sábado, mayo 13, 2017

Original/Cover 058: The Skyliners




El desamor, esa desconcertante sensación parecida a caer en un agujero oscuro y aparentemente infinito, mismo que se refleja dentro del estómago y genera una particular especie de dolor, muy parecido al que produce una patada en los huevos mezclado con ganas de vomitar y un ligero mareo.

Independientemente de que exista conocimiento de causa o no, de que todo haya sucedido de modo intempestivo o la relación se haya desgastado paulatinamente hasta llegar a un punto irreversible en que el hastío desplazó a la felicidad, saberse desdeñado por la persona amada es uno de los momentos más tristes en la vida de casi cualquier ser humano. Todas las sonrisas, las amorosas caricias, los momentos a solas dentro de una habitación (o en cualquier lugar donde se diera la ocasión, ¿quién sabe?), se van para jamás volver.

¿Duraron mucho tiempo juntos? Qué pena, porque corroe aún más cuando ciertas cosas se desvanecen en el ácido de la indiferencia, la intolerancia o incluso la grosería. Adiós a la comunicación no verbal, en que una sola mirada o un gesto eran suficientes para saber lo que el otro tenía en mente; se terminaron la complicidad, la cercanía, las ganas de sentir el contacto de ese cuerpo que, en otros tiempos, fue causante del deseo más intenso y ahora parece un bulto en la otra mitad de la cama. Es cruel y duro, pero la vida es así, y está llena de inicios melíferos y finales que saben a mierda.

Uno de los dos fue el primero en sentir que algo ya lo marchaba bien y se encargó de mandar señales al otro para provocar que diera el primer paso y ahorrarse la incomodidad. El otro no se enteró, o no se quiso enterar; pecó de optimista, creyó que podía luchar por salvar lo que aún hubiera (fuese lo que fuese), por renovar los sentimientos, por hacer que el tiempo volviera a esa época bonita en que los defectos eran invisibles ante el encanto y no al revés. Sin embargo, peleó una batalla perdida de antemano. Su amor, aquella persona especial, ya ha tomado la decisión, y entre un grito ahogado y lágrimas contenidas, su alma está muriendo.

Kaput.




Supongo que a algo por el estilo se referían The Skyliners, agrupación de finales de los 50's, ¡y vaya que lo hicieron bien! porque su one hit wonder traspasó la barrera del tiempo para llegar a este blog...aunque debo decir, para no pecar de snob, que la primera vez que escuché la letra de tan desgarradora canción fue gracias a Guns N' Roses. Después me puse a hacer la tarea y encontré estas otras versiones, bastante buenas y que, pese al cambio de ritmo y entonación entre cada una, siguen transmitiendo el mismo doloroso mensaje.


Los ya mencionados Gansos Rosas




The Four Seasons




















Paragita Male Choir




Dorothy Moore








Spiral Starecase




Jay and The Americans




Rocky Sharpe & The Replays




Bien, este es el punto en que cada quién elige, de entre todas estas, el arma con que se disparará en el corazón; de todos es sabido que nos encanta jugar al masoquista y darle play una, y otra, y otra vez a la canción que nos inunda los ojos en lágrimas. Mientras deciden cuál será su veneno, recuerden que pueden dejar sus sugerencias para más covers en los comments de este post. Gracias a ustedes, ya hay mucho material en mi lista de covers en Spotify; disfrútenla, y hasta la próxima.




Now Playing: Back where I belong - Rancid


Saludos Enfermos.


0 han opinado. ¡Da click y hazlo también!: