de comercios ofrecieron en noviembre. Pagar a 18 meses sin intereses, con el plus de la devolución de dos meses (cortesía de Banamex) sonaba bien, así que compraron en línea desde una de las terminales de la sucursal Walmart Universidad y se fueron contentitos a casa después de que Eduardo López, supervisor de Walmart Online en dicha tienda, les dijo que la pantalla llegaría el 28 de noviembre y él mismo daría seguimiento al pedido.

Como no sucedió ni lo uno ni lo otro, mi cuñado se comunicó vía mail, a lo que recibió como respuesta que a más tardar el 2 de diciembre recibiría su mercancía y además —super buen pedo ellos— le regalaban un bono de 200 pesotes para gastar en la tienda. Bueno, pues el 3 de diciembre la pantalla seguía sin llegar...aunque el bono sí lo enviaron a su correo, pinches ojetes acostumbrados a tirar migajas a sus clientes para cerrarles la boca.




Nuevamente se hizo contacto con Walmart, esta vez por teléfono, y después de 45 minutos de espera alguien dijo que mejor se revisara online "porque la tienda física es independiente". Después de pedirle atentamente que no mamara y notificarle, además, que la mentada pantallita había bajado considerablemente de precio respecto al exhibido durante El buen fin, el tipo que atendió dijo que le pondrían etiqueta de urgente al pedido, entregarían el lunes 5 al medio día por muy tarde, y además negociarían una compensación por la (tramposa) baja de precio.

Pues...¿qué creen? ¡Pura madre que llegó la pantalla en el plazo acordado! Evidentemente molesto, mi cuñado tuvo que preguntar por tercera vez qué pedo con su pantalla, a lo que (durante una deficiente atención al cliente) respondieron que fuera a presionar a FedEx, empresa encargada de hacer las entregas, dándole seguimiento al número de guía que benevolentemente le entregarían.




Después de meterse él mismo al website de FedEx y rastrear el envío, resultó que el producto estaba desde el 28 de noviembre en el CEDIS de Cuautitlán y al día siguiente ya se encontraba en la bodega de Walmart Universidad. ¿Qué pedo entonces con su pésima logística y sus aún peores tiempos de entrega y atención al cliente?




Para ese día ya todos en la familia estábamos emputadísimos por semejante nivel de indolencia e ineptitud, así que hicimos lo que cualquiera debería: iniciamos un bombardeo a través de redes sociales contra Walmart, arrobando a PROFECO en cada tweet y comment. El resultado: el sábado de esa semana, por fin, llegó la dichosa pantallita al departamento de mi cuñado. Quién sabe cuánto más se hubieran tardado en entregarla si no hubiéramos estado chingue y mame todos los días, hijos de la gran puta.

El domingo me dijo mi hermana que fueron a Walmart a hacer el super (no entiendo por qué mierda siguen gastando su plata ahí después de lo que pasó, pero en fin...) y vieron una fila bastante larga de personas quejándose por lo mismo que les había pasado a ellos. Creo que la gente necesita aprender a levantar el dedo medio en contra de esas pinches empresas que creen poder hacer lo que les venga en gana impunemente con sus clientes, así que si tú, querido lector, todavía estás en espera de que te llegue lo que compraste durante El buen fin en este supermercado de mierda, ya sabes qué hacer: pégales duro y constante en redes sociales, ¡y no olvides arrobar a la cuenta @warmgunner666! Para mi es un placer chingar a putos abusivos como estos.




Now Playing: Guerrilla Radio - Rage Against the Machine



Saludos Enfermos.


martes, noviembre 29, 2016

¡Que nadie decida por ti! enamórate del Circo de los Horrores


La semana pasada, el mexicano promedio se superó a sí mismo y demostró lo preparado que no está para cosas más grandes que aquellas a las que está acostumbrado. Lo hizo no una, sino dos ocasiones en el mismo lapso. Carajo...

La primera fue el lunes. Como aficionado que soy a la NFL, me jodió bastante el comportamiento de varios asistentes al Monday Night Football en el Estadio Azteca que enfrentó a los Oakland Raiders y los Houston Texans. Sin embargo, ya se habló mucho sobre eso y además, John Sutcliffe, de ESPN, confirmó que no hay nada que temer porque tendremos NFL en México para rato, así que no me extenderé en detalles.

La segunda: seguro han escuchado sobre el Circo de los Horrores. Se trata de un increíble espectáculo de manufactura española, aunque también cuenta entre sus filas con talento mexicano y ruso (mas otras posibles nacionalidades que no alcancé a identificar). Su director, Suso Silva, es un chingón del mundo circense que ha sido galardonado con el Premio Nacional de Circo en 2003, otorgado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte ibérico.




Comento esto para que todos dimensionemos de qué calibre es la cagada que hizo este país al dejarse llevar por las palabras de un personaje que, además de representar a una institución que ha manejado durante siglos un perfil pasivo/agresivo para chantajear a sus seguidores a través de un falso libre albedrío y amenazas de condenas eternas entre las llamas del infierno, muestra un nulo respeto por manifestaciones culturales completamente ajenas a su cerrazón mental.



El señor Juan José Martínez Segovia, a.k.a. Padre Juanjo, (quien, por cierto, cuenta con un espacio en Televisa Monterrey) es el clásico cobarde que primero arroja la piedra y luego esconde la mano, además de no tener el menor reparo en perjudicar no solo el trabajo y la reputación de una compañía teatral, sino una fuente de empleo para 120 personas, entre mexicanos y españoles. Después de declarar que el Circo de los Horrores "solo perturba la mente del ser humano, y que la iglesia católica recomienda a sus fieles no ir a este tipo de espectáculos porque les va a quitar la paz" (ver aquí), se atrevió a pedir respeto hacia las barrabasadas que dijo y lloriquear porque le insultaron, además de argumentar que al Circo de los Horrores se le retiraron los permisos "por otras causas" y no por su culpa (ver aquí).



De acuerdo con lo dicho en rueda de prensa (que pueden ver aquí), todo el papeleo está en regla, así como los permisos y aspectos legales necesarios para presentar su show, lo que me da a pensar que no solo la afirmación del religioso es falsa (eso es pecado, si no me falla la memoria), sino que tras la revocación al Circo de los Horrores de los permisos para trabajar puede haber otra clase de intereses; de otro modo, ¿por qué el gobierno regiomontano estaría tan empecinado en impedir sus presentaciones?

Existe el rumor de que en Monterrey existe un espectáculo de corte parecido al presentado por Suso Silva y compañía, y que además, éste pertenece a un político importante de la ciudad; eso podría explicar por qué la censura y presión ejercidas por la iglesia católica tuvieron, por esta vez, un efecto distinto al obtenido, por ejemplo, cuando se estrenó la película El crimen del padre Amaro: apenas los mandamases de la iglesia pegaron el grito en el cielo por el uso que se dio a la imagen de la virgen de Guadalupe, todo mundo se volcó a las salas de cines para ver de qué se trataba. ¿Por qué no sucedió así en este caso (que dicho sea de paso, el teatro no atrapa demasiado la atención del mexicano promedio)? La pregunta queda en el aire.

Independientemente de qué tan ciertas sean estas suposiciones, lo más grave del asunto es la manera en que millones de personas permiten ser manipuladas por dos elementos tan peligrosos como (aparentemente) en decadencia: Televisa y el dogma católico. En un país cada vez menos apegado a las religiones y en el que Televisa pierde poder gradualmente pese a patadas de ahogado como la "renovación de sus contenidos" y el desesperado lanzamiento de Blim para hacer frente a monstruos como Netflix, me alarma el alcance y poder que aún ostentan, lo fácil que un payasito de la tele con sotana como Juan José Martínez Segovia (que ni siquiera es un tipo relevante entre los de su clase) puede jalar los hilos y convencer a una horda de borregos sin criterio propio de que su punto de vista es una verdad absoluta.

Da pena, tristeza y rabia ver cómo el mexicano promedio se comporta como si siguiéramos enterrados en la ignorancia de siglos pasados, cómo juzga y condena una manifestación artística sin siquiera permitirse conocerla. De verdad, solo les faltó hacer algo más o menos así:





Por desgracia, esta vez no hay Homero ni jingle ingenioso que haga desistir a los retrógradas de sus arcaicas ideas; lo que sí hay es un espíritu combativo y desafiante en la gente del Circo de los Horrores; por eso pusieron a la venta más de 30,000 boletos con el 50% de descuento, para que todos, incluso sus detractores, vayan y se cercioren por sí mismos de que no se trata de ritos satánicos (en serio, eso es parte de lo que se dijo), sino de algo que vale completamente lo que cuesta el boleto.

La última función en la Ciudad de México será este domingo, y la despedida (temporal, espero) será el 11 de diciembre, en Guadalajara. Por favor, quienes sean amantes de la cultura pero, sobre todo, de la libertad de expresión, ¡asistan! apoyen, comenten con toda la gente que puedan sobre el Circo de los Horrores y logremos, todos juntos, que regrese el próximo año con Cabaret maldito, la última parte de su trilogía.




Que el señor Martínez Segovia y sus fans se metan sus prejuicios por el sacrosanto orto, y #QueNadieDecidaPorTi. ¡Asiste!




Now Playing: Limelight - The Alan Parsons Project


Saludos Enfermos.


jueves, noviembre 10, 2016

Posibles consecuencias en México de la victoria de Trump


Lo que hasta hace unos meses parecía un chiste acaba de hacerse realidad: Donald Trump será el próximo presidente de Estados Unidos de Norteamérica.




El martes todo mundo estaba cagado de risa, no sé si por nervios o porque realmente no creían que Trump lograra derrotar a Hillary Clinton (que tampoco es una hermanita de la caridad, pero vamos...está mucho menos orate); a dos días del resultado, todo mundo se lamenta, insulta al virtual presidente gringo y continúa la andanada de memes cargados de chistes crueles y cínicos, siguiendo fielmente la costumbre del mexicano de huir de la realidad a través de reírse de sus propias desgracias.

Más allá de las nefastas declaraciones de Donald Trump acerca de todos aquellos que no somos caucásicos (y, en especial, de quienes no siéndolo se atreven a poner un pie en su país), lo verdaderamente preocupante es el impacto económico que tendrá en nuestro país su llegada al poderDonald Trump hará todo lo posible por sacar de Estados Unidos a esos "sucios violadores y asesinos latinos" haciendo que se pierda una cantidad inimaginable de remesas que, hasta este día, llegan a México; el panorama luce puesto para que nuestra crisis económica y de seguridad se disparen como nunca (que ya es mucho decir).

Podrían suceder muchas cosas, pero una de las opciones que más vueltas me estuvo dando por la cabeza ayer es la siguiente:

El territorio nacional, de por sí, ya es un hervidero de inseguridad y violencia —incluida la #CDMX, aunque haya quienes aseguren lo contrario—; además, la triste idiosincrasia mexicana de chingar al de al lado o transar para avanzar sigue muy presente entre nosotros. Si a esos factores agregamos la falta de empleos bien pagados y la carestía, incrementados por una nueva devaluación de nuestra moneda, solo podemos esperar una consecuencia: más robos a casa habitación y negocios, más agresiones y asaltos contra transeúntes, usuarios del transporte público y automovilistas, más secuestros y asesinatos.

En lugar de estar riéndonos como pendejos de memes y publicaciones en que nos burlamos de nosotros mismos (pero eso sí, nos ofendemos porque una marca se sube al tren del mame), deberíamos ponernos en acción; por ahí salió hace unas semanas, por causa de una serie de robos a automovilistas en distintos puntos del Anillo Periférico, la iniciativa de que los ciudadanos pudiéramos estar armados para defendernos de la rata. Concuerdo totalmente con Jorge Luis Preciado, senador panista y autor de la propuesta, porque es algo que llevo años diciendo y apenas, en este 2016 lleno de crímenes violentos y justicieros anónimos en el transporte público, parece ganar aceptación en la mentalidad colectiva.

Como ya he dicho antes, no deberíamos permitir que cualquier huevón se lleve lo que con tanto trabajo ganamos solo porque no tiene talento para otra cosa, y ¡mucho cuidado con no llevar nada de valor encima! Porque entonces la rata sentirá que le hicimos perder el tiempo y a lo mejor nos madrea o nos mata "por jodidos". Los mexicanos productivos no merecemos ser intimidados por un mamarracho que se sube drogado al Metro o al microbús diciendo que acaba de salir del reclusorio y que, aunque podría quitarnos nuestras pertenencias, no lo hace porque ya cambió, que mejor nada más le demos una moneda o les compremos (a la fuerza) la basura que traigan vendiendo.

La mayoría trabajamos duro; sacrificamos tiempo de calidad con la familia, los amigos o la pareja; invertimos tiempo y energía en empleos que pueden agradarnos o no, pero nos dan a ganar la plata necesaria para cubrir necesidades y gustos; nos soportamos unos a otros en el transporte público, que da una buena dotación de stress antes de llegar a la oficina. Algunos tenemos grandes proyectos que realizar y para eso nos matamos trabajando sin descanso siete días a la semana. ¿Consideran ustedes justo que, de buenas a primeras, llegue cualquier hijo de puta a amenazarnos con palabras en el mejor de los casos, o con un arma, y se lleve a la mierda nuestros sueños? ¿Cuánto tiempo más seguiremos en la chaqueta mental de "Bueno, al menos no me hizo nada"? ¿Creen que merecemos eso?

Si están de acuerdo con que la llegada de Trump al poder volverá aún más virulenta la herida que este país tiene abierta desde hace años, entonces coincidirán con que ya es momento de hacer algo. Hubo hace tiempo un boom de Autodefensas en distintas ciudades y poblaciones donde el narcotráfico está acostumbrado a hacer de las suyas; estos grupos ganaron tanto respeto y se volvieron tan temibles que el mismo gobierno tuvo que meter las manos para desarmarlos y proteger su negocio, lo que me hace pensar: si un puñado de pobladores pertrechados con lo básico para defenderse pudieron hacer frente a una bola de ojetes equipados con armamento reglamentario del ejército, ¿qué podemos lograr nosotros contra simples Brayans, Quebins, narcomenudistas, extorsionadores y putos mugrosos que nos asaltan con un miserable cuchillo cebollero?

Analícenlo, considérenlo y si les late, empiecen a organizarse con sus vecinos y a comprar juguetitos para la fiesta, antes de que los precios se disparen y después ni siquiera podamos conseguir algo decente para defendernos. México ya llegó a un punto en que su población necesita cambiar la mentalidad resignada y desidiosa por una más agresiva, una en que la palabra "armamentista" no provoque indignación o miedo, sino coraje y resolución.




Now Watching: Browns at Ravens


Saludos Enfermos.


sábado, octubre 29, 2016

Power songs: mi soundtrack energético @Spotify


Pues nada, que llevo ya tres meses en santa e imparable putiza. Cada pinche lunes y sábado me levanto pensando si tener dos trabajos vale la pena, con todo lo que implica trabajar siete días a la semana sin siquiera poder disfrutar un día festivo, esperar ansiosamente que empiece el 2017 para tener derecho a vacaciones en la chamba de entre semana, sacrificar tiempo de pareja con Hilda, quien agarra super bien el pedo, y de verdad, ¡cómo agradezco eso! o con mi familia, ahora que ya me había acostumbrado a convivir más con ellos y a disfrutar esos momentos.

Comencé a venderme nuevamente y cada día la idea que tanto me costó abandonar hace un tiempo, esa que todas las mañanas retumbaba en mi mente con un "Eres una maldita máquina de producir, ¡dale duro!". La retomo porque, pese a que luego me dan ganas de tirar la toalla, quedarme acostado en mi cama en posición fetal y ponerme a llorar, me acuerdo de lo que me está moviendo a hacer esto y ni pedo, hay que joderse para ganarle.




Otra cosa que siempre me da para arriba es la buena música. Sin falta, cada día amanezco desesperado por algo que me active, me quite el pinche ardor de ojos y me inyecte suficiente energía para atacar cada día como si mi cabello estuviera en llamas. Por eso, queridos lectores, si ustedes sienten que se los carga la chingada por la desesperación, que se están deprimiendo, que no vale la pena siquiera salir de la cama o simplemente que ya no tienen idea de qué están haciendo y por qué, ¡paren de sufrir! agarren cualquiera de las siguientes rolas, pónganla a todo volumen en cuanto despierten y verán qué pinche bonito les pinta la vida:























Este Top10 fue una probadita; si quieren más (y aprovechando que por fin me dejé seducir por Spotify), echen un vistazo a la playlist que acabo de armar y estaré alimentando cada que me encuentre con una canción lo suficientemente especial para encenderme los motores, a la que mamonamente he llamado Power Songs. Si les laten las rolitas, compártanlas, y ¿por qué no? dejen sus sugerencias aquí, en los comments del post.

¡Excelente día a todos! y a seguir rockeando, que termino un pendiente y me salen tres más, pero traigo con qué hacerles frente...a ellos y a la gente mierda que abrió el hocico esta semana sin saber cómo trabajo, y a la que le di una pinche patadota en la dona, precisamente, con mi forma de trabajar. A esas personitas les tengo un sincero, cálido y afectuoso mensaje:

Me la pelan a dos manos y con la cabeza volando, culeros.

Con esos alicientes y estas chingonerías musicales...¿cómo no me voy a motivar?




Now Playing: Chivas vs Cruz Azul


Saludos Enfermos.


viernes, octubre 28, 2016

Un Clásico de media semana, dos grandes amigos y una increíble victoria


Antier fui a mi primer Clásico inventado por Televisa Nacional con unos compas de la oficina. Aunque el plan fue emergente porque la semifinal de la Copa MX nos agarró en fin de quincena, nos organizamos para comprar los boletos y que sobraran algunos pesos para las chelas en el estadio.




Siempre fui renuente a ir a un América contra Chivas en el Estadio Azteca; tenía la impresión de que sería como caminar por Tepito con un billete de a 500 pegado en las nalgas, así que siempre lo evité. Sin embargo, mi nivel actual de stress es tal que cuando se armó, no dudé en apuntarme. Originalmente iríamos cinco, pero por X o Y situación terminamos yendo solamente un americanista y dos Chivas: Iván, por el lado de los Brayans y las Quimberlis, y Memo y yo, con un gusto futbolístico bastante más refinado.

Memo y yo llevábamos nuestros jerseys rojiblancos en la mochila para usarlos saliendo de la oficina, pero cuando supimos que solo íbamos tres y además en el estadio estaríamos relativamente cerca de la porra americanista, decidimos que mejor pasábamos como incógnitos. Luego nos arrepentimos porque pese a que creímos que podría haber algún problema con los americanistas en el camino o dentro del estadio, la verdad es que todo estuvo super tranquilo. Me dio mucho gusto ver desde el Tren Ligero a familias completas formadas por fans de los dos equipos, algunas parejas con bebés, novios sin hijos, grupos de amigos como el nuestro y que la banda, en general, se comporta decentemente dentro y fuera del estadio (quizá, en buena medida, por el imponente operativo que implementó la Secretaría de Seguridad Pública para este juego). Claro que nunca faltan los pendejos como el güey de Chivas que empezó a mentarle la madre a la afición americanista desde antes de que los jugadores salieran a calentar siquiera para que luego alguien fuera a bajarlo de huevos, o los americanistas que le robaron una bandera rojiblanca a otro aficionado para prenderle fuego, o los subnormales que armaron la campal unas cuantas gradas debajo de donde nosotros estábamos y a los que todos  los demás aficionados calmamos a base de "¡Ya, pinches borrachos!", "¡No estén de putos!" y otras delicias diplomáticas. Pero, afortunadamente, somos más quienes sabemos comportarnos de forma civilizada.


Muy propios los señoritos antes del juego, con todo y mi disfraz de Matías Almeyda


Ir a un estadio de fútbol es una experiencia que todos deberíamos vivir por lo menos una vez en la vida. Emociona estar ahí, ver a los jugadores saltar a la cancha y sentir el ambiente que la gente va armando poco a poco. Impresiona ver a la porra apoyando con tambores y banderas a su equipo (aunque sea el odiado rival), la energía fluye y se contagia, dejas de ser uno para convertirte en parte de un monstruo de miles de cabezas que grita "¡Chivas!" o "¡Águilas!", según sea el caso. También es justo señalar que todos nos transformamos y sacamos el ñero que llevamos dentro; en algún punto Iván dijo: "Perdón cabrones, pero aquí sí se me va a salir el código postal", ¡y efectivamente! los ratos que no estaba cantando las porras del América los pasó mentándosela a los jugadores de Chivas a gritos y chiflidos. A Memo, quien de ordinario es bastante tímido y sobrio, lo vi levantarse un chingo de veces para insultar al árbitro y animar a las Chivas a pesar de estar rodeado de aficionados americanistas. Hasta yo, que iba bastante cauteloso, me prendí cabroncísimo cuando cayó el empate y ahora estoy afónico por haberle gritado en la cara a Iván cada uno de los penalties que le dieron a Chivas el pase a la final.


¿Cuál pinche glamour? ¡Victoria de Chivas en Brayanland!


Vivir mi primer juego contra el América en su casa, que las Chivas ganaran en penales, ganar un par de apuestas y disfrutarlo con dos de mis mejores amigos (que también estuvieron en su primer Clásico) fue algo muy chingón, y creo que me podría acostumbrar a eso. Para el próximo sí llevo mi jersey.

P.D. : El golazo de Alan Pulido no fue fuera de lugar. Y si sí, pues se compensa con el penalty que voló para reavivar temporalmente las esperanzas azulcremas, jo jo jo.







Now Playing: Queens of the Stone Age - First it giveth


Saludos Enfermos.


domingo, octubre 16, 2016

Tengo ganas de extender la tabla del tres hasta el infinito


Esta semana cumplimos tres años de novios Hilda y yo; sin embargo, el festejo no sería como en los dos doces de octubre anteriores. La primera vez nos fuimos a Huatulco y Zipolite; el año pasado el festejo fue bastante más cerca, pues pasamos una deliciosa semana recorriendo Guanajuato, y este año de plano no pudimos movernos de la ciudad porque yo quemé casi todos mis días de vacaciones en cierto asunto de suma importancia, además de que ella solo podía tener un par de días libres, por cosas de trabajo.

Desde hace dos meses y medio, mi carga de trabajo ha sido simplemente brutal; con todo, me las arreglé para sacar todos los pendientes a chingadazos, mentadas de madre y con suficiente fuerza de voluntad para rifármela trabajando hasta en las madrugadas. Iba chingón hasta que, el mero día de nuestro aniversario, me pasó lo que al morro aquel de la rola de El Haragán: ya casi la iba a librar, cuando de repente setup salvaje aparece y necesita ser cargado con urgencia al portal de la app con que en la agencia gestionamos la información para los clientes. "Ni pedo, a darle", dije confiadamente mientras pensaba que sería cosa de un par de horas...que se prolongaron hasta las cinco de la tarde, ya con Hilda en casa esperando pacientemente que terminara y pudiéramos irnos, por fin, a festejar como se debía.

Cuando por fin íbamos salir de casa, se soltó el aguacero. No pude evitar un "Puta madre, ¿es una chingada broma?" y decir a Hilda que ya nos fuéramos, aunque ella no quería porque aunque el coche estaba afuera de la casa, la lluvia se puso mamoncísima. Aún así, hizo caso de mi necedad de no querer perder un segundo más y largarnos a festejar a la de ya, así que como pudimos metimos las cosas a la cajuela y patitas, ¿para qué las quiero?

Reafirmé (sí, otra vez) que si no tengo pleno control de las situaciones me vuelvo un reverendo pendejo. Con tanto trabajo, no tuve tiempo de planificar nada: ni a dónde iríamos a pasear, dónde pasaríamos la noche y mucho menos dónde cenaríamos. Es más, ¡ni siquiera había podido recoger los boletos para Manicomio de los horrores que compré un par de días antes! no conforme con hacer salir a Hilda en plena lluvia (que se quitó cinco minutos después), dejé olvidada su bolsa en la entrada de mi casa por las prisas de subirnos al coche (y tuvimos que volver por ella a la mañana siguiente), nos perdí buscando un restaurant brasileño en específico, vi otro de reojo "medio vacío, pero elegante" cuando pasamos en chinga sobre Insurgentes despuesito del Parque Hundido e hice que nos regresáramos...para descubrir que apenas estaban terminando de montar los interiores. De pura cagada di con el Rodizio, y eso porque está relativamente cerca de mi chamba.

La velada se compuso y pude cambiar el mood presionado, estresado, irritable y depresivo de todo el día por no haber podido dedicarme a mi pareja desde temprano como planeaba; cenamos delicioso, le ofrecí a ella una disculpa por mi lapso de psicosis y seguimos pasándolo genial. Al día siguiente cambié la ida al Castillo de Chapultepec y al lago a cazar Pokémon acuáticos (sí, somos fans, ¿y qué? jajaja) por una visita al Acuario Inbursa para no meternos en problemas de circulación al movernos de Chapultepec a Polanco y disfrutar Manicomio sin prisas.

Todo salió genial, tuvimos un día y medio precioso antes de que ella regresara a trabajar el viernes (porque no pudo darse a la fuga por más tiempo) y yo me quedara en casa reposando las carnes para ir a mi trabajo de los fines de semana lo más fresco posible. En este momento, justo cuando terminó mi brutal jornada sabatina-dominical y disfruto el juego de los Colts acompañado de una deliciosa caguama, pienso en que, como dije en mi post de cumpleaños, encontré a la persona con la paciencia y voluntad necesarias para lidiar con mi perfeccionismo rayano en lo patológico, mi tendencia a tener el control de toda situación o deschavetarme en el intento, o mi ritmo de vida, que se ha acelerado al doble desde hace casi tres meses.




Encontré a la persona que, más allá del amor y la lujuria (que aún están presentes, y estarán de aquí a que mi pito se haga como Cheeto mojado gracias al desgaste de tantos años) representa un descanso para mi alma, un espacio de paz, la tranquilidad de saber que aunque tenga una semana de mierda siempre voy a poder recostarme junto a ella el domingo por la noche y sentir que, después de tanto desmadre, todo va a estar bien. Quiero a esa persona en mi vida por muchos años más, hasta que sea un viejo insoportable de tan gruñón y solo ella sea capaz de no salir corriendo, quedarse a mi lado, abrazarme y hacerme olvidar todo.




Now Watching: Colts vs Texans


Saludos Enfermos.


miércoles, octubre 05, 2016

Desee que estuvieras ahí




El jueves pasado, como parte de mis festejos cumpleañeros, Hilda me llevó al concierto de Roger Waters en el Foro Sol. Me emocioné desde que llegamos allá, sobre todo cuando vi el excelente lugar que teníamos (las gradas más cercanas al escenario, más o menos donde comenzaba General B), pero lo que hace siempre tan especial a la música de Pink Floyd para mi, es la carga emocional que siempre le acompaña.

Me hice fan de ellos gracias a que hace muchos años encontré este tesoro entre la enorme colección de discos de mi papá:




Años después llegó el novio de una de mis tías, llamado Juan; se casó con ella y entre el montón de cosas geniales que ha aportado a esta familia, está el excelente gusto musical con que apuntaló lo que aprendí de mi papá.


One of my turns

Con el correr de los años, después de chutarme toda la discografía y mientras pasaba por la etapa más autodestructiva de mi vida en que al llegar a casa después de cada borrachera, sin falta, abría una botella y veía la película o escuchaba el disco una y otra vez hasta que amanecía o se terminaba el pomo (lo que sucediera primero), descubrí que The Wall era mi favorito y por eso, cuando Roger Waters vino hace unos años con un espectáculo basado en ese discazo, decidí que no me lo perdería por nada en el mundo.

Esa vez solo alcanzó la plata para comprar boletos de hasta arriba; yo estaba con mi novia de turno y una amiga en las últimas gradas, justo debajo del segundo reflector de izquierda a derecha.




In the flesh?

Todo transcurrió como se podía esperar en un espectáculo de ese calibre: la enorme pantalla recreaba momentos de la película y el famoso "Estamos hasta la madre" relativo al asunto de las muertas de Juárez apareció como la primera manifestación de corte político que yo veía hacer a Roger Waters en nuestro país; escuchar a uno de mis dioses en vivo me erizaba la piel, causando que las cervezas corrieran una tras otra por mis tripas (el efecto The Wall, le llamo), y como consecuencia, tuve que ir al baño varias veces. En una de esas idas, unas cuantas filas abajo de donde  yo estaba, encontré a mi tío Juan acompañado de mi primo (quien en ese entonces tenía unos quince años) y dos familiares suyos más. Me alegró tanto verlos que solo atiné a sorprenderme y decir "Hey, ¿qué pedo? ¿cómo lo están pasando?". Nos saludamos brevemente, fui a lo mío y regresé a mi lugar, esperando encontrarlos a la salida del concierto, pero entre el gentío los perdí y ya no se pudo.

Ese es el recuerdo más bonito que tengo de Roger Waters: The Wall, con todo y lo maravilloso que fue el concierto. Un detalle tan pequeño como significativo, algo tan universal como la música uniendo a la parte de mi familia que estaba presente y recordándome quién ha sido, entre muchas otras cosas, un pilar incuestionable en mi formación musical.


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Shine on you, crazy diamond

Hace apenas unas semanas mi tío estuvo internado en el hospital por un tema muy delicado; no sabíamos si iba a salir de esa. En cuanto nos enteramos, todos hicimos nuestro mejor esfuerzo para apoyarles tanto a él como a mi tía y mis primos, y afortunadamente todo salió genial. Solo que, fiel a mi costumbre, no me permití llorar, ni angustiarme, ¡ni siquiera ilusionarme cuando su estado de salud comenzó a mejorar! por miedo a que fuera una de esas veces en que el convaleciente empieza a tener mejor cara y de repente se muere. Preferí estar ecuánime, mantenerme objetivo, no dejar que mis emociones me ganaran y estar en todo momento listo para lo que se necesitara. Sin embargo, este jueves en el Foro Sol, ya con tres litros de cerveza encima y los primeros acordes de Wish you were here...


So, so you think you can tell heaven from hell, blue skies from pain?...

Y el nudo en la garganta se hizo presente, pero pude cantar.

...did they get you to trade your heroes from ghosts?

Mi respiración se agitó, pero igual pude seguir cantando.

...we're just two lost souls swimming in a fish bowl year after year...

El llanto volvió mi voz más ronca de lo habitual.

...the same old fears...

Ya mejor me quité los lentes, que no dejan correr a gusto las lágrimas.

...wish you were here.


Como le dije a Hilda, después de eso me descansó el alma. Todas las sensaciones que me había tragado para no romperme, el stress, el miedo, fueron exorcizados de un plumazo. ¡Y qué mejor! porque así pude disfrutar el resto del concierto sin esa opresión en el pecho y con toda la energía que merecían el arte que hace Mr. Waters y su grandioso mensaje político, aunque haya quienes pretendan desvirtuarlo señalando que vino a regañar al gobierno de parte del mismo gobierno, o que se unió al pan y circo con que presuntamente Miguel Ángel Mancera pretende taparle el ojo al macho (no veo qué tengan que ver los resultados de su gestión con los conciertos masivos, si estos últimos siempre han existido). Quizá tengan razón, a lo mejor el mensaje de Roger Waters pierde fuerza al contar con la aprobación de la facción que tiene el poder en esta ciudad (y quizá también de la misma que gobierna al país), pero quienes nieguen el fuego que se siente por dentro al ver esto, será porque tienen el pecho frío y el alma muerta:



¿Quieres algunas fotos de la increíble pantalla de Waters? haz click aquí.

Autorizados o no los mensajes, polémicos o no, efectivos o no, eso ya dependerá de cada quién. Yo me quedo con la innegable calidad musical de este señor, su forma de arengar el espíritu de quienes deseamos un país digno para vivir, el haber podido cantar a todo pulmón el You'll never walk alone por primera vez en un evento masivo (¡Liverpool, ya quiero estar allá!) y las entrañables vivencias que siempre me acompañarán fondeadas por la música que alguien especial me enseñó a amar. No pudimos coincidir en las gradas esta vez, pero estoy seguro de que habrá una nueva ocasión. Siempre desearé que esté ahí.




Now Playing: Is there anybody out there? - Pink Floyd


Saludos Enfermos.


jueves, septiembre 29, 2016

Ya tengo la edad de Yisus Loquillo




Ayer cumplí 33 años y no he tenido (ni tendré) tiempo de celebrarlo como se debe, básicamente porque tengo una cantidad de trabajo que raya en lo irreal. Por lo mismo, decidí hacer un ejercicio que me ayude a optimizar mis tiempos para no abandonar el blog sin invertirle demasiado tiempo —y a la vez no meter algo que sea mero relleno—. Así las cosas, y aprovechando la fecha, quiero mencionar diez personas, cosas o situaciones por las que estoy muy agradecido y que disfruto mucho ahora. No hay orden de importancia, así que si están leyendo esto y aparecen en la lista no se preocupen por tener la casilla 1 o la 10, que todas ocupan un lugar muy importante en mi vida:


1.- ¡Hablando del recabrón trabajo! Desde hace prácticamente dos meses tengo jornadas salvajes de siete días a la semana jalando duro, y pese a que cada semana me pregunto si vale la pena acabar así de molido como termino, siempre encuentro una razón para decir "Sí, sigue adelante y no estés de puto". No tengo descanso y a veces siento que desfallezco, pero no me detengo, voy siempre hacia adelante, y esa sensación, combinada con el momento en que los resultados llegan, no tiene par.

2.- Mi pareja. Vamos para casi tres años juntos y cada vez tenemos mejor sincronía; atrás quedaron los tiempos de inseguridades, celos y enojos por cualquier tontería, También quedó atrás ese lapso en el que todo era pura pasión para dar paso a otra cosa, algo que —me atrevo a decir— es lo más cercano al verdadero amor: un sentimiento de paz cuando estoy con ella. Creo que eso rebasa cualquier otra expectativa que pudiera tener, y soy muy feliz.

3.- Mi familia. Tengo a mis papás, tengo a la mayoría de mis tíos, tengo a mi hermana, a mis primos y primas, a mi sobrinita que cada día nos sorprende a todos con algo nuevo, lleno de ternura e inocencia. Pero aún mejor que tenerlos, es saberme un adulto que puede estar a la altura de las circunstancias y ayudar a cualquiera de ellos cuando se necesite, que tengo la capacidad de disfrutar al máximo esos (por el trabajo) más breves y menos frecuentes momentos para estar juntos, y que aunque a veces habrá alguna diferencia o motivo para que los ánimos se calienten repentinamente, me siento capaz de aislar lo molesto de la situación, de separarla de la esencia de la persona. Eso es lo que me hace amarlos más que nunca.

4.- Poder adquisitivo. Vamos, no me sobra la plata, pero tampoco estoy en una situación tan precaria que no me alcance para cubrir mis necesidades básicas y, ¿por qué no? darme algún lujo de repente, que para eso me parto la madre tan duro.

5.- Más autocontrol. Sigo teniendo un carácter de la chingada, pero —aunque todavía se me nota en la mirada y el lenguaje corporal cuando me encabrono— por lo menos ya no exploto tan fácilmente, lo que me reporta muchísimos menos arrepentimientos y sentimientos de culpa. Quizá para cuando tenga 70 años logre dominar por completo esa explosividad y me dedique a predicar el amor y paz o alguna mierda utópica de esas.

6.- Experiencia interpersonal. De la mano del punto anterior va el poner más atención a cómo son las personas, valorarlas de un modo bastante más flexible y dejar ir ciertas cosas por salud mental (no sin antes una buena dosis de mentadas de madre, que tampoco es que me haya vuelto un santo). Todavía me encabronan las injusticias y la falta de honor de cierto tipo de personas, y de hecho conozco a dos o tres comemierda a los que me encantaría ajustarles las tuercas, pero por lo menos ya no soy el mismo polvorín en potencia que era hace un par de años.

7.- Mis amigos. No tengo muchos ni pocos, sino los que necesito. A varios de ellos ya no los veo con la frecuencia que desearía (pero los sigo queriendo igual que cuando estábamos juntos), otros han retomado un lugar trascendente en mi vida después de un rato de ausencia, unos más pasaron de ser simples compañeros de trabajo a hermanos entrañables. Algunos ya se casaron y tienen hijos, por lo que el desmadre ya no es como antes de ir a atascarnos de cerveza hasta vomitar; ahora ya voy a sus cumpleaños en casa, cenamos algo rico y bebemos un poco de vino, lo que también me gusta mucho. Los tiempos cambian y las personas se adaptan a ellos, pero mientras exista el sentimiento, estamos del otro lado.

8.- Bagaje cultural. Ojo, que acá no quiero decir que yo sea intelectual, erudito o algo por el estilo; simplemente pienso que todos los años que llevo explorando cosas nuevas empiezan a dar fruto y, aunque lógicamente me falta muchísimo por conocer (¡y qué bueno! porque lo contrario sería de hueva), ya puedo sentirme un poquito orgulloso del conocimiento que he adquirido.

9.- Mi salud. Conozco gente de mi edad o más joven que tiene un chingo de achaques: les da migraña, gastritis, se quedan pelones, van al psicólogo, todo les pasa. Supongo que es por el stress del ritmo de vida que llevamos los adultos de ahora, y eso me da dos ideas: o mi sistema de mentar madres a discreción para no quedarme con nada y evitar una explosión funciona, o un buen día me va a pegar todo junto. Lo chido es que, hasta ahora, todo está bajo control. Además, ¡quién sabe de dónde saco tanta energía! espero no estar chingándome la que tenía de reserva para cuando llegara la hora de mi retiro.

10.- El concierto de Roger Waters, al rato. Voy a ver a un dios del rock dentro de unas horas. No necesito ahondar más en el tema, ¿verdad?


Y bueno, esas fueron las diez cosas que más agradezco, que me impulsan para seguir adelante y me hacen encajar el stress que justo en este momento me agobia, justo cuando terminé de escribir en este pequeño oasis mío (durante mi hora de comida) para continuar con la madriza. ¿Quién dijo "miedo"?




Now Playing: Hey you - Pink Floyd


Saludos Enfermos.


miércoles, septiembre 21, 2016

Historia de un taxista (y su mamá)


Acababa de tomar un taxi del sitio que está afuera de Forum Buenavista cuando entró una llamada de mi papá preguntándome X cosa. Cuando colgué, el taxista, un señor ya mayor, me dijo:

— ¿Le platico algo, señor? ¿Puedo?

Respondí que sí y dejé de jugar Pokémon Go para prestar atención.

Empezó a contarme que, a sus 68 años, se siente afortunado por tener todavía a su madre, aunque a su padre se lo llevó hace ya muchos años el cáncer. Dijo que su viejo era un hombre fuerte, muy sano, sin vicios, "aunque sabía tomar, pero eso es muy distinto". De repente le vino la maldita enfermedad y lo mantuvo sufriendo durante tres años y medio antes de que por fin pudiera descansar en paz.

— Mire lo que son las cosas, señor; mi papá era sano y ya murió. Mi mamá siempre ha sido enfermiza y aquí sigue, a sus 102 años.

Continuó diciendo que su mamá necesita silla de ruedas porque como a los 70 tuvo problemas con los meniscos y él decidió que no la operaran, pues ya a esa edad muchas veces se quedan en la plancha; pero fuera del problema en sus rodillas, la señora goza de buena salud, está entera y lúcida.

— ¡Hasta me regaña a veces, señor! —me dijo—. Fíjese que yo tengo la costumbre de marcarle dos veces al día para ver cómo está, y hay veces que aunque ya hemos hablado de cierto tema, me vuelve a preguntar. Por eso hay veces que no le llamo, para dejarla descansar, y cuando vuelvo a hacerlo me dice: "¿Cómo estás, bien? Qué bueno, adiós", y yo le respondo: "¿Cómo que 'adiós', si no hemos hablado hoy". Y contesta ella: "Pues es que no me hablas, has de estar muy ocupado", y yo le digo: "Pues márcame tú", a lo que remata con un: "¿Quién es el hijo? ¿De quién es la obligación?".

— Dejarán de ser mamás -le respondo, conmovido por la forma en que su madre me recuerda a la mía.

Noté que su tono de voz se transforma de una hermosa manera cuando se refiere a "su mami"; se vuelve un poco tiplosa, casi infantil, y por el espejo veo que los ojos se le iluminan. —Es un regalo de dios, señor —suelta de repente—. Cuando yo era niño le pedía a dios que mi mamá nunca se muriera, y mire, aún la tengo conmigo.

Los argumentos que siempre me vienen a la mente cuando alguien me habla de cosas religiosas se derrumbaron por esta vez, porque ¿quién se atrevería a contradecir, aunque sea con el pensamiento, a una persona cuya fue tiene por motor el amor?




Llegamos a mi destino; pagué la cuenta del taxi, agradecí el servicio y le pedí que cuidara mucho a su mamá. Un cigarro ayudó a que mis emociones circularan, mientras buscaba las llaves para abrir la puerta y entrar a saludar a mi mamá.






Saludos Enfermos.


miércoles, septiembre 14, 2016

La dificultad de decir algo bonito a una persona desconocida


Cualquier día entre semana, hora pico de la salida de las hordas Godínez: entre seis y siete de la noche.

Con el tren hasta la madre, abordó una familia pequeña: papá, mamá e hija. Como pudieron llegaron al fondo del vagón, donde me encontraba; les hice un hueco pegándome más a la puerta y dejando que se acomodaran junto al tubo para que les fuera más fácil sostenerse. La niña llamó mi atención de una forma especial; tenía puesto un gorro lila y cuando se descubrió vi que su cabecita parecía la de un niño por el cabello tan corto. De repente se sintió cansada y pidió a su mamá que la cargara; la señora, como pudo, levantó a su chamaca, aunque un par de veces le advirtió:

—Bueno, te cargo, pero pesas mucho y a lo mejor te bajo, ¿eh?

La niña respondió besando a su mamá, jugando con su cara y a morderle la nariz mientras la mamá hacía lo propio. Entre risas, le dijo:

—Me gusta tu cabello, mamá. Tu cabello es bonito.

Ahí fue donde me acabó de matar. El punto es que, entre sus risas y la ternura de sus palabras, me di cuenta de la bonita familia que formaban porque, mientras ellas jugaban, el papá las observaba con una leve sonrisa en los labios y una mirada como de "Estas son mis dos mujeres".

En ese momento recordé que hace años, cuando aún no nacía mi hermana, mi papá, mi mamá y yo nos movíamos en esos pinches chimecos todos culeros que circulaban por el Estado de México en los 80's y pensé que seguramente se las vieron igual de negras, apretujados entre tanta gente y cuidando lo mejor que podían a su escuincle; casi pude verme en brazos de mi mamá, ella tratando de entretenerme para que el camino no me fuera tan pesado, mientras mi papá nos observaba con la misma expresión que este señor veía a su esposa e hija.

Por un momento tuve ganas de decirle lo que pensaba, tal cual: "Qué bonita familia son, ¡felicidades!", pero consideré que estaba fuera de lugar, lo que es gracioso porque para otras cosas —como gritarle en la cara a alguien que se vaya a la mierda o ponerle unos chingazos por pasadito de rosca no tengo ningún empacho. Me conformé con tragarme el nudo de la garganta, abrirle espacio a la señora para que pudiera sentar a su nena en el asiento que quedó libre cerca de mi y seguir el recorrido un par de estaciones más antes de dedicarle una sonrisa a la niña y salir del tren.







Now Playing: Sister savior - The Rapture


Saludos Enfermos.


viernes, septiembre 09, 2016

De lentejuelas jotas y evasiones al fisco muy nacas


Como cada vez que algún tema genera polémica convirtiéndose en un vagón más del tren del mame, me divierte mucho analizar el origen y desarrollo del mismo para sacarle conclusiones y —tal vez— algo de provecho.

El asunto "Nicolás Alvarado vs Juanga" es un claro ejemplo, por si hacía falta, de cómo funciona una chusma enardecida por prácticamente cualquier pendejada y lo sencillo que es darle atole con el dedo. Como ya sabemos, el señor Alvarado dijo en su columna dentro de Milenio que no le gustaba "El divo de Juárez"  porque las letras de sus canciones son simplonas, además de que (cito y entrecomillo, para que Enrique Peña Nieto tome nota) "Le irritan sus lentejuelas no por jotas, sino por nacas".

Si dejamos de pensar por un momento en quién es el autor de dicha columna y en su —hasta entonces— condición de funcionario, lo que dijo es completamente válido; es, meramente, la opinión de una persona sobre otra. El pedo está en que al señor Alvarado, tan intelectual y refinado como es, se le ocurrió emitir dicha opinión en pleno revuelo por la muerte de Juan Gabriel, a través de un medio de comunicación y desde su cómodo escritorio en la dirección de Tv UNAM; quizá si lo hubiera hecho de otro modo el asunto no hubiera ido a más, pero dadas las condiciones en que sucedió, fue cuestión de horas entre que se encendió la mecha y se exigió su renuncia (porque hasta creen que él solito fue a dar las nalgas, pinche mono narcisista) para ofrecerlo en sacrificio y así calmar a las hordas de mexicanos incluyentes, cero clasistas y respetuosos de la orientación sexual ajena.




Te pareces tanto a mi...

He leído durante toda la semana pasada a mucha gente diciendo que Nicolás Alvarado tachó a Juan Gabriel de "joto" y "naco" cuando él también trae con qué jotear (aunque con un estilo, no tan...llamativo, digamos); que además de ser un "joto" de closet le tenía envidia al divo, y muchas otras opiniones similares emitidas desde el fondo del estómago y expulsadas por el ano, con eso de la cantidad industrial de errores ortográficos en los comentarios de tan indignados personajes. La neta, no creo que lo suyo haya sido un pedo de envidia, aunque sí de protagonismo. El tipo es toda una attention whore, ¿realmente alguien esperaba otra cosa de él?

Otro sector menos visceral pero igual de pendejo, los chairos intelectualoides, le acusaron también de ser un personaje indigno para dirigir a Tv UNAM gracias a que ha figurado en radio y televisión comerciales aunque, a conveniencia, omitieron que también colaboró en Canal 22 y es autor de un par de libros y una obra de teatro. Lo que no notaron por estar crucificando a Nicolasito es que estaban defendiendo a un personaje dirigido a la masa tan sencilla de encandilar con luminarias prefabricadas; sí, esa misma masa a la que ellos mismos tachan de ignorante y conformista. Pero no les avisen, denles chance de enterarse por sí mismos de su estupidez y doble moral.

En conclusión: sí, Nicolás Alvarado es un completo imbécil que, pese a lo que tanto se esfuerza en presumir, careció ya no digamos de la inteligencia, sino del sentido común necesario para darse cuenta de que lo que escribió iba a arderles a los fans de Juan Gabriel tanto como un enema de chile habanero. Sin embargo, se debe reconocer que tiene razón en algo: las redes sociales están muy mal manejadas, y la libertad de expresión, peor entendida. Lástima que tener la razón no le sirva para una mierda a estas alturas.




Hablando de Juan Gabriel, ¿qué puedo decir? cualquiera, por más rocker que se autoproclame, se ha animado a cantar alguna de sus canciones en la peda, y el que diga que no, está mintiendo. A todos los que hemos perdido a un ser querido se nos han hecho yo-yo los calzones y nudo la garganta con Amor eterno; muchos nos hemos divertido en algún centro nocturno viendo a algún imitador suyo acercarlo a un público que nunca fue a ver al auténtico. Es incuestionable su protagonismo dentro de la idiosincrasia mexicana, nos guste o no, y tratar de negar eso sería una tarea en extremo necia e inútil. Sin embargo, la apreciación de su trabajo musical es subjetiva; conozco a gente a la que le parece mierda (como a Nicolás Alvarado) y a otras tantas personas que lo consideran lo máximo. Eso es lo menos importante del asunto, hay algo que sí se le puede reprochar y que, además, será como un patadón en la dona para todos los que se llenan la boca alabándolo y al mismo tiempo le mientan su rechingada madre a Peña Nieto o a cualquiera que tenga que ver en algo con el PRI. Supongo que ya saben para dónde voy:





Lo que se ve no se pregunta, m'ijo...

Aunque el cantante llegó a decir que ese asunto de apoyar a Francisco Labastida durante su candidatura a la presidencia en el 2000 fue nomás de cuatitos, suena poco creíble cuando recordamos que tuvo pedos con el fisco en 1994, 1997, 2000 y 2005, y,  a cambio de la resolución de dichos contratiempos, se vio obligado a componer la bazofia que acabamos de escuchar en una jugarreta populachera más del PRI. Menos mal que no le funcionó, porque entonces el estigma de puto traidor a la patria lo tendría aún más marcado, casi al nivel del de cabrón ratero evasor de impuestos.

¿Ven por qué hay que fijarse bien en a quién se idolatra, antes que dejarse ir con toda la borregada? ¿Se dan cuenta también que es muy de pendejos salir a "linchar" a alguien solo porque "ofendió" a un icono popular sin siquiera rascarle un poquito a la superficie y recordar las chingaderas de quien defienden como si le hubieran agarrado las nalgas a su hermana? No vayan a quedar al rato en ridículo como la bola de borregos pendejos e incoherentes que defienden a Juanga pero dicen que irán a la marcha en contra del matrimonio igualitario.




Now Playing: One more fucking time - Motörhead


Saludos Enfermos.


miércoles, agosto 31, 2016

Día Internacional del Blog 2016




Si no es gracias a que mi amigo Guillermo Guerrero me etiquetó en una publicación de Facebook para felicitarme por el Día Internacional del Blog, ¡no me entero! sé que ya suena a pretexto, pero he tenido tantas cosas por hacer que se me fue totalmente la fecha y bueno, el resultado es que apenas ahorita, a las 10:46 de la noche, vine a retomar esta bonita costumbre y recomendarles cinco blogs que podrían interesarles (o no). Vámonos recios:




Con la alocada carrera disputada entre DC y Marvel a nivel cinematográfico (con más éxito para el segundo bando, a mi parecer) y un antañísimo pique editorial, dudo que los amantes de los comics queramos perder el mínimo detalle de lo que sucede entre las dos casas de superhéroes más grandes del mundo.



Cuando mezclas cultura pop, situaciones cotidianas, efectos de acuarela y mucha imaginación, seguramente te llamas Patricio Betteo y eres autor de increíbles ilustraciones.



Sí, otro de comics, y es que es lo de hoy, aunque no se dedican solo a eso, sino al vastísimo universo que apasiona a todos los que, sin empacho, nos enorgullecemos de nuestro lado geek. Cabe señalar que a los no-tan-fans de las historietas también podría interesarles echar un vistazo acá; digo, por ahí anda la sección de "Maaasitas en Cosplay!", ustedes dirán.



Para que no les pase lo que a Enrique Peña Nieto y terminen diciendo una barrabasada como que su libro de cabecera es La Biblia o cometiendo la pendejada de plagiar para rellenar su tesis, dense una vueltecita por este blog. Se dice que el saber no ocupa espacio, y si le agregamos que aquí podrán encontrar una maravillosa cantidad de libros para descargar gratis, no sé qué esperan para entrar.



Si lo tuyo es escribir pero vas empezando y no sabes para dónde darle, los tips de Gabriella te ayudarán bastante para encontrar brújula y desarrollar tu propio estilo.


Contrario a lo que llegué a pensar hace tiempo, ¡los blogs están más vivos que nunca! ya sea por ese pedo vintage que traen los pedorritos hipsters de un rato para acá, por estrategia marketera o por mero y auténtico amor a la escritura (como en el caso de su servilleta), su vigencia retomó el segundo aire que tanta falta le hacía y de verdad, qué gusto ver a tanta gente, como siempre he dicho, haciendo lo suyo desde su trinchera. ¡Larga vida a los blogs!




Now Playing: PlanB - ElioBug


Saludos Enfermos.