viernes, septiembre 09, 2016

De lentejuelas jotas y evasiones al fisco muy nacas


Como cada vez que algún tema genera polémica convirtiéndose en un vagón más del tren del mame, me divierte mucho analizar el origen y desarrollo del mismo para sacarle conclusiones y —tal vez— algo de provecho.

El asunto "Nicolás Alvarado vs Juanga" es un claro ejemplo, por si hacía falta, de cómo funciona una chusma enardecida por prácticamente cualquier pendejada y lo sencillo que es darle atole con el dedo. Como ya sabemos, el señor Alvarado dijo en su columna dentro de Milenio que no le gustaba "El divo de Juárez"  porque las letras de sus canciones son simplonas, además de que (cito y entrecomillo, para que Enrique Peña Nieto tome nota) "Le irritan sus lentejuelas no por jotas, sino por nacas".

Si dejamos de pensar por un momento en quién es el autor de dicha columna y en su —hasta entonces— condición de funcionario, lo que dijo es completamente válido; es, meramente, la opinión de una persona sobre otra. El pedo está en que al señor Alvarado, tan intelectual y refinado como es, se le ocurrió emitir dicha opinión en pleno revuelo por la muerte de Juan Gabriel, a través de un medio de comunicación y desde su cómodo escritorio en la dirección de Tv UNAM; quizá si lo hubiera hecho de otro modo el asunto no hubiera ido a más, pero dadas las condiciones en que sucedió, fue cuestión de horas entre que se encendió la mecha y se exigió su renuncia (porque hasta creen que él solito fue a dar las nalgas, pinche mono narcisista) para ofrecerlo en sacrificio y así calmar a las hordas de mexicanos incluyentes, cero clasistas y respetuosos de la orientación sexual ajena.




Te pareces tanto a mi...

He leído durante toda la semana pasada a mucha gente diciendo que Nicolás Alvarado tachó a Juan Gabriel de "joto" y "naco" cuando él también trae con qué jotear (aunque con un estilo, no tan...llamativo, digamos); que además de ser un "joto" de closet le tenía envidia al divo, y muchas otras opiniones similares emitidas desde el fondo del estómago y expulsadas por el ano, con eso de la cantidad industrial de errores ortográficos en los comentarios de tan indignados personajes. La neta, no creo que lo suyo haya sido un pedo de envidia, aunque sí de protagonismo. El tipo es toda una attention whore, ¿realmente alguien esperaba otra cosa de él?

Otro sector menos visceral pero igual de pendejo, los chairos intelectualoides, le acusaron también de ser un personaje indigno para dirigir a Tv UNAM gracias a que ha figurado en radio y televisión comerciales aunque, a conveniencia, omitieron que también colaboró en Canal 22 y es autor de un par de libros y una obra de teatro. Lo que no notaron por estar crucificando a Nicolasito es que estaban defendiendo a un personaje dirigido a la masa tan sencilla de encandilar con luminarias prefabricadas; sí, esa misma masa a la que ellos mismos tachan de ignorante y conformista. Pero no les avisen, denles chance de enterarse por sí mismos de su estupidez y doble moral.

En conclusión: sí, Nicolás Alvarado es un completo imbécil que, pese a lo que tanto se esfuerza en presumir, careció ya no digamos de la inteligencia, sino del sentido común necesario para darse cuenta de que lo que escribió iba a arderles a los fans de Juan Gabriel tanto como un enema de chile habanero. Sin embargo, se debe reconocer que tiene razón en algo: las redes sociales están muy mal manejadas, y la libertad de expresión, peor entendida. Lástima que tener la razón no le sirva para una mierda a estas alturas.




Hablando de Juan Gabriel, ¿qué puedo decir? cualquiera, por más rocker que se autoproclame, se ha animado a cantar alguna de sus canciones en la peda, y el que diga que no, está mintiendo. A todos los que hemos perdido a un ser querido se nos han hecho yo-yo los calzones y nudo la garganta con Amor eterno; muchos nos hemos divertido en algún centro nocturno viendo a algún imitador suyo acercarlo a un público que nunca fue a ver al auténtico. Es incuestionable su protagonismo dentro de la idiosincrasia mexicana, nos guste o no, y tratar de negar eso sería una tarea en extremo necia e inútil. Sin embargo, la apreciación de su trabajo musical es subjetiva; conozco a gente a la que le parece mierda (como a Nicolás Alvarado) y a otras tantas personas que lo consideran lo máximo. Eso es lo menos importante del asunto, hay algo que sí se le puede reprochar y que, además, será como un patadón en la dona para todos los que se llenan la boca alabándolo y al mismo tiempo le mientan su rechingada madre a Peña Nieto o a cualquiera que tenga que ver en algo con el PRI. Supongo que ya saben para dónde voy:





Lo que se ve no se pregunta, m'ijo...

Aunque el cantante llegó a decir que ese asunto de apoyar a Francisco Labastida durante su candidatura a la presidencia en el 2000 fue nomás de cuatitos, suena poco creíble cuando recordamos que tuvo pedos con el fisco en 1994, 1997, 2000 y 2005, y,  a cambio de la resolución de dichos contratiempos, se vio obligado a componer la bazofia que acabamos de escuchar en una jugarreta populachera más del PRI. Menos mal que no le funcionó, porque entonces el estigma de puto traidor a la patria lo tendría aún más marcado, casi al nivel del de cabrón ratero evasor de impuestos.

¿Ven por qué hay que fijarse bien en a quién se idolatra, antes que dejarse ir con toda la borregada? ¿Se dan cuenta también que es muy de pendejos salir a "linchar" a alguien solo porque "ofendió" a un icono popular sin siquiera rascarle un poquito a la superficie y recordar las chingaderas de quien defienden como si le hubieran agarrado las nalgas a su hermana? No vayan a quedar al rato en ridículo como la bola de borregos pendejos e incoherentes que defienden a Juanga pero dicen que irán a la marcha en contra del matrimonio igualitario.




Now Playing: One more fucking time - Motörhead


Saludos Enfermos.


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Lucerita Asíntota dijo...

¡Ay de nuestro querido México, donde hablar mal de los "ídolos del pueblo" es el equivalente a rayarles a su virgencita! O peor, con la hipocresía de celebrarle una misa masiva al ídolo (ícono de la homosexualidad, aunque no lo admitiera nunca públicamente) y homenajearlo entre todo el vulgo, cuando a las semanas esos mismos se están levantando a manifestar en contra de los gay y sus derechos.

Daniel Mendez dijo...

¡Cierto! ya quiero ver a todos esos Juangaliebers marchando en pro de la familia tradicional y de la condenación de las almas homosexuales al meritito infierno. Pinches doblemoralinos.