lunes, marzo 28, 2016

Mexico City Series Festival: una probadita de la MLB en casa, y mi reencuentro con el baseball


El sábado paseábamos Hilda y yo por el Centro Histórico buscando algo que hacer después de descartar el plan de tomar los recorridos del Turibús que, por ser vacaciones, tenía una fila de espera para abordar de por lo menos un par de horas.

Caminamos hacia el zócalo y  lo encontramos tapizado con actividades beisboleras: zonas de pitcheo y bateo, stands con mercancía de equipos de la Liga Mexicana y hasta un pequeño diamante. Como a mi siempre me dio hueva el beis (en parte porque le entiendo muy poco y en parte por el leeeeennnntoooo desarrollo del juego) quise que pasáramos de largo mientras pensaba cómo podíamos sacarle provecho a la tarde a eso de las cuatro, pero Hilda me dijo:

—¿Por qué no entramos a ver?
—¿La cosa del baseball? Bueno, si quieres —respondí, no muy convencido.

Comenzamos a recorrer el lugar y mientras veíamos los logos de diferentes equipos le pregunté:

—¿A quién le vas?
—A los Yankees
—¿Neta? Eso es como irle a los Cowboys, a los Lakers o al América.

Minutos después me explicaría que apoya a los Yankees porque alguna vez vio el ambiente y la camaradería en la banca del equipo durante un juego y se enamoró de eso. Ahí fue cuando me di cuenta de lo egoísta que estaba siendo; ni siquiera sabía que a mi novia le gusta el baseball, me burlé del equipo al que le va y todavía lo pensé para entrar a un evento que le interesaba. Podría decir en mi descargo que ella nunca me había demostrado interés por algún deporte hasta esta última temporada de la NFL en que le empezó a poner atención, pero al ver cuánto le gusta el llamado Rey de los deportes cambié de mood instantaneamente; por eso, cuando pasamos por el diamante, fui yo quien le pidió que nos quedáramos a ver lo que parecía ser un partido infantil a punto de comenzar.




Mientras esperábamos en las gradas, ella seguía platicándome cosas que le gustan del baseball mientras yo escuchaba muy atento, maravillado por ese lado de mi novia que no conocía. En eso estábamos cuando aparecieron en el campo tres viejos conocidos a quienes hasta los que no somos beisboleros podemos reconocer: Esteban Loaiza, "El Rocket" Valdés y Vinicio Castilla se pararon ahí, con todos esos niños, e iban ni más ni menos que a darles una pequeña cátedra para mejorar su juego.

Loaiza y Valdés eran a quienes teníamos más cerca junto al grupo de jóvenes pitchers; más allá se veía a Vinny Castilla enseñando a los chicos a dominar el bat. Dice Hilda (y yo le creo, que ella es la experta y yo el novato) que Rocket y Vinny son super buen pedo mientras Loaiza es una diva más preocupada por aparecer en titulares que por otra cosa. A lo mejor es cierto, porque mientras este último estuvo serio con su jetota todo ese rato, a Castilla se le veía la sonrisa desde lejos y Valdés se paraba junto a sus chicos, les enseñaba la mecánica de lanzamiento, los motivaba y se divertía con ellos. Incluso a la hora de los autógrafos, el hombre no se cansó de firmar pelotas y lanzarlas a las gradas (hubiera deseado atrapar una para Hilda, Valdés es su favorito) ni de autografiar jerseys, bats o tomarse fotos con los chamacos que, siempre sonrientes, se acercaban a la grada para que los papás guardaran sus tesoros recién adquiridos.




—Estoy muy contento, ¡nunca creí estar en un lugar tan grande! —dijo uno de los niños tras recibir su diploma de participación, visiblemente emocionado. Quienes estuvimos presentes por casualidad tampoco creímos que pudiera haber leyendas mexicanas del baseball de la talla de esos tres, Hilda no creyó que pudiera estar tan cerca de su ídolo "El Rocket", y yo no creí ser capaz de darle una nueva oportunidad a ese deporte. Motivos tengo: es algo que mi novia disfruta, a mi me hizo muy feliz verla así de contenta, y fue un placer estar de metiche en ese ambiente que une de tan bella manera a los niños con sus papás. ¿Quién sabe? A lo mejor la próxima vez que venga al blog a hablar del tema lo haga después de un juego de los Diablos, o tras disfrutar una Serie Mundial.


Más fotos, aquí.




Now Watching: The Walking Dead


Saludos Enfermos.


martes, marzo 22, 2016

Recortes de biblioteca del 2015


Biblioteca Real Gabinete Portugues de Leitura, Rio De Janeiro, Brasil


Una de las metas que me pongo año con año es la de superar el número de libros que leo durante los correspondientes doce meses; el año pasado corté ese ritmo por las razones que ya expuse aquí, pero aún así tuve chance de darme varias joyitas y escribir en breves notas de Google Keep las frases que más me llegaron de los libros que no encontré descargables de la web para compartirles completos en la sección Literatura. Sin más que decir (aparte de aclarar que acá no encontrarán mierdas de Paulo Coelho, Walter Riso o Alejandro Jodorowsky), declaro inaugurada esta sección, que pretende inmortalizar las colección de líneas sueltas más significativas que encuentro en mi andar literario. ¡Vámonos recios!


De Memorias de una pulga, de autor anónimo:




"Los necios son mi tema; dejad que la sátira sea mi canción"
(Extracto, a su vez, de English bards and scotch reviewers).


"El amor es el más poderoso instrumento de Satanás"


"¿Quién puede decir, a fin de cuentas, qué es lo normal y qué es lo correcto, o lo que puede ser anormal o erróneo?"
(Sigmund Freud citado en el prólogo de uno de los libros más sexualmente puercos que he leído).



De El hombre en busca de sentido, de Viktor Frankl:




"La vida es como visitar al dentista: siempre crees que lo peor está por llegar, cuando en realidad ya ha pasado"
(Frankl citando a Otto Von Bismarck).



"El sentimiento que se convierte en sufrimiento, deja de serlo cuando nos formamos una idea clara y precisa del mismo"
(En esta, cita a Spinoza).



De Faust, del gran Johann Wolfgang Von Goethe:




"De tiempo en tiempo pláceme ver al viejo, y me guardo bien de romper con él. Muy linda cosa es, por parte de todo un gran señor, el hablar tan humanamente hasta con el Diablo"
(Mefistofeles)



"Las sugestiones son la oratoria del Diablo"
(Mefistofeles, de nuevo).



"Esta vez, nada más tengo que hacer. Como hombre de honor, lo confieso y reconozco. La beldad avanza, y aunque tuviera yo lenguas de fuego...sobre la belleza mucho se ha cantado en todo tiempo. Aquel a quien se aparece, siéntese enajenado; aquel a quien perteneció, fue dichoso en extremo"
(Un astrólogo al encontrarse con Helena de Troya).



"Quien no ha conquistado para sí un nombre ni aspira a lo sublime, pertenece a los elementos"
(La Corifea).



De Los Corleone, de Mario Puzo:




"No escribas si puedes hablar, no hables si puedes asentir con la cabeza, no asientas con la cabeza si no es necesario"
(Vito Corleone).


De Omertá, también de Mario Puzo:




"No puedo permitir que mi destino lo decida lo que se pone una mujer en la vagina"
(Aldo Monza perdonando —aparentemente— una infidelidad de su esposa).



"¿A quién más hubieran podido utilizar? ¿A tu más acérrimo enemigo? A tu amigo, naturalmente. En cualquier caso, como hombre de respeto, tendrás que castigarlo tú mismo. O sea que procura reponerte cuanto antes"
(Ottavio Bianco aconsejando a su pupilo).



¿Qué les parecen? ¿Hay alguna frase que a ustedes les haya parecido suficientemente buena en los libros que han leído recientemente? Si les late, compártanlas en los comments de este post, seguramente terminaré enamorándome, gracias a ustedes, de algún libro que aún no haya tenido la fortuna de encontrar en mi camino.






Saludos Enfermos.


miércoles, marzo 16, 2016

Un animalito, un sobre


El sábado por la noche vi a una perrita pasar varias veces frente a mi casa. Tenía un collar rosa, así que supuse que se había salido de casa de algún vecino y me quedé tranquilo pensando que ya había regresado a su hogar cuando, después de un rato de estar al pendiente, ya no la vi.

Sin embargo, el domingo volví a verla pasear desorientada de un lado a otro de mi calle; pensé en recogerla y ver si su casa estaba cerca de la mía, pero tenía demasiadas cosas que hacer, el tiempo encima y además en casa no son muy afectos que digamos a recoger animalitos de la calle, así que lo primero que se me ocurrió fue salir y comprarle algo de comer  para que por lo menos no lo pasara tan mal allá afuera mientras aparecía su familia humana. Compré este sobre de Pedigree:




La busqué al salir de la tienda, pero no la encontré; tuve el mismo resultado el lunes y el martes, así que quiero creer que ya regresó a casa o alguien con mejores posibilidades que yo le dio asilo. Así las cosas, me quedé con mi sobre de Pedigree y mis ganas de ayudar.

También me quedé pensando en que muchas veces dejo de ayudar a un animalito porque no tengo espacio en casa, porque la familia no ve ese tipo de acciones de la misma forma que yo o porque no puedo invertirle el tiempo y cuidado que requiere. Hay animales en la casa. Está Gala, los canarios de mamá, los peces de mi hermana, las tortugas de papá; Luca, el pato que nunca me dejaron comerme —y ahora que es viejo y su carne no tendría buen sabor le he tomado cariño— y Alpha, la paloma sobreviviente de las que rescatamos Hilda y yo el año pasado. Existen ellos, pero no es lo mismo repartirnos entre todos sus cuidados y atenciones que echarme yo solo el compromiso de atender a cada bicho que se me ocurra llevar a casa. No tengo el tiempo (y a veces ni las ganas), así que se me ocurrió una alternativa.

No puedo salvar a todos los que quisiera, pero sí puedo hacer algo por un animalito a la vez. Por eso ahora cargo con el sobre de Pedigree que no pude darle a la perrita en mi mochila para todos lados, y ya sea que la encuentre a ella o a otro, dárselo para calmar su hambre. Luego iré a la tienda por otro sobre y así sucesivamente, intentando ayudar a todos los que pueda en mi camino diario. Igual suena romántico o tonto, pero si todos hiciéramos este mínimo esfuerzo, muchos animales en situación de calle lo pasarían un poco menos jodido, aunque sea por un día.

Si a alguien le late la idea y quiere apoyar, ayúdenme por favor compartiendo este artículo en sus redes sociales acompañado del hashtag #UnAnimalitoUnSobre; sería chido llegarle a un montón de gente para que se sumara a algo que les va a costar 10 pesitos en la tienda, pero les dejará el grato sabor en la boca de estar haciendo lo correcto. ¿Se apuntan?






Saludos Enfermos.


sábado, marzo 12, 2016

Thank you, Peyton!




Este lunes, después de un mes de estira y afloja, de angustiosa espera para los directivos de Broncos y sobre todo para los fans, Peyton Manning anunció su retiro de la NFL tras 18 años de actividad en una emotiva rueda de prensa.

La vi en streaming mientras estaba en la oficina; los últimos minutos antes del medio día fueron tensos e impacientes, pero después de un ligero atraso y de las breves palabras de John Elway y Gary Kubiak, por fin estaba Peyton ahí, sereno, conteniendo la emoción. Fue casi una hora de palabras de agradecimiento, algún chiste para deshacer el nudo en su garganta y un torrente de gratos recuerdos que llevaron al inevitable y sublime momento de decir adiós y su último "Omaha".

Más allá de todos los Top10 referentes al ídolo de mi adolescencia que vi en estos días (se aprecia mucho la intención, pero...¿quién podría resumir el legado de Peyton Manning en "Los 10 momentos más importantes de su carrera", por ejemplo?), me quedo con todas esas cosas que están un poco al margen de sus dos Superbowls ganados, las estadísticas que aderezan su ilustre carrera y los records que parecen inalcanzables para cualquiera en este preciso momento. Por eso hice mi propio top, un Top18 (bonito número, ¿no creen?) de cosas que realmente extrañaré de él dentro y fuera del emparrillado.


La rivalidad con Tom Brady y el que se anunciaba como posible último enfrentamiento desde el inicio de la temporada 2015






Una confrontación dominada ampliamente por el 12 de los Pats, hasta que una victoria equina ni más ni menos que en una final de conferencia marcó el parteaguas en la carrera del mítico 18






Y de la que el último round fue para Peyton Manning, quien siempre tuvo respeto para el rival y mucha clase para incluso agradecerle por todo






Este es el chico que, hace algunos años, se convertiría en el rostro del football desde antes de llegar a la NFL






El que siempre disfrutó el lado divertido de pertenecer a la dinastía más importante de la NFL






Incluida su carrera cinematográfica






El director de orquesta que creó su propio lenguaje






Y colocó a "Omaha!" en el mapa de la NFL con solo mencionarla






El líder que, pese a que en ocasiones explotaba, sabía disculparse






Además de mantener la unión, la camaradería y el buen ambiente con sus compañeros






E incluso con jugadores de otros equipos (y me hace mucha gracia que se la aplicara a alguien de los Pats)






El nombrado Deportista del año por Sports Illustrated en 2013






Al final...¿qué mejor reconocimiento que el de tu propia familia?






Después del Superbowl 50 era casi un hecho que Peyton se iría, aunque él mismo no soltara prenda para no robarse las cámaras






Y al final...


Al momento de cerrar estas líneas me doy cuenta de que es la tercera vez en poco más de un mes que se me humedecen los ojos por culpa de este señor. Todas las palabras que tenía para él (y que dudo lea alguna vez, a menos que alguien se las tradujera o leyera directo del español al inglés) me las acabé en este otro artículo; así las cosas, espero saber pronto de él, ya sea como Hall of famer —que estoy seguro de que entrará al recinto de Canton en su primer año de elegibilidad—, como analista para alguna cadena televisiva o como parte del staff de coacheo o en un puesto directivo de algún equipo, ojalá Colts o Broncos. Lo único que me queda por hacer es agradecer a Peyton por ser quien es, por todo lo que significa para millones de fans como yo, por emocionarme, por decepcionarme a veces —aunque todo le perdoné al poco rato de la derrota—, por las enseñanzas a través de su paso por una liga que creció aún más gracias a él, por hacer que mis tardes de football y cerveza tuvieran un ingrediente muy especial.








Saludos Enfermos.


viernes, marzo 04, 2016

10 combinaciones que te pondrán a rockear durísimo


Una de las cosas que más disfruto dentro de las horas laborales es algo que, de tan básico y por ser algo a lo que estoy acostumbrado, me hace olvidar que no todo mundo tiene la misma fortuna mientras está correteando la chuleta: escuchar música a todo volumen con los audífonos puestos.




A veces no tengo ganas de convivir con otros seres humanos más allá de lo necesario, en ocasiones necesito concentrarme en lo que estoy haciendo y otras, simplemente, hay demasiado ruido alrededor; entonces conecto los audífonos a la compu y yo me desconecto del entorno. En esas largas y deliciosas excursiones al mundo de la música he encontrado un montón de cosas chingoncísimas, pero entre las que más me llaman la atención están los team-ups.

Llamo team-up (no sé si esa sea la definición correcta, pero a mi me suena mejor que "colaboración") al featuring que es tan común en estos días, como sucede con las mamarrachadas que han estado saliendo en el medio tiempo del Superbowl de un rato para acá, por ejemplo (perdón, todavía no supero eso). La diferencia es que la pequeña colección que he ido armando comprende música de verdad chingona, de esa que ya casi no se hace, y que seguro encajará con el exquisito gusto de quienes leen este blog. Dense un quemón:


El Hombre de negro y una de las voces masculinas que más me laten, juntos:






Esto debió llamarse mejor "Pete Townshend + Eddie Vedder", pero no deja de ser un excelente team-up:






Esto destila más testosterona que todas las películas de Chuck Norris juntas:






Una vez, un gangoso y un rasposo...no, ya en serio: ¿qué diablos hace Joe Cocker con alguien como Eros Ramazzotti? y mejor aún: ¿por qué demonios esto me parece tan jodidamente bueno?






Escuchar a estos dos juntos es como meterse una raya de coca y fumarse un porro al mismo tiempo:






Alguna vez leí un comentario de Tere Chacón, experta beatlera, sobre que Dave trataba de robarle el show a Paul. Yo no veo nada más que a un grande feliz de estar en el mismo escenario que una leyenda viviente:






Quiero a estos dos en la próxima temporada de The Walking Dead:






Un titán del rock hombro a hombro con uno del blues. Esto es una auténtica maravilla:






Me da miedo pensar qué habrá hecho este depravado con Till para dejarlo fuera de la jugada:






Con toda mi elocuencia, me atrevo a decir...¡QUÉ PINCHE CHINGONERÍA ES ESTA! *se le salen las lágrimas por el recuerdo aún fresco de Lemmy*:






¿Qué opinan, les gustan? Seguro conocen muchísimos más de estos increíbles combos, así que ¿por qué no me los presumen? dejen sus sugerencias, opiniones, jitomatazos y mentadas de madre en los comentarios, que seguro este no es el único post que hago referente al tema. Mientras tanto, disfruten el fin de semana como se debe: ¡rockeando durísimo!






Saludos Enfermos.